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Nicolás II

Para otros usos de este término, véase Nicolás II (desambiguación).
Nicolás II
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Zar de Rusia
Nicolás II.jpg
Reinado 1 de noviembre de 1894 - 15 de marzo de 1917
Coronación 26 de mayo de 1896
Nombre real Nikolái Aleksándrovich Romanov
Otros títulos Gran Duque de Finlandia
Nacimiento 18 de mayo de 1868
Tsárskoie Sieló
Fallecimiento 17 de julio de 1918
Ekaterinburgo, Bandera de Rusia Rusia
Entierro Catedral de San Pedro y San Pablo de San Petersburgo
Predecesor Alejandro III de Rusia
Sucesor Georgi Lvov
Consorte Alejandra Fiódorovna Románova
Descendencia Olga Nikoláyevna Románova, Tatiana Nikoláyevna Románova, María Nikoláyevna Románova, Anastasia Nikoláyevna Románova y Alexéi Nikoláyevich Románov
Dinastía Romanov
Himno real Dios salve al zar
Padre Alejandro III de Rusia
Madre María Fiódorovna

Escudo de Nicolás II

Nicolás II. Hijo de Alejandro III, fue coronado zar en 1894.

Síntesis biográfica

Primeros años

Nikolái Aleksándrovich Romanov, que pasaría a la historia como el zar Nicolás II, nació el 18 de mayo de 1868 en la población de Tsárskoie Sieló. Fue el primogénito del zar Alejandro III. Oficialmente fue el penúltimo zar de Rusia, tras abdicar en 1917 a favor de su hermano menor, el zar Miguel II (Mikail Aleksándrovich Romanov) sin embargo, en la práctica, fue el último zar ruso.

La infancia del futuro zar de todas las Rusias estuvo señalada por la rigidez de su educación dentro de los formalismos propios de una corte aristocrática. Cuando era niño, su abuelo Alejandro II fue asesinado y su padre, Alejandro III subió al trono, con lo que, automáticamente, Nicolás se convirtió el zarévich (príncipe) heredero del imperio ruso.

Juventud

Tuvo una educación sólida y esmerada, con frecuentes viajes a Japón, India e Inglaterra, nación esta última con cuya realeza, los Romanov tenían vínculos de parentesco. Nicolás dominaba el inglés, el alemán y el francés. Tenía una cercana amistad con su primo Jorge V, príncipe de Inglaterra. Nicolás tuvo una juventud marcada por la buena vida, los viajes y los amoríos, algunos tan escandalosos para su sociedad como el que sostuvo con la bailarina Mathilde Kschessinska, pero finalmente sentó cabeza con una nieta de la reina Victoria I, la princesa alemana Alix de Hesse-Darmstadt, con quien se casaría en 1894.

La futura zarina cambió de credo convirtiéndose a la religión oficial del imperio: el cristianismo ortodoxo ruso y, además, cambió su germánico nombre por el de Alejandra Fiodorovna. Poco antes de su matrimonio, el zar Alejandro III había fallecido y, tras un prudente tiempo de duelo, Nicolás fue coronado ese mismo año como zar.

Gobierno

Su gobierno se caracterizó por ser una monarquía autocrática, en la misma línea que sus antecesores y sin la menor intención de cambiarla o de ceder un ápice el poder, por el contrario, todos sus esfuerzos se centraron en preservar el poder absoluto de la monarquía rusa. Pese a todo, Nicolás no tenía capacidades políticas para dirigir un imperio, se dejaba llevar por los consejos de su neurótica esposa Alejandra, quien tenía una inmensa influencia sobre el débil zar.

Nicolás II reavivó los afanes expansionistas del imperio, emprendiendo campañas hacia el Oriente, mismas que terminaron con la Guerra ruso-japonesa (1904-1905), misma que le atraería la animadversión de los rusos y provocaría levantamientos armados en 1905. Obligado, tras las revueltas, tuvo que reconocer a una asamblea legislativa, la DUMA, que de algún modo limitaba su poder. Pese a todo, Nicolás II seguía siendo un ferviente creyente en la autocracia y evitó, por todos los medios, el tránsito de Rusia hacia la monarquía constitucional.

