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Carlos María Isidro de Borbón

Carlos María Isidro de Borbón
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Primer pretendiente de la rama carlista al trono de España (autoproclamado 'Carlos V')
Otros títulos General de los Carabineros Reales
Capitán general
Generalísimo de los Reales Ejércitos
Nacimiento 29 de marzo de 1788
Madrid, Bandera de España España
Fallecimiento 10 de marzo de 1855
Trieste, Bandera de Italia Italia
Sucesor Carlos IV
Padre Carlos IV
Madre María Luisa de Borbón-Parma

Carlos María Isidro de Borbón. Pretendiente al trono de España con el nombre de Carlos V, nacido en Madrid el 29 de marzo de 1788 y muerto en Trieste (Italia) en 1855.

Apuntes biográficos

Segundo hijo de Carlos IV y de María Luisa de Borbón-Parma. Hermano de Fernando VII fue el primer pretendiente de la rama carlista al trono de España. Su educación estuvo confiada a maestros y consejeros insignes que lograron darle una esmerada formación política, religiosa y humana, entre ellos, P. Escio, Cristóbal Bencomo, Vicente Maturana, el marqués de Santa Cruz y el duque de la Roca.

Historia

Actividad política

Tenía 20 años cuando la invasión de las tropas francesas y la traición de Napoleón, que obligó a la familia real a cruzar la frontera camino del destierro. Su inquebrantable negativa a firmar la renuncia de sus derechos sobre la Corona de España, tras la forzada abdicación de su padre y de su hermano, le valió la prisión en el castillo de Marrac y, posteriormente en el de Valengay, donde pasó junto con Fernando VII todo el periodo de la guerra de la Independencia. Terminada ésta y puesto en libertad (1814), regresó a España junto a su hermano Fernando, con el que recorrió Cataluña, Aragón y Valencia antes de llegar a Madrid.

Poco después, ya con 26 años, ocupaba sus primeros cargos, puesto que el 14 de junio. 1814 era nombrado general de los Carabineros Reales y dos meses después capitán general y generalísimo de los Reales Ejércitos. A partir de este momento pudo asistir a las reuniones de los Consejos y, en ausencia de Fernando, presidía normalmente los de Guerra y Estado. Desde estos puestos de responsabilidad no abandonó su inclinación a las Ciencias y a las Artes, dando buena prueba de ello con sus frecuentes visitas y donaciones a las Univ. de Valencia, Sevilla y Alcalá de Henares, de las que se declaró protector.

El 29 de septiembre de 1816 contrajo matrimonio con María Francisca de Asís, hija de Juan VI de Portugal, y luego con su otra hermana María Teresa de Braganza, princesa de Beira.

Generalísimo, gran cruz de San Hermenegildo y de San Fernando, vicepresidente de la Asamblea de esta última orden, protector de la Junta Superior de Medicina, vicepresidente del Consejo Supremo de la Guerra y presidente de la Cámara de Guerra.

El 14 de marzo de 1820 dio una proclama liberal (publicada en la Gaceta Extraordinaria de Madrid y en el Correo General de Sevilla, número 1, del 22 de marzo de 1820), dictada según se dice por el miedo, titulada "Viva el Rey, viva la Nación, viva la Constitución".

En realidad durante el Trienio comenzó a significar su nombre la oposición cerrada a todo liberalismo, y en 1821 sonó por primera vez para rey de España. Fue elegido para recibir y desposarse por poderes con María Cristina de Borbón, la cuarta esposa de Fernando VII, la que pronto le iba a desposeer de sus derechos de sucesión a la corona, lo cual no deja de tener su ironía.

La tensión entre los dos hermanos creció de punto, y Carlos se autodesterró a Portugal, desde donde se negó a reconocer los derechos de Isabel II, alegando que había nacido antes de la derogación de la Ley Sálica en las Cortes de 1789.

En 1833 fue proclamado rey por sus partidarios, comenzando la guerra carlista. Logró pasar de Portugal a Francia e introducirse en España, pero su presencia en el gran cuartel carlista fue más un estorbo que una ayuda, y esto independientemente de lo que el símbolo de su presencia pudo significar en los primeros años de la guerra. Perdida ésta por razones objetivas, con las que colaboró el carácter obtuso del Pretendiente, tuvo éste que volver a Francia, residiendo en Bourges. En mayo 1845 abdicó en su hijo Carlos Luis, duque de Montemolín.

El destierro

Aún desde Bourges, dirigió varios manifiestos a sus leales defensores. Sin embargo, las diferencias nacidas dentro de esta nueva tendencia impidieron toda reconciliación; una corriente, aceptada por el príncipe y presentada por el diario La Esperanza, trataba de unir a ambos en igualdad de derechos, figurando los dos como reyes a semejanza de los Reyes Católicos; otra, la tesis de El Pensamiento de la Nación, defendida principalmente por Balmes, pretendía la unión bajo la base de que D. Carlos pasaría a ser rey desde el momento de su matrimonio con Isabel II, reina de España. Poco después de su abdicación se retiró a Italia en compañía de su segunda mujer, María Teresa de Braganza y Borbón, princesa de Beira, con la que había contraído matrimonio en octubre de 1838. Aunque de ésta no tuviera descendencia, de su anterior esposa María Francisca había tenido a los infantes Carlos Luis, conde de Montemolín, Juan Carlos y Fernando María. En Italia vivió hasta su muerte acaecida el 10 de marzo de 1855 en Trieste, en cuya catedral fue enterrado.

Semblanza final

No cabe duda de que Carlos a quien tanto las fuentes realistas como las liberales reconocen indudable valor y pericia militar, más buena intención que voluntad y un comportamiento noble y caballeresco, no supo aprovechar la oportunidad que se le presentó de dar su definitivo sentido al partido renovador y tradicionalista que lo apoyaba. Su falta de visión y de capacidad que le impidieron aprovechar en muchas ocasiones las circunstancias,- la misma indecisión que le caracterizó, permitieron que muchos de los colaboradores que le rodearan pudiesen adoptar unas medidas que no contribuyeron a definir su política ni a fortalecer su prestigio. La escisión que tales debilidades produjeron en el partido carlista ocasionó su falta de popularidad en España y, en consecuencia, su ulterior derrota.

Véase también

Fuentes