Mario Martínez Casado

Mario Martínez Casado
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Junto a Rosa Fornés
NombreMario Martínez Casado
Nacimiento28 de abril de 1907
La Habana, Bandera de Cuba Cuba
FallecimientoLa Habana, Bandera de Cuba Cuba
HijosIsabel y Mario Martínez-Casado Mondragón
PadresManuel Martínez Casado y Celia Adams
FamiliaresLuís Manuel Martínez Casado, Marta Casado Martinez, Luisa Martínez Casado


Mario Martínez Casado Fue un actor cubano de teatro, radio, cine y televisión, director y empresario teatral; intérprete de particular carisma, descubridor y formador de jóvenes talentos; figura recordada por los espectadores teatrales y miles de televidentes, también por grandes de la escena cubana como Rosa Fornés, María de los Ángeles Santana, Gladys Puig, Pedro Arias y Maruja Calvo.

Síntesis biográfica

Nació el 28 de abril de 1907 en La Habana, ubicada en la región occidental de Cuba. Hijo de Manuel Martínez Casado y de Celia Admas, desde niño recorrió con la carpa familiar diversas ciudades. Muy pronto se enroló en las compañías de otros empresarios por toda la Isla, forjándose como el actor, cantante y director de escena que luego apareciera en dramas y comedias, zarzuelas y operetas; el teatro, la radio, el cine y la televisión.

Siendo un adolescente ingresó en la Compañía teatral de Paco Martínez como auxiliar de administración. Cuando recorrían Sagua de Tánamo (Holguín), cubrió a un actor que abandonó el reparto y nunca más pudo apartarse de los escenarios. Solo tenía diecisiete años cuando debutó como tenor cómico en la opereta La duquesa de Bal Tabaran y aprendió los códigos básicos de la profesión y logró un repertorio que le llevó a diversas agrupaciones que recorrían todo el país.

Con solo veinte años, fue convocado para la inauguración del habanero Teatro Regina, donde triunfó en obras como Niña Rita, La tierra de Venus, El cafetal y el batey, de los maestros Ernesto Lecuona y Eliseo Grenet. Con ello triunfa de manera rotunda por vez primera en La Habana, y ello le vale diversos contratos, como el del Teatro Payret.

En 1930, actúa y canta en el teatro Martí, junto a la compañía del asturiano Jesús Ordóñez, y estrena La parranda y La del soto del parral. La enfermedad del tenor cómico le permite suplir al protagónico y logra un éxito tal que desplazó al titular en cuestión, avizorando lo que sería el paso por los escenarios de Iberoamérica.

En esa década debutó con La corte del faraón en el teatro Principal de la capital mexicana y más tarde recorrió diversos estados actuando en comedias y operetas. También allí, crea una compañía propia para representar zarzuelas y funge como director artístico de la de Ernesto Lecuona en tránsito por ese país. Participa en el primer largometraje sonoro mexicano Santa, preámbulo de la actuación en otras producciones cinematográficas aztecas.

De regreso a Cuba, en la década de 1940, forma un grupo teatral, monta cada noviembre, el Don Juan Tenorio de Zorrilla. En 1942, debuta en RHC Cadena Azul, como actor protagónico y director artístico de las Aventuras de Manuel García. Un año más tarde simultanea ambos roles en el espacio de La novela del aire que consolidó la radionovela romántica-melodramática-folletinesca en Cuba.

En 1945 junto al hermano Luís Manuel, devino precursor de los efectos y de la musicalización radial desde diversas emisoras en La Habana.

En la TV

Debutó en la televisión con Rosa Fornés en Video Revista La corona, en la década de 1950, desde entonces nunca abandonó la pantalla cubana a quien honró como actor, cantante, animador y director artístico en dramas o comedias.

En el teatro

En la década de 1950, fundó una compañía teatral de Vaudeville francés, depurado estilo de comedias donde se destacó como vedette la sin para María de los Ángeles Santana. Luego de 1959, al triunfar la Revolución, pese a la decisión de emigrar de algunos de los miembros de la familia Mario y Luís Manuel deciden permanecer en Cuba y contribuir con el talento versátil a la formación de la nueva hornada de artistas cubanos.

Junto a Antonio Palacios y Armando Soler (cholito), fue uno de los impulsores de la adaptación de zarzuelas, óperas y operetas en la pantalla desde 1960. Pese a la intensa, fértil y exquisita contribución al desarrollo artístico de la Radio y la Televisión cubanas nunca abandonó al teatro que lo formó, y en especial, al Teatro Lírico.

Fue de los primeros artistas que en 1968, recibiera la condecoración del sindicato nacional del sector artístico con la Orden Nacional.

Muerte

Falleció a inicio de la década de 1980.

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