Pólipo de estómago

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Pólipos de Estómago
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Pólipos de Estómago. Los Pólipos o adenomas, son tumores epiteliales originados en los elementos glandulares de la mucosa gástrica, que se proyectan hacia la luz del órgano en forma de túmulo o excrescencia. El término pólipo se emplea para designar a cualquier nódulo o masa que se proyecte por encima de la mucosa. Constituyen, como se ha dicho anteriormente, 40 % de todos los tumores benignos del estómago. Pueden ser pediculados (Fig. 8.49), los que tienen, como su nombre indica, un pedículo más o menos largo, que partiendo desde su punto de implantación en la mucosa va hasta el pólipo propiamente dicho; y sésiles (Figs 8.50 y 8.51), los que asientan directamente sobre la mucosa gástrica. Con mayor frecuencia el pólipo es único, y se presenta así en más de 50 % de los casos, pero pueden encontrarse en mayor número, localizados en un área de la mucosa del estómago, o dispersos y en sábana; ocupando gran parte de esta. Su localización más frecuente es el antro gástrico. Su tamaño habitualmente es pequeño, entre 0,3 y 3 cm, pero pueden llegar hasta 8 cm de diámetro. Se aprecian por la endoscopia como una masa de aspecto carnoso de color rojo grisáceo (Fig. 8.52). Existen diferentes tipos de pólipos, pero los principales que se describen son el pólipo adenomatoso hiperplásico, denominado pólipo simple, que constituye 90 % de todos los pólipos del estómago y el adenoma papilar o velloso, que está compuesto por múltiples prolongaciones frondosas. La importancia de la diferenciación de estos 2 tipos de pólipos radica en que los primeros, aunque se plantea que pueden degenerar hacia un carcinoma gástrico, no existen hasta el momento datos concretos al respecto, mientras que los segundos son catalogados como lesiones francamente premalignas. De ahí que, ante cualquier pólipo gástrico se necesita la toma de muestra para biopsia por vía endoscópica, ya que el estudio histológico es el único que puede definir de que tipo de pólipo se trata. Si se trata de un pólipo adenomatoso hiperplásico, aunque siempre debe extirparse la conducta podría ser más o menos conservadora; pero en el caso del adenoma papilar o velloso la conducta debe ser siempre agresiva.

Tumores benignos

  • Epiteliales. Los tumores benignos epiteliales son los adenomas o pólipos que se originan en los elementos glandulares de la mucosa gástrica.
  • Mesenquimatosos o parenquimatosos. Entre los tumores benignos mesenquimatosos o parenquimatosos se encuentran:
  • Los que se desarrollan en las fibras musculares lisas: leiomiomas, miomas y fibromiomas.
  • Los que se desarrollan a expensas del tejido nervioso: neurilemomas o shwanomas (originados en la vaina de los nervios) y los neurofibromas (que pueden formar parte de la neurofibromatosis de Recklinghausen).
  • Se desarrollan a partir de los elementos vasculares: hemangiomas, hemangiopericitomas, angiomas cavernosos y linfangioma.
  • El páncreas heterotópico, anomalía congénita que consiste en la implantación de tejido pancreático en el estómago.

Frecuencia

Los tumores benignos son mucho menos frecuentes que los malignos; se estima que constituyen 7 % de todos los tumores que asientan en el estómago. De estos tumores benignos, 40 % son adenomas o pólipos; 40 % tumores de la fibra muscular lisa (sobre todo el leiomioma, al que corresponde más de 90 % de estos) 20 % restante están comprendidos los otros tumores antes mencionados, los que son todos muy poco frecuentes, más bien raros, ninguno de los cuales llega individualmente a 5 %. Por este motivo, de la mucho mayor frecuencia de los adenomas y del leiomioma, solo de ellos se estudiará individualmente, al final de este acápite, en el que se expondrá primero las características generales de todos los tumores benignos del estómago; porque son los dos (los adenomas y el leiomioma) los que interesan fundamentalmente al médico general, ya que los otros tumores constituyen más bien hallazgos anatomopatológicos.

Etiología

Aunque se elaboraron algunas teorías para tratar de explicar el origen de los tumores benignos del estómago, estas, hasta el momento no han sido concluyentes.

Entre estas teorías pueden mencionarse la de Ewing, quien opinó que pueden originarse como anomalías de la estructura o producirse por una hipersusceptibilidad inherente al tejido y que los factores mecánicos y flogísticos influyen probablemente sobre el desarrollo de estos tumores. Por otra parte, otros autores como Faber, Konjetzny y Shindler, señalaron que la gastritis atrófica crónica guarda una estrecha relación causal con el pólipo adenomatoso benigno, el que puede injertarse en ella.

