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Guerra civil rusa

Guerra civil rusa
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Uniforme de verano
Fecha:1918 - 1922
Descripción:
La reacción interna ante el fortalecimiento de la Revolución Bolchevique, crea el Ejercito Blanco y desarrolla una guerra en tres frentes principales, logrando ocupar gran parte del territorio Ruso, principalmente las zonas rurales, pero son derrotados por el pujante Ejercito Rojo.
Resultado:
Victoria del Ejercito Rojo.
Consecuencias:
Fortalecimiento del poder de proletarios y obreros en Rusia y auge de los movimientos de liberación nacional

La Guerra civil rusa que siguió a la Revolución de Octubre de 1917, es uno de los sucesos más desconcertantes del siglo XX, ya sea por su enorme coste humano y material ya por sus consecuencias para Rusia, Europa y el mundo entero.

El conflicto se desarrollo entre 1918 y 1922. La necesidad de hacer frente a la guerra civil llevó a Lenin a decidirse a firmar las duras condiciones exigidas por las Potencias Centrales. El durísimo Tratado de Brest-Litovsk el 15 de diciembre de 1917]. Lenin optaba por centrar todas sus fuerzas en el conflicto interno, lo que permitió a Alemania y a Austria-Hungría obtener grandes, aunque efímeras, ganancias territoriales. A la vez había surgido por las zonas periféricas del Imperio Ruso una amplia y heterogénea oposición que, apoyada por las potencias de la Entente, trataba de derrumbar al gobierno bolchevique.

Reorganización del ejército rojo

Como resultado del desarrollo de una Guerra Civil en Rusia se tornaba inevitable e inminente a partir de la firma del Tratado Brest-Litovsk, Leon Trotsky fue designado Comisario de Guerra en 1918. Desde un centro de la Guardia Roja que había sido armado por el Gobierno Provisional, Trotsky recontruyó el Ejército Rojo a través del reclutamiento. Para el año 1921, los Bolcheviques comandaron alrededor de cinco millones de soldados, incluyendo 50 000 antiguos oficiales zaristas convocados para entrenar a los reclutados.

La política del Comunismo de Guerra le otorgó prioridad al Ejército Rojo. Mientras los bolcheviques controlaban las principales regiones industriales, también estaban relativamente bien equipados. Los mejores sistemas de comunicación, en particular los trenes, estaban bajo el control de los bolcheviques, permitiendo que tanto los soldados como los suministros necesarios sean velozmente transportados al campo de batalla.

Las ventajas más importantes que tenía el Ejército Rojo sobre el Blanco eran disciplina y capacidad de liderazgo. Mientras Lenin era el líder indiscutido del Partido Bolchevique, Trotsky era el brillante organizador militar dirigiendo actividades en los frentes de la guerra. Viajando en su legendario tren, aumentó la moral en la Armada Roja y diseñó estrategias. También reintrodujo estricta disciplina, tras un corto período de igualdad bajo la Primera Orden Soviet. Los desertores eran fusilados, comisarios políticos y bolcheviques comprometidos eran puestos en diferentes rangos para asegurar la lealtad de los soldados.

Inicio de la guerra civil

Con la evidente hundimiento del imperio zarista, mientras nacen movimientos independentistas en Ucrania, en Finlandia, en el Cáucaso y en los países bálticos, los que se resisten a la victoria de los comunistas. La iniciativa la toma el general Mihail Vasilevic Alekseev (859-1918), ex jefe de estado mayor de Nicolás II, que en los territorios del Don empieza a reunir a oficiales y soldados de vuelta del frente que, junto a los cosacos, forman el embrión del Ejército Blanco" – cuya jefatura efectiva es asumida, el día de Navidad de 1917, por el general Kornilov.

Atacados y perseguidos por los rojos, los "voluntarios", privados de armas, inician una retirada de ochenta días, que será recordada como la Marcha del Hielo, alcanzando finalmente, en marzo de 1918, el Suban en una situación desesperada, al tiempo que en abril muere en batalla el mismo general Kornilov. Asume entonces la jefatura el general Anton Ivanovic Denikin (1872-1947), que reorganiza a los supervivientes y, junto con el atamán de los cosacos del Don, general Petr Nikolaevic Krasnov (1869-1947), vence repetidamente al Ejercito Rojo y conquista la Rusia meridional donde, en agosto de 1918, en Ekaterinodar, forma el gobierno de la Rusia Libre.

En Siberia, mientras tanto, tras la estela de la acción de la Legión Checoslovaca, constituida por prisioneros del ejército austro-húngaro que se habían apoderado de la vía férrea transiberiana, se formaban gobiernos anti-bolcheviques que, el 8 de septiembre de 1918, se reunieron en un único Directorio, compuesto por exponentes de varios partidos políticos que fueron unificados, en noviembre de 1918, por la dictadura suprema del almirante Aleksandr Vasilevic Kolcak (1874-1920), ex comandante de la flota del Mar Negro y conocido explorador polar.

Intervención de los aliados

Luego la firma de la paz de Brest-Litovsk, y la rendición alemana, tropas francesas e inglesas desembarcan en la Rusia Meridional y en la Septentrional, mientras que en Siberia intervienen contingentes japoneses, americanos, ingleses, franceses e italianos. Se trata de tropas enviadas por sus respectivos gobiernos, más que para apoyar a las formaciones antibolcheviques, con la perspectiva interesada de repartirse los despojos del Imperio Ruso. Lo harán, entre otras cosas, llevándose 300 millones de rublos en oro.

