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Estreñimiento

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El estreñimiento.Es una condición que consiste en la falta de movimiento regular de los intestinos, lo que produce una defecación infrecuente o con esfuerzo, generalmente de heces escasas y duras.

Que es el Estreñimiento?

El estreñimiento no es una enfermedad como tal sino más bien un síntoma que, dada su enorme frecuencia, suscita un gran número de consultas al médico de familia y en el peor de los casos al especialista de digestivo.

Es difícil definir el estreñimiento pues es un problema sujeto a una enorme variabilidad individual o, lo que es lo mismo, a una gran subjetividad por lo que se pueda entender como un ritmo deposicional normal. Entendemos como ritmo deposicional, la frecuencia con la que acudimos al servicio a evacuar.

En la Población general sana, el ritmo deposicional varía entre 3 veces al día y 3 veces por semana, realizando la defecación de forma indolora y sin gran esfuerzo en la mayoría de las ocasiones, además de tener al finalizar la sensación de evacuación completa.

Si aceptamos esta definición, podemos pues definir el estreñimiento como la evacuación de heces excesivamente secas, escasas o infrecuentes (menos de 3 veces por semana).

El estreñimiento puede ser ocasional, es decir, que dura un periodo corto de tiempo y está asociado a determinadas dietas o hábitos, o bien puede ser crónico si se perpetúa en el tiempo.

A su vez este estreñimiento puede ser secundario, o tener una causa en su origen, (determinadas enfermedades producen estreñimiento crónico, como la enfermedad celíaca, hipotiroidismo, diabetes mellitus&) o por el contrario ser Idiopático, sin causa conocida directa que lo justifique, aunque en estos casos suele ser debido a problemas de la motilidad del intestino.

El estreñimiento, también denominado constipación, es un problema más frecuente de lo que parece en la sociedad actual, no habiéndose podido cuantificar la verdadera frecuencia de problema. No obstante, sí se puede afirmar que es más frecuente en el sexo femenino y en la tercera edad, tal vez relacionado con condicionantes multifactoriales.

¿Cuáles son sus causas?

Como comentábamos más arriba, hay que diferenciar el estreñimiento ocasional, producto de determinada dieta, alimento o hábito, del estreñimiento crónico que es el que precisará un estudio por parte del facultativo médico. Es necesario advertir que normalmente juegan en su desencadenamiento múltiples factores y es difícil establecer cual de ellos es más importante.

Tradicionalmente se establecen grupos de patologías capaces de producir estreñimiento, como son: Problemas funcionales o de la motilidad del intestino:

  • Estreñimiento Idiopático
  • Enfermedad de Hirschprung
  • Enfermedades especificas que cursan con estreñimiento
  • Enfermedades metabólicas como la Diabetes.
  1. Hipotiroidismo
  2. Uremia
  3. Orfiria
  • Obstáculos mecánicos en la defecación
  1. Tumores
  2. Estenosis rectales
  • Yatrogenia o efecto secundario de los fármacos: Codeína, Antiácidos.
  • Radiografía simple abdominal.
  • Problemas dietéticos: Dieta pobre en fibra

Otros: Ciertos hábitos sociales, culturales, emocionales: Sedentarismo, Depresión.

En muchos casos el estreñimiento es el único síntoma, pero a veces se ve acompañado con otros síntomas secundarios como son la sensación de plenitud, inflamación del Abdomen, Flatulencia, ligera molestia abdominal, Dolor de cabeza, etc.

¿Cómo se diagnostica?

La Historia clínica meticulosa, indagando sobre los factores dietéticos, socioculturales, hábitos tóxicos, enfermedades que se padecen y sus tratamientos y las características del estreñimiento, suelen ser suficientes para orientar el diagnóstico.

Es importante valorar la duración y la edad del paciente pues no es lo mismo la aparición de estreñimiento en los niños que en los adultos. En los niños, la constipación crónica es casi siempre de etiología funcional.

Es también importante indagar sobre las características de las heces y si van o no acompañadas de dolor abdominal. La emisión de escíbalos o " pelotillas" con moco es característica del estreñimiento espástico, mientras que la emisión de sangre con las heces sugiere o hemorroides, proctitis o tumores.

Es importante determinar dónde está el trastorno del tránsito fecal y para ello es importante la anamnesis(interrogatorio), preguntando al paciente si tiene o no ganas de defecar:

Si tiene ganas de defecar pero no puede expulsar las heces, hay que pensar en un trastorno anorectal. Si pocas veces siente ganas de defecar, pensaremos en un trastorno del colon. En estos casos las heces no alcanzan el recto.

De forma rutinaria se puede solicitar un análisis de sangre determinando glucemia, iones, estudio tiroideo, calcemia y sangre oculta en heces que nos permitirá enfocar algunas causas frecuentes de estreñimiento.

La principal maniobra de exploración es el tacto rectal, parte esencial de la exploración física, y que nunca debe faltar, ya que permite identificar problemas mecánicos o del tono del esfínter anal.

Entre las pruebas diagnósticas que se pueden solicitar está la Rectoscopia, que consiste en la introducción por el ano de una sonda provista de luz que permite visualizar el interior del intestino grueso. Además se cuenta con la Colonoscopia que usa una sonda de mayor alcance que la anterior y Radiografías con contraste, como son el Enema Opaco(radiografía tras la introducción por ano de una solución especial para ver intestino) que permite advertir lesiones que obstruyan el canal intestinal.

Sólo en casos muy especiales se pedirán otro tipo de pruebas que afinen o confirmen un primer diagnóstico: Manometría rectal, electromiografía, defecografía, etc.


