Diferencia entre revisiones de «Lóbulo occipital»
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| − | '''El lóbulo occipital''' ( que hay un total de dos, uno en cada hemisferio) | + | '''El lóbulo occipital''' ( que hay un total de dos, uno en cada hemisferio). Uno de los lóbulos en los que se divide anatómica y funcionalmente el cerebro, aunque en estrecha relación y comunicación con las otras áreas del encéfalo. Es el lóbulo más pequeño y ocupa una posición trasera, es decir, es la región cerebral más cercana a la nuca. Limita por la parte inferior con el cerebelo, por la superior con el parietal y por la medial con el temporal. |
==Es la única región del cerebro que no ha experimentado cambios== | ==Es la única región del cerebro que no ha experimentado cambios== | ||
Revisión del 10:48 4 sep 2020
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El lóbulo occipital ( que hay un total de dos, uno en cada hemisferio). Uno de los lóbulos en los que se divide anatómica y funcionalmente el cerebro, aunque en estrecha relación y comunicación con las otras áreas del encéfalo. Es el lóbulo más pequeño y ocupa una posición trasera, es decir, es la región cerebral más cercana a la nuca. Limita por la parte inferior con el cerebelo, por la superior con el parietal y por la medial con el temporal.
Sumario
Es la única región del cerebro que no ha experimentado cambios
Una de las cosas más interesantes acerca del lóbulo occipital es que es una de las únicas regiones del cerebro que, a lo largo de la evolución humana, no ha experimentado prácticamente cambios. Esto explica que sea el lóbulo más pequeño, pues no se ha desarrollado tanto respecto a las otras regiones cerebrales.
Región imprescindible
A pesar de no haber evolucionado demasiado a nivel anatómico, el lóbulo occipital sigue siendo imprescindible. Además, se divide en dos regiones que, si bien no pueden diferenciarse demasiado a nivel visual, sí que adoptan roles concretos. Estas dos regiones son, por un lado, la corteza visual primaria y, por otro, las áreas de asociación visual.
La corteza visual primaria es la porción del lóbulo occipital encargada de recibir los estímulos procedentes del sentido de la vista y de realizar un primer procesamiento para obtener una información que, si bien es poco detallada, sirve para que la otra porción del lóbulo dé lugar a la visión como tal. Y aquí entran las áreas de asociación visual. Estas son conjuntos de neuronas que reciben la información poco detallada de la corteza visual primaria y la procesan de una forma más refinada. Al estar en conexión con otras regiones del cerebro, estas áreas permiten la experimentación de la visión perfectamente precisa.
8 funciones del lóbulo occipital
El lóbulo occipital es imprescindible no solo para captar estímulos visuales, sino para responder a ellos y experimentar emociones acorde a lo que vemos. Su importancia resulta más evidente al analizar las consecuencias que tienen las lesiones (traumatismos) en esta región del cerebro: incapacidad para detectar movimientos, problemas al percibir colores, pérdida de visión, alucinaciones e incluso epilepsia.
Sea como sea, vamos a analizar las funciones que desempeña este lóbulo cerebral, aunque es importante recordar que está en constante interconexión con las otras regiones del encéfalo.
- 1. Recibir impulsos nerviosos de los ojos
Los sentidos y los órganos sensoriales son las estructuras de nuestra fisiología que nos permiten captar estímulos del exterior. Sin ellos, es imposible saber qué sucede en aquello que nos rodea. Y en el caso del sentido de la vista, su importancia es más que conocida. Los ojos son los órganos capaces de captar señales lumínicas gracias a un complejo sistema en el que la luz viaja a través de ellos hasta proyectarse en la retina, que es la capa de tejido que hay en la parte más trasera del ojo. La retina es como una especie de “pantalla” de proyección. Una vez ahí, las neuronas fotorreceptoras se activan eléctricamente dependiendo de cómo es la luz que incide en ellas. Este impulso nervioso viaja a través de miles de millones de neuronas hasta llegar al cerebro, concretamente al lóbulo occipital. Por lo tanto, la primera función de este lóbulo es la de recibir las señales eléctricas en las que está “codificada” la información visual.
