María Dolores Crespo Hernández
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María Dolores Crespo Hernández. Maestra revolucionaria cubana que, en la década de los años 50 del pasado siglo, comprometió su vida con la causa revolucionaria, dando muestras de osadía y valor a toda prueba.
Sumario
Síntesis biográfica
María Dolores Crespo Hernández, más conocida como Lola, nació en La Habana, el 28 de agosto de 1921, según constan las anotaciones del Registro Civil (Folio 431, tomo 73). Sus padres, Ángel Crespo Hernández (conocido cariñosamente como “Anga”) y Florencia Hernández, eran naturalizados de Consolación del Sur.
Lola fue la primogénita de una familia sencilla y la hermana mayor de un varón que falleció en su infancia; luego nacieron Miriam y Mery. Cuando el hermano mayor de Ángel quedó viudo a una edad temprana, el médico Ángel acogió en su hogar a sus sobrinos Luisito y Remigia (conocida como “La China”), integrándolos como hijos propios y formando así la familia extendida de Lola.
Anga ejerció la carrera militar antes de convertirse en juez, mientras que Florencia encarnó la típica mujer cubana del siglo XX: dedicada al hogar, al esposo y a la educación de sus hijos. La familia se estableció primero en la entonces provincia Las Villas, y más adelante se traslada a Matanzas gracias a los resultados destacados en el trabajo de Ángel.
Se asentaron en la barriada de Versalles, específicamente en Vera 62, esquina con Santa Cecilia, frente a la iglesia de San Pedro. Lola y sus hermanos estudiaron en la Escuela Anexa a la Normal de Matanzas, dirigida por el pedagogo Rogelio López Centelles. Esta institución resultó fundamental para su formación y para la futura carrera docente de Lola.
Todas las mujeres de la familia compartían el amor por el magisterio; esta vocación influyó profundamente en la moral e ideología de Lola. Muy joven contrajo matrimonio con Manuel de Jesús García García, locutor de la emisora matancera CMGH; de esta unión nació su hijo Manolo.
Actividad laboral
María Dolores (Lola) trabajó en la Escuela de Varones número 21, frente al Policlínico de Especialidades. Años más tarde pasó a ejercer la docencia en la escuela de su infancia, la Anexa a la Escuela Normal de Matanzas, como maestra de Dibujo y Caligrafía. Después del triunfo de la Revolución cubrió la jubilación de Marta Carbot Russinyol, en el sexto grado, hasta la reestructuración del Sistema Educacional Cubano.
Tras la amenaza de derrumbe del edificio de la Escuela Anexa se trasladó a la escuela Zamora Quero, antigua Milagrosa, hasta su desintegración.
Actividad Revolucionaria
Luego del golpe de estado propinado por Fulgencio Batista, el 10 de marzo de 1952, Lola se incorpora al Movimiento 26 de julio, liderado en el país, por el joven abogado Fidel Castro Ruz.
Participa en el funeral y sepelio del joven maestro René Fraga Moreno, asesinado vilmente, suceso que despertó a los matanceros de su aparente indiferencia.
El 22 de agosto de 1957, en horas del mediodía, por una dilación y por orden del Coronel Pilar García y García invadieron la casa ubicada en Compostela número 40, en donde encontraron el periódico subversivo “Avanzada”, órgano oficial del Movimiento 26 de julio en Matanzas y un niño de 8 años que doblaba los plegables, además de un mimógrafo, además de esténciles, tinta china y otros utensilios de imprenta.
Lola es acusada de conspiradora temible, apresada y conducida. El Doctor Crespo, padre de María Dolores, por su influencia logra acompañarla para presentarse frente al temido Pilar García. La joven quedó presa en el Vivac durante una semana y posteriormente es trasladada a la cárcel de mujeres de Guanajay, en las primeras horas del 29 de agosto del propio año.
Tras el juicio queda en libertad condicional, en noviembre de 1957. De regreso en Matanzas se reincorpora al ejercicio profesional docente en su Escuela Anexa, con la ecuanimidad que le caracterizaba.
El medio de prensa tenía como editorial la muerte de René Fraga Moreno, de Frank País García, informes de la actuación revolucionaria en la provincia y un llamado a huelga general, entre otros elementos.
Triunfo de la Revolución
Luego del triunfo del primero de enero de 1959 maría Dolores trabajó desde el magisterio por la defensa del proceso naciente. Se ocupó además dela instrucción de los presos. Participó en la Campaña de Alfabetización, en el Ministerio del Interior como educadora. Integró la Federación de Mujeres Cubanas (FMC(, los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), la dirección sindical de Educación y la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC), hasta que se jubiló y se marchó a La Habana. Con su hijo Manolito y sus nietos Nadim e Inti.
Visitaba con frecuencia la ciudad de Matanzas y sufrió la enfermedad y muerte de sus hermanos Luisito (1995), Miriam (Cuqui) (1998), y Remigia (La China) (2002). En medio de esta época de dolor le nació el primer biznieto.
A pesar de los sinsabores de la vida María Dolores participó y disfrutó de los desfiles por el Primero de mayo, las actividades de la ACRC, visitas a sus amistades, las que en marzo de 2003 le ocasionó una fractura en el codo derecho, luego de una caída en la calle mojada por la lluvia y que hubo de ser hospitalizada.
Los días 24 y 25 de julio de 2003, el Comandante en Jefe Fidel Castro habló de la situación existente en el país y llamó a organizar un acto de reafirmación revolucionaria en cada provincia, en horas de la mañana del día 26. Lola, pese a la dolencia del codo se sumó a la manifestación, realizando todo el recorrido hasta el parque La Libertad.
Enfermedad y muerte
El domingo 30 de junio de 2003, es asistida en el hospital José Luis Tabranes, en donde le realizan análisis que no arrojaron problema alguno, sin embargo, las dolencias estomacales continuaron. El jueves 4 de julio del propio año mostró una coloración amarilla en piel y mucosa (Icteria).
El Doctor Alfred Sánchez Padrón coincidió en que el caso era de ingreso urgente. Lola sin reprochar ni pedir explicaciones y con su carácter afable dijo:...
”pues vámonos para el hospital, ustedes son los que saben de estas cosas”.
El equipo de guardia del hospital le diagnosticó cálculos vesiculares (colecistopatía) de años y que requería de una intervención quirúrgica de extrema urgencia. La operación fue practicada por los cirujanos: Oscar Olivera y Noel Tápanes Hernández, en el hospital Faustino Pérez Hernández de la que se recuperó con rapidez.
Después de 11 días de operada, el corazón de María Dolores Crespo Hernández falló, en la madrugada del 16 de julio de 2003. Contaba al morir, 80 años de edad.
Fuentes
- Hernández Cabrera, J. G. Biografía de María Dolores Crespo Hernández, una maestra revolucionaria. Taller Atenas 2008, Matanzas.
- Hernández Cabrera, J. G.:”. Apuntes para una biografía del maestro mártir René Fraga Moreno, Matanzas, Taller Atenas, 1998.
- Libro de Enterramientos del cementerio San Carlos y San Severino de Matanzas, año 2023.
- Herrbtuth, W.”. El verdadero rostro de Edith Stein. Ediciones Encuentro. Madrid, 1990, p 224.