Diferencia entre revisiones de «Ana Maria Taigi»

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}}<div align="justify">'''Ana María Taigi.''' Terciaria de la [[orden Trinitaria]]. Mística con muchas visiones del futuro. La Beata Ana María Taigi, madre de familia, enriquecida con maravillosos carismas.  Dios la eligió para que fuera una "Hostia de expiacion y un baluarte" contra los enemigos de la Iglesia en el [[siglo XVIII]].  
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}}<div align="justify">
== Datos biográficos ==
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'''Ana María Taigi.''' Terciaria de la [[orden Trinitaria]] y mística italiana. Se nombre real fue '''Anna-Maria Gesualda Antonia Gianetti, esposa de Taigi'''<ref>Cf. José Hernández Sánchez, Espigando el patrimonio trinitario, Roma 1983, p. 417.</ref>.
===Nacimiento===
 
Nacida en [[Siena]] el [[29 de mayo]] de  [[1769]], su existencia transcurre durante uno de los períodos más  críticos para la [[Iglesia]] y [[Europa]]. La corte de [[Luis XV]],  hundida en la lucha de intrigas y voluptuosidades, prepara activamente  su ruina al tiempo que la de la cristiandad. La Enciclopedia adquiere  resonante brillo. Voltaire reina e inunda el mundo con su filosofía  pagana. Todo está minado: la Iglesia, la moral, la realeza. En [[Roma]]  [[Clemente XIV]] va a suprimir la [[Compañía de Jesús]] a ruegos de los  Borbones. Las naciones más católicas, como [[España]], [[Polonia]],  [[Austria]] e [[Italia]], se ven arrastradas por el torbellino que  producen les acontecimientos. La masonería impera por doquier.  
 
  
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== Biografía ==
Ana  María pertenece a una honorable familia: su abuelo, [[Pietro  Giannetti]], dirige en Siena una [[farmacia]]. Su hijo Luis, después de  seguir los estudios que le permitan suceder algún día a su padre, se casa con una buena cristiana: [[María Santa Masi]]. La Beata es el único fruto de este matrimonio. Casi al mismo tiempo, dos meses más  tarde, nace en [[Córcega]], frente a esta tierra toscana, [[Napoleón  I]]. Bautizada al día siguiente de su nacimiento, recibe  los nombres de Ana María Antonia Gesualda. Durante los seis primeros  años la vemos jugar entre los viñedos, olivos y rosales que, como  muralla roja, coronan las arenosas llanuras de la [[Toscana]].
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=== Infacia y juventud ===
===Penurias y maltratos desde muy chica===
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Nacida en [[Siena]] el [[29 de mayo]] de  [[1769]] era hija de Luigi Giannetti y Maria Masi, una familia acomodada que tenía una botica en Siena, pero sus padres perdieron toda su fortuna y se vieron obligados a ir a Roma para buscar una vida mejor. En la nueva residencia frecuentó la escuela de las religiosas Filipinas durante dos años. Desde muy temprana edad comenzó a trabajar en diversos oficios para ayudar económicamente a sus padres.
Pero esta época feliz ha de durar poco: el [[espíritu]] algo disipador y extravagante de su padre va produciendo la falta de recursos en la familia. Muy pronto vende todo lo que tiene en Siena y marcha a Roma con esperanza de hacer allí fortuna. Sin embargo, ésta no se muestra propicia y la pequeña familia ha de ir a habitar una mísera casucha en el barrio denominado de los Montes.
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En [[1787]] ocupa una plaza de doncella en el palacio donde trabaja su padre. La patrona, encantada de sus condiciones domésticas, ofrece también un empleo a su madre, y desde entonces los Giannetti trasladan su residencia a dos habitaciones que amablemente les ha cedido la señora Sierra, su patrona. La indigencia de la familia ha terminado: su madre no tendrá ya que ir de asistenta por las casas y, al menos, no les faltará comida y techo en que cobijarse.
En esta situación viven ocho años. Nada sobresaliente hay en su infancia que haga prever la misión que la Providencia le tiene reservada. Cada mañana Annette mete su comida en un pequeño serillo y marcha a la escuela gratuita de la vía Graziosa, regentada por hermanas del [[Instituto Maestre Pie]] fundado por [[Santa Lucía Filipini]]. Junto a las clases de religión y cálculo recibe la pequeña Giannetti las enseñanzas propias del hogar. Los domingos asiste en la parroquia a la catequesis semanal.  
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=== Matrimonio y familia ===
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Ana María contrajo matrimonio el [[7 de enero]] de [[1789]] con Domingo Taigi, un oficial del ejército italiano. Domingo era un hombre trabajador, serio y buen cristiano, según los preceptos del catolicismo, pero rudo y colérico, por lo que su esposa tuvo que hacer una gran prueba de paciencia para soportar su carácter agrio y difícil. Tuvieron cuatro hijos, de los cuales, tres murieron a corta edad.  
  
