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Fonética

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Concepto:Los símbolos fonéticos y sus definiciones articulatorias son las descripciones abreviadas de tales actividades.

Fonética. Es la rama de la Lingüística que estudia la producción y percepción de los sonidos de una Lengua en sus manifestaciones físicas.

Evolución histórica

Para abordar el desarrollo histórico de la fonética y la fonología es necesario tener en cuenta que esta evolución ha estado condicionada siempre por el régimen social existente, las ideas filosóficas y el desarrollo de las demás ciencias; por lo que los estudios fonéticos y fonológicos se pueden dividir en tres etapas:

  • Primera etapa: Antecedentes (desde la antigüedad hasta finales del siglo XIX)
  • Segunda etapa: Fonética clásica o prefonológica ( desde finales del siglo XIX hasta los primeros años del siglo XX)
  • Tercera etapa: Fonética moderna o acústica y fonología (siglo XX)

La primera etapa por no poseer métodos propios ni objeto de estudio definido se considera precientífica, el método utilizado para el estudio de los fenómenos sonoros es el lógico, tomado de la lógica, predomina el enfoque idealista, se descuidaba la lengua oral, otorgándole mayor importancia a la lengua escrita y los fenómenos sonoros se analizaban para aclarar problemas filosóficos, religiosos, gramaticales, etc.; pero la necesidad práctica de enseñar, perpetuar y preservar el sánscrito que era la lengua de la clase dominante motivó una cuidadosa descripción del lenguaje oral. Así se crearon las gramáticas en las que se incluyen aspectos sonoros. En esta primera etapa (precientífica) predominó en los estudios de la lengua un enfoque prescriptivo y correctivo.

En Grecia se destacaron por los aportes que realizaron al estudio del aspecto sonoro los siguientes filósofos:

-Eurípides, que realizó estudios sobre vocales y consonantes, distinguiéndolas. -Platón que realizó estudios sobre aspectos acusticos en cuanto a sonidos y ruidos atendiendo a vocales y consonantes. -Aristóteles que se refiere al modo y lugar de articulación desde el punto de vista articulatorio, así como acústico.

Es ya en el siglo XIX con los grandes descubrimientos de las ciencias naturales, que se produce un desarrollo acelerado del estudio del aspecto sonoro y se motivó un verdadero interés por los aspectos fonéticos que hasta ahora estaban centrados en los estudios de la gramática y la lengua escrita.

Esta segunda etapa se inicia con el estudio de los neogramáticos, grupo de lingüistas en su mayoría alemanes que tenían como base filosófica el positivismo, corriente de carácter idealista-subjetivo. Trataron de comprobar que los cambios fonéticos no tenían excepción, desde una posición mecanicista, y desarrollaron la fonética, al interesarse por el lenguaje vivo; pero su limitación estuvo dada al no tener en cuenta cualquier idea abstracta que no procediera de hechos prácticos y por analizar los fenómenos del lenguaje, como fenómenos naturales, no en su naturaleza social.

Predominó en esta época el enfoque productivo, por lo que se exagera el papel de la práctica de la expresión oral, se caracteriza por el estudio del aspecto articulatorio del habla y se utiliza como método el sincrónico- articulatorio, por lo que aparece la fonética como ciencia con su objeto de estudio: los sonidos y sus métodos propios.

Se arriba al siglo XX con un enfoque descriptivo-sincrónico, en el que se realizan descripciones minuciosas de cada sonido y se desarrolla la fonética articulatoria.

Aparecen en este periodo aparatos para medir la articulación como el quimógrafo y el palatógrafo, en el caso del primero se registran los movimientos de los órganos articulatorios y en el segundo se utiliza un paladar especial donde quedan registradas las zonas de articulación.

Surgen, entonces, diversos críticos de los neogramáticos de tres escuelas notables: la escuela moscovita, la escuela de Kazán y Petersburgo y la escuela franco- suiza con Ferdinand de Saussure.

En la escuela de Kazán y Petersburgo se destaca una figura, el científico Baudouin de Courtenay, que dio la definición de fonema como unidad funcional, aunque tuvo como limitación que lo consideró una unidad psicológica.

Ferdinand de Saussure con su enfoque estructuralista estableció sus famosas dicotomías lengua/habla, sincronía/ diacronía, aspecto interno/ aspecto externo, relaciones sintagmáticas/ relaciones paradigmáticas; pero con la limitación de no haber visto la interrelación dialéctica entre los fenómenos, por lo que se produjo un divorcio entre el sistema y el uso. Entre sus aportes estuvo caracterizar la lengua como un sistema de signos, se ocupó por los fenómenos sonoros, estudió las características de los sonidos, la sílaba, el cambio fonético y las diferencias entre lengua oral y escrita; estableció diferencias entre fonética y fonología. Sus aportes fueron muy valiosos, por lo que se considera como el padre de la lingüística actual. Este descuido del uso lingüístico también apareció en sus seguidores.

