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El Cacahual

Este artículo trata sobre Cacahual. Para otros usos de este término, véase Cacahual (desambiguación).
La Finca Cacahual
Información sobre la plantilla
Cacahual16.jpg
Nombre del Autor:Alberto Nieves Fina
Ubicación Geográfica:Al sur de Santiago de las Vegas
Mapa Ciudad1.gif

El Cacahual. Lugar que guarda los restos del lugarteniente general Antonio Maceo y su ayudante el capitán Francisco Gómez Toro, así como los de otros patriotas cubanos. A principios del pasado siglo, se levantó aquí un monumento, el cual fue recibiendo transformaciones hasta llegar a tener su actual configuración. Por su significación histórica a El Cacahual se le confirió la condición de Monumento Nacional el 10 de octubre de 1978 por la Resolución 03.

Historia

Antonio Maceo y Panchito Gómez Toro encuentran la muerte en combate contra las tropas españolas el 7 de diciembre de 1896.

Antonio Maceo, alcanzado por una bala, cae de su caballo y su cuerpo sin vida queda solo a merced del enemigo, en medio del enfrentamiento de las fuerzas mambisas con las tropas españolas, que han descubierto e invadido el campamento insurrecto de San Pedro, a donde el Titán de Bronce ha llegado con sus hombres temprano en la mañana de ese mismo día.

Al enterarse de lo sucedido, su ayudante Panchito Gómez Toro, que por estar herido se había quedado en el campamento, sale en busca del cadáver de su jefe. Es blanco fácil de las balas, cae herido y uno de los soldados españoles lo remata con un machetazo en la cabeza.

Un grupo de 18 hombres, encabezados por el teniente coronel Juan Delgado, jefe del regimiento de caballería de Santiago de Las Vegas, puede recobrar los cuerpos de Antonio Maceo y su ayudante.

Los cadáveres son velados en la finca Lombillo y trasladados de inmediato a la finca La Dificultad, en la loma del Cacahual, donde Juan Delgado los confía a su tío Pedro Pérez y a los cuatro hijos de éste para que los inhumaran. Se procedió con tanta precaución y serenidad y se enmascaró tan eficazmente el lugar, que no suscitó la menor sospecha en la zona. Quedó hecho un pacto de silencio. Nadie sabría, desde ese 8 de diciembre de 1896, dónde habían sido enterrados ambos patriotas.

Archivo:Cacahual15.jpg
La finca El Cacahual.

Durante la Reconcentración, Pedro Pérez, temeroso de que perecieran todos los guardadores del secreto, hizo contacto con Juan Delgado para que conociera el lugar del entierro. Sólo después de concluida la guerra, el 17 de septiembre de 1899, es que se exhumaron los restos. En el lugar se dieron cita Máximo Gómez, Juan Gualberto Gómez, los generales Mayía Rodríguez, Lacret Morlt y Juan Ríus Rivera, Salvador Cisneros Betancourt y las capitanas Adela Azcuy y Luz Noriega, Pedro Pérez y tres de sus hijos.

El Ayuntamiento de Bejucal solicita autorización al Generalísimo Máximo Gómez, para iniciar una colecta pública destinada a obtener fondos con el objetivo de costear las obras que deberán hacerse en el Cacahual y se dirige a todos los municipios del país con ese propósito. Se construye una comisión encargada de los trabajos, la Comisión Popular Restos de Maceo-Gómez.

Primer monumento (1899)

El proyecto del mausoleo fue ejecutado por el arquitecto Estaban Duque de Estrada y consistió en una columna trunca de base pentagonal, con forma de obelisco, donde cada arista coincidía con la punta de una estrella que le servía de basamento y cuyas puntas avanzaban hasta los ángulos de un pentágono sobre el que descansaba y que a su vez se asentaba, sobre una plataforma circular a la que daban acceso tres peldaños.

Primer monumento.

Cada cara de la columna tenía adosada una lápida de mármol con inscripciones alusivas. Una reja de hierro de líneas muy simples, rematada en punta de flecha bordeaba el monumento. Una palma sembrada frente a cada punta de la estrella completaba el simbolismo de la obra. Las piedras para su construcción fueron traídas de San Pedro. En el centro de la estrella, base del obelisco, estaban situadas las urnas funerarias.

El acto de inauguración el 7 de diciembre de 1899, comenzó a las 11 de la mañana con la bendición del lugar, después pronunció emocionadas palabras el Generalísimo Máximo Gómez|Máximo Gómez.

La Comisión Popular, el 15 de junio de 1900, declara haber dado por terminadas las obras principales y manifiesta la decisión de hacer entrega del mausoleo al municipio por estar enclavado en él.

Se inició una nueva campaña, de más amplitud, para reunir fondos y acometer la construcción del parque que circunvala al mausoleo, se instaló un molino de viento y las redes necesarias para extraer agua y regar las plantas y flores. El día 7 de diciembre de 1900 se efectuó el acto de recordación a los héroes en el sencillo monumento, ya casi terminado según el proyecto inicial.

Curiosidad

Máximo Gómez y su familia trasladan su domicilio a Calabazar, pero semanalmente en su caballo Zaino, venía a visitar la tumba. Los vecinos de la localidad lo veían pasar y habitualmente paraba en la bodega de Manuel Fernández, en la Cruz Verde, donde refrescaba y conversaba con el dueño.

El 7 de diciembre se iría convirtiendo en una hermosa tradición, la peregrinación anual al Cacahual.