Cuadro clínico

Los tumores benignos del estómago tienen como características comunes, el que aparecen habitualmente en la edad adulta; que se encuentran sobre todo en el antro y cuerpo gástrico, con menos frecuencia en el fundus y rara vez en la región del cardias o del píloro; y que no presentan en general, un cuadro clínico específico o definido. Sus síntomas y signos van a depender de su tamaño, localización, crecimiento intragástrico o extragástrico, tendencia a la ulceración y a la hemorragia.

Los tumores de crecimiento intragástrico cuando son pequeños y situados lejos de los esfínteres, gastroesofágico y pilórico, son en su gran mayoría asintomáticos, aunque en algunos casos pueden presentarse molestias pigástricas leves.

Los localizados cerca de estos esfínteres o dentro de ellos, pueden ocasionar: los situados en la unión ardioesofágica, síntomas esofágicos, entre ellos la disfagia; y los implantados cerca del píloro, síntomas pseudoulcerosos o manifestaciones de obstrucción pilórica, sobre todo si son pediculados. En el caso de tumores de crecimiento intragástrico ya de volumen considerable situados en el cuerpo gástrico, pueden presentarse molestias dolorosas después de la ingestión de alimentos.

Todos los tumores de crecimiento intragástrico, sobre todo el leiomioma, tienen tendencia a ulcerarse hacia la mucosa del estómago, lo que puede ocasionar pérdida oculta de sangre y la consiguiente anemia hipocrómica ferripriva; o hemorragias macroscópicas en forma de melena y/o hematemesis.

La hemorragia, el SDA, constituyen el elemento clínico de mayor importancia para el diagnóstico de los tumores benignos del estómago.

Los tumores de crecimiento extragástrico hacen una evolución asintomática hasta que no alcanzan un gran tamaño, en cuyo caso puede aparecer dolor de mayor o menor intensidad en epigastrio y sensación de pesantez a ese nivel. A veces, en el caso de estos tumores parenquimatosos de gran tamaño, pueden ser palpados en la región del epigastrio, pero esto es poco frecuente.

Diagnóstico

El diagnóstico clínico de los tumores benignos del estómago es prácticamente imposible, dada su escasa frecuencia y su pobre sintomatología. En el único caso en que podría plantearse este diagnóstico, basado solo en la clínica, sería el de un paciente con hemorragia digestiva alta manifiesta, que no presentara sintomatología digestiva alguna y tuviera un buen estado nutricional. El diagnóstico de estos tumores se basa exclusivamente en los exámenes radiológicos y endoscópicos. Estos exámenes complementarios pueden ser indicados por el médico a pacientes con alguna sintomatología vaga pero persistente, relacionada con las porciones superiores del aparato digestivo, tales como, molestias dolorosas en epigastrio y trastornos dispépticos; o a pacientes con anemia o hemorragia digestiva alta manifiesta, habitualmente con la intención de diagnosticar o descartar las 2 afecciones más frecuentes de este sector del aparato digestivo, la úlcera péptica gastroduodenal y el cáncer gástrico, y al efectuar estos estudios es que se llega al diagnóstico de tumor benigno del estómago.

Tratamiento

El tratamiento indicado en todos los tumores benignos del estómago es el quirúrgico. Estos deben ser operados para eliminar las molestias presentes o futuras que puede causar el tumor por si mismo, así como para evitar sus posibles complicaciones y eventual degeneración maligna.

La operación convencional consiste en la extirpación del tumor con el segmento de pared gástrica en el que está implantado, y es recomendable que la resección incluya 2 ó 3 cm de tejido sano a su alrededor. Cuando se trate de tumores múltiples que ocupen un área extensa de la mucosa, debe practicarse una resección gástrica segmentaria que los incluya a todos.

En el caso de los pólipos o adenomas, estos pueden ser extirpados hoy día mediante cirugía endoscópica intraluminal, sobre todo los pediculados, sin necesidad de practicar una intervención quirúrgica convencional. En todos los casos debe efectuarse el estudio histológico del tumor extirpado, que es en definitiva el único que puede confirmar su naturaleza benigna.

Síntomas

Pronóstico

Complicaciones

Los pólipos pueden causar sangrado y, con el tiempo, se pueden convertir en cánceres La clasificación de los pólipos: Porcentaje de degeneración en un cáncer

  • Adenoma velloso
  • Adenoma tubular
  • Adenoma tubulovelloso (mixto)
  • Pólipos inflamatorios.

Tratamiento

Prevención

Se recomienda lo siguiente para reducir el riesgo de desarrollo de pólipos:

  • Consumir una dieta baja en grasa y rica en frutas, verduras y fibra
  • Evitar el consumo de cigarrillo y alcohol en exceso
  • Mantener un peso corporal normal

Fuente