Una sorpresa muy especial (cuento)
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Una sorpresa muy especial. Cuento para niños mayores de seis años, una niña se encontró un gato abandonado en la calle y decidió llevarlo para su casa, esto le trajo serios problemas con su primo ya que tenía alergia a estos animales
Datos de la autora
Silvia García Ruiz nació, en España, en el año 1984. En la actualidad vive cerca de la costa, en Málaga, una ciudad y un municipio de España, capital de la provincia homónima y ubicada en la comunidad autónoma de Andalucía.
Es amante de la novela romántica por lo que no solo disfruta leyendo, sino también escribiendo este género literario. Desde pequeña sus padres la animaron a desarrollar su afición por la escritura por lo que nunca dejó de soñar con que algún día sus novelas se publicaran.
Ama vivir en la costa y sobre todo pasear por la orilla del mar aprovechando el momento para concebir los nuevos personajes y crear sus novelas. Con una imaginación siempre viva, no se permite dejar de pensar cómo sería la historia de amor de cada los personajes de sus novelas, y eso se lo debe a su fuerte creencia en el amor verdadero.
Valores
Sensibilidad, respeto por los animales
Cuento
Laura estaba de vacaciones con sus primos en la playa cuando un día, estando ya de recogida, se encontró a un gato abandonado en la calle. Estaba maullando y tiritando de frío. Por eso, no se lo pensó y se lo llevó al apartamento tras envolverlo en una toalla para que entrase en calor. Al llegar, su primo Lucas, que era el mayor de todos, empezó a gritar.
-¡Saca a ese saco de pulgas de mi vista! ¡Soy alérgico!- chilló mientras corría despavorido hacia otra habitación.
La verdad es que Lucas siempre había sido algo exagerado y quejica, pero parece que en esa ocasión no exageraba. Al momento, se le pusieron los ojos como pimientos y empezó a moquear por la nariz. Se tomó una pastilla para la alergia y parece que se quedó algo más tranquilo. Para evitar más problemas, Laura sacó al gato del apartamento y, acompañado de su padre, se lo llevó al veterinario.
Le pusieron un poco de suero y una pipeta para las pulgas. Le tranquilizaron, porque dijeron que el gato no estaba enfermo, sino que necesitaba comer bien y estar calentito. Así que, como no podía llevarlo de nuevo al apartamento, le compraron una caseta mullidita por dentro que colocaron en el jardín. Fuera, colocaron un cuenco de comida y agua fresca. Allí pasó el gato toda la semana super a gusto.
Días después, cuando ya tocaba recoger para volver a casa después de las vacaciones, Laura fue a despedirse del gato. En la caseta se encontró con una maravillosa sorpresa. No era gato, sino gata y… ¡había tenido 5 gatitos! Los pequeñines mamaban de su madre con energía. De hecho, parece que la gata había recuperado toda la vitalidad al ver así de sanas a sus crías.
Laura había convencido a sus padres para llevarse a la gata a casa, pero ahora tendrían que llevarse también a los gatitos, no quería separarlos. Sus padres entendieron la situación y, cómo vivían en una casa con jardín, accedieron. Cuando los gatos fueron mayores empezaron a hacer su vida, pero cada noche pasaban por casa a saludar a Laura. Estaban muy agradecidos de que la niña hubiera salvado a su madre.
Fuentes
http://www.cuentoscortos.com/cuentos-originales/una-sorpresa-muy-especial


