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Orlando Venega Pérez

Orlando Venega Pérez
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Venegas.jpg
Mártir de Manatí
NombreOrlando Venega Pérez
Nacimiento3 de septiembre de 1933
Cabaiguán, Sancti Spíritus, Bandera de Cuba Cuba
Fallecimiento21 de marzo de 1958
Municipio Manatí, Las Tunas Bandera de Cuba Cuba

Orlando Venega Pérez. Destacado revolucionario cubano. Integrante del Movimiento 26 de Julio en el municipio de Manatí.

Su vida

Orlando Venega Pérez nació el 3 de septiembre de 1933 en Cabaiguán (actual provincia de Sancti Spíritus), sus padres Cirilo y Concepción, de origen humilde y con difícil situación económica enfrentaron grandes dificultades para escolarizarlo. Desde muy temprana edad comenzó a trabajar para ayudar a sostener la familia, devengando un mísero salario que apenas le alcanzaba para alimentarse. Obligado por las circunstancias, el joven que contaba entonces con 17 años llegó a Manatí en compañía de Pablo Morell – amigo suyo – en busca de trabajo. Empezó cortando caña para el central azucarero, pero también fue cortador de leña, lechero y finalmente obrero en una fábrica artesanal de ladrillos.

En 1955 Orlando contrajo matrimonio con Delita Nápoles y del mismo le nacieron dos hijos: Beatriz y Orlando, de los cuales solo conoció a Beatriz, porque el varón no había nacido cuando los asesinos segaron su vida.

Accionar revolucionario

La conciencia política que había ido desarrollando Orlando lo compulsa a actuar para modificar la situación socioeconómica existente que condenaba a los humildes a la miseria y reprimía sus derechos. Se unió a otros jóvenes que pensaban de manera similar a la suya, entre ellos los revolucionarios Orlando Canals Santos y Victuro Acosta López y juntos desarrollaron numerosas actividades revolucionarias, entre ellas, la quema de la Reparación de Balastro de Tabor, la quema de cañaverales, creación de nuevas células revolucionarias y la organización y desarrollo de huelgas revolucionarias como, por ejemplo, la huelga del 5 de agosto en repudio al asesinato de Frank País.

Una anécdota significativa durante la quema del Centro de Reparación de Vía y Obra es la siguiente: Venegas iba vestido de color claro y sus compañeros le requieren diciéndole que con esa vestimenta no podía participar en el sabotaje ya que aunque era de noche sería fácil detectar su presencia; como ya estaban muy cerca del objetivo y él no quería perderse la acción, se quitó la ropa en medio de una infernal plaga de mosquitos y de esa manera participó en la misma. Hay momentos de la vida de este joven que ponen de manifiesto su gran serenidad y valor: cruzó frente al cuartel de la tiranía conduciendo un carretón con armas tapadas con hojas de maíz, colocó una bandera del M - 26 - 7 en la puerta de la casa del teniente García (éste esbirro fungía como jefe del puesto militar en Manatí) y distribuyó una en cada banco del parque del poblado. Cuando es asesinado su compañero de luchas Orlando Canals; Venegas, a pesar de estar muy vigilado fue ante el cadáver y, poniéndole un brazalete del Movimiento 26 de Julio juró que su muerte sería vengada.

Fallecimiento

Después de enterrar a su amigo Orlando Canals Santos, Orlando se dirige a su hogar y, momentos después aparecen numerosos sicarios que amenazando a su esposa le preguntan por él. Momentáneamente el mártir logró burlar el acoso pasando por la puerta del fondo a una casa vecina donde vivía un cuñado suyo. Mientras tanto, su casa era registrada minuciosamente. Luego los esbirros se retiraron, pero dejaron vigilancia y cuando Venega sale, creyendo que ya se habían ido todos, es visto por uno de ellos, quien comenzó a disparar para alertar a los demás. En tal situación, Orlando decide vender cara su vida, se introduce en su casa y entabla una lucha a tiros que duró dos horas. Al dejarse de escuchar los disparos de respuesta del revolucionario, los asesinos penetran en la vivienda y hallan su cadáver bañado en sangre. De esta manera muere Orlando Venega Pérez el 21 de marzo de 1958. Su muerte conmocionó a todo Manatí, había caído otro valeroso combatiente; pero el pueblo no se amedrentó, muchos jóvenes más, siguiendo su ejemplo se incorporaron a la lucha y devolvieron golpe a golpe cada embestida de la tiranía.

Fuente