Diferencia entre revisiones de «Guerra de 1895 en Zulueta»
| Línea 1: | Línea 1: | ||
{{Ficha_Hecho_Histórico | {{Ficha_Hecho_Histórico | ||
| − | |hecho= | + | |hecho=Inicio de la [[guerra de 1895]] en [[Zulueta]] |
|imagen = | |imagen = | ||
|pie = | |pie = | ||
| Línea 8: | Línea 8: | ||
|consecuencias= | |consecuencias= | ||
|países = | |países = | ||
| − | |lugar= | + | |lugar=Zulueta |
|líderes = | |líderes = | ||
|ejecutores = | |ejecutores = | ||
| Línea 14: | Línea 14: | ||
}} | }} | ||
| − | == | + | == Repercusión == |
| − | + | Ante el ataque de los insurrectos, todos los pueblos crearon sus fortificaciones, cosa que había orientado el régimen español. | |
En [[Zulueta]], poco se hizo en los primeros meses de iniciada la contienda, pues se esperaba que aquel movimiento fracasara sin ofrecer peligro fuera de [[Oriente]]. Sin embargo, la realidad fue otra y entonces se comenzaron a tomar otras medidas de seguridad. | En [[Zulueta]], poco se hizo en los primeros meses de iniciada la contienda, pues se esperaba que aquel movimiento fracasara sin ofrecer peligro fuera de [[Oriente]]. Sin embargo, la realidad fue otra y entonces se comenzaron a tomar otras medidas de seguridad. | ||
| − | Ante la amenaza de la llegada de los insurrectos al territorio, los comerciantes de la localidad huían llenos de pánico. En una ocasión un comerciante ubicado en la calle Céspedes y [[Martí]], ante el inminente desembarco de [[Francisco Carrillo]], horrorizado empaquetó toda la mercancía y se trasladó a [[Placetas]]; donde se creía | + | Ante la amenaza de la llegada de los insurrectos al territorio, los comerciantes de la localidad huían llenos de pánico. En una ocasión un comerciante ubicado en la calle Céspedes y [[Martí]], ante el inminente desembarco de [[Francisco Carrillo]], horrorizado empaquetó toda la mercancía y se trasladó a [[Placetas]]; donde se creía más seguro. |
Otros comerciantes ubicados frente al hotel Europa, al oír las explosiones de un combate que se desarrollaba en las inmediaciones del central San José, huyeron a [[Remedios]]. | Otros comerciantes ubicados frente al hotel Europa, al oír las explosiones de un combate que se desarrollaba en las inmediaciones del central San José, huyeron a [[Remedios]]. | ||
| − | Durante este hecho, se les entregó armas a los adictos al régimen español, para proteger al pueblo. Francisco E Bravo, cubano | + | Durante este hecho, se les entregó armas a los adictos al régimen español, para proteger al pueblo. Francisco E. Bravo, cubano adicto a [[España]], organizó un tercio de voluntarios para defender a Zulueta del posible ataque de los insurrectos. |
| − | + | ===Organización en Zulueta=== | |
| − | Si bien es cierto que Zulueta no sufrió como otros pueblos el duro rigor de la guerra, es | + | Se formaron 2 compañías; parte de los integrantes estaban obligados debido a la amenaza de su seguridad. Además se dictó un dando por el Capitán General, donde se decía que todos los que tenían de 18 a 50 años, debían tomar las armas. Esas fueron las fuerzas de defensa de [[Zulueta]], ubicadas en 4 fuertes principales, uno a cada salida del pueblo: por el norte, el sur, el este y el oeste, más 2 pequeños fortines. Existían además zanjas y alambradas que circunvalaban el pueblo; y las personas eran obligadas a trabajar en la construcción de estas zanjas. |
| + | |||
| + | ==Resultados== | ||
| + | |||
| + | Si bien es cierto que [[Zulueta]] no sufrió como otros pueblos el duro rigor de la guerra, lo cierto es que no faltó aquí la miseria, la intranquilidad, el horror de los crímenes y contempló el triste espectáculo de ver a los reconcentrados morir de hambre. | ||
Entre los hechos criminales ocurridos por aquí, se encuentra el asesinato del anciano Francisco Rodríguez, al salir de su casa. | Entre los hechos criminales ocurridos por aquí, se encuentra el asesinato del anciano Francisco Rodríguez, al salir de su casa. | ||
| Línea 34: | Línea 38: | ||
También en [[Hoyo la Mina]] fue asesinado Simón Montalbán, quien venía con su familia para el pueblo. Se encuentra con un grupo de voluntarios, un soldado se destaca del grupo, lo increpa, le cae a machetazos y lo mata. | También en [[Hoyo la Mina]] fue asesinado Simón Montalbán, quien venía con su familia para el pueblo. Se encuentra con un grupo de voluntarios, un soldado se destaca del grupo, lo increpa, le cae a machetazos y lo mata. | ||
| − | En el Boquerón fue asesinado un sexagenario, natural de Islas Canarias llamado Baltasar Acosta. | + | En el [[Boquerón]] fue asesinado un sexagenario, natural de [[Islas Canarias]], llamado Baltasar Acosta. |
| − | En [[Tahón]] un oficial de guerrilla español incendió casas con sus habitantes dentro | + | En [[Tahón]] un oficial de guerrilla español incendió casas con sus habitantes dentro e hizo preso en una ocasión a 5 ancianos, que por miedo se refugiaban en la márgenes del río Hacha; los torturaron buscando confesión de informes. Al no poder estos darle la información solicitada, los enviaron próximo a Zulueta, en la loma Guacacoa, los mataron a machete no enterrándolos, y viéndose después a las auras comérselos como en un festín. Este era el teniente Martínez, pequeño de estatura, pero tan sanguinario como [[Valeriano Weyler]]. |