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=== Vida cristiana ===
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El [[26 de diciembre]] de [[1802]] fue recibida públicamente en la [[Orden Trinitaria|Tercera Orden de los Trinitarios]] en la [[Iglesia de San Carlo alle Quattro Fontane]] de Roma.  
Mas los reveses de fortuna endurecen poco a poco el carácter de sus padres. Tristes, irascibles, en lugar de conformarse con su suerte y unirse en la adversidad avivan cada vez más la llaga. Luis, el primer responsable, en vez de remediar su culpa, vuelve sus malos humores contra su hija, maltratándola a diario sin razón. Hay que trabajar para comer. Despedida a poco de ir a la escuela por causa de una epidemia de [[Viruela|viruelas]], no podrá volver a ella por tener que ayudar a su madre en los oficios de la casa. Ha aprendido a leer, pero no a escribir, y jamás sabrá otra cosa que apenas garabatear su firma.  
 
  
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Era una mujer muy piadosa y seguidora del Evangelio. Su marido diría de ella: ''Habla de Dios sin ser fastidiosa como lo son muchos devotos''. Su casa era un lugar donde recibía a los pobres al mismo tiempo que se ocupaba activamente de sus hijos y de su esposo. Se siguió siempre por los principios de su religión, Dios tenía el primer puesto en su casa.
Ana María tiene ahora trece años. En este tiempo no se habla de otra cosa sino de las innovaciones financieras de Nocker y de guerras. [[Inglaterra]] lucha contra sus colonias americanas y termina por reconocer la independencia de los [[Estados Unidos]]. Las nuevas ideas triunfan: [[Roma]], [[París]] se apasionan por [[Denis Diderot|Diderot]], [[Jean le Rond D'Alembert|Dalembert]]. El contrato social y los aeróstatos. El hombre, se canta, ha conquistado, los cielos y derrotado a los dioses! La multitud aplaude clamorosamente las sarcásticas e hirientes representaciones en las que se hace mofa de los reyes, señores, religión y moral. En cambio, Voltaire es sublimado y su nombre figura en las letrillas populares.  
 
  
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Todo el dinero que podía ahorrar lo dedicó a los pobres y miserables y, aunque no era muy rica, era muy caritativa. No dejaba de practicar, en cuanto podía, las obras de misericordia. Nunca usó de su propia conexión con las personas de buena posición para tomar a sus hijos fuera de su humilde entorno social. Toda la familia acostumbraba a reunirse para orar en una pequeña capilla privada. Sus devociones preferidas eran la Santísima Trinidad, Jesús Sacramentado y la Virgen María. De quienes se vio favorecida por medio de visiones y otras experiencias místicas.<ref>Cf. Ignacio Vizcargüénaga Arriortua, ''Carisma y misión de la Orden Trinitaria'', Salamanca 2011, p. 345. ISBN 84-96488-47-2.</ref>
A pesar de sus pocos años Annette comienza a darse cuenta de todo esto. Oye las conversaciones de la calle y las noticias que cuentan las compañeras del taller donde ha comenzado a trabajar. Para llevar algún refuerzo al vacío erario familiar carda la seda y corta las viejas ropas en una pequeña tienda propiedad de dos hermanas solteras. De regreso a su casa lava la ropa y hace la comida, mientras su madre sirve de asistenta en varias casas para sacar con qué comer. Durante estos trabajos siempre tiene la sonrisa en los labios, tratando de alegrar un poco la amargada vida de sus padres.
 
