Faustino Pérez
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Faustino Pérez Hernández fue un revolucionario cubano, expedicionario del Granma, comandante del Ejército Rebelde, médico y dirigente político. Se destacó como jefe de la clandestinidad del Movimiento 26 de Julio en La Habana, organizador de la huelga del 9 de abril de 1958 y artífice de importantes obras hidráulicas tras el triunfo de la Revolución. Fue calificado por Fidel Castro como la conducta de la Revolución.
Sumario
Síntesis biográfica
Origen familiar y primeros años
Nació en la zona rural de La Larga, perteneciente entonces al término municipal de Zaza del Medio (actual municipio de Taguasco, provincia de Sancti Spíritus el 15 de febrero de 1920. Fue el primogénito de una familia campesina pobre, formada por José Demetrio Pérez Leal, inmigrante canario, y Amada Julia Hernández Rodríguez, cubana de ascendencia canaria. La pareja tuvo once hijos. La familia vivió en varios lugares —Los Tramojos, Cruz de Neiva, El Obispo— hasta asentarse a inicios de la década de 1930 en una finca arrendada llamada Cañada de Piña, cercana a la Carretera Central, entre Cabaiguán y Guayos, que posteriormente recibió el nombre de La Esperanza. Desde muy niño, se incorporó a las labores agrícolas: a los once años era boyero y realizaba tareas de siembra, escarda, recolección y cuidado del ganado.
Estudios
A diferencia de la mayoría de los niños campesinos de la época, pudo asistir a la escuela. Comenzó en una escuela rural en Cruz de Neiva, propiedad de un catalán excombatiente del Ejército Libertador. Más tarde, cuando la familia se trasladó a Cañada de Piña, continuó estudiando a caballo, recorriendo siete kilómetros hasta la escuela, junto a su hermano Carlos. Posteriormente asistió a la escuela pública número 21, cercana a la finca, donde cursó hasta sexto grado bajo la tutela de la maestra Celestina Pérez, a quien siempre recordó con admiración. Inspirado por sus maestros, alfabetizó en horario nocturno a varios adultos de la finca. En el curso 1938-1939 matriculó en la Escuela Superior de Segunda Enseñanza de Sancti Spíritus (luego Instituto de Segunda Enseñanza). Aunque sus resultados académicos fueron bajos por tener que compatibilizar los estudios con el trabajo en la finca, obtuvo el título de Bachiller en Ciencias y Letras el 19 de agosto de 1942.
Ingresó en la Escuela de Medicina de la Universidad de La Habana en el curso 1942-1943, impulsado por su deseo de ser útil. En 1944 comenzó a trabajar como aprendiz-ayudante de laboratorio en el Dispensario Médico Presbiteriano, en la calle Salud 222. Se graduó de médico en 1951, aunque se negó a presentar la tesis de grado para no obtener un título firmado por el ministro de Educación de la dictadura.
Trayectoria revolucionaria. Inicios en la lucha estudiantil y política
Participó en las protestas estudiantiles contra el aumento del pasaje de ómnibus, siendo arrestado por primera vez. Se afilió al Partido Ortodoxo liderado por Eduardo Chibás. Tras el golpe de Estado de Fulgencio Batista (1952), imprimió volantes con pensamientos martianos y llamados a la lucha, y participó en todas las manifestaciones de protesta: entierro simbólico de la Constitución, condena a la profanación del busto de Mella, marcha de las antorchas y protesta durante el juicio de Millo Ochoa. Fue fundador del Movimiento Nacional Revolucionario (MNR) y, junto a Armando Hart, se encargó de su organización en todo el país, lo que después contribuyó a la estructuración del M-26-7. En 1954 fue apresado y condenado a tres años y medio de prisión por posesión de armas y municiones para acciones del MNR. Salió a los diez meses, acogido a la amnistía a presos políticos en mayo de 1955.
Integración al Movimiento 26 de Julio y expedición del Granma
En 1955 integró la dirección nacional del Movimiento 26 de Julio desde su fundación. Trabajó en la articulación del movimiento en toda Cuba y en la recaudación de fondos para la expedición del yate Granma. Viajó en tres ocasiones a México; participó en reuniones entre el M-26-7 y el Directorio Revolucionario que condujeron a la firma de la Carta de México por Fidel y José Antonio Echeverría. Dirigió el campamento de entrenamiento de Abasolo y fue nombrado jefe del Estado Mayor de la expedición, con grado de capitán. El 2 de diciembre de 1956 desembarcó por Las Coloradas junto a los expedicionarios del Granma. El 5 de diciembre, en Alegría de Pío, fueron sorprendidos por fuerzas del ejército. En el combate, atendió a varios heridos, entre ellos a Ernesto Guevara, que había recibido un disparo en el cuello. Tras la dispersión, junto a Fidel y Universo Sánchez, deambuló trece días hasta encontrarse con Raúl Castro y otros compañeros en Cinco Palmas.
Organización de la clandestinidad en La Habana
Recibió la orden directa de Fidel de reestructurar el Movimiento 26 de Julio en el llano. Junto a Frank País, reorganizó el Movimiento a escala nacional y condujo a la Sierra Maestra al periodista Herbert Matthews, del The New York Times, para la histórica entrevista con Fidel Castro, que desmintió la noticia de su muerte.