La tercera etapa es iniciada por el Círculo Lingüístico de Praga (1928), en su Primer Congreso Internacional de Lingüistas de la Haya, donde aparecieron las famosas tesis como una serie de principios fonológicos que refutaban algunos planteamientos de Saussure y desarrollaban otros. Entre los lingüistas se encontraban Jakobson, Trubetzkoy y Karcevsky. A este Círculo le continuó la llamada Escuela de Praga que se ha ocupado de los fenómenos sonoros de la lengua mediante la fonología y en cuyo objeto de estudio se encontraba el fonema como elemento fundamental del sistema. La contribución de estos linguistas a la fonología fue notable en el periodo de las dos guerras mundiales.

Teniendo en cuenta la influencia de la Escuela de Praga, otros lingüistas han realizado importantes aportes a esta ciencia. A partir de aquí se distinguieron dos campos en el estudio del aspecto sonoro: el de la fonética moderna o acústica y el de la fonología.

En esta etapa se le dio un gran impulso a la acústica y la aparición de métodos e instrumentos como el laringoscopio, el endoscopio, ambos para el estudio de la laringe; el medidor de tono o tonómetro; el oscilógrafo para estudiar las oscilaciones del sonido y el espectrógrafo, que descompone la onda en sus armónicos fundamentales. Los espectrogramas, las bandas de papel procedentes de los espectrógrafos, reflejan el tono, el timbre, la intensidad y la cantidad como cualidades acústicas del sonido. Otro aparato fue el sintetizador que permite reconstruir el sonido.

En cuanto a la fonética aparecen en esta etapa otros métodos como las pruebas de audición y el análisis fonométrico que atienden al papel del oído en la interpretación de los fenómenos sonoros y la cinemarradiografía que observa todos los movimientos de la artculación del sonido y lo escucha.

La corriente generativa y transformacional (Chomsky, 1957) se propuso la tarea de superar al estructuralismo y presentar un punto de vista totalmente opuesto, pero este objetivo no se cumplió exactamente. Basado en una concepción idealista del lenguaje, al que se atribuía un origen innato, centró su atención en la dualidad competencia-actuación y dedicó la mayor parte de su esfuerzo a la presentación de una lingüística de la competencia, pero muy poco a la lingüística de la actuación.

Como se ha podido observar ninguno de los enfoques planteados había abordado la problemática del uso lingüístico y como afirmara Robert de Beaugrande: “La primera resistencia organizada en contra de la campaña de la lengua se montó cuando la lingüística moderna declaró su decisión de describir el uso real: lo que la gente de hecho dice y no lo que los guardianes de la lengua piensan que debería decir” (Citado por Van Dijk, 2000: 81).

Por lo que un estudio histórico de los distintos enfoques lingüísticos no puede pasar por alto que: “…debemos al estructuralismo lingüístico el hecho de que haya puesto de relieve el carácter oral consustancial a toda lengua. La filología, al reducirse al conocimiento y análisis de los textos escritos, no había prestado atención a la oralidad y contribuyó a formar un estado de opinión en el cual todo lo que se refiere a la oralidad es incaptable, desorganizado, errático y corrupto. Así pues, con el estructuralismo llega la distinción entre lengua y habla, es decir, la distinción entre lo que es el sistema y lo que es su realización concreta. Sin embargo, el desarrollo del estructuralismo en sus ramas más influyentes puso énfasis en el estudio de la estructura abstracta de las lenguas, su descripción y su explicación, dejando para un momento posterior el estudio de la realización concreta entre otras razones, porque se consideró que sin el conocimiento de esta estructura, que confiera sus condiciones de existencia a toda realización, no era posible abordar el conocimiento del uso.

Afortunadamente, en nuestro siglo ha habido un progreso crucial en el conocimiento del sistema sígnico que son las lenguas humanas y diversas teorías han aportado modelos, cada vez más refinados, que dan cuenta de sus componentes y de sus características esenciales. Así es explicable que en épocas más recientes y paralelamente a una elaboración consistente de los problemas relacionados con la descripción y la explicación de sistema, se ha desarrollado con fuerza el estudio de uso lingüístico”. (Calsamiglia, H.1994:2)

Así en la época de los sesenta aparecen los primeros trabajos sobre la textolingüística o lingüística del texto, como rama de la propia lingüística y que se ocuparía de una unidad mayor, el texto o discurso, donde funcionarían el resto de las unidades.

