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Herculano

Herculano
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Ciudad de Italia
EntidadCiudad
 • PaísBandera de Italia Italia
 • ProvinciaNápoles
Herculano.JPG
Ciudad de Herculano

Herculano. Actualmente Ercolano, era una antigua ciudad romana de la región de Campania, hoy en ruinas, que en su día fue más pequeña y más rica que Pompeya. Hoy es conocida por haberse conservado, junto con Pompeya, debido al hecho de haber sido enterrada en las cenizas de la erupción del volcán Vesubio el 24 de agosto del año 1979

La ciudad de Herculano estuvo enterrada durante siglos y fue descubierta en una fecha no exacta que estriba entre los años 1706 y 1713.

Las excavaciones más o menos sistemáticas de las ruinas comenzaron en 1738. Se halló un teatro de figura oval y dos templos inmediatos al mismo y una infinidad de estatuas, pinturas, manuscritos, utensilios, inscripciones, etc. fueron colocados en un museo que el rey Carlos III de España hizo construir en Portici. Desde 1997 forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Historia

Herculano, antigua ciudad de Italia, situada en las faldas del volcán Vesubio, aproximadamente a 8 km de Nápoles. Según la tradición mitológica, la ciudad fue fundada por el mítico héroe griego Hércules, quien le dio su nombre.

Herculano (en latín Herculaneum, también conocida como Herculanum o Heraclea, nombrada en homenaje a Hércules) fue una antigua y célebre ciudad de la Campania y una de las más florecientes de Italia, situada en la costa del mar entre Nápoles y Pompeya a las inmediaciones de Portici, cerca de la actual Ercolano.

Según Dionisio de Halicarnaso, parece que existía desde los tiempos más antiguos y había pasado al poder de los oscos, de los cumenos y de muchos otros pueblos antiguos. Plinio la coloca entre Nápoles y Pompeya y Veleyo Patérculo y Floro dicen que fue conquistada por los romanos durante la guerra de los Aliados, habiéndose instalado aquellos cerca de la ciudad por los años 290 a.n.e. y haciendo de Herculano una colonia.

La ciudad tuvo concretamente orígenes griegos, testimoniados por los pocos restos de las murallas más antiguas y por la organización urbana, con cardos y decumanos dispuestos ortogonalmente. Los griegos de Neápolis y de Cumas dominaron Herculano a partir del siglo VI a.n.e., mientras que en el siglo V prevalecieron los Samnitas, a los que la ciudad permaneció ligada por mucho tiempo.

Desarrollo

Entre el siglo II y el I a.n.e., Herculano participó en la "guerra social" contra Roma, pero en el 89 a.n.e. fue derrotada y transformada en municipium. Después de la conquista se desarrolló desde un punto de vista demográfico, político y urbano. Su economía no se basaba en el comercio y el artesanado: Herculano era un centro de veraneo señorial, con numerosas moradas patricias y pocos edificios destinados a las actividades laborales, y donde la vida debía de desenvolverse con un ritmo más bien relajado.

Destrucción

En el 63 d.n.e. la ciudad fue víctima del terremoto que devastó toda la Campania. Aún convaleciente de esa catástrofe, el 24 de agosto del 79 d.n.e. fue arrollada por un inmenso río de fango hirviente y detritos producidos por la espantosa erupción del Vesubio, que la invadió completamente.

Probablemente, la población tuvo el tiempo de intentar la fuga por mar, pero fue repelida en la costa por un violento maremoto, como lo atestiguan los restos humanos y de embarcaciones hallados sobre todo el litoral.

Cuando cesó la erupción, Herculano quedó cubierta por una densa capa de fango (en algunos puntos de más de diez metros de altura). Abandonada por los habitantes, la ciudad ya no fue reconstruida y, sólo más tarde, a sus márgenes y, en parte, en el área donde había estado construida, se desarrolló la Ciudad de Resina.

Conservación y Descubrimiento

Justamente el fango, que provocó su fin, ha conservado la ciudad hasta el día de hoy: en efecto, secándose y solidificándose, se transformó en una especie de gruesa y compacta capa que, adhiriéndose a cada una de las estructuras y objetos, protegió todo lo que se había salvado de la inundación de lodo y detritos conservando, entre otras cosas, los pisos superiores de las construcciones. De este modo, si por un lado muchas estructuras de mampostería quedaron dañadas por la onda de impacto, por el otro, ambientes completos se han traído nuevamente a la luz casi intactos. La capa de fango también conservó la madera, elemento que, en ausencia de una adecuada protección, se deteriora en poquísimo tiempo.

La ciudad de Herculano estuvo enterrada durante siglos, los restos de la ciudad sepultada se descubrieron por primera vez según algunas fuentes en 1706, otras fijan la fecha en 1709, mientras algunas afirman que fue descubierta por casualidad en 1713: estando unos mineros de Portici abriendo un pozo para un particular cerca del convento de los Agustinos descalzos, después de haber taladrado las seis capas de lava con la consistencia del cemento, hallaron en una cueva a unos quince metros de profundidad muchas columnas, estatuas y otros objetos preciosos de mármol que compró el príncipe de Elheuf para adornar una casa de campo que acababa de hacer edificar en la playa de mar.

Calle de Herculano

A continuación se hicieron algunas otras excavaciones pero sin orden ni método, hasta que unos veinte años más tarde, el célebre Carlos III de España dispuso que se emprendieran grandes excavaciones y hallaron una ciudad entera que, por las inscripciones, se identificó con la antigua Herculanum.

Las calles estaban tiradas a cordel y adornadas con casas elegantes. Se halló un teatro de figura oval y dos templos inmediatos al mismo. Una infinidad de estatuas, pinturas, manuscritos, utensilios, inscripciones, etc. fueron colocados en un museo que el rey hizo construir en Portici.

Villa de los papiros

Las excavaciones, iniciadas en 1738 y llevadas a cabo con el sistema de las galerías y pasillos subterráneos condujeron, entre otras cosas, al descubrimiento, en los alrededores de la ciudad, de la Villa de los papiros, célebre por la colección de esculturas y por la biblioteca de aproximadamente dos mil Papiros que en ella se hallaron. Cerradas en 1766, las excavaciones se reanudaron sólo en 1828, esta vez con el método más avanzado de la excavación al aire libre, y prosiguieron hasta el 1855. En 1869 reiniciaron las búsquedas, pero con resultados bastante escasos, y fueron interrumpidas en 1875. Por último, desde 1927, las excavaciones, realizadas con rigor científico por Amedeo Maiuri, continuaron hasta la actualidad.

Las excavaciones realizadas en la década de 1990 en el área del puerto de Herculano sacaron a la luz más de 200 esqueletos de diversas edades, sexos y condición social. Desde 1997 forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Véase también

Enlaces externos

Fuentes