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Galaxia de Andrómeda

Para otros usos de este término, véase Andrómeda (desambiguación).
Galaxia de Andrómeda
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Concepto:La galaxia de Andrómeda, también conocida como M31, descubierta por el astrónomo persa Abd Al-Rahman Al Sufi(Azophi) en 964, es un sistema de miles de millones de estrellas similar a la Vía Láctea que se encuentra a 2,5 millones de años-luz de distancia de ella, por lo que se considera la galaxia espiral más cercana a la nuestra.

Galaxia de Andrómeda. Es el objeto visible a simple vista más alejado de la Tierra. Está a 2,5 millones de años luz (775 kpc) en dirección a la constelación de Andrómeda. Es la más grande y brillante de las galaxias del Grupo Local, que consiste en aproximadamente 30 pequeñas galaxias más tres grandes galaxias espirales: Andrómeda, la Vía Láctea y la Galaxia del Triángulo.

Introducción

La galaxia de Andrómeda es una espiral súper gigante del tipo Sb con una luminosidad que es, por lo visto, algo mayor que la de nuestra galaxia. Está vuelta hacia nosotros de modo que su plano principal constituye un ángulo de 15 grados con la línea de visión, es decir, se ve casi de perfil. Sin embargo, un ángulo de 15 grados no es lo suficientemente pequeño para que la materia polvorienta situada cerca del plano principal de esta galaxia pueda manifestarse en forma de cinturón oscuro.

Las dimensiones angulares de la galaxia de Andrómeda medidas por Hubble son a una distancia de 460 kiloparsecs, de 20 por 5 kiloparsecs. Sin embargo hay que decir que el concepto de dimensiones de la galaxia, no está plenamente determinado, puesto que las galaxias no tienen fronteras nítidas. Las dimensiones de las galaxias en las fotografías dependen de la intensidad de la luz del telescopio, de la sensibilidad de la placa y del tiempo de exposición. Por eso en las dimensiones angulares de las galaxias que aparecen en el cuadro (el grupo local de galaxias) deben considerarse como muy convencionales.

Las fronteras de las galaxias se siguen considerablemente más lejos que en las fotografías; si se aplica el método fotoeléctrico basado en que la luz que cae sobre el elemento fotoeléctrico y produce corriente cuya fuerza puede medirse. Los astrónomos norteamericanos Stebbins y Whitford, aplicando el método fotoeléctrico, encontraron que las fronteras de la galaxia de Andrómeda se extienden mucho más lejos que las que se desprenden de las fotografías, y apreciaron las dimensiones angulares en 450 por 110, lo que corresponde a las dimensiones lineales de 60 por 15 kiloparsecs. Naturalmente, si la galaxia de Andrómeda se observa rigurosamente de canto, la segunda dimensión sería varias veces inferior a 15 kiloparsecs; definiría el espesor de esta galaxia.

Si admitimos que el diámetro de la galaxia de Andrómeda es igual a 60 kiloparsecs, resultará que sus dimensiones superan dos veces a nuestra galaxia. Pero hay que tener en cuenta que la posibilidad de descubrir la materia en las regiones distantes de la periferia de nuestra galaxia es mucho más difícil aún que en otras galaxias, porque nos hallamos dentro de la galaxia y no podemos observarla por fuera. Por eso hay que suponer que las dimensiones de la galaxia de Andrómeda, igual que su luminosidad, sólo son algo mayores que las de nuestra galaxia.

La galaxia de Andrómeda tiene un gran núcleo brillante del que emergen dos brazos espirales. La fuerte inclinación de la galaxia a la línea visual oculta la forma de los brazos, aunque de todos modos son bien distinguibles. Los brazos espirales están desarrollados moderadamente, muy apretados al núcleo, separándose de el lentamente, lo que es característico para el tipo Sb, mientras que para las espirales del tipo Sc, los brazos espirales se alejan rápidamente núcleo pronto Igual que nuestra, galaxia la de Andrómeda tiene una composición estelar muy variada. En sus espiras predomina la población estelar del tipo I, están concentradas gigantes y súper gigantes azules. Allí mismo hay un gran número de estrellas variables de distintos tipos. En un año en Andrómeda explotan por término medio 26 novas, que caracteriza en general el número medio de explosiones de estrellas nuevas en la galaxias Sb y, posiblemente, en las Sc.