Van Dijk plantea, además, que la evolución de la lingüística del texto ha ido desde un enfoque estrecho y pragmático, muy vinculado a la gramática generativa y transformacional, a una visión más sólida e interdisciplinaria y sobre este aspecto precisa:“Desarrollamos el concepto de textualidad que no es simplemente un conjunto de unidades teóricas o de reglas sino un logro humano en materia de hacer conexiones donde quiera que tengan lugar acontecimientos comunicativos.” (Van Dijk, 2000:93).

A mediados de la década de los setenta se adoptó el término de “análisis del discurso”, la lingüística se orientó hacia la investigación del uso real del lenguaje en las diferentes situaciones en las que el hombre interactúa; de la lingüística de la lengua el interés se transfirió hacia la lingüística del habla. Durante estos años, las investigaciones sobre el lenguaje se movieron en tres direcciones: las referidas al análisis de las estructuras del discurso (Sintaxis del texto o del discurso),las referidas a los procesos cognitivos en los que el lenguaje interviene y que arrojaron luz acerca de la comprensión y producción de significados (Psicología Cognitiva)y las que investigan el lenguaje en los procesos de interacción socio-cultural (Pragmática).

Estas direcciones constituyen los lados que conforman los tres componentes del llamado triángulo del discurso: cognición, discurso y sociedad (Van Dijk, 2000), que asume el estudio del discurso desde una perspectiva interdisciplinaria, multidisciplinaria y transdisciplinaria. Cada uno de estos componentes están vinculados entre sí, por lo que conforman una tríada dialéctica, ya que no resulta posible explicar uno sin tener en cuenta los otros dos.

El campo del procesamiento del discurso cristalizó, entonces, a fines de la década de los setenta y principios de la del ochenta a fin de apoyar la investigación en las diversas disciplinas que se ocupan del discurso: sociolingüística, psicolinguística, lingüística propiamente dicha, sociología del lenguaje, psicología educacional, etc. El campo constituye una transdisciplina estratégicamente situada para enfocar cuestiones o problemas desde múltiples puntos de vista.

Entre las ciencias que se han ocupado del lenguaje en uso y que han dado aportes importantes a esta nueva concepción están: la pragmática y la sociolingüística. En el caso de la primera, se le da un lugar importante al estudio de la lengua mediante los actos del habla. Esta teoría presta especial atención al significado en uso, por lo que permite un enfoque amplio al abordar la forma, el significado y el contexto. Por otra parte la sociolingüística estudia los actos de habla teniendo en cuenta las variantes territoriales, sociales y estilísticas en la interacción lengua-sociedad, donde esta última tiene el papel fundamental.

Halliday (1986) plantea: “Adaptamos el criterio funcional de la lengua en el sentido que nos interesa lo que la lengua puede hacer o, mejor dicho, lo que el hablante, niño o adulto, pueda hacer con ella y de que tratamos de explicar la naturaleza de la lengua, su organización interna y su conformación en término de las funciones que han desarrollado para servir” (Halliday, 1986:41).

En los últimos años se ha ido conformando teóricamente el enfoque cognitivo, comunicativo y sociocultural, a partir de las concepciones de la Escuela histórico- cultural y la Lingüística Discursiva. Este enfoque parte de las concepciones de Vygostsky acerca de la unidad del pensamiento y el lenguaje en el proceso de elaboración y transmisión de los significados, lo que permite explicar sus dos funciones esenciales: la noética y la semiótica. Al definirlo (Roméu, 2003:12) plantea:

“El enfoque cognitivo, comunicativo y sociocultural parte de la concepción dialéctico-materialista acerca del lenguaje, que lo define como medio esencial de cognición y comunicación social, lo que pone de manifiesto su dos funciones esenciales: la noética o cognitiva y la semiótica o comunicativa” (Roméu, 1992: 2); “tiene en cuenta las más recientes investigaciones de la lingüística del habla, que toman como objeto el discurso e indagan acerca de su estructura y funciones, y explican su naturaleza como proceso de interacción social” (Van Dijk, 2000:14).

“De igual forma, defiende la concepción de la cultura como un sistema de sistemas de signos, en el que la lengua desempeña un papel protagónico” (Lotman 1979:22). “Este enfoque permite analizar los procesos culturales como procesos de comunicación de significados, los que trascienden todos los espacios y contextos de comunicación social humana” (Eco, 1988:24). A su vez, está indisolublemente vinculado a una concepción interdisciplinaria, que tiene su origen en la propia naturaleza interdisciplinaria del conocimiento humano”.

