Anexo:Clases de reactivos fijadores
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Anexo:Clases de reactivos fijadores. Los reactivos fijadores pueden ser físicos o químicos.
Fijadores físicos
Calor
La fijación mediante el calor se hace principalmente en bacteriología. Así quedan fijados los microorganismos al portaobjeto y no se desprenden con los sucesivos lavados. El frío, en cambio, es un pésimo fijador; pero para las piezas previamente fijadas es un magnífico indurante.
Los tejidos pueden fijarse con el calor colocándolos dentro de un tubo de ensayo con formol al 10% u otro fijador y sometiéndolos a la temperatura de ebullición. En pocos minutos se coagula la albúmina. Este método es poco usado en histología por las alteraciones que produce a los tejidos.
Desecación
Es más usada que el calor, sobre todo para estudiar las células halladas en líquidos como la sangre o la linfa, que se extienden en fina capa en el portaobjeto, y se dejan secar al aire libre y a la temperatura ordinaria. Se usa también para protozoarios.
Fijadores químicos
Simples
Ácido acético
Se usa el 1% como fijador nuclear, pero no conserva bien el citoplasma. Fija en 1-2 horas. En unión de otro fijador viabiliza la difusión.
Ácido nítrico
Actúa en solución acuosa al 2% y al 5% en seis horas. No debe prolongarse el tiempo de fijación porque altera los tejidos. Conserva las estructuras nucleares. No debe lavarse en agua después de fijado con ácido nítrico porque hincha el tejido conjuntivo; por eso debe trasladarse la pieza directamente al alcohol al 70% durante 24 horas.
Ácido pícrico
Es poco soluble en agua. Más soluble en alcohol. Se usa en soluciones acuosas al 1%. Las soluciones, de color amarillo, no deben calentarse a fuego vivo por sus propiedades explosivas. El tiempo de fijación es de 1-24 horas, según el tamaño de la pieza. Después de fijarse se pasan directamente al alcohol de 70 grados. El lavado en agua no es recomendable porque el tejido conjuntivo se hincha demasiado.
Se usa preferentemente para fijar cartílagos, huesos embrionarios, epitelios y glándulas; también para los testes de lepidópteros para estudios de cromosomas, etcétera. Las manchas de la piel y paños de hilo pueden quitarse con una solución de carbonato de litio. Las manchas de los tejidos de lana y seda son indelebles.
Ácido crómico
Se emplea en solución acuosa al 1.3-1.2%. Tiempo de fijación de 6-12 horas para piezas pequeñas, y de 10-15 días para las grandes. Debe de usarse abundante líquido fijador. Pude lavarse en agua durante 24 horas.
Es poco usado por fijar mal el citoplasma y hacer difícil la coloración ulterior; no obstante, en combinación con otros fijadores da buenos resultados. Debe manipularse en la oscuridad pues precipita a la luz. Es muy delicuescente, por lo que debe colocarse en frascos herméticamente cerrados y con tapón esmerilado o parafinado.
Ácido ósmico
Es una sustancia muy volátil a la temperatura ordinaria y sus vapores son muy irritantes para la mucosa respiratoria, razón por la cual debe trabajarse bajo una campana de vidrio y con las manos enguantadas. Es buen fijador y su acción es inmediata, aunque no penetra profundamente, por eso se usan piezas de no más de 1-2 mm3. Las grasas se ennegrecen por este ácido y no deben aclararse con xilol, trementina, o éter, porque los disuelve, debe usarse cloroformo o aceite de clavos.
Se emplea al 1-2% por 12-24 horas en un frasco herméticamente cerrado y al abrigo de la luz. Se lava con agua por 24 horas. Para conservar el ennegrecimiento producido por la solución de ácido ósmico se lleva al alcohol de 70 grados; después del lavado en agua, se le adiciona un poco de sulfuro sódico, el cual estabiliza y pronuncia aún más el ennegrecimiento.
El ácido ósmico se conoce también por tetróxido de osmio, nombre que parece más correcto, ya que este cuerpo realmente no presenta las propiedades de los ácidos. Se usa además para fijación de protozoarios. En este caso se introduce el ácido ósmico en un frasco herméticamente cerrado y luego cautelosamente se destapa y se apoya en la boca del frasco abierto, durante medio minuto, la preparación situada en el portaobjeto, cuidando de los vapores que son altamente nocivos y que provocan graves conjuntivitis. Su acción nociva no se percibe hasta después de causada la lesión.
Alcohol etílico
El alcohol etílico anhidro o absoluto se usa para la fijación, y sirve además como indurante y deshidratador. Su acción es rápida. Las piezas de 2-3 milímetros se fijan en 2-3 horas. Se recomienda cambiar el alcohol cada 3-4 horas cuando las piezas son mayores y requieren más tiempo para la fijación.
No es recomendable prolongar el tiempo de fijación para evitar la contracción del tejido. Si la pieza ha de permanecer más tiempo en el alcohol, es preferible pasarla a alcoholes de más baja graduación (80 o 90 grados); pero antes de colorar e incluir en parafina, debe de llevarse nuevamente al alcohol absoluto.
Alcohol metílico
Es poco usado, si se exceptúa se emplea para la fijación del tejido sanguíneo.
Acetona anhidra
No es un buen fijador, pero se usa para diagnósticos rápidos. Se emplea como deshidratante e indurante, sobre todo en los métodos de inclusión rápida. Altera la coloración nuclear y retrae demasiado los tejidos. Las piezas de 1-3 milímetros se fijan en 1-3 horas. No debe de usarse agua ni alcohol después de la fijación con acetona. Algunos la recomiendan como reactivo intermediario para incluir la pieza en parafina.
Formol o formalina
Es una solución acuosa del formaldehído gaseoso al 40%. Es el líquido más usado en microtecnia y se le considera como el fijador universal. Se emplea al 10% y el tiempo de fijación es de 24-48 horas. Debe lavarse rápidamente en agua y luego pasar la pieza a los alcoholes.
Es excelente para fijar el sistema nervioso y conservar las apetencias colorantes durante muchos años. El formol puro es un mal fijador, por lo que se usan las soluciones acuosas.
El formol comercial contiene algo de ácido fórmico y por eso no puede tratarse por determinados métodos argénticos necesarios para preparar el tejido nervioso. El formol se neutraliza poniendo en el fondo del frasco una pequeña cantidad de carbonato cálcico, creta, mármol o un poco de carbonato de magnesio; debe de agitarse varias veces, y con papel de tornasol azul se examina más tarde.
Bicloruro de mercurio
Se usa en la proporción de 6.5-7 gramos en 100 cc de agua destilada caliente. Se colocará la pieza al enfriar la solución, y la fijación se logra en unos minutos si la pieza es pequeña. No debe lavarse en agua, sino pasarla directamente al alcohol de 90 grados.
Presenta la inconveniente de que el bicloruro de mercurio precipita en el seno de los tejidos y entonces hay que agregar al alcohol unas gotas de disolución de Lugol. Luego se añade al tejido una solución de hiposulfito de sodio al 0.25%, durante unos minutos, para eliminar el yodo del Lugol, el cual altera las apetencias colorantes de la célula.
Fuente
- De la Torre y Callejas, Salvador Luis. Manual básico de microtecnia biológica. Edición Revolucionaria. Instituto Cubano del Libro. La Habana, 1975. pp.96-105.