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La Madonna de Port Lligat

La Madonna de Port Lligat
Información sobre la plantilla
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Datos Generales
Autor(es):Salvador Dalí
Año:1950
País:Bandera de España España
Estilo pictórico:Óleo sobre lienzo
Dimensiones:144 X 96 cm
Localización:Colección Grupo Minami, Tokio, Japón

La Madonna de Port Lligat , (1950) es una pintura al óleo sobre lienzo por el español surrealista Salvador Dalí. La pintura inaugura una etapa en la obra de Dalí caracterizada por los múltiples cuadros de asunto religioso que pinta.

Historia

En 1948, Dalí regresó a España y se instaló en Port Lligat, después de vivir en los Estados Unidos con Gala, su esposa y musa inspiradora. En este momento, se produjo una vuelta al clasicismo. Él mismo se declaró profundamente católico y pintó obras religiosas tomando temas de la cristiandad.

La obra está inspirada en los cuadros de altar renacentistas, sobre todo en la Pala de Brera de Piero della Francesca (en el gesto de la Madonna, en el huevo colgando y en la concha del revés). El cuadro presenta muchas de las características ya presentes en Leda atómica y en la Separación del átomo (Desmaterialización junto a la nariz de Nerón). Este cuadro es la primera expresión del intento del artista de vincular los descubrimientos de la física nuclear a la temática religiosa y anuncia su nuevo estilo llamado "misticismo nuclear".

Antes de pintar la obra definitiva, realizó un estudio con la misma composición pero con colores distintos. Esta versión de medidas mucho más pequeñas da una idea de lo que sería la versión definitiva. Se conserva en el Haggerty Museum de la Universidad Marquette de Milwaukee (Wisconsin, Estados Unidos).

Descripción

En el centro del cuadro, podemos ver a una mujer que tiene los rasgos de la esposa de Dalí : Gala. Está representada como la Virgen María. Tiene las manos en oración y los ojos cerrados. Un recién nacido aparece en el vacío de sus entrañas, una cruz en la mano. La madona protege el niño.

Ambos contienen dos ventanas que se abren hacia el infinito; la del niño sostiene el pan de la vida. Estas dos ventanas tienen un doble significado. Por un lado, simboliza el nacimiento de la madre y, por otro, el nacimiento en espíritu. Por este motivo la espalda de Gala está bañada por las aguas primigenias del mar como el origen de la tierra.

El niño sostiene además la bola del mundo y el libro del conocimiento que, junto a la posición de sus piernas, si nos fijamos bien, forma una cruz y el número cuatro como símbolo de la materia, la duración del tiempo.

Abajo del niño, hay una almohada levitando en las rodillas de la madona. Está vestida de tejidos, vuelos. Parece sentada en un sillón pero está en el centro de un arco cortado en 6 partes. Por encima de madre e hijo se sitúa, suspendida del aire, una concha de la que cuelga un huevo. Sobre el altar están dispuestos, con un ritmo y un orden rigurosos, diversos elementos típicos de las naturalezas muertas-vivas de la pintura de Salvador Dalí. En el interior de ese altar, a ambos lados se sitúan dos de las obsesiones del pintor catalán: a la izquierda, el rinoceronte (cuyo cuerno es una alusión fálica y, al mismo tiempo, la forma geométrica que obsesionaba al pintor por esos años); a la derecha, un busto humano tan blando que se transforma en masa viscosa. Detrás estos elementos, el mar sin movimientos. Y lejos, en cada lado del cuadro, tenemos montañas. Y el cielo, tranquilo, azul. Los colores utilizados son muy vivos y alegres. El azul es el color que más presente está en la obra.

Fuentes