===Naciendo a la adolescencia===
 
 
 
Poco a poco su cuerpo va desarrollándose: su cimbreante tipo, interesante rostro y serena mirada atraen la atención de cuantos la ven por las calles de Roma. La llaman Anita la guapa. Como todas las chicas italianas de su edad, ella sueña con fundar un hogar maravilloso, adora los romances sentimentales y le gusta bailar. En [[1787]] abandona el taller para ocupar una plaza de doncella en el palacio donde trabaja su padre. La patrona, encantada de sus condiciones domésticas, ofrece también un empleo a su madre, y desde entonces los Giannetti trasladan su residencia a dos habitaciones que amablemente les ha cedido la señora Sierra, su patrona. La indigencia de la familia ha terminado: su madre no tendrá ya que ir de asistenta por las casas y, al menos, no les faltará comida y techo en que cobijarse.
 
===Casamiento===
 
 
En este palacio, mezcla de fortaleza y de convento, como todos los antiguos de Roma, es donde conoce a un criado que, dos veces por semana, les lleva provisiones desde el [[palacio Chigi]]. [[Domenico Taigï]] es hombre de buenas costumbres, de sólida piedad, aunque rudo, inculto y de vivo genio. Poco tiempo después se celebra la boda en la [[iglesia de San Marcelino]] y, como en todas las demás, hay una buena comida, se baila y se canta hasta el cansancio. Annette acaba de cumplir veinte años y su esposo veintiocho.
 
===Nacimiento de sus primeros hijos===
 
 
 
El príncipe Chigi les cederá dos habitaciones de su palacio y allí pasarán su luna de miel y les nacerán seis de sus siete hijos. Estamos en [[1790]] y la tempestad que va a purificar al mundo se encuentra próxima. Pero aún [[Dios]] no cree llegada la hora de su conversión. Durante los tres primeros años de su matrimonio Anna María sigue siendo la muchacha bonita, alegre y entusiasta de la vida mundana.  
 
  
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=== Visiones y éxtasis ===
Un día Domenico y su esposa, arrastrados por la multitud, ganan la [[plaza de San Pedro]]. En [[París]] ha estallado la [[revolución]] y la noticia corre de [[boca]] en boca entre el estupor de algunos y la alegría de no pocos. Mas Dios ha elegido ya a su sierva. junto a la columnata de Bernini su dulce mirada se cruza con la de un religioso servita, el padre Angelo. Este no había visto nunca a la joven, pero una voz interior le anuncia de repente:
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Durante muchos años, cuando oraba en su capilla, tuvo frecuentes visiones y éxtasis, en la que preveía el futuro. Se dice que predijo la caída y muerte de [[Napoleón Bonaparte]], ve desde Roma la muerte de [[Pío VI]] en el destierro, contempla día a día las tribulaciones de [[Pío VII]] durante los cinco años de su cautividad. Cura enfermedades, anuncia muertes y señala las fechas de elección de los nuevos papas. También se afirma que un día se le aparecieron la Virgen María y el Niño Jesús sentados dentro del sol, y que fue la segunda mujer del [[siglo XIX]] en ser estigmatizada.
{{Sistema:Cita|Presta atención a esa mujer. Yo te la confiaré un día; tú trabajarás por su conversión. Ella se santificará porque yo la he escogido para santa.
 
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==Inicio como Terciaria Trinitaria==
 
 
Ana comienza a no gustar las cosas del [[mundo]]. Se despoja de su [[vanidad]] y busca el consuelo a su insatisfacción en la [[piedad]]. Va de uno a otro confesor en busca de consuelo y apoyo, hasta que un día entra en la iglesia de [[San Marcelo]], donde se casó. Hay allí un confesonario y a él se dirige a la [[Beata]]. El confesor, un religioso servita, el padre Angelo, la reconoce por la voz y le dice: ¡Ah, al fin habéis venido, hija mía! El Señor os llama a la perfección y vos no debéis desatender su llamada. Y acto seguido le cuenta el mensaje recibido en la plaza de San Pedro.
 