Este enfoque pretende, por tanto, lograr eficacia en la producción y comprensión de los actos verbales adaptados a diversas situaciones de uso.

Todo texto debe poseer un carácter comunicativo, porque se produce como resultado de una actividad lingüística en la que se comunican significados. Debe tener un carácter social, porque es en la sociedad donde se intercambian esos significados. El texto es emitido en una situación específica y con una determinada intención por parte del hablante. Todo esto conforma su carácter pragmático. Tiene un cierre semántico, ya que para ser comprendido no necesita de otro texto y las proposiciones temáticas deben estar en una estrecha relación por lo que presenta coherencia.

Sobre estos aspectos expone Beaugrande: “Las conexiones entre formas lingüísticas tales como palabras o terminaciones de palabras construyen la cohesión y aquellas entre los significados o conceptos construyen la coherencia” (Beaugrande, 2000:26).

Según Bernárdez, (1985) “... si el texto (entendido como lenguaje en contexto, como producto de la creatividad en el uso del lenguaje), es un objeto complejo diferirá de forma cualitativa de otras unidades lingüísticas”. (Bernárdez, 1985: 64).

Lo anterior significa que los métodos de análisis lingüístico tradicional no han resultado suficientes y ha resultado necesario el descubrimiento de otros que permitan el abordaje del discurso en toda su riqueza y creatividad lingüística. En tal sentido, un acercamiento plural e interdisciplinario del discurso, que revele todos los elementos que lo hacen complejo, puede lograrse desde una perspectiva cognitiva, comunicativa y sociocultural, que permita poner de manifiesto la interdependencia entre la semántica sintáctica y la pragmática discursiva según los contextos de uso.

El análisis de las unidades del nivel fonológico supone también un enfoque complejo, ya que puede realizarse desde una perspectiva cognitiva, comunicativa y sociocultural, en la que se pueda apreciar la funcionalidad de estas unidades en el proceso de comunicación.

Principales ramas

Fonética experimental

Es la que estudia los sonidos orales desde el punto de vista físico, reuniendo los datos y cuantificando los datos sobre la emisión y la producción de las ondas sonoras que configuran el sonido articulado. Utiliza instrumentos como los Rayos X y el Quimógrafo, que traza las curvas de intensidad.

El conjunto de los datos analizados al medir los sonidos depende únicamente de la precisión del instrumental así como de otros conocimientos conexos. También se han descubierto diferencias importantes en cada sonido oral.

Fonética articulatoria

Es la que estudia los Sonidos de una lengua desde el punto de vista Fisiológico, es decir, describe qué órganos orales intervienen en su producción, en qué posición se encuentran y cómo esas posiciones varían los distintos caminos que puede seguir el aire cuando sale por la Boca, Nariz, o Garganta, para que se produzcan sonidos diferentes. No se ocupa de todas las actividades que intervienen en la producción de un sonido, sino que selecciona sólo las que tienen que ver con el lugar y la forma de articulación.

Definiciones

Los Símbolos fonéticos y sus definiciones articulatorias son las descripciones abreviadas de tales actividades. Los símbolos fonéticos que se usan más frecuentemente son los adoptados por la Asociación Fonética Internacional en el alfabeto fonético internacional A.F.I. que se escriben entre corchetes.

Articulación del sonido

Los órganos que intervienen en la articulación del sonido son móviles o fijos. Son móviles los Labios, la Mandíbula, la Lengua y las Cuerdas vocales, que a veces reciben el nombre de órganos articulatorios. Con su ayuda el hablante modifica la salida del aire que procede de los pulmones. Son fijos los dientes, los alvéolos, el paladar y el velo del paladar.

Los sonidos se producen cuando se ponen en contacto dos órganos articulatorios por ejemplo el bilabial p, que exige el contacto entre los dos labios, también cuando se ponen en contacto un órgano fijo y otro articulatorio, y el sonido se nombra con los órganos que producen la juntura, o punto de articulación, como por ejemplo el sonido labiodental f que exige el contacto entre el labio inferior y los incisivos superiores.

Cuando es la lengua el órgano móvil no se hace referencia a ella en la denominación del sonido, así el sonido t que se produce cuando la lengua toca la parte posterior de los incisivos superiores se llama dental.

Modo de articulación

El modo de articulación se determina por la disposición de los órganos móviles en la cavidad bucal y cómo impiden o dejan libre el paso del aire.

