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Plaza de los Trabajadores (Camagüey)

Plaza de los Trabajadores en Camagüey
Información sobre la plantilla
Obra Arquitectónica  |  (Plaza)
Plaza de los Trabajadores.jpg
Antiguamente conocida como Plaza de la Merced
Descripción
Tipo:Plaza
Localización:Camagüey, Bandera de Cuba Cuba

Plaza de los Trabajadores en Camagüey. Plaza fundada en la provincia Camagüey, antiguamente conocida como Plaza de la Merced, que recibió su actual apelativo por los actos del movimiento obrero camagüeyano de los primeros años de la Revolución que se celebraban allí.

Historia

La plaza tomó su forma presente en el Siglo XVIII para resaltar el frente del convento e iglesia de la Orden de los Mercedarios, establecida en la villa desde 1601.

Recibió el nombre actual con el Triunfo de la Revolución, a inicios de los años 60. Fue sede de los primeros actos masivos del movimiento obrero camagüeyano. Anteriormente se denominaba Plaza de la Merced.

Este espacio urbano surgió en el Siglo XVII con motivo de la construcción de la primitiva ermita y convento de Nuestra Señora de la Merced. Constituye un caso excepcional por formar una especie de triángulo el cual permite el acceso por cada uno de sus ángulos. Forma una de las tres primeras plazas de la antigua villa de Santa María del Puerto del Príncipe.

A principios de la República Neocolonial fue realizado al centro del espacio un pequeño parque plantándose al centro una ceiba rodeada de una verja de hierro la cual se conserva en la actualidad.

Esta plaza ha devenido a través del tiempo en escenario de hechos históricos, culturales, comerciales y otros. En octubre de 1959 fue visitada por el Comandante de la Revolución Camilo Cienfuegos, posteriormente desaparecido.

Valores patrimoniales

Entre los atractivos de su entorno está el Museo Casa Natal de Ignacio Agramonte y Loynaz, mansión del Siglo XVIII. En la segunda habitación del piso superior nació El Mayor. Es la construcción un ejemplo representativo de las mansiones señoriales principeñas.

Museo Memorial, ofrece una visión de la vida doméstica del ayer, y una amplia información sobre la vida de El Mayor. En su hermoso patio, con sus representativos tinajones, se desarrollan innumerables actividades culturales, que convierten a la institución en un sitio de activa vida.

La Iglesia de Nuestra Señora de la Merced, construida en 1748, es notable por su arquitectura. Sus bóvedas de cañón, de fuerte herencia románica, fueron hechas de ladrillo. Era un orgullo de los antiguos habitantes decir que en el templo sólo se había empleado madera en las puertas y ventanas. Su esbelta y sólida torre es una de las más bellas de Cuba.

En la actualidad se conserva el bello edificio sede de la antigua Sociedad Popular Santa Cecilia y su teatro nombrado en homenaje de recordación del pueblo camagüeyano a su promotor, el Dr. Ramón Virgilio Guerrero.

Desafiando el tiempo se conserva la casona construida a finales del Siglo XVIII donde nació el 23 de diciembre de 1841 el Mayor General Ignacio Agramonte y Loynaz.

Orígenes de la Iglesia de La Merced

Leyendas locales enmarcan su origen y reconstrucción. Una refiere que allí, en las cercanías de una laguna y un bosque, supersticiosamente temidos, en pocos días apareció, por acción divina, una encalada ermita, cuidada por los correspondientes religiosos.

La segunda, que el constructor del templo actual desapareció misteriosamente al concluirlo. Una versión lo da como castigo celestial, porque usó los planos destinados a otro santuario; otra, que el Diablo se lo llevó, pues vendió su alma para poder erigir la magnífica obra; y la tercera, que fueron salteadores, conocedores del buen pago que le habían dado por su trabajo los mercedarios.

El Santo Sepulcro

Se guarda allí un precioso tesoro: el Santo Sepulcro, de plata laminada, que fue elaborado en 1762 por el artífice mexicano don Juan Benítez Alfonso. Única en Cuba, esta joya del arte religioso dio pie a una tradición popular de amor, muerte y fe.

Don Manuel Agüero y Ortega, rico hacendado, crió juntos a su retoño menor y al hijo de una sirvienta. Los jóvenes llegaron a Los jóvenes llegaron a quererse como hermanos; y don Manuel los envió a estudiar leyes en La Habana. En la capital de la colonia, ambos se enamoraron de la misma joven. Vinieron los celos, las disputas y un duelo, en el que Agüero resultó muerto.

El fratricida, horrorizado, regresó a Puerto Príncipe. Don Manuel no lo perdonó, pero tampoco lo denunció, y le dio medios para que desapareciera. Después, ingresó a la orden mercedaria. Devenido Fray Manuel de la Virgen, con la parte de la herencia que debió corresponder al hijo muerto, costeó el Santo Sepulcro, que durante tres siglos ha presidido la procesión del Santo Entierro, el Viernes Santo.

Las criptas de la iglesia albergan hoy un pequeño museo religioso.

Otros sitios de interés

  • Convento e Iglesia de Nuestra Señora de la Merced. Existía ya en 1601 una ermita, dedicada a la Virgen de Altagracia. El templo actual es de 1748, reconstruido en 1848 y 1906. Contiene restos de criptas bajo el altar mayor, abiertas al público como museo. Contiene la lápida funeraria más antigua de la ciudad (1777).

Posee el Santo Sepulcro: mueble religioso de alto valor artístico (1762). Tiene un reloj público fabricado en Barcelona en 1773, y en Camagüey desde 1807, que estuvo en la torre de la Iglesia de Nuestra Señora de la Soledad entre 1820 y 1825; la maquinaria actual fue construida en 1901 en los Estados Unidos.

  • Casa de Cultura Ignacio Agramonte. Construida en 1928, con cine - teatro anexo. Sede de la Benemérita Sociedad Popular de Santa Cecilia (1864), promotora de la cultura local. En proyecto de restauración para su utilización como centro recreativo.

Fuente