Mehmed II

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Mehmet II
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Sultán otomano que conquistó a Constantinopla (1453), lo que significó el fin del Imperio bizantino, la convirtió en la nueva capital del Imperio Otomano y la embelleció con nuevas construcciones.
NombreMehmet II
Nacimiento30 de marzo de 1432
Edurne, Imperio Otomano
Fallecimiento3 de mayo de 1481
Gebze
Otros nombresMahomet, Mehmed II
Conocido porEl conquistador
TítuloSultán
PredecesorMurad II (en primer y segundo período)
SucesorMurad II (en primer período) y Beyazid II (en segundo período)
CónyugeSitti Hatun
HijosBeyazid II, Ahmet Küçük,
PadresMurad II y Huma Hatunn
Mehmet II. Sultán otomano que conquistó a Constantinopla, (1453) lo que significó el fin del Imperio bizantino. La convirtió en la nueva capital del Imperio otomano y la embelleció con nuevas construcciones. A continuación ocupó Serbia (1459) y la Morea septentrional (1460), pero no logró someter a Skanderbeg en Albania. Protegió las artes.

Síntesis biográfica

Tercer hijo de Murad II, nació en el Sarayi de Edirne, el 30 de marzo de 1432, de una muchacha esclava llamada Huma Hatun (Dama). Poco se sabe acerca de los orígenes de Huma, ya que no era una de las cuatro esposas de Murad sino una concubina, probablemente una griega de cuna humilde. Murad parece haberse ocupado escasamente de ella o de Mehmed, prefiriendo a su segundo hijo, Alaeddin Alí, cuya madre, la princesa turcomana Hadice Hatun, era su esposa favorita.

Infancia

Al cumplir tres años de edad fue enviado a Masya, en Anatolia, donde su medio hermano Ahmet servía como gobernador provincial. Ahmet murió repentinamente en mayo de 1437, por lo que Mehmed fue nombrado para sucederle como gobernador, aunque solo tenía cinco años. Al mismo tiempo, su medio hermano Alaeddin Ali, que tenía siete años, fue nombrado gobernador de Manisa.

A principios de junio de 1443, Alaeddin Ali fue asesinado por su consejero Kara Hizir Pashá convirtiéndo a Mehmed en heredero directo del trono, por lo que fue llamado de inmediato a Edirne por su padre el papa Eugenio IV había proclamado una nueva cruzada contra los turcos, lo cual hace ver que Murat quería que su hijo estuviera a su lado para hacer frente a la nueva amenaza.

Ascenso al trono

Su primera experiencia directa de gobierno la tuvo en 1444. Su padre tuvo que salir de la capital para sofocar una sublevación en la Anatolia y deja al joven Mehmet al frente del estado. No se puede decir que esta primera toma de contacto con el poder fuera demasiado positiva. De hecho tuvo que hacer frente a una rebelión protagonizada por los Jenízaros, tropas de élite otomanas, que pedían un mejor sueldo. Mehmet tuvo que ceder a sus pretensiones, ya que un ejército cristiano se aproximaba por los Balcanes. Sin embargo, los turcos derrotaron a las tropas cruzadas, evitando el peligro.

Al volver de esta expedición, tuvo lugar un hecho que nadie esperaba. Murad II abdica con tan solo 40 años y su hijo tiene que sentarse en el trono a la temprana edad de 13 años. Desde muy pronto, Mehmet da muestras de la que sería su obsesión principal: ocupar Constantinopla. Enseguida intenta preparar un ejército para atacar la ciudad, pero el Gran Visir, Halil Pasha, así como sus consejeros se dan cuenta de lo precipitado del ataque.

Por esto, los veteranos de la corte disuaden a Murad de que vuelva al trono, señalando que el joven Mehmet no tiene aún capacidad suficiente para dirigir los designios del Imperio. Pasó el heredero a partir de ahí unos años que le servirían como preparación para gobernar: en lo militar participa en la batalla de Kosovo, en la que vuelve a enfrentarse a los ejercitos cristianos, derrotandolos de nuevo; en lo político, Mehmet se casa varias veces con las hijas de gobernantes tribales, como método de tejer una serie de alianzas que fortalecieran y unificaran su reino.

Por fin, su momento llega en 1451, cuando su padre fallece y Mehmet II es, de nuevo, proclamado Sultán. Mehmet mantiene en principio al gran visir en su puesto, pero sin confiar en él demasiado, ya que lo responsabilizaba de su dimisión la primera vez que ejerció el poder. Por otra parte, como mandaban los canones de la época, el nuevo Sultán procede a evitar una posible guerra civil por el expeditivo método de matar a su hermano menor, con lo que no quedaba nadie que pudiera disputarle el trono.