Esta acción puede consistir en la interrupción instantánea y completa del paso del aire para las implosivas; en dejar abierto el paso nasal pero interrumpido el oral para las nasales; en producir un contacto con la lengua pero dejar libre el paso del aire a uno y otro lado para las laterales; en producir una leve interrupción primero y dejar el paso libre después para las africadas; en permitir el paso del Aire por un paso estrecho por el que el aire pasa rozando para las fricativas, y en permitir el paso libre del aire por el centro de la Lengua sin fricción alguna para las vocales.

Diferentes clases de vocales

Se emiten diferentes clases de vocales según varíe la posición de la lengua, tanto a partir de su eje vertical alta, media y baja, como a partir de su eje horizontal anterior, central y posterior. Por ejemplo, en Español son vocales altas las vocales de la palabra huir, es decir, la i y la u.

Son vocales medias la e y la o, es decir las vocales de la palabra pero y es vocal baja la a de la palabra va. Así, la lengua va de abajo arriba para pronunciar las dos vocales seguidas de la palabra aire, pero desciende a una posición media para pronunciar su última vocal. Hace el camino contrario de arriba abajo para pronunciar puerta.

Son vocales anteriores del Idioma Español la [i] y la [e], es decir las vocales seguidas de la palabra «piel»; las vocales posteriores son la [o] y la [u], es decir las vocales de la palabra muro; la [a] es la vocal central. La lengua se mueve de atrás hacia adelante para emitir las vocales de la palabra totales, hace el camino contrario para emitir las vocales de la palabra piélago.

Las posiciones que mantiene la Lengua para emitir las vocales (u), (i) y a constituyen los vértices del llamado esquema vocálico (uai).

Fonemática

Los Fonemas están configurados también por unidades mínimas que los diferencian entre sí y son los llamados rasgos distintivos.

Diferencias

La única diferencia que existe entre el fonema /p/ que corresponde a una consonante bilabial, oclusiva, sorda y el fonema /b/ que corresponde a una consonante bilabial, oclusiva sonora, es su modo de articulación: sorda la primera, frente a la segunda que es sonora.

No siempre se mantienen como fonemas distintos las diferencias que proceden de un solo rasgo distintivo, por ejemplo la primera <d> de la palabra <dedo> corresponde a una consonante dental oclusiva sonora (d), y la segunda es dental fricativa sonora (ð). En este caso no estamos ante dos fonemas sino ante dos valores del mismo fonema.

A veces dos fonemas diferentes en una lengua dada son el mismo en otra, por ejemplo el español mantiene la diferencia fonética entre los sonidos (r) y (l), pero el japonés no ni el habla andaluza tampoco, en ciertos contextos.

De acuerdo con todo esto hay que distinguir entre sonidos (fonos), fonemas y letras (grafemas), aunque existen muchas coincidencias también hay desacuerdos muy importantes que apoyan esta diferencia.

Concepto Mental

El fonema es un Concepto mental, el fono es descriptible en términos de fonética articulatoria y acústica y la escritura es un sistema convencional para representar el nivel fonológico. Sin embargo, la escritura basada generalmente en grafemas o "letras" generalmente no es una representación en la que cada grafema corresponda a un fonema.

Ejemplos

  • La letra <v> del Español actual corresponde al fonema /b/ que es una consonante bilabial, oclusiva, sonora; pero el fonema /v/ que corresponde a una consonante labiodental, fricativa, sonora ha desaparecido en el sistema fonético actual, sobre el que se discute si estuvo presente en el castellano antiguo.
  • Además hay letras que no representan fonema alguno como es el caso de la letra <h> que es muda en nuestra lengua.
  • La escribimos como recuerdo histórico de una aspiración o de una <f>

inicial del latín, pero no tiene valor fonético. Por otro lado, algunas letras expresan distintos sonidos, como la <c>: [θ] y [k] en España, y [s] y [k] en Latinoamérica y zonas de Andalucía.

Fonética acústica

Es la que estudia la onda sonora como la salida de un resonador cualquiera; esto es, equipara el sistema de fonación con cualquier otro sistema de emisión y reproducción de sonidos.

Comunicación

En la comunicación, las ondas sonoras tienen un interés mayor que la articulación o producción de los sonidos, para un determinado auditorio recibe y descodifica la impresión a pesar de que haya sido emitida por medio de una articulación oral, o por medio de un determinado aparato emisor de sonidos o incluso por medio de una cotorra.

Características más significativas

Para grabar las características más significativas de las ondas sonoras y para determinar el resultado de las distintas actividades articulatorias se puede emplear el espectrógrafo.

Forma experimental

Para poder llegar a saber cuáles son los rasgos necesarios y suficientes que identifican los sonidos de la lengua, se suprimieron partes de la grabación de la onda sonora y se reprodujeron otras.

Fuente