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Cristianismo Ortodoxo

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Cristianismo Ortodoxo
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Tipo:Rama del Cristianismo
Texto sagrado:La Biblia

El Cristianismo Ortodoxo. Fue la primera descendencia del cristianismo que se apartó del la Iglesia Católica ya que no estaba de acuerdo en ciertas cosas con esta.

Diferencias entre el cristianismo católico y el ortodoxo

  • Los católicos se desplegaron del imperio romano importante y los ortodoxos en el imperio romano de Constantinopla.
  • Los católicos no admiten que sus lideres espirituales se casen y los ortodoxos si.
  • Los católicos creen en la mando divino del Papa y los ortodoxos no.

Historia del Cristianismo Ortodoxo

La Iglesia Ortodoxa es una de las tres descendencias del cristianismo mundial, y la iglesia cristiana más significativa en el Oriente Medio y Europa del Este. La iglesia ortodoxa contemporánea es la continuadora directa de las primeras comunidades cristianas fundadas en zonas del Mediterráneo oriental por los apóstoles de Jesús. Los siguientes puestos del cristianismo en esas zonas fueron constituidos por la transferencia de la capital imperial de Roma a Constantinopla por Constantino I. Por resultante, en tanto los primeros ocho siglos de historia cristiana los más importantes progresos intelectuales, culturales y sociales en la iglesia cristiana también sucedieron en esa región; por ejemplo, todos los concilios ecuménicos de ese período se reunieron en Constantinopla o en sus cercanías.

Los misioneros que venían de Constantinopla convirtieron al cristianismo a los eslavos y otros pueblos de la Europa del Este (Bulgaria, 864; Rusia, 988) Tradujeron la Escritura y los textos litúrgicos a los idiomas vernáculos de esas áreas. Así, la liturgia, tradiciones y prácticas de la iglesia de Constantinopla fueron adoptadas por todos y todavía suministran a los modelos básicos de la Ortodoxia contemporánea. En períodos medievales las iglesias de la tradición ortodoxa eran principalmente las de habla griega; en épocas modernas han sido predominante eslavos. Diversas.

Causas que han producido la separación de la Iglesia Oriental y la Iglesia Occidental

  • El Papa, llegó a considerársele sucesor del apóstol Pedro y jefe de la iglesia universal por designio divino. Los cristianos orientales estaban preparados a aceptar al Papa, sólo como primero entre los patriarcas; esta diferencia de posiciones explica los varios incidentes que se fueron convirtiendo en serio distanciamiento entre Oriente y Occidente.
  • Uno de los aprietos más vehementes se refirió a la cláusula del Filioque del Credo de Nicea, que la iglesia occidental agregó unilateralmente al texto original.
  • Frecuentes pugnas alrededor de la primacía.
  • Existe cada vez más una separación tanto litúrgica como ritual entre la iglesia oriental y la iglesia latina. Ya se empezó a observar la separación entre las dos iglesias, que aunque aún unidas por el vínculo papal, en si se encaminaban a diferencias más profundas. Por ejemplo, las frecuentes disputas sobre el pan consagrado, el celibato de los sacerdotes, las imágenes etc.
  • Para los ortodoxos, la imagen artística reiteró la verdad que Dios invisible se había hecho visible en el Hijo de Dios encarnado, que era la imagen perfecta de Dios; la imagen condujo a la persona representada hacia quien la contemplaba, así como el Verbo encarnado le trajo a Dios al hombre.
  • La Iglesia mantuvo siempre el objetivo de la unión con los griegos, prueba de ello es que todos los Concilios Ecuménicos acreditados en este periodo lo trataron entre sus objetivos primordiales.

Los siete concilios

Nicea I (325) y Constantinopla I (381)

Instituyeron los cimientos de la teología ortodoxa al acoger la declaración conocida generalmente como Credo de Nicea. Esta técnica estableció el principio básico del Trinitarismo, que declara la igualdad substancial de Dios Hijo con Dios Padre, específicamente en contradicción del arrianismo.

