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Vivac de mujeres de Mantilla

Vivac de mujeres de Mantilla
Información sobre la plantilla
Institución con sede en Bandera de Cuba Cuba
Vivac de mujeres de mantilla.jpg
Convertido en cárcel para mujeres, en sustitución del Vivac de Guanabacoa
Fundación:1956
País:Bandera de Cuba Cuba
Dirección:Mantilla (Arroyo Naranjo), La Habana

Vivac de mujeres de Mantilla. Habilitado a partir del año 1956 como cárcel para mujeres, en sustitución del Vivac de Guanabacoa. Por este centro transitaron más de 40 presas políticas, dirigentes nacionales, pertenecientes a distintas organizaciones revolucionarias, la mayoría del Movimiento 26 de Julio.

Ubicación

En la Calzada de Managua No. 514 entre Rosell y Azcarate, localidad de Mantilla, se encuentra ubicado un inmueble que en el año 1956 fue convertido por el alcalde Justo Luis del Pozo, en cárcel para mujeres.

Este local sufrió transformaciones para habilitarlo en función de su nuevo uso, pues anteriormente había sido la Casa de Socorro de Mantilla.

Características arquitectónicas

Su estructura interior quedó como a continuación se describe, según recuerdos de las presas políticas que allí estuvieron recluidas.

Al entrar aparecía a la derecha la oficina del jefe de la cárcel, seguía por el pasillo una reja que daba acceso a las galeras que se encontraban en esa ala. La primera galera era la más grande, en la pared que daba al pasillo, tenía unas pequeñas ventanas altas que dejaban entrar la luz y la única ventilación. En su interior solo había una taza sanitaria y un espacio para bañarse. A continuación seguían dos celdas pequeñas, la más chiquita de ellas desprovistas de taza sanitaria. Después estaba una celda grande, oscura y sucia donde confinaban a las presas comunes. Entre esta y el comedor estaba el pequeño espacio de la galera de castigo. El pasillo contaba con bancos de madera donde se recibía a las visitas y al final en la pared que daba al exterior, una puerta con rejas conducía al patio y a la escalera que comunicaba con la galera de los altos. Esta tenía una ventana con reja y una puerta que conducía a la azotea.

Vida dentro de la prisión

Todos los sábados entraban camiones con mujeres que llenaban los calabozos de las presas comunes, provenientes de los bailes públicos y de los muelles. Entre las detenidas por prostituciòn se encontraban la Curbelito, Pipi Juan y Zoraida. A estas cuando peleaban entre ellas las castigaban echándole agua con una manguera.

La primera presa política que ingresó en la cárcel de mujeres de Mantilla fue Nilda Ravelo Villafranca, en febrero de 1957. Luego se le uniría Liliam Mesa, la doctora Margot Aniceto, Ángela Alonso (Lila), Elia Frómeta, Aida Pelayo, Teresa Abreu, Concepción Borrell, Angelina Nodarse Álvarez, Maria del Pilar Sa, Carmen Castro Porta, Mirta Rodríguez Calderón, América Domitro, entre otras. Todas ellas, mujeres martianas de principios.

Al entrar un número mayor de presas políticas, fueron trasladadas a la galera de los altos. En los últimos meses de la dictadura de Fulgencio Batista, la represión se había incrementado y estas llegaron a ocupar varias celdas.

Las presas políticas recibían un trato más humano de los guardias y esto se demostraba porque tenían un fogón pequeño para hacer café, en ocasiones dulces caseros y calentar alimentos. Diariamente recibían las visitas de sus familiares a las 3:00 pm en los bancos del pasillo, con las puertas de las celdas abiertas, estos las proveían de alimentos.

Sin embargo también soportaban las condiciones inhóspitas del lugar. Los inodoros con mal olor, los mosquitos, los camastros desvencijados y la comida generalmente incomible que salvaban los alimentos que traían los familiares y las mujeres martianas que no habían sido detenidas.

Las mujeres martianas establecían comunicación con las presas comunes y estimulaban su lectura, le impartían clases, le cantaban canciones. La actitud de las revolucionarias le valió el respeto de estas mujeres menospreciadas.

En los días de prisión Nilda Ravelo, se destacó en su proyección revolucionaria, lo que fue reconocido por sus compañeras que la consideraron líder.

El 16 de julio de 1957 se lleva a cabo en el Castillo del Príncipe una huelga dirigida en las galeras por los presos que allí se encontraban, a esta se unen otras presas y presos en el país. Entre ellas estuvieron las presas políticas que se encontraba en el Vivac o cárcel de mujeres de Mantilla. Esta huelga contó con el apoyo del Frente Cívico de Mujeres Martianas con medicinas, traslado de mensajes, reclamo a los tribunales, denuncias a los periódicos y respaldo a los familiares, lo que alentó a los huelguistas.

Triunfo de la Revolución

Al amanecer del 1 de enero de 1959, las mujeres recluidas en el vivac se enteraron que el dictador Fulgencio Batista había huido. A las 10:00 de la mañana el pueblo de Mantilla se agolpó a la entrada de la cárcel, así fueron puestas en libertad todas las presas que allí se encontraban y cerró sus puertas este centro de detención. Años más tarde el local fue convertido en la Secundaria Básica Manuel Sanguily

Uso actual

Este inmueble desde el año 2004 es la sede del Museo Municipal del municipio Arroyo Naranjo.

Fuente

  • Grañas Eiriz, Manuel. Clandestinos en prisión. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, 2008.
  • Rivero Granados, Aida C. Investigación Monografía del Consejo Popular Mantilla, 2011
  • Tomado de la investigación. Heroínas de una epopeya. Autores Elsa Margarita Martínez y Luis I. García, 2005