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Ernesto Díaz

Ernesto Díaz, bailarín por excelencia
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Ernesto Díaz es bailarín cubano, integrante del Ballet Nacional de Cuba.y uno de sus principales bailarines. Su repertorio incluye roles solistas de la gran tradición romántico-clásica de creaciones contemporáneas de coreógrafos cubanos y extranjeros.

Primeros Estudios

Inició sus estudios en la Escuela Provincial de Ballet Alejo Carpentier de La Habana, y los continuó en la Escuela Nacional de Ballet bajo la guía de los profesores Adria Velásquez, Marta Iris Fernández y Mirtha Hermida. Durante su etapa escolar participó en representaciones de Sueño de una noche de verano, realizada por una sociedad teatral italiana, que incluyó numerosas ciudades de ese país.

Al graduarse, en 1999, pasó a integrar las filas del Ballet Nacional de Cuba, bajo la dirección artístico-técnica de Alicia Alonso. Con esta compañía ha actuado en numerosos países de América Latina, Estados Unidos, Canadá, Europa; así como la República Popular China, Egipto y Australia En el 2001 fue promovido al rango de Corifeo, en 2008 al de Primer Solista y en 2011 al de Bailarín Principal.

Algunas presentaciones Ballet

Artista de extraordinaria gracia y ligereza, con un dominio consumado de la técnica, actualmente es primer bailarín del Ballet Nacional de Cuba. Ha actuado en diversas presentaciones del Ballet, entre ellas Don Quijote, El Cascanueces, La Cenicienta y Giselle, y ha participado en varias de sus giras por América y Europa

Su vida como actor

Además de su talento como bailarín, se ha destacado también por su participación como actor en la laureada película documental Suite Habana2003, escrita y dirigida por Fernando Pérez

Joven Bailarín y Actor

Ernesto Díaz, como todo joven de 22 años, sueña. Nunca ha dejado de hacerlo, aun cuando ya ha tenido que enfrentar fuertes retos como asumir, desde la muerte de su padre hace tres años, el sostén de la familia. "Yo sé que todos los sueños no se pueden alcanzar, pero me resisto a dejar de soñar. De hecho ya algunos van tomando forma. Cuando hice Suite Habana era cuerpo de baile del Ballet Nacional de Cuba (BNC), ahora soy corifeo. No obstante, quisiera llegar a ser un gran bailarín te aseguro que me esforzaré, y seguiré superándome", este joven, quien de la noche a la mañana se hizo popular al dejar su vida grabada en el celuloide.

Se inicia como autor

Fernando estaba buscando un bailarín del BNC que fuera una persona sencilla, y que hubiese llegado a la compañía por su trabajo, por su esfuerzo. Entonces un amigo en común nos presentó. Fernando visitó la casa, le pareció bien, conversaron y le propuso uno de sus personajes.

Experiencia como actor

No, solo la que aporta la preparación como bailarín. Hasta ese momento no había participado en ninguna filmación. Inicialmente un poco de miedo a las cámaras, pero luego la acostumbré. El equipo de trabajo era increíble, desde el director y el productor hasta los técnicos.

La filmación

Duró tres días, de dos de la tarde a dos de la madrugada. El primer día se hicieron las escenas de la casa, con mi familia; el segundo, filmamos en el teatro, durante la función; y el último, se tomaron las acciones de la noche, como por ejemplo, cuando me acuesto a dormir o cuando me baño. En realidad, aunque fue muy fuerte el ritmo de trabajo, se disfrutó mucho. Cuando se grabó la lluvia no había caído ni una gota de agua. Se hizo con grandes pipas, y yo tenía que estar parado en la puerta viendo cómo ‘llovía’. Le hacía señas a Fernando, indicándole que me estaba empapando, pero no me entendía.

El día que se hizo la escena con el arquitecto en la casa tuve que decir que no podía tomar más café, pues como hubo que repetirla seis veces, mi mamá se aparecía con una tacita en cada corte. La última toma fue con la taza vacía, porque tenía la impresión de que no iba a poder dormir durante un buen tiempo.

Realidad o ficción en tu historia

Ernesto Díaz declara a la presa "todo es absolutamente real. No solo lo concerniente a mí, sino también al resto de los personajes. La cinta es la vida misma de cada uno . El taxi fue buscado para que lo cogiera mientras se filmaba, pero de todos modos con frecuencia tengo que acudir a ellos para llegar al teatro. En mi caso, lo único que falta es que en Suite Habana no salieron ni mi abuela, ni mi hermano, quien es dos años mayor que yo. Ellos también viven conmigo. Mi hermana tiene 15 años y aún no sabe qué carrera va a estudiar. Somos una familia muy unida. Mi papá nos inculcó el amor, la solidaridad"

Hay un Ernesto antes y después de Suite Habana

Ernesto Díaz declara a la presa "sigo siendo el mismo. Trato a las personas como siempre, solo que ahora me reconocen con mayor facilidad. Ya sabes cómo somos los cubanos: se acercan y te preguntan cómo van tus asuntos y se preocupan por ti. Soy un muchacho de barrio, vivo en Lawton. Al regresar a mi casa, después de llegar de mis ensayos, de prepararme físicamente para mantenerme en forma y no perder la elasticidad, me place sentarme a jugar dominó con mis amigos. Si hay alguna rueda de casino por ahí, enseguida me incorporo. Soy fanático a la salsa y al merengue. Nada me ha hecho diferente, ni el ballet, ni Suite Habana"

Fuentes