Teatro Vico
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El Teatro Vico es uno de los grandes protagonistas de la vida cultural de la ciudad de Jumilla (Región de Murcia, España), situado en la calle Cánovas del Castillo 76 de la localidad.
Sumario
Descripción
El Teatro Vico, de estilo ecléctico, se construyó a finales del siglo XIX en parte del solar del antiguo convento de las Llagas de San Francisco y se inauguró el 14 de agosto de 1883. Fue diseñado por Justo Millán Espinosa, arquitecto que proyectó el Teatro Romea de Murcia. En 1890 se le bautiza con el nombre del actor Antonio Vico. Consta de tres plantas y tiene forma de herradura, disponiendo de una capacidad para 293 personas. La decoración de los techos y el telón de boca son de Manuel Sanmiguel. De la fachada destacamos los medallones con bustos de yeso de glorias de la literatura española. A lo largo de los años ha sufrido varias reformas, una de ellas fue la mutilación de parte del teatro para la construcción de un cine de verano, parte que actualmente se ha recuperado. Fue restaurado y reinaugurado el 25 de abril de 1991 por la Reina Dª Sofía.
- Aforo: Cubierto, con 293 plazas.
- Actividades: Ópera - Teatro - Danza - Conciertos
- Escenario (en metros): Alto 5,80; Ancho 7,45; Fondo 13,15.
- Titularidad: Pública, Ayuntamiento de Jumilla
Historia
Las primeras obras de teatro se estuvieron representando en el edificio del Pósito en la calle de la Feria, hoy denominada Canovas, al menos desde 1868. El teatro de Jumilla, como tal, se inauguró en agosto de 1883 como Teatro de la Villa (la documentación y los planos correspondientes se presentaron en 1868). El estreno corrió a cargo de una compañía lírico-dramática dirigida por Miguel Soler. Cuatro años después el coliseo era decorado por el pintor San Miguel. Para 1889 actuaba en Jumilla la compañía de zarzuela de Eduardo Ortíz acompañado por Matilde Franco, José Ruíz Madrid, Vicente Bueso y Carlos Barreras en los principales papeles. Representaron entre otras piezas, 'La tempestad'. Casi un año después, este consagrado actor jumillano recibía en su tierra toda clase de homenajes y entre otras distinciones se impuso su nombre al teatro. El edificio fue remodelado por el arquitecto Justo Millán Espinosa alcanzando un aforo de 300 espectadores.
En el Teatro Vico actuaba en marzo de 1903 la Compañía de Eustaquio Salado poniendo en escena los dramas: 'Aurora', 'Amor Salvaje', 'Tierra baja' y 'Loco Dios', obteniendo un gran éxito. Por su parte, la compañía de zarzuela cómica de Rafael de Lara hacía las delicias del público en el verano de 1908; especialmente aplaudidas fueron las tiples Pura Montoro y Lola Fora . Para 1916 el empresario del teatro era Alfredo Santos La Rosa que contrataba para ese verano la actuación de la compañía de ópera y zarzuela dirigida por Pablo Gorgé. Fueron especialmente activos en espectáculos los años 1924 y 1925. Concretamente, en mayo de 1924 pasaba por el Vico la Trouppe Madrid y al mes siguiente el 'Gran Aretino', un afamado transformista. Aquel año dirigía el teatro Lorenzo Navarro a quien gustaba mucho el cine y proyectaba películas en el salón. El Cine Moderno que regentaba Sánchez Mateo, contrató casi al mismo tiempo al doctor Adrian 'con su agrupación artística enciclopédica' y a la cupletista Pura Negri. Cerró aquel año de 1924 la compañía dramática de Miguel Muñoz que actuó en el Vico y la trouppe 'Los Jualansos' en el Cine Moderno. En 1925 el Teatro Vico ofrecía el espectáculo de la Compañía Ramón Carbonel, la cupletista Rosario Moreno o a la archifamosa actriz cómica Luisita Esteso. También aquel año, en pleno julio, debutó un tenor local, Juan Tomás Cerezo, formado en Madrid.