Entre enero de 1957 y abril de 1958, dirigió la lucha clandestina en La Habana (actuales provincias de La Habana, Artemisa y Mayabeque). Bajo su dirección, el movimiento experimentó su mayor crecimiento y dinamismo: se fortalecieron los grupos de Acción, se crearon las milicias, el Frente Obrero Nacional (FON), el Frente Estudiantil Nacional (FEN) y se potenció la propaganda, con la impresión y distribución de periódicos como Revolución, Sierra Maestra, Vanguardia Obrera y Resistencia, además de miles de volantes y folletos. Entre las acciones más relevantes estuvieron: La «noche de las cien bombas» (noviembre de 1957), los sabotajes a plantaciones de caña para retrasar la zafra (diciembre de 1957), el incendio de la refinería Esso Standard Oil (enero de 1958) y el secuestro del corredor de autos Juan Manuel Fangio (23 de febrero de 1958), operación de gran repercusión internacional. Fue detenido en mayo de 1958 y encabezó una huelga de hambre de presos políticos en el Castillo del Príncipe, suspendida tras la muerte de Frank País. Asumió los contactos iniciados por Frank País para coordinar con marinos y militares opuestos a Batista, que culminaron en el alzamiento del 5 de septiembre en Cienfuegos.
La huelga del 9 de abril y la reunión de Altos de Mompié
Junto a Fidel, suscribió el llamamiento a la Huelga General Revolucionaria del 9 de abril de 1958, acción que fracasó. En la reunión de Altos de Mompié se analizaron las causas del fracaso y se decidió que toda la dirección del Movimiento 26 de Julio quedara subordinada a la Sierra Maestra. Fue relevado como coordinador provincial en La Habana y pasó a integrar el ejecutivo de cinco miembros, con Fidel como secretario general, radicado en la Comandancia General de la Sierra. Fidel, en carta del 27 de abril de 1958, le expresó su respaldo:
Regreso a la Sierra Maestra
Tras la reunión, bajó al llano por última vez para arreglar la reestructuración del Movimiento. Luego se incorporó al ejecutivo en la Sierra, participando en combates como El Jigüe, Santo Domingo, El Jobal, Arroyones y Las Mercedes. A partir de agosto de 1958, con grado de Comandante, dirigió la Administración Civil del Territorio Liberado de la Sierra Maestra, donde creó escuelas, hospitales, talleres, juzgados, la Policía Rebelde y reguló el comercio, el sistema judicial y penitenciario, y los asuntos agrarios. Participó en la toma de Palma Soriano y estuvo junto a Fidel en las horas decisivas que impidieron un golpe de Estado contra el triunfo revolucionario.
Después del triunfo de la Revolución. Primeros cargos
El 23 de enero de 1959 fue designado Ministro de Recuperación de Bienes Malversados. En diez meses, este organismo revirtió al tesoro nacional más de cuatrocientos millones de pesos robados por la tiranía y políticos corruptos. Posteriormente fue jefe de Sanidad Militar.
En 1960 organizó y dirigió el Servicio Médico Rural en la Sierra Maestra. Participó en los combates de Playa Girón (abril de 1961) y en la Limpia del Escambray al frente de las operaciones Nº. 2 con 2000 combatientes.
Obras hidráulicas
En junio de 1962, por encargo de Fidel, organizó el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), creado oficialmente el 10 de agosto de 1962. Bajo su dirección se construyeron decenas de presas y embalses que multiplicaron el potencial hídrico del país. Entre las primeras obras destacan El Mosquito, La Ochoita, Gilbert y Las Mercedes. También impulsó la creación de la revista Voluntad Hidráulica, nombre que él mismo concibió.
Otros cargos y misiones
- Primer Secretario del Partido en la región de Sancti Spíritus (1969-1972), período en que se construyó la presa Zaza y se desarrollaron numerosas obras de beneficio social.
- Embajador de Cuba en Bulgaria (1973-1977).
- Dirigió la Oficina de Atención a los Órganos Locales del Poder Popular (1979-1989), encargada de controlar el desempeño de los gobiernos provinciales. En su honor, el 15 de febrero —día de su natalicio— se instituyó como el Día del Trabajador de los Servicios Comunales en Cuba.
Últimos años
Por petición personal, asumió en 1989 la dirección del Plan de Desarrollo Integral de la Ciénaga de Zapata, en la Empresa Agroforestal Victoria de Girón, donde residió en condiciones muy modestas. Fue miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba. Falleció el 24 de diciembre de 1992.
Legado y reconocimientos
- Fue descrito como un hombre de carácter firme, disciplinado, austero y autocrítico. Fidel Castro dijo de él que era «la conducta de la Revolución».
- Eusebio Leal lo recordó como «un hombre de una bondad y generosidad sin límites, transparente y sincero».
- En Cabaiguán se erigió una estatua en su honor, develada en el 85 aniversario de su natalicio. Armando Hart afirmó entonces: «Faustino fue un hombre integral, fue feliz porque fue coherente, íntegro y porque era un hombre moral ejemplar».
- Impulsó el conjunto artístico comunitario Korimakao, surgido en la Ciénaga de Zapata, y concibió el arte como parte esencial del desarrollo territorial.
Referencias
- Cantón Navarro, José y Duarte Hurtado, Martín. Cuba 42 años de Revolución. Cronología histórica 1959-1982, Tomo I. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2006. ISBN 959-06-0906-6.
- Guevara de la Serna, Ernesto. Pasajes de la guerra revolucionaria. Cuba 1956-1959. Edición anotada. Editorial Política, La Habana, 2004. ISBN 959-01-0400-2.
- Pérez del Castillo, M. y otros. «Faustino Pérez Hernández, honestidad y entrega». Rev Méd Electrón 2018;40(2). Disponible en: http://www.revmedicaelectronica.sld.cu/index.php/rme/article/view/2707/379.
- Folleto Faustino, soldado de la Revolución. Exposición Cátedra de Estudios Faustino Pérez Hernández, Cabaiguán, 2020.
- Testimonios de Gabino Bejerano Bernal, René de los Santos, Julio Fernández Bulté, María Dolores Ortiz Díaz y Manuel Porto.