Éfeso (431)

Rebatió el Nestorianismo al alegar que en Cristo, lo divino y lo humano, se unieron en una sola vida, el Verbo hecho carne. Sentó las asientos para el progreso de la doctrina relativo a María. En tanto que el Cristo era Dios encarnado, la Virgen era "madre de Dios" (Theotokos, "portadora de Dios"), no simplemente madre de un ser compasivo corriente. Consecuente con esta declaración la Ortodoxia dijo con respeto por María, postulando su virginidad perpetua y vida sin pecado; pero extendió escéptica de los dogmas católicos posteriores, de la inmaculada concepción y de la asunción.

Calcedonis (451), Constantinopla II (553), y Constantinopla III (680)

Se plantaron en su progreso en la herejía del monofisismo, definiendo aún más para los ortodoxos su Cristología, según la cual en la única persona de Cristo hay dos naturalezas completas, la humana y la divina, incluyendo dos voluntades.

Nicea II (787)

Se precisó la doctrina de las imágenes que simbolizaban a Cristo y los santos, pidiendo a los fieles venerarlas, pero no adorarlas. Con posterioridad a este concilio, cuyos decretos no fueron aprobados por el papado romano (aunque no entraban en conflicto con la doctrina católica), las diferencias entre la Iglesia Oriental y la Occidental, con respecto a la teología, se hicieron cada vez mayores. Los iconos pintados se convirtieron en símbolos particulares de Ortodoxia.

La separación

El primer quiebre significativo se produjo en el siglo IX cuando el Papa se negó a reconocer la elección de Focio como patriarca de Constantinopla. A su vez, Focio discutió el derecho del papado a regular esa materia y mostró la cláusula del Filioque como innovación occidental. Los aumentados conflictos entre Oriente y Occidente lograron otro clímax en 1054, cuando se intercambiaron condenaciones mutuas (León IX y Miguel Cerulio son los protagonistas del Cisma de la Iglesia Oriental). Desde la sede de Constantinopla fue la que provocó el Cisma y con ella, se separaron de Roma todas las iglesias estaban bajo su jurisdicción Como hemos dicho las separaciones entre la Iglesia Occidental y la Oriental no era sólo un inconveniente eclesiástico, sino también, se incluía lo político-económica que guiaba los espíritus tanto en los reinos latinos como en los orientales. En 1087 Jerusalén fue conquistada por Saladino y pronto comenzaron las cruzadas, la primera es de 1095, para recuperar de los infieles la Tierra Santa. Las Cruzadas, que comenzaron alentadas por los pontífices como empresas militares de la cristiandad con fines espirituales, para recuperar los territorios despojados por los infieles. Estas fueron degenerando poco a poco. Vaciándose de todo contenido espiritual y propiamente cristiano. Las expediciones de los occidentales se convirtieron en campañas de anexión mediterránea. El saqueo de Constantinopla en la Cuarta Cruzada (1204) acrecentó la hostilidad del Este hacia Occidente. De hecho la presencia de los latinos como señores de la capital, fue más una causa de separación que de unión. En cuanto pudieron, los griegos les expulsaron militarmente de sus territorios y la jerarquía ortodoxa volvió a establecerse en sus sedes.

En realidad, la última cruzada de la cristiandad unida es la quinta, en el año 1219.En el ll Concilio de Lyon, el año 1274, la unión llegó a conseguirse oficialmente, pero no duró. Cuando el papado se autodefinió infalible (Concilio Vaticano I, 1870), la separación entre Oriente y Occidente se hizo más amplia.Alcanza decirse que, a pesar de los esfuerzos de los Papas y de los sucesivos intentos conciliares en el siglo Xlll no se logró la unión y que el desarrollo histórico posterior no hizo más que aumentar las dificultades. El 29 de mayo de 1453 Bizancio cayó en poder de los turcos, que la saquearon de modo espantoso y convirtieron Santa Sofía en una Mezquita. Los turcos sometieron a su jurisdicción todos los territorios cristianos de su Imperio con lo que Constantinopla obtuvo, en condiciones dramáticas, la primacía de jurisdicción que tanto había reclamado a Roma. Después, comenzó la persecución y las humillaciones. La pérdida progresiva de importancia de la ciudad provocó una relajación paralela de su influjo eclesiástico, según el mismo discurso político que Constantinopla había empleado en sus reclamaciones a Roma. En 1589 el patriarcado de Moscú se declaró independiente. Actualmente están bajo su jurisdicción los ortodoxos de Constantinopla, junto con las metrópolis de Calcedonia, Derki y los pequeños exarcados de América y de Europa Occidental y Central.Sólo desde el Concilio Vaticano II (1962-65) se ha invertido esta tendencia, con serios intentos de mutuo entendimiento.