Andrómeda se halla 10 veces más distante de nosotros que las nubes de Magallanes, por lo cual es difícil observar en ella los cúmulos estelares abiertos. Pero los cúmulos globulares como objetos más brillantes se observan con seguridad. Aquí se han descubierto 140, es decir, 21 más que número de cúmulos regulares en nuestra galaxia. En los cúmulos globulares de Andrómeda, igual que en nuestra galaxia, deben encontrarse, por lo visto, Cefeidas del corto periodo. Ahora bien, Andrómeda está lejos y la luminosidad de las Cefeidas de corto período no es suficiente para poder observar las incluso con el telescopio de cinco metros.

Las radio investigaciones han mostrado que en Andrómeda hay, como se esperaba, hidrógeno interestelar concentrado más fuertemente cerca del plano principal, pero extendido por todo el volumen del sistema estelar. La masa de hidrógeno se evalúa en 2,5 x109 masas solares, lo que debe constituir, igual que en nuestra galaxia, cerca del 2% de la masa de todo el sistema estelar.

Muy cerca de Andrómeda están situadas dos galaxias elípticas enanas NGC 221 y NGC 205. La 221 se proyecta sobre el límite aparente de Andrómeda. Este sistema tiene una débil contracción aparente. La 205 se haya un poco apartada. Ésta galaxia tiene una contracción aparente más fuerte. La distancia a todas las tres galaxias la espiral NGC 224 y las elípticas NGC 205 y NGC221 son prácticamente iguales. Por eso su estrecha proximidad mutua aparente en el cielo significa también la estrecha proximidad recíproca en el espacio. Es un sistema triple, una galaxia triple.

La igualdad de las distancias a las tres galaxias significa también cuáles son las correlaciones de sus luminosidades y dimensiones. Nosotros vemos que la NGC 224 es efectivamente una súper gigante en comparación con las galaxias elípticas enanas situadas al lado de ella. Es interesante también el contraste que hay entre la compleja forma estructural de la galaxia espiral NGC 224 y las lisas galaxias sin estructura NGC 205 y NGC 221.

Andrómeda supera por su masa considerablemente a sus vecinas elípticas, por lo cual en la triple galaxia debe considerarse como el cuerpo central, mientras que en la NGC 205 y NGC 221 como satélites, sin embargo, resulta que otras dos galaxias elípticas que forman parte del grupo local de galaxias, a saber, las NGC 147 y la NGC 185, se hayan próximas a Andrómeda y se encuentran a la misma distancia, aproximadamente, de nosotros que ella, son también galaxias enanas. Por lo que se puede considerar que Andrómeda no tiene dos satélites, sino 4. Por consiguiente, no es un sistema triple, sino quíntuple, una galaxia quíntuple.

El ejemplo de los sistemas múltiples, el triple compuesto de nuestra galaxia y las nubes de Magallanes, y el quíntuple compuesto de Andrómeda y sus cuatro satélites elípticos, debe convencernos de que la multiplicidad es un fenómeno extendido en el mundo de galaxias. Se puede con ser también que los galaxia se súper gigantes suelen disponer de satélites. Esto, claro está, no debe extrañar. La enorme masa, la gran fuerza de gravitación de las galaxias súper gigantes les permite mantener cerca de si a las vecinas próximas.

Historia

La primera referencia existente a la Galaxia de Andrómeda data del año 964, y fue hecha por el astrónomo persa Azophi, a la que en su Libro de las Estrellas Fijas describe como una nube pequeña en la constelación de Andrómeda.

La primera observación telescópica corresponde a Simon Marius en 1612. En 1764, Charles Messier la incluye en su catálogo con el número 31, dándole erróneamente el crédito de su descubrimiento a Marius en vez de a Azophi. William Herschel observó en su región central un débil brillo rojizo, pensando que era la más cercana de las grandes nebulosas y que no podía estar a más de 2000 veces la distancia a Sirio.

En 1864, William Huggins observó su espectro, y observó que no se parecía al que cabría esperar en un objeto nebuloso y sí al de uno hecho de estrellas, por lo que M31 era un objeto formado por estrellas (sin embargo, siguió siendo considerada durante mucho tiempo cómo una nebulosa). En 1885 apareció una supernova (catalogada cómo S Andromedae, y hasta la fecha la única registrada en ella) en su región central. Apareció en agosto de dicho año con magnitud próxima a la 6ª, ascendió hasta la 5,4ª hacia el 17 de dicho mes para ir perdiendo brillo paulatinamente; dejó de verse en febrero de 1886: todavía el 1 de febrero de ese año pudo medirla Asaph Hall con el gran refractor instalado en Washington, encontrándola con magnitud 16ª. Se ha calculado que su magnitud absoluta fue igual a la -18,2. Debido a que se consideraba a éste objeto cómo uno muy cercano, la supernova fue considerada en su tiempo cómo una nova.