Dichas tropas no combatirán en ningún momento contra los comunistas y abandonarán a los ejércitos blancos a su destino, en el momento en que se vislumbre su derrota y las democracias vencedoras hayan obtenido su objetivo. De hecho, la resistencia de los ejércitos blancos y la victoria polaca en el Vístula, en agosto de 1920, hicieron militarmente imposible la exportación de la revolución comunista a una Europa extenuada por la guerra. Por otra parte, si la razón de la guerra había sido, entre otras, la expulsión de los Habsburgo y de los Hohenzollern, con la caída de los Romanov el Reino Unido, en palabras del primer ministro inglés David Lloyd George (1863-1945), había conseguido el primer objetivo del conflicto.

Sueño con la victoria

En 1919 la guerra civil adquirió vastas dimensiones extendiéndose por todo el territorio ruso y los ejércitos blancos y rojos desplegaron en los campos de batalla a centenares de miles de hombres. A pesar de estar en constante inferioridad numérica, los ejércitos blancos de Denikin derrotaron a los rojos durante todo el año, ocupando en septiembre de 1919 Ucrania, el Cáucaso y toda la Rusia Meridional hasta las puertas de Moscú, ocupando 1.500.000 km2 de territorio con cincuenta millones de habitantes.

Desde los países bálticos otro ejército blanco, guiado por el general Nikolaj Nicolaevic Judenic (1862-1933?), marcha sobre Petrogrado el actual San Petersburgo. En la zona septentrional, entre Murmansk y Arcángel, opera el ejército blanco del general Evgenij Karlovic Millar (1867-1937?). Todos estos generales reconocieron la autoridad del almirante Kolcak, jefe supremo de los ejércitos blancos, que condujo a sus ejércitos desde Siberia hacia el corazón de Rusia, alcanzando el Volga. Fue conquistada incluso Ekaterimburgo, donde, en julio de 1918.

No obstante, el Ejército Rojo, organizado por Lev Davidovic Bronstein (1879-1940), que actúa bajo el pseudónimo de Lev Davidovic Trotski, pasa a la contraofensiva. Puede contar con el control del centro neurálgico de la Rusia europea industrializada, mientras que las tropas blancas ocupan territorios periféricos y con escasas comunicaciones. Los ejércitos rojos, animados por el entusiamo revolucionario y teniendo a sus espaldas un frente interno seguro gracias al trabajo de la Checaprevalecen finalmente sobre los ejércitos blancos, inferiores en número, desprovistos de un programa político unitario y minados en su frente interno, a pesar del valor de sus jefes y soldados, por discordias políticas, separatismos, traiciones y personalismos.

A finales de 1919 el Ejército Rojo detiene y rechaza al ejército de Kolcak y empieza la reconquista de Siberia. Mientras los blancos resisten desesperadamente, el almirante Kolcak es capturado y fusilado en febrero de 1920.

En el frente septentrional el general Miller, abandonado por los ingleses a su destino, se ve forzado a reembarcar con sus soldados y a refugiarse en Noruega en enero de 1920. También Judenic, en octubre de 1919, es rodeado en los alrededores de Petrogrado, donde no recibió el prometido apoyo de la flota inglesa y, después de duros combates, se refugia en Estonia, donde es desarmado.

En el frente meridional, finalmente, los rojos avanzan 1.000 km reconquistando casi todos los territorios ocupados por los blancos. Ante la derrota, el general Denikin renuncia a la jefatura en enero de 1920 y parte al exilio, desalentado por las traiciones de los Aliados y las discordias internas.

Final

La jefatura de los ejércitos meridionales fue asumida por el general Petr Nikolaevic' Wrangel (1878-1928), limitado ahora, en la primavera de 1920, a defender sólo Crimen y poco más. Tras reorganizar las tropas que le quedaban, desencadena una última y desesperada ofensiva, que le lleva a derrotar a los rojos persiguiéndolos hasta el Dnieper en octubre de 1920. Pero la paz obtenida mientras tanto con Polonia permite a los bolcheviques atacar con todas sus fuerzas, derrotando definitivamente a los blancos. En noviembre de 1920 Wrangel y 140.000 blancos se embarcan en los puertos de Crimea y se dirigen hacia Constantinopla.

Consecuencias

Al terminar de la Guerra Civil, la Rusia se encontraba exhausta y arruinada. Las sequías de 1920 y 1921 y la hambruna de 1921 empeoraron la situación. La guerra cobró alrededor de nueve millones de vidas tan sólo unos meses después de la Revolución de Octubre. Un millón de personas murió por efectos indirectos de la guerra. Otro millón abandonó Rusia escapando de los estragos de la guerra y del hambre. Esta fracción de emigrantes incluía gran parte de la población educada.

El Comunismo de Guerra salvó al gobierno soviético durante la Guerra Civil, pero la economía rusa decayó hasta estancarse. La industria privada y el comercio fueron proscritos y el recientemente establecido y poco estable gobierno era incapaz de dirigir la economía para satisfacer las necesidades del devastado pueblo ruso. Se estima que la producción total de las minas y fábricas cayó en 1920 a un 20% del nivel anterior a la guerra mundial.

Para 1921, la tierra cultivada era sólo el 62% del área de preguerra y el rendimiento de la cosecha era sólo el 37% del rendimiento normal. El número de caballos disminuyó de 35 millones en 1916 a 24 millones en 1920, y el ganado de 58 a 37 millones. La tasa de cambio para el dólar de Estados Unidos subió de 2 Rublos en 1914 a 1 200 en 1920 Aunque Rusia eventualmente se recuperó y experimentó un rápido crecimiento económico en 1930, la combinación de los efectos de la I Guerra Mundial y de la Guerra Civil Rusa dejó una gran cicatriz en la sociedad rusa y tuvo efectos permanentes en el régimen soviético.

Fuentes