Peste neumónica

Peste Neumónica
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Agente transmisor:bacteria Yersinia Pestis
Forma de propagación:picaduras de los insectos o animales que tengan la enfermedad y de persona a persona ocurre a través de las secreciones en la respiración.

Peste neumónica La peste neumónica es una enfermedad infecciosa que afecta animales y humanos, causada por la bacteria Yersinia pestis. La Y. pestis se encuentra en roedores y sus pulgas, en muchas regiones del mundo. Es una de las más letales según la Organización Mundial de la Salud. Es tan fuerte que puede terminar con la vida de una persona en solo 24 horas después de ser contagiada pero también la menos frecuente, y suele deberse a la diseminación secundaria de una infección bubónica avanzada.

Puede transmitirse de persona a persona sin la intervención de pulgas ni otros animales y también se trasmiten entre las personas por los animales.

Por lo general la transmisión no es oral ni aérea, sino que se realiza a través de las picaduras de los insectos o animales que tengan la enfermedad.

Antecedente histórico

A la peste suele relacionársela con la Edad Media, dado que la mayor pandemia, que mató a un tercio de la población europea, tuvo lugar en el siglo XIV.

La peste neumónica es una de las infecciones más antiguas que se conocen. La OMS registra entre 1.000 y 3.000 casos de peste por año. La organización afirma que la peste continúa siendo endémica – es decir, presente en una comunidad todo el tiempo aunque con pocos casos - en muchos países de África, la ex URSS, América – incluidas algunas partes de EE.UU. – y Asia.

En 2003 la OMS reportó 2.118 casos, 182 de ellos mortales, en 9 países. El 98,7 % de estos casos y el 98,9 % de las muertes se registraron en África.

Entre el 30 y el 60 por ciento de las personas que tengan la peste neumónica fallecen si es que no se les detecta y trata a tiempo. Lo bueno es que sí es curable en casi todas sus formas, siempre y cuando no se deje pasar mucho tiempo.

Las propias apreciaciones y valoraciones de la Organización Mundial de la Salud arrojan que la peste neumónica es la más virulenta, pero también la menos frecuente, y suele deberse a la diseminación secundaria de una infección bubónica avanzada.

Agente causal

La peste neumónica es provocada por la bacteria Yersinia Pestis. Esta bacteria es un bacilo corto, gram negativo con cápsulado y con coloración bipolar en las tinciones perteneciente a la familia de las Enterobacterias. El microorganismo puede mantenerse viable durante semanas en aguas, harinas y granos húmedos, y es destruido por la luz solar en pocas horas; se diferencia de la Yersinia enterocolítica porque la Yersinia pestis es inmóvil a temperatura ambiente.

Esta bacteria infesta a la pulga siendo el agente causal para la transmisión de la Peste neumónica.

La infección tiene un periodo de incubación de 3 a 7 días se produce cuando la Yersinia pestis infecta los pulmones.

Trasmisión

Se transmite de persona a persona ocurre a través de las gotitas respiratorias (secresiones) transportadas por el aire, las cuales pueden infectar sólo a aquellas personas que tienen un contacto directo con el paciente enfermo. La mayor parte de los casos son esporádicos y se producen de forma aislada o en pequeños grupos, aunque esta infección conserva la capacidad de propagación epidémica. Se considera que Yersenia. pestis, por su virulencia y fácil transmisibilidad, constituye un posible agente importante de bioterrorismo, contra el cual se necesita tomar medidas especiales a fin de proteger la salud de las grandes masas.

Síntomas

Los primeros signos de enfermedad son fiebre, mareos, dolor de cabeza y debilidad; además se presenta rápidamente un cuadro de pulmonía con dificultad para respirar. La pulmonía progresa durante 8 a 10 días y puede provocar insuficiencia respiratoria y shock. De no ser atendido a tiempo, el paciente podría morir, aunque hoy en día y gracias a los tratamientos actuales, no es necesario tan siquiera una hospitalización del paciente.

Tratamiento

El diagnóstico y el tratamiento rápidos son esenciales para reducir las complicaciones y la letalidad. En la actualidad hay métodos terapéuticos eficaces que permiten curar a la mayoría de los pacientes, siempre que se diagnostique a tiempo.

El tratamiento a base de antibióticos durante 7 días protegerá a las personas que han estado en contacto directo y cercano con pacientes infectados. El uso de una máscara quirúrgica bien ajustada también protege contra la infección.

Es esencial un tratamiento temprano de la enfermedad. A fin de reducir las probabilidades de muerte, es necesario administrar antibióticos dentro de las 24 horas a partir de la aparición de los primeros síntomas. La amoxicilina, gentamicina, tetraciclina y el cloranfenicol son antibióticos eficaces en el tratamiento contra la peste neumónica.

Prevención

El objetivo de las medidas preventivas consiste en informar a las personas de las zonas donde hay peste zoonótica activa para que tomen precauciones contra las picaduras de pulgas y la manipulación de animales muertos mientras estén en zonas endémicas de peste. Hay que evitar el contacto directo con tejidos infecciosos y la exposición a pacientes con peste neumónica. Reconocimiento de los casos, intervención médica e investigaciones sobre Identificar la fuente de infección más probable en la zona donde se haya producido la exposición de los casos humanos, tratando de encontrar zonas con gran mortandad de pequeños animales, e instaurar medidas de saneamiento y control apropiadas para detener la fuente de exposición.

Asegurar la difusión entre los trabajadores de la salud de información sobre las zonas con transmisión activa de la peste, las características clínicas de la enfermedad y la definición de casos.

Comprobar que a los pacientes se les está administrando tratamiento antibiótico apropiado y que en la zona hay provisión de antibióticos suficiente para hacer frente a nuevos casos. Aislar a los pacientes con peste neumónica. Obtener muestras para la confirmación mediante pruebas de laboratorio.

Prueba de laboratorio

El diagnóstico y la confirmación de la peste requieren pruebas de laboratorio. La confirmación óptima consiste en el aislamiento e identificación de Yersinia. pestis mediante cultivo de muestras del paciente. Dependiendo de la forma de presentación de la enfermedad, las muestras más apropiadas para las pruebas rápidas y el cultivo son el aspirado de los bubones, la sangre o el esputo. La infección también se puede confirmar examinando muestras de suero obtenidas en las fases tempranas y tardías de la infección (seroconversión). Hay tiras reactivas cuya utilización sobre el terreno ha sido validada para detectar rápidamente la presencia de antígenos de Yersinia. pestis en los pacientes. Ante la sospecha de peste se deben recoger muestras para enviar al laboratorio.

Vacunación

Anteriormente se utilizaron mucho las vacunas contra la peste, pero no se ha demostrado que constituyan una medida eficaz para prevenir la enfermedad. No se recomienda la vacunación como forma de obtener protección inmediata ante un brote. La vacunación sólo se recomienda como medida profiláctica para grupos de alto riesgo, como el personal de laboratorio expuesto constantemente al riesgo de contaminación.

Pero un tratamiento profiláctico con antibióticos durante siete días protegerá a las personas que tienen contacto cara a cara con los pacientes infectados.

Vigilancia y control

Se deben realizar investigaciones para identificar las especies de pulgas y otros animales implicados en el ciclo enzoótico de la peste en la región, y elaborar un programa de gestión ambiental para reducir el riesgo de diseminación.

El establecimiento de una vigilancia activa a largo plazo de los focos zoonóticos y la respuesta rápida destinada a reducir la exposición durante los brotes epizoóticos son medidas que han tenido éxito en la lucha contra la peste humana.

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