Heber Curtis descubrió en 1917 una nova genuina en Andrómeda, y buscando en placas fotográficas anteriores encontró 11 más. Al parecer 10 magnitudes más débiles que las novas registradas en la Vía Láctea, supuso que el objeto estaba a 500.000 años luz y que tanto ella cómo otros objetos similares, conocidos por entonces cómo nebulosas espirales, no eran nebulosas sino galaxias independientes. Esto fue la causa de un famoso debate en 1920 entre éste astrónomo y Harlow Shapley -que defendía que eran en realidad nebulosas cercanas-, y que llegó a su fin cuando en 1925 Edwin Hubble encontró estrellas cefeidas en fotografías de Andrómeda, dejando claro que tales objetos son en realidad galaxias más ó menos cómo la nuestra, sólo que a grandes distancias, de modo que la Nebulosa de Andrómeda (denominación que aún se encuentra en textos antiguos) pasó a ser conocida definitivamente cómo la Galaxia de Andrómeda.

En 1943 Walter Baade fue el primero en discernir estrellas dentro de la región central de la galaxia de Andrómeda, y también demostró que había dos tipos de cefeidas, lo que significó duplicar su distancia hasta un valor ya muy cercano al aceptado actualmente.

Ya en 1940 Grote Reber detectó emisiones de radio procedentes de ésta galaxia, y en 1950 se realizaron los primeros radiomapas de ella, descubriendo también los astrónomos ingleses Brown y Hazard que esta galaxia emitía ondas de radio en la banda de los 158.8 MHz, siendo la primera galaxia descubierta como objeto emisor de ondas de radio.

Robin Barnard, de la Open University, ha detectado 10 fuentes de rayos X en la Galaxia de Andrómeda (publicados el 5 de abril de 2004), utilizando observaciones del observatorio orbital XMM-Newton de la Agencia Espacial Europea. Su hipótesis es que pueden ser posibles candidatos a agujeros negros o estrellas de neutrones, que calientan el gas entrante a millones de grados emitiendo rayos X. El espectro de las estrellas de neutrones es el mismo que el de los supuestos agujeros negros, pero se distinguen por sus masas -menores en el primer caso-.

Recientemente se ha hecho pública la que hasta la fecha es la imagen de más alta resolución de Andrómeda en ultravioleta, tomada por el telescopio Swift y que muestra más de 20.000 fuentes brillantes en ésa longitud de onda en ella

Estimaciones de su masa e luminosidad

La masa total de la Galaxia de Andrómeda es difícil de calcular, encontrándose en la literatura valores que van desde alrededor de 4*1011 masas solares hasta 1,37*1012 masas solares; en un estudio reciente, se ha calculado una masa total para ésta galaxia de aproximadamente 1,3*1012 masas solares, distribuida cómo sigue: 1,2*1012 masas solares de materia oscura y 1,4*1011 masas solares en forma de materia bariónica, a su vez distribuidas en 1,3*1011 masas solares en la forma de estrellas, y 7,7*109 masas solares en la forma de gas (hidrógeno y helio).

Con las mejoras en las mediciones y los datos obtenidos, algunos científicos creen que la Vía Láctea contiene mucha más materia oscura y podría ser más masiva que M31. Sin embargo, observaciones recientes del Telescopio espacial Spitzer revelaron que la M31 contiene un billón de estrellas (1012), excediendo por mucho el número de estrellas en nuestra galaxia.

Además de esto, algunos autores postulan que es la segunda galaxia intrínsecamente más brillante en un radio de 10 megaparsecs alrededor de nuestra galaxia, sólo superada por la galaxia del Sombrero (aunque quizás NGC 253 también la supere en brillo). Sin embargo, al verse casi de canto, es difícil calcular su luminosidad total sin la extinción de su brillo causada por el polvo interestelar al verse así, de modo que se obtienen luminosidades distintas según el modelo empleado (por ejemplo, un estudio muy reciente sugiere una magnitud absoluta en el azul de -20,89, que con el índice de color corregido dado en él (0,6) da una magnitud absoluta de aproximadamente -21,5, aunque en general se está de acuerdo en que Andrómeda es más luminosa que la Vía Láctea.