- 2. Procesar la información visual
Los ojos no ven. Lo “único” que hacen es transformar una señal lumínica en una de eléctrica que sea asimilable para el cerebro. Y más concretamente el lóbulo occipital. Sea como sea, esta región del cerebro, después de recibir las señales nerviosas, debe procesarla. El modo en el que lo procesa, igual que sucede con todas las otras funciones cerebrales, continúa siendo, en parte, un misterio. De todos modos, lo que sí sabemos es que realiza una serie de conexiones neuronales que permiten transformar las señales eléctricas en la visualización de imágenes. Por lo tanto, el que ve no es el ojo, sino el lóbulo occipital.
- 3. Estimular la memoria
Parece algo obvio, pero visualizar imágenes nos hace acceder a recuerdos que tenemos almacenados, a veces, en lo más profundo de la memoria. Esto es posible gracias al lóbulo occipital, pues al mismo tiempo que procesa las imágenes, las guarda en el “disco duro” para poder tener acceso a ellas. Esto también explica que tengamos memoria visual, pudiendo incluso proyectar recuerdos en nuestra mente. Y es que el lóbulo occipital estimula la memoria y el almacenamiento de recuerdos visuales.
- 4. Interpretar las imágenes
Si solo pudiéramos visualizar imágenes del exterior pero no pudiéramos interpretarlas, el sentido de la vista no tendría ninguna utilidad. Necesitemos algo que nos ayude a interpretar, por ejemplo, que ver un jabalí en el bosque mientras paseamos es un potencial peligro. Y de esto también se encarga el lóbulo occipital, aunque en estrecha relación con otras regiones cerebrales. De todos modos, este lóbulo contribuye a que asociemos la información visual a una reacción por parte nuestra, lo que permite que el sentido de la vista realmente sea de utilidad.
- 5. Estimular pensamientos y emociones
¿Por qué ver un cuadro puede llegar a emocionarnos? Porque el sentido de la vista, gracias a este lóbulo occipital, también estimula las emociones. Y es que el cerebro tiene la capacidad de, dependiendo de las conexiones neuronales que realice, hacernos experimentar emociones y pensamientos a través de la vista. Lo que vemos, incluso cuando no entra en juego la memoria ni el recuerdo de sucesos de nuestra vida, puede emocionarnos, tanto para bien como para mal.
- 6. Diferenciar colores
La habilidad de diferenciar colores también es posible gracias al lóbulo occipital, que además de procesar la información visual para detectar objetos en el medio, también puede “decodificar” las señales nerviosas procedentes del ojo de tal modo que percibamos los colores. Por lo tanto, el color nace en este lóbulo occipital.
- 7. Captar el movimiento
Muy relacionado con el procesamiento de la información visual, el lóbulo occipital también es el que permite que, incluso cuando algo está ligeramente fuera de nuestro campo visual, reaccionemos cuando algo se mueve. Es una estrategia evolutiva para captar rápidamente peligros, pues en la naturaleza, “movimiento” puede ser sinónimo de “alguien viene a atacarme”.
- 8. Permitir el reconocimiento espacial
El lóbulo occipital también es el que permite que nos situemos en el espacio, que nos orientemos y que seamos capaces de estructurar las cosas que percibimos, dándoles un lugar. Aunque esto sea en relación con otras regiones del cerebro, el lóbulo occipital tiene un papel muy importante en el reconocimiento espacial, es decir, en saber qué posición ocupamos nosotros y los objetos que nos rodean.
Fuentes
- http://www.profesorenlinea.cl/Ciencias/cerebro.htm
- https://medicoplus.com/neurologia/lobulo-occipital
- Arango Dávila, C.A., Pimienta, H.J. (2004) “El cerebro: de la estructura y la función a la psicopatología”. Revista Colombiana de Psiquiatría.
- Palacios, E., Bello, L., Maldonado, D., Martínez, F. (2017) “Epilepsia occipital”. Repertorio de Medicina y Cirugía.
- Todorov, O.S., De Sousa, A.A. (2017) “Evolution of the Occipital Lobe”. Springer Japan.