| − | También se cuenta el caso del joven Ricardo Rodríguez, remediano, que salió a alzarse con los insurrectos, pero por desgracia | + | También se cuenta el caso del joven Ricardo Rodríguez, remediano, que salió a alzarse con los insurrectos, pero por desgracia chocó con una guerrilla española dirigida por Vicente González, capitán y cubano de nacimiento. Esto ocurre en la finca Guaguao. |
Ricardo y el capitán español se conocían. Ricardo se creyó a salvo, pero el capitán en persona le da un tiro y lo mató. Luego exhibieron el cuerpo en el batey del ingenio San Agustín. Poco después, el revolucionario cubano [[Eustaquio Abreu]], en una emboscada, mató al capitán español y llevó también para el batey de San Agustín el cadáver como venganza. | Ricardo y el capitán español se conocían. Ricardo se creyó a salvo, pero el capitán en persona le da un tiro y lo mató. Luego exhibieron el cuerpo en el batey del ingenio San Agustín. Poco después, el revolucionario cubano [[Eustaquio Abreu]], en una emboscada, mató al capitán español y llevó también para el batey de San Agustín el cadáver como venganza. | ||
Revisión del 17:11 1 mar 2011
| ||||
Repercusión
Ante el ataque de los insurrectos, todos los pueblos crearon sus fortificaciones, cosa que había orientado el régimen español.
En Zulueta, poco se hizo en los primeros meses de iniciada la contienda, pues se esperaba que aquel movimiento fracasara sin ofrecer peligro fuera de Oriente. Sin embargo, la realidad fue otra y entonces se comenzaron a tomar otras medidas de seguridad.
Ante la amenaza de la llegada de los insurrectos al territorio, los comerciantes de la localidad huían llenos de pánico. En una ocasión un comerciante ubicado en la calle Céspedes y Martí, ante el inminente desembarco de Francisco Carrillo, horrorizado empaquetó toda la mercancía y se trasladó a Placetas; donde se creía más seguro.
Otros comerciantes ubicados frente al hotel Europa, al oír las explosiones de un combate que se desarrollaba en las inmediaciones del central San José, huyeron a Remedios.
Durante este hecho, se les entregó armas a los adictos al régimen español, para proteger al pueblo. Francisco E. Bravo, cubano adicto a España, organizó un tercio de voluntarios para defender a Zulueta del posible ataque de los insurrectos.
Organización en Zulueta
Se formaron 2 compañías; parte de los integrantes estaban obligados debido a la amenaza de su seguridad. Además se dictó un dando por el Capitán General, donde se decía que todos los que tenían de 18 a 50 años, debían tomar las armas. Esas fueron las fuerzas de defensa de Zulueta, ubicadas en 4 fuertes principales, uno a cada salida del pueblo: por el norte, el sur, el este y el oeste, más 2 pequeños fortines. Existían además zanjas y alambradas que circunvalaban el pueblo; y las personas eran obligadas a trabajar en la construcción de estas zanjas.
Resultados
Si bien es cierto que Zulueta no sufrió como otros pueblos el duro rigor de la guerra, lo cierto es que no faltó aquí la miseria, la intranquilidad, el horror de los crímenes y contempló el triste espectáculo de ver a los reconcentrados morir de hambre.
Entre los hechos criminales ocurridos por aquí, se encuentra el asesinato del anciano Francisco Rodríguez, al salir de su casa.
También en Hoyo la Mina fue asesinado Simón Montalbán, quien venía con su familia para el pueblo. Se encuentra con un grupo de voluntarios, un soldado se destaca del grupo, lo increpa, le cae a machetazos y lo mata.
En el Boquerón fue asesinado un sexagenario, natural de Islas Canarias, llamado Baltasar Acosta.
En Tahón un oficial de guerrilla español incendió casas con sus habitantes dentro e hizo preso en una ocasión a 5 ancianos, que por miedo se refugiaban en la márgenes del río Hacha; los torturaron buscando confesión de informes. Al no poder estos darle la información solicitada, los enviaron próximo a Zulueta, en la loma Guacacoa, los mataron a machete no enterrándolos, y viéndose después a las auras comérselos como en un festín. Este era el teniente Martínez, pequeño de estatura, pero tan sanguinario como Valeriano Weyler.
También se cuenta el caso del joven Ricardo Rodríguez, remediano, que salió a alzarse con los insurrectos, pero por desgracia chocó con una guerrilla española dirigida por Vicente González, capitán y cubano de nacimiento. Esto ocurre en la finca Guaguao.
Ricardo y el capitán español se conocían. Ricardo se creyó a salvo, pero el capitán en persona le da un tiro y lo mató. Luego exhibieron el cuerpo en el batey del ingenio San Agustín. Poco después, el revolucionario cubano Eustaquio Abreu, en una emboscada, mató al capitán español y llevó también para el batey de San Agustín el cadáver como venganza.
Al terminar la guerra, se designó al coronel Quintín Bravo y Rojas para garantizar el orden interno, preservado por los soldados del Ejército Libertador. Por su buen desempeño el coronel mereció elogios.
Fuentes
- Archivo histórico del Museo Municipal de Remedios