La competencia entre el Cine Moderno y el Teatro Vico
En el año 1926 se mantuvo la competencia entre el Cine Moderno y el Teatro Vico que este año contrató a la Compañía Bové-Torner; un buen matrimonio de actores pero acompañado de actores secundarios 'más bien flojos'. Para 1930 el empresario del Teatro Vico era José Sánchez Fernández y la compañía que éste contrató para aquel verano fue la de zarzuela Lladró; en otoño se trajo a la Trouppe Negra. Tal como sucedería a tantos otros teatros de la Región, hubo temporadas en que las varietés adelantaban a la dramaturgia en los gustos del público, prueba de ello es la cada vez más frecuente contratación de este tipo de artistas. Desde el Teatro Rialto de Madrid se recibió en el Vico a la compañía de Francisco Martínez García que ofrecía en noviembre de 1932 la actuación de la cantante Medina-Celi, el humorista Toreri y la encantadora Amparito Medina, cupletista. Y otro tanto sucedía en 1933 en el Cine-Teatro Moderno que puso en escena la revista Cock-tail, de la Compañía Baby-Fémina, aunque esta vez hay que decir que los artistas eran locales y menores de once años. De aquel eventual elenco destacaba la prensa a: Teresita Guardiola Tomás, Octavia Bernabeu, María Guardiola Morcillo, Conchita Pérez Jiménez, Lucía Fernández..., que presentaron una serie de graciosos cuadros titulados: 'Apaches, Regaderas, Americans Films, Maipú Picalle, Cabaret, etc. En septiembre se produjo un el Teatro Vico un conato de incendio durante la proyección de una película, cundió el pánico y hubo numerosos heridos. El título, 'Castigo divino', se prestó a las puyas irónicas de los guardianes de la moral que consideraban el espectáculo que la semana anterior había ofertado el coliseo como 'procaz avivador de pasiones ruínes'. Pasado y olvidado el susto, en septiembre de 1934 el Vico contrató a la Compañía de comedias de Luisita Rodrigo y en noviembre de 1935 hizo otro tanto con la de Barrachina-Prieto que representó 'Don Juan Tenorio' y 'Sor Angélica y Julieta'.
Origen
Mucho antes de ser realidad la edificación de nuestro Teatro, tenemos que indicar que en el año 1867, siendo alcalde D. Pascual Ramírez, estudiaron su construcción unos cuantos amigos que crearon una asociación de empresarios particulares, que con su dinero pensaron edificar un Coliseo en la Plaza del antiguo Convento de San Francisco. Al final tuvo que intervenir el Ayuntamiento en su construcción, con los argumentos de que un teatro proporciona descanso y recreo, facilita enseñanza e instrucción, elementos interesantes a toda la sociedad. Para ello consideraron, que el capital que se invierte es en parte reproductiva y que su beneficio se puede destinar a la beneficencia municipal. Para ello, el Ayuntamiento y los asociados, acordaron hacerlo con fondos municipales, en el sitio indicado y con los planos reformados del arquitecto provincial D. Juan J. Belmonte. Al final lo acordado no se realizó, tan sólo los cimientos, por motivos económicos.
El 8 de julio de 1881, de nuevo se retoma el tema y se aprueba construir el teatro sobre los mismos cimientos que existen. Ahora los planos se los encargan al arquitecto D. Justo Millán Espinosa, pero tiene que adaptarse a los cimientos, lo que obliga a no poder realizar un teatro mayor. El 5 de junio de 1882 se recibe la conformidad del Sr. Gobernador Civil, y el Sr. Alcalde D. Rafael Soriano Palencia, procede a verificar la subasta el 10 de septiembre de 1882 y las obras comenzaron de inmediato bajo la dirección del maestro alarife Bernardo Moreno Ramos. A principio de abril, las obras estaban casi terminadas, por lo que se buscó quién pintaría el techo, embocadura, telón y decorados. Este encargo se lo hicieron a D. Manuel Sanmiguel, por la cantidad de 13.750 pesetas. Ahora hay que vestir el local, pintarlo, adornarlo, tanto en el interior del escenario como en la parte del patio, plateas, palcos y paraíso. Se encarga a D. Antonio Giménez González la realización de las sillas y butacas, así como el alumbrado. El visto bueno final lo realiza el arquitecto D. José Ramón Berenguer. Para amenizar su inauguración y demás actos de la feria de agosto en honor a la Patrona Nuestra Señora de la Asunción, se contrató con D. Ricardo Pla, empresario de la orquesta de Alicante, para que la misma tocara todos los días de la feria. El teatro fue inaugurado el martes día 14 de agosto de 1883, por el alcalde D. Rafael Soriano Palencia, y la obra que se representó en primer lugar fue la zarzuela -LA TEMPESTAD-, en la que intervinieron el tenor Lacarre, el barítono Bueso, el bajo Miguel Soler y las tiples Nadal y Latorre. Desde entonces la vida cultural siempre ha girado alrededor de este Teatro, al cual había que poner nombre, y el 8 de septiembre de 1890, siendo alcalde D. Evaristo Vicente Tomás, propone al ilustre ayuntamiento el nombre de TEATRO VICO para el de Jumilla, siendo aceptado por unanimidad.

