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Juan Calvino

Juan Calvino
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Teólogo y reformador protestante francés, una de las figuras más importantes de la Reforma[1]
NombreJean Cauvin
Nacimiento10 de julio de 1509
Noyon, Bandera de Francia Francia
Fallecimiento27 de mayo de 1564
Ginebra, Bandera de Suiza Suiza
NacionalidadFrancesa
Otros nombresJean Cauvin o Calvin
CiudadaníaSuiza
EducaciónTeología, Humanidades y Derecho
Alma materUniversidad de París
Universidad de Orleáns
Universidad de Bourgues
OcupaciónTeólogo reformador, profesor
CónyugeIdelette de Bure
PadresGérard Cauvin, Jeanne le Franc
Obras destacadas«Instrucción sobre la fe cristiana» (1536) [1]

Juan Calvino. Teólogo y reformador protestante. Una de las figuras más importantes de la Reforma.[1] Fue educado en el catolicismo, realizando estudios de Teología, Humanidades y Derecho. Con poco más de veinte años se convirtió al protestantismo, al adoptar los puntos de vista de Lutero: negación de la autoridad de la Iglesia de Roma, importancia primordial de La Biblia y doctrina de la salvación a través de la fe y no de las obras.

Síntesis biográfica

Nace el 10 de julio de 1509 en Noyon, Francia.

Estudios

Sus primeros estudios estuvieron destinados a la carrera eclesiástica. Su formación inicial la recibió en el College de la Marche y en el College de Montaigne, allí estudiaron Erasmo e Ignacio de Loyola. El padre de Calvino era abogado y en 1523 envió a su hijo, que por entonces tenía 14 años, a la Universidad de París a estudiar Humanidades y Derecho. A instancias de su padre, que pretendía que Juan Calvino siguiera el camino de las leyes, se matriculó en las universidades de Orleáns y Bourgues.

En 1532, se doctoró en Derecho en Orléans. Durante su paso por los claustros universitarios tomó contacto con las ideas humanistas y reformadas. En abril de 1532, cuando contaba 22 años de edad, publicó un comentario sobre el De Clementia de Séneca, trabajo que puso en evidencia sus dotes como pensador. No está del todo claro el momento en que Calvino se convierte al protestantismo.

Conversión al Protestantismo

Su posición en Francia se volvió precaria cuando en 1533 su amigo Nicolás Cop, rector de la Universidad de París, dio una conferencia pública apoyando la reforma. Finalmente Calvino se vio obligado a huir en 1535 a Basilea, Suiza, donde escribió un librito acerca de sus nuevas creencias reformadas. Su propósito era ofrecer un resumen esencial de la fe cristiana y defender a los protestantes franceses, por entonces sometidos a graves persecuciones, como reales herederos de la iglesia primitiva.

Esta primera edición 1536 de Institutos de la religión cristiana, de Calvino, contenía sólo seis breves secciones. Para la última edición 1559, había aumentado a 79 capítulos completos. Los Institutos presentan con incomparable claridad una visión de Dios en Su majestad, de Cristo como profeta, sacerdote y rey, del Espíritu Santo como dador de la fe, de la Biblia como la autoridad final, y de la iglesia como el pueblo santo de Dios. Su doctrina de la Predestinación es la deducción de Calvino desde su creencia en la maldad humana y de la misericordia soberana de Dios en Cristo.

Después de la publicación de los Institutos, Calvino tuvo la firme intención de dedicar su vida al estudio. En un viaje a Estrasburgo en julio de 1536, sin embargo, se vio obligado a desviarse a Ginebra, donde esperó quedarse sólo una noche. El apasionado Guillaume Farel, que había trabajado mucho para la reforma de esa ciudad, tenía otros planes. Amenazando a Calvino con la maldición divina, Farel le persuadió a quedarse. Los siguientes dos años fueron difíciles, ya que los rigurosos planes de Calvino para la reforma de la iglesia y la ciudad chocaron con la arraigada indiferencia moral de Ginebra. En 1538 Calvino y Farel fueron expulsados de la ciudad. Calvino prosiguió a Estrasburgo, donde pasó los mejores años de su vida como pastor de la congregación francesa de la ciudad.

Durante su estadía en Estrasburgo, Calvino escribió un influyente comentario al libro de Romanos, supervisó la preparación de una liturgia y un salterio que más tarde usaría en Ginebra, y se casó con la viuda Idelette de Bure. Cuando los amigos de Calvino lograron el control del consejo de Ginebra en 1541, le pidieron que regresara, y él accedió a regañadientes. Durante los siguientes 14 años sus reformas enfrentaron acérrima resistencia. Algunos ginebrinos entonces, y muchos críticos más tarde, consideraron la moral de Calvino absurdamente severa, al prohibir el teatro e intentar introducir folletos religiosos y el canto de los salmos en las tabernas de Ginebra.

Últimos años

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Durante los últimos años de Calvino, Ginebra fue el hogar de muchos religiosos refugiados que deseaban poner en práctica una reforma como la de Ginebra en sus propios países. Las cartas personales de él y sus obras publicadas alcanzaron desde las Islas Británicas hasta el Báltico. La Academia de Ginebra, fundada en 1559, amplió el círculo de su influencia. Su lúcido uso del francés promueve ese idioma tal como la obra de Lutero difundió la incidencia del alemán.

Muerte

Fallece el 27 de mayo de 1564 en Ginebra, Suiza Para cuando murió, Calvino, a pesar de su personalidad reservada, había generado un profundo amor entre sus amigos y el intenso desprecio de sus enemigos. Su influencia, que se propagó por todo el mundo occidental, se hizo sentir especialmente en Escocia a través de la obra de John Knox.

Herencia de Calvino

Ante la proximidad de su muerte, redactó su testamento, diciendo:

Doy testimonio de que vivo y me propongo morir en esta fe que Dios me ha dado por medio de Su Evangelio, y que no dependo de nada más para la salvación que la libre elección que Él ha hecho de mí. De todo corazón abrazo Su misericordia, por medio de la cual todos mis pecados quedan cubiertos, por causa de Cristo, y por causa de Su muerte y padecimientos. Según la medida de la gracia que me ha sido dada, he enseñado esta Palabra pura y sencilla, mediante sermones, acciones y exposiciones de esta Escritura. En todas mis batallas con los enemigos de la verdad no he empleado sofismas, sino que he luchado la buena batalla de manera frontal y directa.

Referencias

  1. 1,0 1,1 1,2 Rosental M. y P. Iudin. Diccionario Filosófico. Ediciones Universo, Argentina, 1973, página 56.

Fuentes