Diferencia entre revisiones de «Ramón, el matón»

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}} '''Ramón, el matón'''. El niño Ramón era mal querido en la escuela su forma de ser había generado un disgusto entre sus compañeros, ya que su mayor entretenimiento era molestar a los demás niños por puro gusto de ser desagradable. 
 
   
 
   
 
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última versión al 12:05 8 dic 2022

Ramón, el matón
Información sobre la plantilla
Ramon el maton.jpg
Cuento para niños pequeños
GéneroCuento infantil

Ramón, el matón. El niño Ramón era mal querido en la escuela su forma de ser había generado un disgusto entre sus compañeros, ya que su mayor entretenimiento era molestar a los demás niños por puro gusto de ser desagradable.

Valores

Paciencia, ayudar, amistad

Personajes

Ramón, Carlitos, Ricardo y Jorge

Cuento

La rutina de Ramón era siempre la misma: se levantaba de su cama de muy mal humor, se ponía cualquiera de las prendas que encontraba tirada en el suelo de su habitación, tomaba su mochila y se dirigía a la escuela. Y llegaba a la escuela refunfuñando. Además, a todo el que se cruzaba maltrataba.

Ramón era el bully del colegio. A Carlitos, por ser unos años menor, todos los días le robaba su almuerzo y sus dulces. Si ofrecía alguna resistencia, Ramón el matón golpeaba a Carlitos, y si no, de todos modos, lo insultaba.

Ricardo usaba lentes, y Ramón se encargaba de burlarse de ello con cientos de apodos, de los cuales “cuatro ojos” era el más amable. A Susana le remarcaba lo ridículo de sus peinados y de sus vestidos. La niña se iba todos los días llorando a su casa por los dichos de Ramón. Y así con todos, por ello todos los niños temían a Ramón y se sentían muy mal con su presencia y actitudes.

Pero Jorge era muy curioso, y a pesar de que se sentía mal como todos los niños con la situación, se preguntaba por qué Ramón era así.

Un buen día Jorge espero a la salida del colegio a Ramón para hablarle.

—Hola Ramón, ¿Cómo estás?

—-No es tu asunto batracio.

Jorge, en silencio siguió caminando al lado de Ramón.

—Si sigues caminando a mi lado te voy a golpear.

—Pues hazlo, será divertido —respondió Jorge, desafiante.

—Idiota —murmuró Ramón sin mirar a Jorge y acelerando su marcha.

Al llegar a su casa, Ramón entró y dio un portazo en la cara de Jorge sin saludarlo.

Los días siguientes Jorge hizo lo mismo y acompañó a Ramón a su casa.

—¿Otra vez me sigues, batracio?

—Pues ya ves que sí.

— Te voy a golpear de una manera que no olvidarás —dijo Ramón.

—¡Qué bueno!

—¿Acaso eres más idiota de lo que yo pensaba?

—Pues averígualo —respondió Jorge.

Ramón respiro fuerte, y siguió caminando con su compañero hasta su casa, donde entró nuevamente con un fuerte portazo.

Así pasaron días, semanas y meses. Jorge, además de curioso, era muy persistente. Todo siguió igual hasta un día en que Ramón en vez de dar un portazo. Se dio la vuelta, miró a Jorge y le dijo;

—Oye batracio, ¿quieres pasar?

—Claro que sí, Ramón.

Los dos niños entraron y Ramón, sin decir una palabra, sirvió dos vasos de leche y cogió unas galletas para compartir. No había nadie en la casa. La casa se veía muy descuidada.

Ramón dejó ver a Jorge una cara de él que nadie conocía. Se mostró más amable y aunque con modales un poco rudos, le contó de su realidad a Jorge. Su vida era bastante dura para ser un niño. Sus padres no estaban casi nunca en la casa, y cuando estaban no le daban mucha atención… casi nada.

Ramón debía ocuparse de prepararse su comida, y de arreglar su ropa para ir al colegio. De tantas mudanzas que había tenido no había logrado hacer ningún amigo. Los días siguieron transcurriendo y tras las caminatas, Ramón invitaba a Jorge a tomar la leche. Cada vez Ramón se abría más a Jorge, y así los niños forjaron una bonita amistad.

Poco a poco Ramón fue cambiando su actitud con los demás niños de la escuela, y los niños al ver ese cambio también fueron aceptando su amistad. A partir de entonces Ramón y Jorge se convirtieron en mejores amigos; eso sí, Ramón jamás dejó de llamarle batracio a Jorge.

Datos del autor

Nació en Buenos Aires y más tarde se trasladó a vivir a Madrid. Ahora reparte su tiempo entre España y Argentina.

Su actividad profesional se desarrolló en el área de la creatividad infantil coordinando talleres en preescolares. Luego trabajó en prensa infantil, fue redactora y jefe de sección de la revista Ser Padres Hoy (GyJ, Madrid) durante 11 años, ha escrito artículos sobre literatura infantil, reseñas de libros para niños, cuentos en revistas.

Publicó más de 70 libros para niños, algunos traducidos a otras lenguas como el inglés (EE.UU.), italiano, alemán, japonés, chino, coreano y portugués (Brasil) y editado en otros países (México, Perú, Colombia, Chile). Dos de sus libros han sido adaptados al teatro negro por la compañía Fantasía en Negro (Burgos, España). Actualmente también escribe cuentos para material escolar, reseñas para el catálogo de una importante editorial española y traduce/adapta álbumes ilustrados del inglés al español.

Fuentes

http://www.cuentoscortos.com/cuentos-originales/ramon-el-maton

http://www.gabrielakeselman.com/