Estimaciones recientes de su distancia

Durante muchos años el valor aceptado de la distancia a Andrómeda fue de alrededor de 700 kiloparsecs, en base al estudio de sus variables cefeidas; sin embargo, debido al no conocerse bien la distancia a la Gran Nube de Magallanes, ésta estimación tenía cierto margen de error. Investigaciones más recientes que han utilizado no solamente tales estrellas sino otros métodos cómo mediciones de cómo varía su brillo superficial, el brillo aparente de sus gigantes rojas más luminosas y finalmente las variaciones de brillo de sendas estrellas dobles eclipsantes situadas en ella han permitido determinar una distancia media de 775 kiloparsecs (alrededor de 2,5 millones de años luz)

Estructura

Andrómeda juega un papel importante en los estudios galácticos, puesto que es la galaxia gigante más cercana. En 1991 la Cámara Planetaria a bordo del Telescopio espacial Hubble fotografió su núcleo. Para sorpresa de todos, presenta una doble estructura, con dos puntos nucleares calientes separados por unos pocos años luz. Observaciones terrestres posteriores llevaron a especular que, además de existir dos núcleos, éstos se moverían el uno con respecto al otro y que uno de los núcleos está deshaciendo al otro, que podría ser el remanente de una galaxia más pequeña "tragada" por M31, pero esta explicación ha sido abandonada, ya que un núcleo galáctico de ese tipo no sólo no sobreviviría mucho tiempo antes de ser destruido por el principal, sino que además en este caso no parece haber un agujero negro central en él que lo estabilice, y además no tiene el aspecto de un núcleo galáctico (ni hay evidencias a mayor distancia del centro de dicha fusión galáctica); hoy se piensa que lo que estamos viendo es la proyección de un disco de estrellas (que a su vez tiene en su interior otro disco de estrellas de tipo espectral A nacido en un brote estelar hace 100-200 millones de años quizás causado por la absorción de una galaxia menor rica en gas, por lo que el núcleo de ésta galaxia es en realidad aparentemente triple que orbita alrededor del núcleo de Andrómeda y que al ser su órbita muy excéntrica las estrellas parecen "acumularse" en la zona cercana al agujero negro, apareciendo lo que se ve.

Los núcleos de muchas galaxias son conocidos por ser lugares bastante violentos, y a menudo se propone la existencia de agujeros negros supermasivos para explicarlos; el situado en el verdadero centro de esta galaxia se calcula que tiene 108 masas solares y que se halla en el centro del disco de estrellas de tipo A mencionado arriba.

Recientes investigaciones han demostrado la existencia de una barra en el centro de M 31, lo cual la convierte en una galaxia espiral barrada al igual que la Vía Láctea, y por lo que quizás sea mejor clasificarla cómo SBb.

Scott Chapman, del California Institute of Technology, y Rodrigo Ibata, del Observatoire Astronomique de Strasbourg en Francia, anunciaron en 2005 sus observaciones con los telescopios Keck que muestran que el brillo tenue de estrellas que se extiende hacia fuera de la galaxia es, en realidad, parte del propio disco. Esto significa que el disco espiral de estrellas en Andrómeda es tres veces más largo de lo estimado hasta ahora. Es una evidencia de que hay un vasto disco estelar que hace que la galaxia tenga un diámetro de más de 220.000 años luz. Los cálculos previos estimaban el diámetro de Andrómeda entre 70.000 y 120.000 años luz.

Mosaico de imágenes tomadas por el telescopio GALEX.]] El estudio de la estructura de Andrómeda es difícil debido a que se nos muestra casi de canto, pero sus brazos espirales pueden seguirse gracias a una serie de regiones HII que el astrónomo Walter Baade describió como "perlas en un hilo". Aunque apretados, parecen estar más separados que los de nuestra galaxia. Sin embargo, al estar la estructura espiral bastante distorsionada debido a la interacción con sus galaxias vecinas ha habido diversas interpretaciones sobre cuántos brazos tiene, habiendo quién piensa que tiene un único brazo espiral y quién dos (la opinión de Baade y otros muchos autores). Imágenes rectificadas para simular el aspecto que tendría la galaxia vista de frente muestran, por otro lado, en el visible una galaxia espiral "floculenta", es decir, compuesta por multitud de brazos espirales pequeños en vez de uno o dos brazos espirales mayores contrariamente a la interpretación mayoritaria de una espiral de dos brazos.