Tratamiento

Recomendaciones

Higiénico-dietéticas En primer lugar es preciso tratar el estreñimiento con un suplemento de fibra en la dieta mediante el consumo de frutas y verduras, salvado de trigo etc., y reeducar al paciente con respecto a su hábito intestinal, evitando sedentarismo y realizando determinados ejercicios posturales y de contracción-relajación de los Músculos abdominales y pelvianos.

Fármacos Hay diversos grupos de fármacos que se conocen con el nombre de laxantes y que, en función del tipo de estreñimiento, se podrán prescribir. En cuanto al tipo de fármaco a emplear, es preciso que sea indicado por el médico de cabecera, pues no es infrecuente observar efectos secundarios en los pacientes que consumen laxantes de forma indiscriminada o voluntaria (en algunos casos son la causa del estreñimiento).

Existen medicamentos que incrementan la masa fecal, agentes hiperosmolares, procinéticos, estimulantes de la motilidad, etc., que no es necesario que conozca el paciente salvo cuando le sean prescritos por su médico y del que le facilitará la información necesaria para su correcto empleo.

En algunas ocasiones se utilizan Enemas u otro tipo de sustancias como los supositorios de glicerina y que, de manera general, también deben ser prescritos o aconsejados por su médico para evitar efectos adversos con la sobreutilización o el abuso, aunque en un principio puedan parecer inocuos.

El Estreñimiento es un síntoma por lo general benigno, que tiene fácil solución si se detecta a tiempo y si no se debe a enfermedad específica que lo provoque, que es lo más frecuente.

En este caso será siempre el médico de cabecera quién decida tanto las pruebas a solicitar para el esclarecimiento del diagnóstico como la adopción de las medidas terapéuticas más adecuadas a cada caso. Sólo en casos muy especiales el estreñimiento puede dar complicaciones de tipo digestivo, como pueda ser la impactación fecal, con el consiguiente cuadro obstructivo intestinal.

Cuando los bebés presentan dificultades para evacuar

¿Cuándo se puede decir que un bebé está estreñido?

Se puede decir que un bebé está estreñido cuando el pequeño se vuelve nervioso e intranquilo. Se mueve las piernas incesantemente, se pone rojo del esfuerzo, y no hace más que llorar, claro. Los gases y los cólicos son inevitables cuando el bebé se encuentra en este estado. Según los especialistas, durante la lactancia materna los bebés suelen ensuciar los pañales casi cada vez que comen con heces algunas veces heces pequeñas y otras más abundantes. La frecuencia de evacuación se va disminuyendo a medida que los bebés crecen. A partir de los 2 meses de edad generalmente ellos sólo evacuan una o dos veces al día. Todo dependerá del tipo de alimentación que reciba como también de su propia naturaleza, si el pequeño tiene alergia, etc.

El estreñimiento en el bebé requiere una intervención rápida de los padres y del pediatra, para evitar que el problema se convierta en una molestia crónica, o que se complique. Cuanto más tiempo estén las heces en el colon del bebé, mas secas y duras se volverán, y su eliminación será aún más difícil y dolorosa.

Qué hacer para remediar el estreñimiento

Cuando las deposiciones del bebé escasean, primero hay que descartar la posibilidad de que él esté mamando bien; si el bebé no come, no es que se estriñe sino que no tiene nada que evacuar. En los primeros días de vida, el bebé debe evacuar por lo menos tres veces al día, si no lo hace debe ser porque está recibiendo poca alimentación. Si el bebé deja de evacuar en uno o dos días, y cuando vuelva a hacerlo sus heces estén duras y secas, puede que haya dejado de evacuar por estreñimiento. En este caso, se debe comentar al pediatra.

Para aliviar el estreñimiento de los bebés, los padres pueden añadir un poco de agua extra a la fórmula del biberón. El agua ablandará un poco las heces y evitará que sean retenidas en el colon del pequeño. Algunos pediatras, de hecho, recomiendan rebajar los biberones un poco, poniendo 35 ml en lugar de 30 ml de agua por cada medida rasa de leche. Si el estreñimiento en el bebé se vuelve persistente, es aconsejable que pida la orientación médica. Existen en el mercado leches "anti-estreñimiento", adecuadas para aliviar el problema. Otra opción son los baños con agua templada. Un beneficio para tránsito intestinal del bebé.

Los masajes también son muy estimulantes para ayudar a evacuar al bebé. Se puede flexionar las piernas del pequeño sobre el abdomen, haciendo movimientos circulares; posicionar la mano sobre la tripita del bebé (a la altura del ombligo), y hacerle un masaje más profundo y en horizontal, con la palma y la base de los dedos. Un masaje en la espalda del bebé, con movimientos de arriba abajo, también puede ayudar al bebé a que evacúe.

Aparte de la leche especial, del baño calentito, de los masajes, y del agua, uno de los remedios más utilizados por muchos padres es el supositorio de glicerina que se aplica al ano del bebé. Hay padres que optan por introducir la punta del termómetro, aunque este método no ofrece ni un tipo de seguridad y presente riesgos de lesiones al bebé. También hay los que optan por dar un zumo de naranja muy rebajado en agua al pequeño. En uno o en otro caso, es recomendable que se escuche la opinión del pediatra. De todos modos, es bueno que se sepa que el estreñimiento puede dejar de molestar a los bebés a partir del cuarto mes de vida, cuando, por determinación médica, empiezan a alimentarse con compotas, purés, y cremas de frutas y verduras, ricas en fibras.

Fuentes