  
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Dios se manifestaba en Ana Maria donde ella se encontrara, en medio de cualquier tarea, por medio de visiones, de éxtasis, a tal punto que decía con familiaridad y simplicidad: ''Déjame, tengo cosas que hacer, soy madre de familia''.
 
Han pasado tres años de matrimonio en medio de las vanidades del mundo. Una nueva vida comienza para Ana María: vida de penitencia, de mortificación. En casa se impone el sacrificio de la [[sed]], y no bebe agua sino cuando su marido se extraña de su conducta. Castiga su cuerpo con cilicios y correas, y es el propio confesor el que ha de advertirle de su condición de esposa para que no maltrate su cuerpo, que no le pertenece enteramente. En [[1808]] toma el hábito de terciaria trinitaria y quiere perfeccionarse más. Quizá lo que más llama la atención de su vida es cómo ha sabido conjugar o ser perfecta en su estado matrimonial. Máxime cuando Domenico no era precisamente un [[San José]]. Ella deberá tener presente cada día sus deberes de esposa y de madre.
 
==Ejemplo de madre==
 
 
En su casa todo debe de seguir igual. Atiende a sus hijos con maternal solicitud. Se levanta temprano para tener preparado el desayuno, arregla la casa, hace la comida e inculca a sus hijos el amor al trabajo, la economía y el orden. Los manda al colegio y les enseña sus deberes para con Dios y la sociedad; pero jamás usará la violencia contra ellos, sino la persuasión, la bondad. Con su marido, de mal genio, ha de mostrar continuamente su paciencia: ni una disputa, ni un mal gesto en sus cuarenta y ocho años de matrimonio. Ella sabe que Domenico, como jefe de familia, debe ser respetado y obedecido. Sabe los derechos que sobre su persona tiene. y, nunca se opone a su legítimo cumplimiento. Humildad y confianza en Dios fueron siempre sus armas para salir de los malos trances. Porque Dios le ha dicho: Yo seré tu guía en la vida de perfección.
 
 
Más Él quiere que su sierva sea víctima expiatoria por los pecados ajenos. Y uno tras otro tiene que soportar dolores, vejamenes y sufrimientos.
 
  
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Por más de 40 años, tuvo la visión de un globo luminoso, como un pequeño sol rodeado de espinas. Observándolo, ella podía ''leer'' en él eventos futuros y estados de conciencia de las personas que la venían a visitar. Ese don de profecía y de preciencia (ciencia infusa) hacia que muchos fueran a pedirle consejo y durante toda su vida, les acogió con alegría y paciencia.
Ve morir a cuatro de sus hijos con santa resignación, aceptando siempre la voluntad del Todopoderoso; sufre calladamente las burlas de muchas personas que la consideran visionaria. Jamás protesta por su humilde condición. Poco a poco su alma se va purificando. Ya [[Napoleón Bonaparte]] ha dado el golpe del 18 Brumario y se ha erigido emperador de los franceses. Sus ejércitos avanzan incontenibles por todos los suelos de Europa. Se profanan las iglesias, se hace mofa de la religión, se predice por doquier el fin de la cristiandad. Las ideas revolucionarias alcanzan su máximo esplendor. Ana María es la respuesta de Dios a todas estas cosas: al racionalismo triunfante, al orgullo de los poderosos, al materialismo del siglo. El Señor sigue fiel a su promesa: Ensalzaré a los humildes y abatiré a los orgullosos.
 
==Gran visionaria==
 
En su cotidiano vivir esta mujer nunca ha dejado de ser pobre, sencilla. Buena madre, fiel esposa y modelo de suegras. Inculta y sin apenas saber firmar, es a ella a la que se le concede uno de los más extraordinarios dones con que santo alguno haya sido distinguido: desde el año de su conversión podrá ver en una especie de globo luminoso el pasado, el presente y el porvenir. Los principales personajes políticos desfilan ante su mirada con sus sinceridades e hipocresías. Los designios de Dios para confundirlos, los complots y reuniones de las sectas secretas, los acontecimientos futuros en todo el mundo, las almas que padecen en el purgatorio, las que se condenan y se salvan. Todo lo ve con una claridad meridiana.
 
