Pedro Téllez Valdés

Pedro Téllez Valdés
Información sobre la plantilla
Pedro Téllez Valdés.jpg
Revolucionario y mártir del asalto al Palacio Presidencial de Cuba en 1957
Nacimiento16 de septiembre de 1920
La Habana, Cuba
Fallecimiento13 de marzo de 1957
La Habana, Cuba
Causa de la muerteMuerte en combate
ResidenciaPinar del Río, Cuba
NacionalidadCubana
CiudadaníaCubana
EducaciónEscuela Profesional de Comercio
Alma materUniversidad de La Habana
OcupaciónContador, revolucionario
Conocido porParticipar como combatiente en el asalto al Palacio Presidencial el 13 de marzo de 1957
Partido políticoMovimiento 26 de Julio
Directorio Revolucionario
PadresEnrique Téllez
María Valdés
FamiliaresTeófila Téllez (abuela)

Pedro Téllez Valdés (La Habana, 16 de septiembre de 1920 - La Habana, 13 de marzo de 1957) fue un contador y revolucionario cubano. Miembro de las células del Movimiento 26 de Julio en la provincia de Pinar del Río, destacó por su labor de organización y adiestramiento militar durante la dictadura de Fulgencio Batista. Falleció en combate durante el asalto al Palacio Presidencial ocurrido el 13 de marzo de 1957, llevado a cabo por el Directorio Revolucionario.[1]

Síntesis biográfica

Primeros años

Pedro Téllez Valdés nació el 16 de septiembre de 1920 en la calle Estévez, barrio El Pilar, en La Habana. Fue el segundo de tres hijos fruto del matrimonio entre María Valdés y Enrique Téllez, un obrero humilde. Recibió su nombre en honor a su tío Pedro Manuel Téllez. La precaria situación económica y política del país obligó a que, a la edad de 10 años, se mudara a la ciudad de Pinar del Río para vivir con su abuela paterna, Teófila Téllez, estableciendo su residencia en la calle Polvorín # 186 —hoy denominada calle Pedro Téllez en su honor—.[2]

Desde joven, Téllez fue descrito como un hombre de estatura pequeña y complexión delgada, criado bajo principios de honestidad, solidaridad y respeto. Desarrolló un carácter fuerte y madurez temprana, manteniendo una postura reservada pero con una clara consciencia del papel que debía jugar en la sociedad cubana de la época.[3]

Vida estudiantil

Inició su formación académica en la Escuela Pública No. 3 de su barrio natal, continuándola posteriormente en Pinar del Río. A pesar de las limitaciones educativas de la región, logró ingresar en la Escuela Profesional de Comercio, donde se especializó como Contador. Su plan de estudios incluyó materias como Matemática, Geografía Económica, Organización de Empresas y Contabilidad. Paralelamente a sus estudios, aprendió el oficio de carpintería, lo que le permitió obtener modestos ingresos para su sustento. El 21 de enero de 1953, el director del centro le emitió el Título de Corredor de Aduana.[1]

Tras graduarse, se matriculó en la Universidad de La Habana en un curso de Ciencias Comerciales, el cual tuvo que abandonar para poder ayudar económicamente a su abuela. Su paso por estos centros educativos fue fundamental para forjar su pensamiento cívico-patriótico y su conciencia popular.[4]

Accionar político revolucionario

En noviembre de 1947, a los 20 años, se inscribió como piloto en la ANACRA, dependiente de la Dirección General Nacional de Deportes, ofreciéndose como voluntario para prestar servicios militares fuera del territorio nacional contra los ejércitos de las naciones totalitarias. Durante la década de 1940, comenzó a vincularse a organizaciones políticas como el Partido Revolucionario Cubano (Auténtico) (PRC-A).[5]

Tras el golpe de Estado del 10 de marzo de 1952 perpetrado por Fulgencio Batista, Téllez se encontraba afiliado al Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo) (PPC-O). Expresó su repudio al régimen de facto mediante una intensa campaña en contra de los Estatutos impuestos por Batista y a favor de la Constitución del 40. Como represalia por su activismo, fue despedido de su trabajo en la Oficina de Correos.[4]

