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Muermo

Muermo
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Concepto:Enfermedad bacteriana que afecta principalmente a los equinos.

Muermo. Es una enfermedad infecciosa (de forma aguda o crónica) de los animales (sobre todo) y las personas (esporádica).

Está causada por un microorganismo (la brucela llamada Actinobacillus mallei), que es sensible a la luz, al calor y la sequedad, pero puede mantenerse viva hasta un mes en los excrementos de animales, o en el agua. Por otra parte, es muy sensible a los desinfectantes, y a las temperaturas altas (se destruye a 100ºC en pocas minutos, o a menos grados: 55-60º en 1-2 horas).

Etiología

Pseudomonas mallei (sin. Bacillus, Pfeifferella, Malleomyces, Loefflerella y Actínobacillus mallei). Es un bacilo pequeño, gramnegatívo, no móvil, no encapsulado y no esporulante.

Huéspedes naturales

Los huéspedes principales son los caballos, asnos y mulos. Se presentan casos esporádicos en el hombre y en especies de Animales carnívoros.

Distribución mundial

La incidencia y distribución del muermo han disminuido en los últimos años. Todavía aparece en algunos países del Oriente Medio, el subcontinente indio y Asia sudoriental, así mismo, se le encuentra en China y Mongolia.

Epizootiología

La infección se transmite entre los caballos y otros equinos mediante alimentos o agua contaminados, o por contaminación de escoríaciones cutáneas a causa, por ejemplo, de suciedad en los utensilios para el aseo o en los arreos. Los caballos infectados crónicamente son la fuente más importante de propagación. El exceso de trabajo, la alimentación deficiente y las condiciones climáticas severas son factores que predisponen a la enfermedad.

Las infecciones en el hombre provienen del contacto con secreciones de los animales, generalmente por contaminación de escoríaciones cutáneas o heridas, o a causa de manipulaciones en el laboratorio. Los carnívoros se infectan al comer canales contaminadas.

Epidemiología

La distribución geográfica de la enfermedad es: África, Sudamérica y parte de Asia siendo sumamente rara en los países occidentales.

B. mallei se halla en la secreción purulenta de la nariz de los animales infectados, y también en los nódulos muérmicos: inflamaciones proliferativas de tejido de granulación, parecidas a los tubérculos, que contienen masa de bacilos y, más tarde se colicuan en pus. Estas lesiones son contagiosas.

En el hombre, las puertas de entrada son pequeñas heridas de la piel, las mucosas o la vía respiratoria. Es una enfermedad propia de los cuidadores de animales.

Advertencia

La atención clínica o la autopsia de un caso sospechoso de muermo requieren que se tomen estrictas precauciones para evitar la infección en el hombre bien por la vía cutánea o bien por las vías respiratorias. Se debe utilizar protectoras adecuadas, incluidos guantes y tapabocas.

Síntomas clínicos

Generalmente la enfermedad es aguda en los asnos y los mulos, mientras que en los caballos la mayoría de los casos son crónicos.

En la fase aguda de la enfermedad hay fiebre, tos y una secreción nasal espesa. La glándula submaxilar está engrosada y duele. Hay dificultad respiratoria. La muerte puede sobrevenir en dos semanas.

En la forma crónica el comienzo es insidioso, con malestar general, tos, desmedro y fiebre intermitente. La enfermedad continúa durante semanas con nódulos cutáneos y subcutáneos de 1 a 2 cm de diámetro, que se ulceran hasta expulsar en algunos casos un pus oscuro parecido a la miel

La infección adopta la forma de un ciclo: formación de nódulos, ulceración, curación y cicatrización. En algunos casos ha ocurrido la recuperación espontánea, pero por lo general la enfermedad progresa. La rinitis da lugar a secreciones nasales unilaterales, y posteriormente bilaterales, de color amarillo verdoso, y hasta salpicadas de sangre, con la presencia de escamas epíteliales.

El examen de los conductos nasales y la faringe en ese momento deberá revelar la presencia de nódulos míliares amarillentos, a menudo con un punto hiperémico bajo un epitelio más o menos normal. En las fases posteriores se observa la extensión periférica de las úlceras erosionadas, usualmente con bordes granulares promi¬nentes y con una zona hiperémica circundante. La curación en esta fase por descamación del material necrótico purulento puede dejar úlceras blandas, lenticulares y perforadas.