 
Las circunstancias extraordinarias por las que van a pasar el mundo y la Iglesia son la probable explicación, dice el decreto de beatificación, del prodigio, único en los anales de la santidad, con que la Providencia distinguió a esta simple mujer.
 
==Confianza total en ella==
 
 
Pobres, cardenales y embajadores vienen a pedirle consejo o solución a sus problemas. Ella trata a todos igual. Nunca rehúsa el consuelo y la ayuda a nadie y jamás admite regalo ni limosna alguna. Y cuando, como en alguna ocasión, una reina, desterrada en Roma, quiere ayudarla dándole oro, ella le responde: Señora, yo sirvo al más grande de los reyes y Él sabrá recompensarme espléndidamente.
 
 
Con su santidad Ana María Taigï es la única santa que murió estando casada Dios ha querido darnos dos estupendas lecciones: que la santidad no es patrimonio de ricos ni de clases y que, además, no está reñida con estado alguno. Cada persona puede ser santa en medio de su quehacer habitual, en el convento o en la calle, guardando la virginidad o cumpliendo los deberes matrimoniales.
 
=== Milagro permanente ===
 
Tal vez no hubo en toda Roma, durante el [[siglo XIX]],  una mujer más notable que Ana María Taigi, la abnegada y trabajadora  esposa de un criado y la madre ejemplar de muchos hijos, quien fue  honrada con la particular estimación de tres sucesivos Pontífices y cuya  pobre casa fue el centro de reunión para muchos de los altos personajes  de la Iglesia y el Estado que buscaban su intercesión, su consejo y su  opinión, en las cosas de Dios. Su cuerpo incorrupto se encuentra en Roma  donde aun se puede ver dentro de un ataúd de vidrio en la Iglesia de S.  Juan Crisógono.
 
  
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==Muerte y Beatificación==
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[[Archivo:AMTReliquary.jpg|thumb|right|200px|Imagen de Ana María en su lecho de muerte]]
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Fallece en en Roma el [[7 de junio]] de [[1837]] a los 68 años rodeada de su marido y tres hijos. Fue sepultada en la cripta de la iglesia de los trinitarios de [[San Carlo alle Quattro Fontane]] en Roma. La causa para su canonización fue introducida el 18 de enero de 1863 y el 4 de marzo de 1906, san [[Pío X]] decretó la heroicidad de sus virtudes declarándola venerable. Fue beatificada el 30 de mayo de [[1920]] por el papa [[Benedicto XV]] y es declarada patrona de las madres de familia. Sus reliquias fueron trasladadas a la [[Basílica de San Crisógono]] de Roma, también de los trinitarios, y depositadas en una imagen de cera, de tamaño natural y yaciente, que se puede apreciar en el interior de una urna de cristal.<ref>Cf. Guido Pettinati, I Santi canonizzati del giorno, vol. VI, Udine 1991, p. 125.</ref>
 
   
 