Toma de Constantinopla

Año más tarde, Mehmet retoma su antiguo plan de conquistar Constantinopla. Así, enseguida marcha hacia el Bosforo y consigue aislar a la ciudad, comenzando el asedio. Seis semanas duraría el asedio de la capital bizantina. La falta de suministros, los ataques de artillería y las escaramuzas protagonizadas por los jenízaros dan al traste con la resistencia bizantina. El 29 de mayo de 1453, Constantinopla pasa a poder de los turcos, marcando el fin de una época y Mehmet recibe el sobrenombre de “el Conquistador”.

Enseguida se deshace de su Gran Visir, ya que confirma sus sospechas de que aceptaba sobornos de los bizantinos y, curiosamente, toma el título de Emperador de Roma, como dirigente del Imperio Romano de Oriente. Hay que tener en cuenta, además, que la mezcla de sangre que había habido entre dirigentes turcos y bizantinos, había hecho que Mehmet tuviera ascendentes en la Familia Real Bizantina.

Expansión del imperio

Mapa Otomano. El imperio otomano en 1481

Cumplido su gran sueño, Mehmet II pasa a intentar ampliar su Imperio. Así, en 1456, se lanza a la conquista de Serbia, atacando al Reino de Hungría. Tras una encarnizada lucha a las puertas de Belgrado, Mehmet conocería el amargor de la derrota y debe retirar sus tropas sin haber logrado su objetivo y habiendo perdido 20000 hombres.

La noticia de esta derrota hace que el Papa Calixto III organice una nueva cruzada, pensando que en ese momento el Imperio Otomano estaría más débil que nunca. Sin embargo, la muerte de Hunyadi, héroe defensor de Belgrado y en el que el Papa depositaba sus esperanzas, truncó esta cruzada.

Igualmente quedaría sin efecto una nueva llamada, esta vez de Pio II: nadie hizo caso al llamamiento del Pontífice y el poder de los turcos quedaba plenamente asentado. Mehmet consigue ampliar en pocos años el Imperio conquistando Bosnia, Serbia y Grecia antes de 1466. Incluso la poderosa Venecia tiene que pagar una indemnización y un tributo anual para continuar manteniendo su posición en el Mediterráneo. Podemos decir que, en esos momentos, Mehmet II controla buena parte del este de Europa y del Mediterráneo.

Debemos decir que, salvando las atrocidades que eran propias de la época, Mehmet había recibido una educación humanista y que mostró su tolerancia en más de una ocasión. Como ejemplo claro de esto, tenemos el juramento que realizó tras conquistar Bosnia, para intentar favorecer a la Comunidad Franciscana que allí se encontraba, en donde ordena respetar sus creencias e iglesias. En 1480, los turcos fracasan en su intento de tomar Rodas y, un año después El Conquistador fallecía dejando a su Imperio en el momento más álgido de su historia.

Curiosidades

Una de sus luchas más duras la emprendió, curiosamente, en 1461 contra otro de los seres más crueles de la historia, el rey Vlad de Valaquia, llamado por los turcos el Empalador y conocido por sus súbditos como Drakul (diablo) y que ha pasado a la historia en la leyenda de Drácula.

Cuentan que, antes de vencerle y destronarle, a Mehmet le hizo mucha gracia que su enemigo clavara los turbantes a las cabezas de unos enviados suyos que se habían negado a descubrirse ante el monarca de Valaquia. Poco más tarde, cuando volvió a desafiarle empalando a miles de prisioneros turcos, Mehmet lanzó elogios admirativos hacia ese acto asesino del Empalador, afirmando que un ser capaz de tales acciones sería difícil de vencer. Aunque, obviamente, esta admiración por las crueldades de Vlad no impidió que le diese muerte cuando cayó en sus manos mientras sometía toda Valaquia al Imperio Otomano.

"Sin duda alguna, sí existe un dirigente del antiguo Imperio Otomano que sea especialmente recordado como alguien que cambió la historia, ese es Mehmet II, llamado el Conquistador."

Mehmed II es también reconocido por codificar las leyes delictivas y políticas mucho antes de Suleiman el Magnifico. Asimismo es recordado por haber escrito, proclamado y aplicado lo que se considera el primer edicto de respeto a las religiones, un verdadero ejercicio legal de tolerancia. Este edicto fue hecho público por el Sultán Mehmed II para proteger los derechos básicos de los Cristianos bosnios cuando conquistó ese territorio en 1463. El documento original aun se protege y conserva en el monasterio franciscano católico de Fojnica.

En 1971, la ONU divulgó una traducción del documento en todos los idiomas oficiales de las Naciones Unidas. Es uno de los documentos más antiguos sobre la libertad religiosa.

Fuente