Segundo monumento (1905)

Muy poco duró aquel monumento de valor sin par, por haber sido construido por las manos y el amor del padre y compañero glorioso de los héroes y por la devoción del pueblo. Desaparecido Gómez, el alma de aquel proyecto, cinco meses más tarde llega al ayuntamiento de Santiago de las Vegas una notificación del Secretario de Obras Públicas, en el que se informa, que por haber recibido el gobierno de la República el ofrecimiento de un tarja donada por el pueblo italiano para ser colocada en el mausoleo, se había dado órdenes para que se hicieran las obras necesarias para su colocación.

No se esperó respuesta del alcalde ni de la familia Gómez y se ejecutó lo planeado. Cuatro de las lápidas de mármol fueron colocadas, una por cada lado y dos en la cara posterior. Para construir el nuevo obelisco se aprovechó la plataforma circular existente, alrededor de la cual se hizo un paseo cementado a nivel del segundo escalón de la base, eliminando las puntas de la estrella, y sobre la columna trunca se levantó un obelisco mucho más alto de base cuadrada colocado sobre un pedestal de la misma forma, todo de cemento.

Frente al pedestal, se colocó la tarja nueva, obra del artista Héctor Ferrari. La cripta que contenía los restos no fue tocada y sobre ella se alzó la columna tal como existió hasta 1944.

Tercer monumento (1944)

Batista visita el Cacahual y trata que le sea cedida la custodia del Panteón al Estado. El municipio se niega a ceder la custodia del monumento.

El monumento actual y obra del arquitecto Eduardo Monteulien, es un gran conjunto armónico de plazas, avenidas, jardineras, glorieta y monumento funerario, en cuya ejecución contó con la colaboración del escultor Teodoro Ramos Blanco. Este explicó del modo siguiente el simbolismo de su obra:

“El Panteón del Cacahual queda en medio de un paisaje para dar mayor grandiosidad y paz al conjunto. Este simboliza la unión de la sangre vertida en los campos de Cuba por todos los que lucharon por su libertad.”

Fue develado el 5 de octubre de 1944 y concluido el 7 de diciembre de 1951.

Sarcófago 2.

Los dos sarcófagos son iguales unidos por dos columnas truncas laterales en forma de ménsulas talladas, que representan la vida y la muerte de los valientes. En una la rebeldía, el patriotismo y la resistencia mambisa, y en la otra la ofrenda del verdadero pueblo cubano a sus héroes.

En la parte superior de las ménsulas están tallados dos bajorrelieves que representan los patriotas que guardan tan sagrado lugar en actitud de perpetua atención.

Los tres escalones representan las tres epopeyas por la libertad de Cuba: la Guerra Grande, la Guerra Chiquita y la Guerra del 95.

La glorieta tiene una síntesis biográfica de ambos patriotas y en su centro el mapa de la invasión.

Suponemos que tal obra debe haber producido grandes beneficios económicos a sus promotores, y vacían las arcas del tesoro, como otros tantos proyectos que llevó adelante Batista y su camarilla.

El pueblo se movilizaba todos los 7 de diciembre, pero mucha gente, no sabía por qué o lo había olvidado. Mas que un acto solemne, aquello parecía una feria. Después del desfile militar que, era la mayor atracción, los discursos de politiqueros, que nada tenían que decir, no interesaban a nadie. Algunos se preguntaban si aquello era un homenaje o una profanación.

Después del 1 de enero de 1959

Esta última versión fue declarada Monumento Nacional por el Ministerio de Cultura, el panorama hoy es otro, allí todo es paz y recogimiento, parece que de un momento a otro vamos a oír el toque del silencio.

Se rinde culto a los héroes.

Homenaje a los héroes.

Cualquier día y a cualquier hora hay visitantes; padres que llevan a sus hijos para que respiren aire puro en contacto con las glorias del pasado, recién casados que entregan a los héroes el perfume de sus flores, trabajadores que rinden ante ellos sus banderas de vanguardias, de internacionalistas y combatientes de pueblos hermanos que honran en el altar cubano a sus propios héroes y a su tierra irredenta.

El hijo y nieto de Antonio Maceo participaban en los actos que se realizan el 7 de diciembre. Este monumento está rodeado por un bosque de Ficus benjamina L., Moraceae, planta originaria de Asia tropical, lo que hace suponer que para el diseño del paisaje no se tuvieron en cuenta elementos de la flora nativa.

Desde el propio año 1899, visitar el sitio quedó convertido en tradición patriótica de los santigueros-vegueros y de todos los cubanos, considerado desde entonces el altar de la Patria.

Alrededor del obelisco, en la arboleda frente al Mausoleo del Cacahual se encuentran ubicados en la rotonda exterior:

Tarja donada por el pueblo italiano en un gesto de solidaridad y admiración hacia el heroísmo del pueblo cubano. Realizada por el escultor Héctor Ferrari.

Tarja en homenaje al regimiento de caballería y al compañero Juan Delgado, responsables directos del rescate y protección de los restos de Antonio Maceo y Panchito Gómez Toro.

Tarja en homenaje al último mambí que participó en nuestras guerras de independencia, por eso la rodean tres machetes de bronce, arma distintiva de nuestros mambises.

Tarja en homenaje a Blas Roca Calderío, falleció el 25 de abril de 1987, tras prolongada enfermedad. Velado en la base al monumento a José Martí y sepultado en tierra pelada, según su deseo, para rendirle homenaje esto ocurrió en una arboleda frente al mausoleo de El Cacahual.

Tarja en homenaje a Pedro Pérez y sus hijos.

Fuentes

  • Biblioteca Santiago de las Vegas.
  • Pagina Web de Santiago de las Vegas.
  • Bianchi, Ciro: Cómo murió Maceo.
  • Bianchi, Ciro: El Cacahual.