Asimismo, desde 1998 y gracias a estudios realizados también en el infrarrojo por el telescopio Observatorio Espacial Infrarrojo, se sabe que esta galaxia puede estar pasando de ser una galaxia espiral normal a una galaxia anillada; el gas y el polvo de Andrómeda están distribuidos en varios anillos alrededor del centro, el más prominente y que concentra una buena parte de la formación estelar de la galaxia con un radio de 10 kiloparsecs y conocido por algunos astrónomos cómo el anillo de fuego.Dichos anillos son invisibles en el óptico al estar hechos de polvo frío y al parecer algunos de de ellos fueron causados debido a la colisión entre esta galaxia y uno de sus satélites, la M 32, hace más de 200 millones de años.

Otros estudios realizados también en infrarrojos mediante el telescopio Spitzer muestran que en ésas longitudes de onda la estructura espiral aparece formada por dos brazos espirales y el anillo antes mencionado. Dichos brazos emergen de la barra central y continúan más allá de dicho anillo, estando poco definidos y formados por segmentos de brazos espirales en vez de ser continuos -lo cual ha sido atribuido a interacciones gravitatorias con galaxias satélite.

Andrómeda parece ser más rica en hidrógeno neutro que nuestra galaxia, con una masa de gas estimada en más de 7*109 masas solares -más del doble que la que contiene nuestra galaxia. Sin embargo, al ser mayor que ella, esto implica una menor densidad de gas y una mayor eficiencia a la hora de formar estrellas. Además, tiene mucho menos hidrógeno molecular, menos estrella supergigante que nuestra galaxia, y más estrellas de baja masa viejas así cómo una tasa de formación estelar mucho menor, incluso en el mencionado anillo de fuego pensándose que fue más activa formando estrellas en el pasado. Aun así, contiene algunas asociaciones estelares grandes y ricas en estrellas brillantes como NGC 206 y una abundante población de cúmulos de masa media -bastante escasos en nuestra galaxia.

Un estudio reciente sugiere que Andrómeda, al igual que nuestra galaxia, se halla en lo que en el diagrama de color-magnitud para galaxias se conoce cómo el valle verde: una zona intermedia entre la secuencia roja (galaxias que no forman estrellas, muchas de ellas galaxias elípticas) y la nube azul (galaxias que forman estrellas a gran ritmo, muchas de ellas galaxias espirales), caracterizada por una progresiva disminución de la formación estelar al irse acabando el gas a partir del cual nacen las estrellas, calculándose que ésta acabará dentro de 5 mil millones de años, incluso contando con el aumento de la formación estelar que llevará su colisión con la Vía Láctea.

Cúmulos globulares y galaxias satélite

M31 es mucho más rica en cúmulos globulares que la Vía Láctea, con una población estimada en alrededor de 460 .El más brillante de ellos se asumió que era el G1, pero recientemente se ha descubierto otro -conocido cómo 037-B327-, difícil de estudiar por el fuerte oscurecimiento que sufre debido al polvo interestelar de M31, que es al menos comparable en propiedades a él, y podría incluso superarle.

Un rasgo notable de los cúmulos globulares de ésta galaxia es su gran dispersión de edades; mientras que la nuestra sólo contiene globulares viejos, nacidos en la época en la que se formó nuestra galaxia y con una edad comprendida entre 8 mil millones y 10 mil millones de años, Andrómeda, además también de tales cúmulos globulares viejos, posee cierta cantidad de cúmulos con edades comprendidas entre unos pocos cientos de millones de años y 5 mil millones de años, los cuales no se encuentran en la Vía Láctea y cuyo hallazgo sugiere la idea de que M31 haya alcanzado su tamaño actual absorbiendo gran cantidad de galaxias menores

Un estudio reciente va más allá y sugiere que la Galaxia de Andrómeda es el resultado de la fusión entre dos galaxias espirales, una de ellas alrededor de la tercera parte de masiva que la mayor, algo que explica muchas de las propiedades antes mencionadas que tiene éste objeto.