Movimiento ecuménico

Generalmente la iglesia ortodoxa ha estado muy abierta al movimiento ecuménico contemporáneo. Una a una, todas las iglesias autocéfalas han adherido al Concejo Mundial de Iglesias, iniciado por los protestantes, sin modificar su propio enfoque sobre la unidad cristiana pero considerando al Concejo como foro aceptable para el diálogo y la cooperación con otros cristianos. Los ortodoxos estimaron las recientes medidas de la iglesia católica y los decretos del Concilio Vaticano II como bases de trabajo prometedoras para el futuro, y esta positiva reacción fue probada por varias reuniones entre líderes ortodoxos y católicos, incluyendo la participación de los representantes vaticanos en las ceremonias del milésimo aniversario del cristianismo ruso en 1988.

Patriarcados

  • Los cuatro antiguos Patriarcados son las de Constantinopla, Alejandría, Antioquía y Jerusalén.
  • Las Iglesias ortodoxas que han surgido de la subdivisión de los cuatro anteriores. Ordenados de mayor a menor número de fieles, son los Patriarcados de Moscú, Rumania, Grecia, Serbia, Bulgaria.

Ortodoxos y Orientales

Los cristianos ortodoxos y orientales se caracterizan por la importancia que otorgan, además de a la Biblia, a la tradición, configurada a lo largo de los siglos por las decisiones de los concilios y los escritos de los grandes pensadores religiosos y la autoridad de los obispos y patriarcas. A mediados del siglo XI se produjo la definitiva separación entre las iglesias cristianas de oriente y la iglesia de occidente (la católica) y desde 1964 se reanudaron las relaciones entre ambas formas de cristianismo. La diferencia principal entre unos y otros, además de las rituales y litúrgicas, radica en que los ortodoxos y orientales no aceptan el papel preeminente que los católicos otorgan al papa por encima de la tradición y de los demás patriarcas principales.

El grupo más numeroso de este tipo de cristianos lo forman las iglesias ortodoxas, que superan los 150 millones de fieles, mayoritariamente situados en Europa del este. Se han organizado en iglesias independientes (autocéfalas, es decir, gobernadas por patriarcas autónomos unos de otros) siguiendo criterios nacionales, siendo la más grande la iglesia ortodoxa rusa con cerca de 50 millones de fieles, seguida de la ucraniana, la rumana y la griega, entre las que más seguidores tienen.

Por su parte las iglesias orientales, situadas en Oriente medio y África, presentan diferencias doctrinales con las anteriores y también con los demás modelos de cristianismo. Muy variadas en tamaño y cantidad de seguidores; las más numerosas son la iglesia copta con más de 7 millones, la etíope con más de 35 millones y la armenia con más de 4 millones de fieles. La emigración que se ha producido desde países del Este de Europa ha llevado a una creciente expansión de estas formas de cristianismo en Europa occidental y América.

En España dado que la comunidad rumana es muy numerosa, se está produciendo un notable auge de la iglesia ortodoxa rumana y en menor medida de otras iglesias ortodoxas (como la rusa) y orientales que, en todo caso, tienen un número gradual de lugares de culto que ocasionalmente son iglesias católicas prestadas hasta que el grupo de fieles es suficientemente grande y se consiguen aunar voluntades para construir una iglesia propia.

Fuentes