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Ángel Gaztelu

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Sacerdote y poeta, una de las figuras principales del grupo literario
NombreÁngel Gaztelu Gorriti
Nacimiento19 de abril de 1914
Puente la Reina (Navarra, Bandera de España España
Fallecimiento29 de octubre del 2003
Hospital Mercy, Miami. Bandera de los Estados Unidos de América Estados Unidos
Obras destacadasGradual de laudes


Ángel Gaztelu Gorriti.Sacerdote y poeta, una de las figuras principales del grupo literario Orígenes que marcó el desarrollo de la poesía en Cuba desde mediados de los años 40.

Síntesis biográfica

Nace en Puente la Reina (Navarra, España), el 19 de abril de 1914. En 1927 con trece años de edad emigró con su familia a Cuba y se hizo cubano, no solo al adoptar la ciudadanía, sino por su sensibilidad.

Labor como párroco

Angel Gaztelu
En sus labores como párroco pudo hacer brillar esa “romanidad cubanizada” que le elogió Cintio Vitier. Gaztelu fue un pionero del arte moderno aplicado a la liturgia. Al reedificar el templo de Bauta, encargó a Lozano que diseñara el presbiterio. Los murales fueron pintados por Portocarrero y Mariano, quien también dejó dos vitrales: uno dedicado a la Virgen de Fátima y otro a San José. Bauta se convertiría en la parroquia del Grupo Orígenes: allí se reunirían sus miembros en banquetes memorables, allí Gaztelu presidió las bodas de Eliseo Diego con Bella García Marruz en julio de 1948, también allí se leyó por primera vez el “Primer discurso” de En la calzada de Jesús del Monte. En “Días de ceremonial”, Lezama dejó una página excepcional sobre estos encuentros.

En 1956 emprende otra obra de edificación, aún más ambiciosa, la construcción del templo para la iglesia sufragánea de Nuestra Señora de la Caridad de Playa Baracoa. Los planos fueron realizados por Eugenio Batista, uno de los arquitectos más relevantes de la tendencia “neocolonial”. Esta vez fueron Lozano y Portocarrero los artistas encargados de la decoración: el primero esculpió el gran Cristo de piedra para ser suspendido en el presbiterio; el segundo pintó las catorce estaciones del “Vía crucis”, concebidas originalmente para ser realizadas en cerámica, y un mural dedicado a la Patrona del templo. El resultado fue el más notable ejemplo de integración de arquitectura y plástica autóctona en el arte religioso cubano del Siglo XX.

El 25 de marzo de 1957 fue nombrado párroco de la Iglesia del Espíritu Santo de La Habana y ya al año siguiente emprendió el sacerdote labores de restauración en ella: hizo eliminar el revoque de yeso, para dejar el edificio en la piedra viva, gracias a lo cual apareció en toda su belleza la cúpula del presbiterio, modificó el altar mayor para armonizarlo con la arquitectura del aquél, sustituyó el moderno barandal de Mármol que éste poseía por una reja de hierro al modo colonial y ubicó lucetas de colores en las ventanas, tal y como aparecían en las construcciones de antaño. El antiguo baptisterio, donde recibieron las aguas lustrales figuras patricias de la cultura cubana como el poeta Manuel de Zequeira, el estadista Francisco de Arango y Parreño, el polígrafo Antonio Bachiller y Morales, el pedagogo José de la Luz y Caballero y el compositorNicolás Ruiz Espadero, fue restaurado con la colaboración del escultor Lozano quien creó para este sitio un bajorrelieve en bronce: “El bautismo de Cristo”. Unos años después, el 4 de junio de 1961, pudo Gaztelu inaugurar uno de los monumentos que más satisfacción le produjeron en su existencia: el sepulcro del Obispo Jerónimo Valdés, cuyos restos habían sido encontrados incidentalmente al hundirse una porción del pavimento del templo en 1936 y que desde entonces eran mostrados a la curiosidad pública protegidos por un simple cristal, lo que aceleró su deterioro. Lozano diseñó un austero sepulcro de piedra de capellanía, con una escultura yacente en la tapa, del mismo material, que representa al prelado. En la obra se mezclan elementos de la tradición escultórica medieval y rasgos modernos, el resultado es uno de los monumentos funerarios más notables creados totalmente en Cuba en el Siglo XX.

Quedó tiempo al infatigable navarro para colaborar en Espuela de Plata, Nadie Parecía – la única revista cubana por entonces en auspiciar la nueva estética con una explícita orientación católica, que se definía a sí misma como “Cuaderno de lo bello con Dios” – y Orígenes. Amigo además de muchos de los plásticos más notables de su tiempo, se forjó una de las colecciones de arte cubano más apreciables, sólo comparable con la del sacerdote paúl Hilario Chaurrondo en el Convento de la Merced. Gracias a él se conservó una obra tan singular como el “Entierro de Cristo” de Arístides Fernández. Hoy su pinacoteca es patrimonio de la iglesia cubana.
Angel Gaztelu y José Lezama Lima

Obra Poética

Poemas (1940) Gradual de laudes (1955)

(1955) y Poemario (1994). En 1997, el Gobierno de Navarra incluyó a Gaztelu en su Colección Literaria, con una segunda edición de su libro principal, Gradual de laudes. En el prólogo escrito para dicha edición, Gastón Baquero afirmó: “Gradual de laudes es una de las joyas de ese breve e intenso tesoro que Orígenes sumó a la poesía cubana […] Lo nuevo y distinto de aquella voz armonizaba a fondo con lo nuevo y distinto de la poesía de ese grupo. Es decir, que entre los origenistas, Ángel Gaztelu fue, por derecho propio, uno de los mejores tonos de la gran melodía total”.

El eminente crítico y poeta Cintio Vitier, compañero generacional de Gaztelu, ha señalado que en la poesía de éste “hay una fina captación de lo cubano como interior y como paisaje […] que no constituye nunca una obsesión ni un objeto de búsqueda, sino como un leal instrumento, en humilde sitio mantenida, de gloria diáfana y venturoso cántico”.

Muerte

A los 89 años de edad falleció en EE.UU. el poeta cuya obra fue definida por Cintio Vitier como “fina captación de lo cubano”.

Fuentes