   
Un día cualquiera de julio de [[1837]]. Un trágico clamor se esparce por toda la ciudad: ¡el [[cólera]]  ha hecho su aparición en Roma! El pánico cunde y la gente abandona sus  hogares evitando todo contacto con los contaminados. En el nuevo  cementerio de [[Campo Verano]] una muchedumbre se halla en oración ante  una tumba aún reciente: piden al Señor que, por intercesión de la allí  sepultada, les libre del azote que ha caído sobre ellos. En la pequeña [[cruz]] que preside la tumba unos débiles trazos de [[pintura]],  aún no del todo seca, componen un nombre: Ana María Taigï, y dos  fechas: [[1769]]-[[1837]]. ¿Qué influencia puede tener esta mujer para  que ahora todos acudan a implorar su ayuda? Su historia es la más  corriente y la más extraordinaria a la vez que se pueda imaginar. Su  vida, la vida de una simple mujer.
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== Referencias ==
==Ejemplo de vida==
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<references/>
[[Archivo:AMTReliquary.jpg|thumb|right|200px|Imagen de Ana María en su lecho de muerte]]Su actuación en esta vida habrá de servir de ejemplo a las muchas almas que pretenden ser perfectas en medio de los peligros del mundo. Durante su permanencia en él no dejó sino constancia de las virtudes que deben adornar a las madres y esposas. Sus milagros fueron incontables: ve desde Roma la muerte de [[Pío VI]] en el destierro, contempla día a día las tribulaciones de [[Pío VII]] durante los cinco años de su cautividad. Cura enfermedades, anuncia muertes y señala las fechas de elección de los nuevos papas. Así quiso la Providencia premiar su oscura y pobre vida, concediéndole a sus ruegos el que la peste no entre en Italia hasta después de su muerte.
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==Fuentes==
==Muerte y Beatificación==  
 
Pero aún debe purificarse más. Como si fuera poco lo que ha tenido que sufrir, Dios le reserva siete meses de dolorosa agonía. A pesar de ello su eterna sonrisa no desaparece de sus labios. Lleva con alegría esta última prueba, sabiendo que sus días están contados. Por fin el [[7 de junio]] de [[1837]], rodeada de su marido y tres hijos, deja de existir a los sesenta y ocho años de edad. Al día siguiente es enterrada en el nuevo cementerio de Campo Verano. Ocho días más tarde la peste entra en [[Roma]]. Beatificada por [[Benedicto XV]], es declarada patrona de las madres de familia y su cuerpo descansa, incorrupto, en la [[basílica de San Criságono]], de [[Roma]].
 
 
 
==Fuente==
 
 
*[http://misticavita.wordpress.com/2011/07/09/beata-ana-maria-taigi/Beata Ana María Taigi]
 
*[http://misticavita.wordpress.com/2011/07/09/beata-ana-maria-taigi/Beata Ana María Taigi]
 
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* Paola Giovetti, Madri e mistiche. Anna Maria Taigi ed Elisabetta Canori Mora, Milano, Edizioni Paoline, 1991. ISBN: 8821523292, 9788821523298
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* [http://www.newadvent.org/cathen/14430b.htm Enciclopedia Católica]
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* [http://www.lovecrucified.com/catolico/santos/ana_maria_taigi.htm Ana María Taigi]
 
[[Category:Beato]][[Category:Religión]]
 
[[Category:Beato]][[Category:Religión]]

Revisión del 17:44 5 oct 2015

Ana María Taigi
Información sobre la plantilla
Z ana maria taigi.jpg
Religión o MitologíaCatólica
Día celebración9 de junio
Patrón(a) o Dios(a) dePatrona de las madres de familia
País o región de origenBandera de Italia Italia
Venerado enA nivel mundial

Ana María Taigi. Terciaria de la orden Trinitaria y mística italiana. Se nombre real fue Anna-Maria Gesualda Antonia Gianetti, esposa de Taigi[1].

Biografía

Infacia y juventud

Nacida en Siena el 29 de mayo de 1769 era hija de Luigi Giannetti y Maria Masi, una familia acomodada que tenía una botica en Siena, pero sus padres perdieron toda su fortuna y se vieron obligados a ir a Roma para buscar una vida mejor. En la nueva residencia frecuentó la escuela de las religiosas Filipinas durante dos años. Desde muy temprana edad comenzó a trabajar en diversos oficios para ayudar económicamente a sus padres.

En 1787 ocupa una plaza de doncella en el palacio donde trabaja su padre. La patrona, encantada de sus condiciones domésticas, ofrece también un empleo a su madre, y desde entonces los Giannetti trasladan su residencia a dos habitaciones que amablemente les ha cedido la señora Sierra, su patrona. La indigencia de la familia ha terminado: su madre no tendrá ya que ir de asistenta por las casas y, al menos, no les faltará comida y techo en que cobijarse.

