Visita silenciosa del Che a Matanzas
Visita silenciosa del Che a Matanzas | |
|---|---|
| Nombre oficial | Visita silenciosa del Che a Matanzas |
| Otros nombres | Operación de apoyo a la Revolución sandinista |
| Estado | Concluido |
| Tipo | Acción militar secreta |
| Ámbito | Internacionalista |
| Suceso | Envío clandestino de armas a la insurgencia nicaragüense |
| Lugar | Matanzas |
| Ubicación | Matanzas |
| País | Cuba |
| Fecha | 6 de junio de 1959 |
| Frecuencia | Evento único |
| Participantes | Ernesto Guevara de la Serna; Eliseo de la Campa y Tellechea; personal militar cubano |
| Organización | |
| Organizador | Comandancia del Ejército Rebelde |
Visita silenciosa del Che a Matanzas. La visita silenciosa del Comandante Ernesto Guevara de la Serna a Matanzas, el 6 de junio de 1959, constituyó una acción militar secreta destinada al envío de armas y pertrechos a la insurgencia sandinista en Nicaragua, que combatía la dictadura de Anastasio Somoza. La operación se ejecutó con estricta discreción debido al clima político internacional y a la necesidad de proteger las primeras acciones internacionalistas de la Revolución cubana.
Antecedentes
La tradición revolucionaria cubana reconoce la importancia del sigilo en determinadas acciones. José Martí, en su carta-testamento a Manuel Mercado del 18 de mayo de 1895, expresó: «En silencio ha tenido que ser, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas.»
En los primeros meses posteriores al triunfo de 1959, la naciente Revolución cubana enfrentaba la hostilidad del gobierno estadounidense y una intensa campaña de desinformación. En ese contexto, diversas acciones de solidaridad internacionalista debieron realizarse con absoluta reserva.
La ciudad de Matanzas desempeñó un papel temprano en estas misiones. Desde allí se organizaron operaciones discretas de apoyo a movimientos revolucionarios del continente, entre ellas la ayuda enviada a la insurgencia nicaragüense.
Aunque en 1986 el expiloto Eliseo de la Campa y Tellechea mencionó por primera vez la visita secreta del Che, los documentos y fotografías existentes no se divulgaron entonces. La confirmación pública llegó más tarde, con nuevas fuentes y testimonios.
En 1989, el comandante sandinista Tomás Borge publicó La paciente impaciencia, donde alude al armamento recibido desde Cuba. Más adelante, en 1993, el General de Ejército Raúl Castro Ruz ratificó la colaboración brindada a la guerrilla nicaragüense, señalando que varios gobiernos del Caribe facilitaron la operación.
Estos elementos, junto a los testimonios de Eliseo de la Campa, sirvieron de base para el libro Che por el cielo de Cuba, del escritor matancero Alberto Espino Febles, que reconstruye con detalle la visita y su contexto.
El libro
El volumen Che por el cielo de Cuba narra la relación entre el Che y su piloto personal, Eliseo de la Campa, así como las visitas previas del Comandante a Matanzas para evaluar la viabilidad de utilizar un pequeño aeropuerto cercano a la Cueva de Bellamar. El texto explica por qué no se emplearon aeropuertos de La Habana y describe las condiciones operativas que permitieron ejecutar la misión sin ser detectados.
El viaje
En la madrugada del 6 de junio de 1959, un convoy militar partió desde La Habana con un cargamento de armas que, oficialmente, tenía como destino el cuartel Plácido, en Matanzas. La orden, firmada por el propio Che, instruía a no interferir con el traslado.
Una vez en Matanzas, el material bélico fue llevado a un pequeño aeropuerto cercano a la bahía. Allí, en presencia del Comandante Guevara, despegaron dos aviones cargueros procedentes de Ciudad Libertad, rumbo a territorio hondureño, cerca de la frontera con Nicaragua.
En el punto de llegada, guerrilleros sandinistas recibieron las armas y pertrechos. Los pilotos cubanos regresaron inmediatamente al país, completando una operación que permaneció en silencio durante décadas.
Importancia histórica
La visita silenciosa del Che a Matanzas constituye uno de los primeros ejemplos documentados de la solidaridad internacionalista de la Revolución cubana. La operación combinó discreción, logística militar y coordinación política, y marcó el inicio de una relación de apoyo entre Cuba y la insurgencia nicaragüense que se prolongaría durante años.
Fuentes
- Espino Febles, Alberto G. (2008). . Editorial Abril. Consultado el 25 de octubre de 2025. ·
- Borge Martínez, Tomás (1989). . Casa de las Américas. Consultado el 25 de octubre de 2025. ·
- Castro Ruz, Raúl (junio de 1993). pág. 7. Granma. Consultado el 25 de octubre de 2025. ·
- Castro Ruz, Raúl; Vázquez Raña, Mario (1993). . Editorial Capitán San Luis. Consultado el 25 de octubre de 2025.