Otra evidencia a favor del crecimiento de M31 a base de absorber numerosas galaxias menores es el reciente hallazgo de estructuras en el halo formadas de estrellas y gas arrancado no sólo a galaxias ya destruidas por su fuerza gravitatoria, sino también a la Galaxia del Triángulo, calculándose que las dos galaxias se acercaron mucho hace 2500 millones de años y que dentro de 2000 millones de años se volverán a acercar bastante, siendo éste nuevo encuentro mucho más violento que el anterior.

De acuerdo con estudios recientes, el halo de Andrómeda parece ser mucho más extenso de lo que se pensaba en un principio, llegando a solaparse con el de nuestra galaxia.

Un tipo de objetos presentes en el halo de la Galaxia de Andrómeda, pero no encontrados por ahora en la Vía Láctea son cúmulos de propiedades similares a la de los cúmulos globulares, pero bastante menos densos y mayores que éstos, habiéndose sugerido que éstos objetos son una especie de eslabón perdido entre los cúmulos globulares y las galaxias enanas esferoidales

Al igual que la Vía Láctea, la Galaxia de Andrómeda posee una gran cantidad de galaxias satélite, siendo las más notables de ellas la Galaxia del Triángulo, la M32, la M110, la NGC 185, y la NGC 147 (todas excepto la primera galaxias elípticas enanas, sobre todo las tres últimas que suelen ser clasificadas también cómo galaxias enanas esferoidales). Se cree también que -entre otras- las galaxias irregulares IC 10 e IC 1613 están también asociadas con ella

El resto de sus galaxias satélites son galaxias enanas esferoidales, muy difíciles de estudiar y detectar, por lo que la lista puede ampliarse en el futuro; tales galaxias incluyen a Andrómeda I, Andrómeda II, Andrómeda V, Andrómeda VI, Andrómeda VIII, Andrómeda X, Andrómeda X, y las recientemente descubiertas Andrómeda XXI y Andrómeda XXII -ésta última, sin embargo, puede estar asociada con M33 Recientemente se ha descubierto también que varias de sus galaxias satélite se hallan en un mismo plano, lo que parece apuntar a un origen común a ellas

Observación

La Galaxia de Andrómeda es fácilmente visible a simple vista bajo un cielo verdaderamente oscuro; dicho cielo sólo lo podemos encontrar en relativamente pocos lugares, normalmente zonas aisladas lejos de los núcleos de población y fuentes de contaminación lumínica. A simple vista parece bastante pequeña, pues sólo la parte central es suficientemente brillante para ser apreciable por el ojo humano, pero el diámetro angular completo de la galaxia es en realidad de siete veces el de la Luna llena visto desde la tierra. Observando con binoculares ó un telescopio de pocos aumentos desde los lugares mencionados es posible ver no solamente su región central sino el resto de la galaxia, así cómo sus dos galaxias satélite más cercanas (M32 y M110); desde zonas urbanas solamente puede verse su región central y al menos la galaxia M32.

Curiosidades

Nuestra galaxia vista desde Andrómeda se parecería a como vemos nosotros a esta última, aunque con un ángulo algo más abierto y menos brillante (siendo aun así también apreciable sin problemas a simple vista). Sin embargo, se vería muy cercana al plano galáctico (a apenas 13°; el ángulo respecto al ecuador con el que nosotros vemos a Andrómeda), lo que dificultaría su estudio desde allí al estar oscurecida por el polvo que abunda en dicha zona, y de hecho si "estuviéramos" detrás del bulbo y/o hubiera mala suerte de tener cerca una nube de polvo interestelar podría ser incluso invisible en el óptico; lo mismo le ocurriría al Cúmulo de Virgo y a otras muchas galaxias brillantes bien visibles desde la nuestra, que se verían peor que desde la Vía Láctea, algunas de las cuales incluso siendo invisibles en el óptico al estar en el ecuador galácticoTriángulo (M33), se vería bastante mayor y más brillante que desde nuestra galaxia, y en la zona de uno de los polos galácticos -los cuales están situados en las constelaciones de Columba y Hércules-, pero casi de canto, y finalmente las mayores galaxias satélites (M 32 y M 110) se verían muy bien, sobre todo la primera -que en el peor de los casos se vería cómo un cúmulo globular gigante-; la M 110 recordaría en tamaño y luminosidad a la [[Pequeña Nube de Magallanes .

Véase también

Enlaces externos

Fuentes