Nicolás seguía atendiendo los consejos de la zarina, quien, además, tenía arranques místicos manipulados hábilmente por un oscuro personaje que se hacía pasar por monje: Grigori Rasputín. Este personaje se había logrado colar hasta el poder gracias a que los zares estaban convencidos que, gracias a sus curaciones mágicas la enfermedad del zarévich Alejandro, la hemofilia, se había controlado. Nicolás no sería un gran zar, pero siempre gozó la fama de ser un buen esposo y un solícito padre.

Abdicación

En 1914, estalló el conflicto armado contra Alemania, gobernada a la sazón por su primo Guillermo II con quien sostenía buenas relaciones; pese a todo, ambas naciones se vieron enfrentadas en lo que terminaría convirtiéndose en la Primera Guerra Mundial. Las pérdidas económicas, las derrotas y el sufrimiento del pueblo ruso por la guerra, aumentaron la impopularidad del zar, quien además había asumido la dirección del ejército ruso en 1915; ante su incapacidad abdicó en marzo de 1917.

Hallazgos arqueológicos

Zar Nicolás II
Zar Nicolás II y la familia real rusa.

Su lugar exacto de enterramiento fue siempre todo un secreto de estado y durante muchos años se abandonó la idea de encontrarlos en los Urales. Habían quedado testigos pero la cuestión se hizo patente más adelante, como la de Yákov Yuroski. Hubo también muchas incógnitas y misterios alrededor de sus muertes. Cuando en 1991 encontraron el bosque de Ekaterimburg los restos de ocho personas y se pudo comprobar la identificación en 1998 de los cuerpos del zar, su esposa y de sus hijas Olga, Anastasia y Tatiana, quedó en el aire saber donde se encontraban los restos de los otros dos hijos del zar, que también fueron fusilados aquella noche.

El 12 de abril de 1989 los periódicos de todo el mundo se hacia eco del descubrimiento. Ocho años antes, la iglesia ortodoxa rusa los consideró santos de la Iglesia ortodoxa lo cual quedó ratificado durante el sínodo del año 2000. Los restos de la familia imperial hallada fue enterrados en la Catedral de San Pedro y San Pablo de San Peteresburgo. La abuela María Romanov (Dagmar princesa de Dinamarca), la gran zarina madre, que desconsolada murió en su Dinamarca natal, fue sepultada en el panteón real de la catedral de Roskilde (Copenhague) a mediados de octubre de 1928.

El 28 de septiembre del 2006 sus restos fueron trasladados a la catedral de St Petersburgo para ser enterrados junto a su familia política, hijo el Zar Nicolás y sus nietos, cumpliendo así su última voluntad. Pronto y muy seguramente, también Maria y Alexei descansarán junto el resto de sus familiares. El 23 de agosto del 2007 los arqueólogos rusos que hallaron los esqueletos anunciaron que aquellos restos podrían ser los dos hijos que faltaba por encontrar del último zar de todas las Rusias. Recordemos que la familia fue fusilada en el sótano de una casa de Yekaterimburg la noche del 17 de julio de 1918.

El 30 de abril del 2008 se ha sabido que las pruebas realizadas en los Estados Unidos de América verifican que los restos encontrados de dos niños en el bosque de Ekaterimburg (Montes Urales- Rusia) pertenecen al zarevich Alexei de 13 años (príncipe heredero) y a su hermana la gran duquesa Maria de todas las Rusias de 19 años.

En julio del año pasado se hallaron restos de los esqueletos de un niño y de un adolescente. Seguidamente se pudo enviar los restos a los Estados Unidos para realizarles las pruebas de ADN, morfológicas y anatómicas para comprobar la identidad de estos huesos. Sabiendo que cerca de allí mismo se encontraron en 1979 los restos del zar Nicolas II y de su familia, enseguida se llegó a la conclusión que eran miembros de la misma familia. Pero no será hasta 1991 cuando logren sacar los restos del bosque. El hallazgo fue a cargo de los historiadores rusos, Avdonin y Ryabov.

"La experiencia demuestra que los hombres y las palabras son incapaces de gobernar los acontecimientos"

Fuentes