Diseño industrial

Diseño industrial
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Concepto:Actividad artística encaminada a elaborar aspectos técnicos creadores relacionados con el funcionamiento de la industria y el usufructo de los bienes fabricados, se orienta, a buscar soluciones que combinen los requisitos estéticos con los funcionales. En sentido estricto es considerado como modelado de artículos industriales. La finalidad única del diseño es la satisfacción de las necesidades sociales.


Diseño industrial. Rama de la creación que tiene como función ayudar en la tarea de “mejorar el medio ambiente del hombre”, creando por tanto, los planos y modelos con destino a la producción industrial.

Este supuesto se forjó en cierta medida gracias a las actividades de la Bauhaus y del movimiento De Stijl, pues pintores, escultores y arquitectos se preocuparon intensamente en diseñar objetos industriales, buscando formas estéticas adecuadas a su utilidad.


Antecedentes

Para el profesor Robert Gillam Scott, diseñar es un acto humano fundamental, Scott argumenta que diseñamos cada vez que hacemos algo por una razón definida. Para este autor el acto de diseñar involucra a casi todas las actividades y esferas.

Desde sus orígenes la especie humana ha intentado satisfacer sus necesidades de índole material y espiritual. Dentro de la producción material se destaca la producción de objetos, y en ello el acto de diseñar es un elemento de sustancial importancia para lograr artículos funcionales y estéticos.

La historia del arte recoge múltiples ejemplos de producciones objetuales distintivas en las primeras sociedades comunitarias, en este sentido se tienen referencias de individuos que se dedicaron al diseño de objetos para determinados usos: cerámica, calzado, atuendos, orfebrería, etc. Por su parte en la Edad Media la enseñanza de los oficios y artes era de tipo gremial, ello determinó que muchos de los secretos del arte de diseñar y en congruencia de construcción de objeto se perdieran en el tiempo.

Revolucción industrial

Un paso decisivo en el avance del diseño industrial lo marcó la Revolución Industrial inglesa la que se gestó a mediados del siglo XVIII, este evento supuso la definitiva separación de las actividades manufactureras o artesanales del proceso productivo, marcando un nuevo ritmo productivo que se caracterizó por la velocidad en la confección de mercancías con el consecuente aumento productivo.

En un principio los creadores dentro de la industria fueron artistas y artesanos, los que con sus diseños gozaban por ese entonces de cierta fama y distinción. Estos artesanos “diseñadores” y artistas alcanzaron con el nacimiento de la producción industrial de una nueva profesión; nacía junto a la producción industrial el oficio de diseñador.

Los objetos fabricados por el nuevo sistema de producción (mecanización) se caracterizaban por la falta de calidad del diseño, pues la nueva fórmula productiva reclamaba diseños sencillos y estandarizados, los que resultaban en producciones en lo que lo artístico y único se confinaba a último plano. Ello provocó el descontento entre los artesanos y artistas, lo que propició cuestionamientos y críticas que afloraron en la Gran Exposición Internacional de Londres, efectuada en 1851.

Teorías críticas

La Bauhaus y De Stijl hicieron de la combinación de cultura y técnica, de arte e industria, el empeño pedagógico clave de su conciencia liberal. Esta postura idealista frente a las posibilidades del diseño industrial ha sido cuestionada por la teoría crítica de la “Warenästhetik” [estética de los objetos de consumo].

Wolfang Friztz Haug, en su trabajo crítica de la estética de los bienes de consumo [1971], se refiere al carácter ideológico del diseño industrial: “Mediante la publicidad y el diseño se le impone al hombre un gusto conformista.

El asentamiento de la gran masa a esta determinación del gusto, que se exterioriza en el placer adquisitivo y en el afán de posesión, no comporta una variante efectiva y aquiescente de la función del objeto de consumo, sino un autodoblegamiento a la coacción social”. El diseño en la forma practicada por el capitalismo sirve de manipulación, sin ventajas para el desenvolvimiento de la personalidad, como se esperaba de la Bauhaus y del diseño.

Personalidades en el contexto de la crítica

Una de las personalidades más destacadas en el contexto de la crítica a la producción industrial fue Henry Cole. Cole era especialista en artes decorativas y inició un movimiento para conciliar el arte con la producción industrial; para ellos editó la revista mensual Journal of Design and Manufacturers, que fue la primera publicación de la que se tienen noticias referidas al diseño aplicado a la industria.

La férrea crítica a la producción industrial fue seguida por artesanos y artistas como John Ruskin y William Morris; ambos inspiradores del movimiento Arts and Crafts [artes y oficios]. Los representantes del movimiento “Arts and Crafts” se replantearon el retorno al espíritu de las producción artesanal y medieval.

