Síndrome de la cintilla iliotibial

Síndrome de la cintilla iliotibial
Información sobre la plantilla
Clasificación:La Cintilla Iliotibial (CIT) es una banda tensa que se origina en la cadera, desde el músculo “Tensor de la Fascia Lata” y se inserta en el condilo externo del fémur (parte externa de la rodilla).
Vacuna:Infiltraciones

Síndrome de la cintilla iliotibial. Lesión por sobreuso de los tejidos blandos en la parte distal del muslo, en la parte externa de la rodilla. Es una de las principales causas de dolor lateral de rodilla en los corredores y ciclistas. La banda iliotibial es una banda gruesa del tejido blando fibroso que se extiende de la cadera hacia abajo por la parte exterior del muslo, y se inserta en la tibia. La banda es crucial para la estabilización de la rodilla en la marcha, desplazándose desde la parte posterior del fémur a la parte anterior durante la marcha. El rozamiento continuo de la banda sobre el epicóndilo lateral femoral con la flexión y extensión repetida de la rodilla durante la carrera puede provocar inflamación de la zona. Ocasionalmente, la banda iliotibial se inflama en su origen proximal y causa dolor referido de la cadera.

Causas

La causa más frecuente de dolor en la zona lateral de la rodilla en corredores es el Síndrome de Fricción de la Banda Iliotibilal o Cintilla Iliotibial, por ello se denomina también como la Rodilla del Corredor. Consiste en la irritación de la región lateral de la rodilla provocada por el deslizamiento repetido entre el tendón de la banda lliotibial y el epicóndilo externo del fémur. Entre las causas más comunes están:

  • Correr sobre superficies muy duras (asfalto) o demasiado blandas (barro, arena suave)
  • Cambios bruscos en el entrenamiento
  • Cambios repentinos en el calzado para entrenar
  • Correr largas distancias sobre terreno muy irregular (como en carrera de montaña)
  • Correr en fuertes pendientes (especialmente cuesta abajo)

Síntomas

La queja inicial primaria en pacientes con el síndrome de la banda iliotibial es dolor sordo, difuso sobre el aspecto lateral de la rodilla. Estos pacientes no pueden con frecuencia indicar un área específica de dolor, y tienden a utilizar la palma de la mano para indicar la zona del dolor, sobre toda la parte lateral de la rodilla. Sin embargo, en algunos casos, la presentación de los síntomas es el dolor de cadera en el trocánter mayor

  • Dolor muy localizado en la parte externa de la rodilla que puede irradiarse hacia todo el borde externo de la pierna e incluso hasta la cadera
  • Sensación de “clic” característico que acompaña la sensación de roce doloroso en la zancada

El CIT se puede clasificar como leve, moderado o grave, dependiendo de la intensidad y la duración de los síntomas. Los atletas que sufren de dolor hacia el final de su actividad y todavía son capaces de seguir corriendo, se clasifican como síndrome leve de la banda iliotibial. Cuando el atleta comienza a sentir dolor durante las actividades que soportan peso, como caminar o subir escaleras, se clasifica como síndrome de la banda iliotibial moderada. La condición se clasifica como grave cuando el dolor limita la corrida y llega a ser constante a lo largo de todas las actividades durante el día.

Diagnóstico

El diagnóstico es sencillo cuando se tiene en mente este proceso. La historia es típica, y la exploración es en la mayoría de los casos normal salvo por el dolor provocado por la palpación sobre el epicóndilo lateral del fémur. Existen puntos gatillo a lo largo de la fascia lata y puede evidenciarse cierta rigidez de la misma. Si la historia no es tan típica y no hay dolor a la palpación en la localización descrita debe sospecharse alguna otra causa de dolor externo en la rodilla. El diagnóstico diferencial incluye las lesiones del menisco externo (derrames, síntomas mecánicos, exploración positiva), la artrosis del compartimiento externo (más común en deportista veterano y en operados previamente del menisco externo), la condropatía femoropatelar y la hiperpresión lateral externa de la rótula (frecuente en chicas jóvenes, con dolor en la flexión mantenida y en las escaleras), la tendinitis del bíceps femoral (el dolor es más posterior y en atletas de velocidad o deportes explosivos), el dolor de la articulación tibioperonea proximal (suele haber antecedente traumático) o dolores referidos de la cadera o columna lumbar (menos relación con el ejercicio y no puntos de dolor a la palpación claros).

Tratamiento

El tratamiento es efectivo si se instaura pronto y debe prolongarse hasta la desaparición total de las molestias. Evidentemente deben suspenderse los rodajes largos y con cuestas abajo. Puede continuarse con trabajo de musculación. Uno de los inconvenientes de esta lesión es que a veces no deja hacer tampoco trabajo alternativo como elíptico, bicicleta o natación porque la rodilla realiza un gesto parecido y también molesta. Hay que revisar la pisada y valorar la necesidad de utilizar plantillas a medida para corregir la pronación y la disimetría si es que existen. Debemos aplicar medidas antiinflamatorias con medicación y con crioterapia. La fisioterapia debe enfocarse a descargar y estirar la fascia lata y sus músculos relacionados, el tensor, el vasto externo y el glúteo medio. Puede realizarse punción seca de los puntos gatillo. Coloque diariamente compresas frías en la zona de inserción (cara externa de la rodilla) e incluso en todo el recorrido de la CIT, de 10 a 15 minutos. Se recomienda que usted haga los siguientes ejercicios de estiramiento: Es importante mantener los estiramientos por lo menos durante 45 a 60 segundos cada uno y realizarlos una o dos veces al día. 1. Cruce la pierna lesionada detrás de la otra pierna, llevándola tan lejos como pueda. Empuje las caderas hacia el lado de la pierna que se estira hasta que sienta un estiramiento en la parte externa del muslo/cadera. Mantenga la espalda recta. 2. Coloque la pierna lesionada cerca de una banca y llévela detrás de la otra pierna. Lentamente baje el peso del cuerpo con la pierna “buena” y las manos hasta que sienta un estiramiento en la parte externa del muslo / cadera. 3. Coloque un rodillo de espuma debajo de la parte externa del muslo. Usando los brazos, mueva lentamente el cuerpo hacia arriba y hacia abajo, como un masaje. 4. Baje las cargas del entrenamiento y aumente los días de descanso. Intente correr sobre césped para amortiguar el golpe de las articulaciones involucradas. 5. Si el dolor es persistente consultar al especialista para el diagnostico acertado de la lesión (Ortopedista y Fisioterapeuta) e iniciar el tratamiento lo antes posible.

En la consulta de Fisioterapia

Como parte del tratamiento fisioterapéutico se trabaja con equipo de Electroterapia y ultrasonidos terapéuticos; técnicos de estiramiento y manipulación de cadera, masaje profundo de toda la cara externa del muslo y el uso de vendaje neuromuscular (tipo Kinesio-Taping).

Prevención

Evitar las causas de síndrome de la banda iliotibial es la mejor manera de prevenirlo. El aprender técnicas apropiadas de entrenamiento El usar zapatos adecuados para cada deporte Usar un equipamiento correctamente adecuado. Estiramientos de la banda iliotibial. Evaluar la posibilidad de ortesis en el pie, en caso necesario.

Fuentes

  • www.runners.es/nutricion-salud/
  • www.berunnermyfriend.com
  • www.cto-am.com/sfbit.htm