Matrimonio y familia

Ana María contrajo matrimonio el 7 de enero de 1789 con Domingo Taigi, un oficial del ejército italiano. Domingo era un hombre trabajador, serio y buen cristiano, según los preceptos del catolicismo, pero rudo y colérico, por lo que su esposa tuvo que hacer una gran prueba de paciencia para soportar su carácter agrio y difícil. Tuvieron cuatro hijos, de los cuales, tres murieron a corta edad.

Vida cristiana

El 26 de diciembre de 1802 fue recibida públicamente en la Tercera Orden de los Trinitarios en la Iglesia de San Carlo alle Quattro Fontane de Roma.

Era una mujer muy piadosa y seguidora del Evangelio. Su marido diría de ella: Habla de Dios sin ser fastidiosa como lo son muchos devotos. Su casa era un lugar donde recibía a los pobres al mismo tiempo que se ocupaba activamente de sus hijos y de su esposo. Se siguió siempre por los principios de su religión, Dios tenía el primer puesto en su casa.

Todo el dinero que podía ahorrar lo dedicó a los pobres y miserables y, aunque no era muy rica, era muy caritativa. No dejaba de practicar, en cuanto podía, las obras de misericordia. Nunca usó de su propia conexión con las personas de buena posición para tomar a sus hijos fuera de su humilde entorno social. Toda la familia acostumbraba a reunirse para orar en una pequeña capilla privada. Sus devociones preferidas eran la Santísima Trinidad, Jesús Sacramentado y la Virgen María. De quienes se vio favorecida por medio de visiones y otras experiencias místicas.[2]

Visiones y éxtasis

Durante muchos años, cuando oraba en su capilla, tuvo frecuentes visiones y éxtasis, en la que preveía el futuro. Se dice que predijo la caída y muerte de Napoleón Bonaparte, ve desde Roma la muerte de Pío VI en el destierro, contempla día a día las tribulaciones de Pío VII durante los cinco años de su cautividad. Cura enfermedades, anuncia muertes y señala las fechas de elección de los nuevos papas. También se afirma que un día se le aparecieron la Virgen María y el Niño Jesús sentados dentro del sol, y que fue la segunda mujer del siglo XIX en ser estigmatizada.

Dios se manifestaba en Ana Maria donde ella se encontrara, en medio de cualquier tarea, por medio de visiones, de éxtasis, a tal punto que decía con familiaridad y simplicidad: Déjame, tengo cosas que hacer, soy madre de familia.

Por más de 40 años, tuvo la visión de un globo luminoso, como un pequeño sol rodeado de espinas. Observándolo, ella podía leer en él eventos futuros y estados de conciencia de las personas que la venían a visitar. Ese don de profecía y de preciencia (ciencia infusa) hacia que muchos fueran a pedirle consejo y durante toda su vida, les acogió con alegría y paciencia.

Muerte y Beatificación

Imagen de Ana María en su lecho de muerte

Fallece en en Roma el 7 de junio de 1837 a los 68 años rodeada de su marido y tres hijos. Fue sepultada en la cripta de la iglesia de los trinitarios de San Carlo alle Quattro Fontane en Roma. La causa para su canonización fue introducida el 18 de enero de 1863 y el 4 de marzo de 1906, san Pío X decretó la heroicidad de sus virtudes declarándola venerable. Fue beatificada el 30 de mayo de 1920 por el papa Benedicto XV y es declarada patrona de las madres de familia. Sus reliquias fueron trasladadas a la Basílica de San Crisógono de Roma, también de los trinitarios, y depositadas en una imagen de cera, de tamaño natural y yaciente, que se puede apreciar en el interior de una urna de cristal.[3]

Referencias

  1. Cf. José Hernández Sánchez, Espigando el patrimonio trinitario, Roma 1983, p. 417.
  2. Cf. Ignacio Vizcargüénaga Arriortua, Carisma y misión de la Orden Trinitaria, Salamanca 2011, p. 345. ISBN 84-96488-47-2.
  3. Cf. Guido Pettinati, I Santi canonizzati del giorno, vol. VI, Udine 1991, p. 125.

Fuentes