A finales de 1955, bajo la dirección de José Suárez Blanco, se constituyó en Pinar del Río la dirección del Movimiento Revolucionario 26 de Julio (MR-26-7). Téllez se integró a las filas del movimiento junto a otros revolucionarios como Celestino Pacheco Medina, Juan G. Valdés Buergo, Eddy Curé y Gilberto Acosta Bonnin, entre otros. Sus tareas iniciales incluyeron la distribución de propaganda, la obtención de fondos económicos y el adiestramiento militar. Realizaban prácticas de tiro en el local de tiro al blanco frente al parque Colón, así como ejercicios de guerra de guerrillas y manejo de explosivos en zonas rurales como el crucero Santoyo, La Conchita y Cansavaca. Téllez fungió como instructor en estas prácticas.[6]

Durante el año 1956, participó en acciones de sabotaje como la quema de cañaverales y casas de curar tabaco, así como en la interrupción del servicio eléctrico en la provincia. Aunque hizo planes para incorporarse a la guerrilla de Fidel Castro en la Sierra Maestra, la persecución de las fuerzas del régimen se lo impidió, si bien logró evadir ser fichado por los órganos de inteligencia.[7]

Asalto al Palacio Presidencial y muerte

A raíz de su probada disciplina, discreción y responsabilidad revolucionaria, Téllez fue reclutado por Juan G. Valdés Buergo para integrarse a una acción de gran envergadura conjuntamente con el Directorio Revolucionario (DR). El 9 de marzo de 1957, consciente de la posibilidad de no regresar, dejó todas sus deudas saldadas y la despensa de su abuela abastecida. Ya concentrado con el resto de los combatientes en La Habana, fue informado por Carlos Gutiérrez Menoyo y Menelao Mora sobre los objetivos de la operación.[4]

Durante el asalto al Palacio Presidencial de Cuba del 13 de marzo de 1957, el grupo de combatientes pinareños tenía la misión de entrar por el fondo del Palacio, subir al segundo piso y tomar la escalera para evitar el descenso de refuerzos enemigos. A Téllez se le encomendó la tarea específica de derribar una puerta de hierro con una bomba casera, sin embargo, al llegar al lugar se percataron de que dicha puerta no existía. Fue visto por sus compañeros en medio del intenso fuego cruzado y durante la retirada, perdiendo la vida en combate a la edad de 36 años. Entre sus pertenencias recuperadas se encontraban su carné de Contador emitido por el Colegio de Contadores de La Habana y un billete de un peso.[2]

Legado

Pedro Téllez Valdés es recordado en la historiografía cubana como uno de los mártires pinareños que ofrendaron su vida en la intentona de ajusticiar al dictador Fulgencio Batista el 13 de marzo de 1957. Su legado cívico y de sacrificio ha sido exaltado en diversas publicaciones provinciales y nacionales, siendo un símbolo del vínculo entre la juventud combatiente del occidente cubano y las acciones armadas contra la tiranía. Como homenaje póstumo, la calle Polvorín de la ciudad de Pinar del Río, donde residió gran parte de su vida, fue renombrada en su memoria.[8]

Referencias

Bibliografía

  • Archivo del Museo Memorial Ormani Arenado Llonch (Cuba). Biografía de los participantes de Pinar del Río, en el Asalto al Palacio Presidencial. Documentos Patrimoniales.
  • Archivo Histórico Provincial de Pinar del Río (Cuba). Fundación de las organizaciones revolucionarias en Pinar del Río. Cajuela 14.
  • Figueroa Pagés, Luis A. (2016). Golpear Arriba. Biografía de Pedro Téllez Váldes. Editorial Loynaz, Pinar del Río.
  • Hernández Ramírez, Glendys M. (2020). El accionar político –revolucionario de los participantes de Pinar del Río en el asalto al Palacio Presidencial (1952-1957). Tesis presentada en opción al grado científico de candidato a Master en Estudios Históricos y de Antropología Sociocultural Cubana, Pinar del Río.
  • Periódico El socialista (Pinar del Río). "Mártires del 13 de marzo de 1957". 2-8 de marzo de 1967.
  • Periódico Heraldo Pinareño (Pinar del Río). Ediciones de 1952-1957.
  • Colectivo de autores. Por el sacrificio más grande que puede brindar un hombre.