Esta alternativa era válida para recuperar el equilibrio entre las artes y los oficios, como único medio de solventar la estética de las producciones industriales. Arts & Craft se desarrolló en plena Inglaterra victoriana, pero en un ambiente de fuerte oposición industrial, lo que condicionó la imposición final de las producciones industriales y prácticamente la ruina de los pequeños productores artesanales y propietarios de pequeños talleres manufactureros.

De forma general la praxis de “Arts & Craft” se caracterizó por la búsqueda, equilibrio y unidad entre la forma, la función y la decoración; desequilibrio que existía en las producciones del momento como consecuencia del nuevo sistema fabril-industrial implantado.

Siglo XX y la praxis del diseño industrial

El siglo XX fue próspero en el avance científico-técnico y en las artes. En esta centuria comienzan a aparecer escuelas especializadas en la enseñanza de las artes y el diseño, tal es el caso de la Bauhaus, considerada la primera institución que impartió docencia vinculada al diseño industrial.

La Bauhaus [casa de construcción] fue una escuela alemana de arte, diseño y arquitectura fundada en 1919 bajo la dirección de Walter Gropius. Sin embargo, El Bauhaus no fue la única escuela de arte y diseño progresista de su tiempo. En la Unión Soviética se fundaron en 1920 y por decreto de Lenin, los Talleres Superiores Técnicos–Artísticos de Moscú [Vjutemas]. Este instituto contaba también con un departamento de enseñanza básica del diseño. Los Vjutemas tenían objetivos semejantes a los del Bauhaus y ejercieron una notable influencia en la renovación de la arquitectura, el diseño industrial y la enseñanza del arte de forma general. En la actualidad se considera que los Vjutemas ejercieron una influencia directa e indirecta en la didáctica de El Bauhaus. Los Vjutemas fueron disueltos en 1930, fusionándose la enseñanza politécnica soviética. La historia de esta escuela está estrechamente vinculada a la historia de las vanguardias artísticas soviética de la década de los años 20 de la centuria pasada.

Con el cierre del Bauhaus en Berlín en 1933 por el fascismo se produjo el éxodo de numerosos maestros y alumnos hacia el extranjero, fundamentalmente hacia los países capitalistas más desarrollados. De esta manera se crearon las bases para el traslado paulatino del curso de diseño a un gran número de escuelas de diseño arquitectónico, gráfico e industrial de diversos países.

Según Bonsiepe puede afirmarse que no hay escuela de arte o diseño que no haya tomado bien con modificaciones o sin ellas, el curso básico del Bauhaus. Tanto el ejemplo del afamado New Bauhaus de Chicago como los actuales programas docentes de diversas escuelas de arquitectura de la Unión Soviética, Checoslovaquia, Hungría, República Democrática Alemana, Polonia, Finlandia, Suecia, Suiza, Estados Unidos, República Federal Alemana y Noruega.

Los aspectos que han prevalecido hasta hoy en la praxis del diseño industrial han sido los siguientes:

  • Análisis de los problemas formales y compositivos más importantes [forma, color, textura, etc.]
  • Predominio de la funcionabilidad en correspondencia con el análisis de las necesidades humanas y con la finalidad última de los artículos industriales.
  • Preponderancia de los estudios de mercado.
  • Estudios ergonómicos, de calidad y factibilidad
  • Estudio de nuevos materiales y sus potencialidades y posibilidades expresivas, de resistencia, etc.

El diseño industrial en la actualidad

Hoy en día el diseño industrial es una disciplina que se ha extendido por todo el orbe, llegando incluso a ocupar terreno importante en la formación de profesionales universitarios y técnicos en esta rama. Por su parte, la actividad de diseñar un producto industrial incluye al mismo tiempo el concurso de disímiles conocimientos y ramas del saber humano; por tanto en múltiples procesos de diseño intervienen además de los diseñadores otros profesionales como ingenieros eléctricos, electrónicos y de sistemas industriales.

El actual ritmo productivo, marcado por la vorágine de las sociedades postmodernas sumergen a los hombres en una sobresaturación productiva de objetos, los que varían desde la simple y seriada producción de embalajes, hasta las complejas y exactas piezas electrónicas. Estos objetos son estudiados y analizados por diseñadores, quienes sintetizan la información proporcionada por estudios de mercado, de funciones, ergonómicos, culturales, etcétera; como vía para diseñar productos adecuados al mercado y sus expectativas.

Otro elemento a tener en cuenta a la hora de comentar sobre la función del diseño industrial en la actualidad es su marcada dependencia de las producciones de objetos de consumo y mercado; en este sentido es válido recordar que la función del mercado postmoderno no es la de diseñar objetos sobre la base de las necesidades humanas, sino la de crear mentalidades cada vez más sedientas de necesidades y, en función de ello alimentar el apetito por el ritmo productivo y el deseo de consumir.

Fuentes