Ahora las úlceras mayores y la ulceración confluente son reemplazadas por la aparición de tejido granuloso y cicatrización, de un aspecto casi estrellado Las lesiones cutáneas aparecen como pápulas o nódulos, que se rasgan para formar úlceras y después se granulan y sanan. Seguidamente se produce linfadenitis local con la subsiguiente formación de abscesos. La presencia de epistaxis y tos, con pirexia o sin ésta, indica complicaciones pulmonares.

Patología

Los [[|Nariz|conductos nasales]], especialmente el tabique, la faringe, laringe y tráquea pueden mostrar pápulas, úlceras o cicatrices estrelladas. La palpación y el seccionamiento de los pulmones revelan nódulos millares firmes, redondeados, encapsulados y de color grisáceo que se asemejan a tubérculos. También pueden presentarse en el hígado, brazo y riñones. Quizás haya una bronconeumonía catarral. La asociación de los ganglios linfáticos con cualquier zona de lesiones cutáneas o profundamente asentadas puede ampliarse. Los vasos asociados aparecen tortuosos, engrosados, firmes y a veces muestran formación de abscesos focales.

Diagnóstico diferencial

  • Papera equina (infección de Streptococcus equinas)
  • Linfangitis epízoótíca
  • Linfangitis ulcerativa
  • Melioidosis
  • Criptococosís

Diagnóstico clínico

La prueba de la maleína constituye una prueba confiable para el diagnóstico de alergia. Se utiliza la prueba íntradermo-palpebral. Consiste en inyectar maleína (preferiblemente un derivado proteico purificado en la piel de un párpado inferior. En los casos positivos se manifiestan tumefacción local y secreción ocular mucopurulenta en el curso de 48 horas.

Envío de muestras para diagnóstico de laboratorio

Muestras necesarias

  • Exudados y frotis del pus de las lesiones abiertas
  • Pus aspirado de un nódulo que no esté rasgado
  • Material y exudados de lesiones recolectados de los conductos nasales, las vías respiratorias superiores, los ganglios linfáticos y las zonas cutáneas afectadas, cuando se efectúe la autopsia.

Método de envío

  • Las muestras deben enviarse en un recipiente isotérmico con hielo. Se debe tener especial cuidado en el embalaje para evitar la infección accidental de los manipuladores

Diagnóstico de laboratorio

Advertencia

Todos los procedimientos deberán realizarse en un gabinete protegido contra los riesgos biológicos.

Examen de frotis

Los frotis de pus y secreciones se fijan térmicamente y se tiñen con Gram, Ziehl-Neelsen y colorantes fúngicos. La presencia de un bacilo gramnegativo pequeño con extremos redondeados indicaría Pseudomonas mallei (muermo) o Pseudomonas pseudomallei (melioidosis). Esto ayudaría a diferenciar dichos organismos de los estreptococos, corinebacterias y hongos. A veces es difícil determinar el organismo del muermo en el pus.

Cultivo bacteriológico

Se hace en agar sangre ajustado a un pH 6,3, al suero del tubo inclinado de Loeffler o con medio de papaglícerina. En los dos primeros medios el Pseudomonas mallei produce colonias de 1 mm blancas, semitransparentes y viscosas, que posteriormente se tornan amarillas. No hay licuefacción del medio sérico. En un medio de papaglicerina el organismo produce al tercer día una capa transparente, semejante a la miel, que se oscurece y adopta una tonalidad que se extiende desde el pardo hasta el rojizo o incluso chocolate al octavo día.

Inoculación en animales

El material infectivo proveniente de lesiones o cultivos puede inyectarse por vía intraperitoneal en caballos machos]]. El organismo se localiza en la túnica de los testículos y a los dos o tres días produce tumefacción del escroto con un exudado purulento característico. La muerte sobreviene en un plazo de 10 a 14 días con lesiones generalizadas. Esta prueba solamente se hará si los animales pueden ser alojados en gabinetes provistos de medidas de seguridad con aire filtrado.

Control y erradicación

No debe intentarse dar tratamiento a los animales, ya que pueden convertirse en portadores subclínicos. Los animales afectados deben ser sacrificados y sus canales soterradas o incineradas. Los locales se deben limpiar y desinfectar minuciosamente. Los animales en contacto deben ser puestos en cuarentena y sometidos a la prueba de la maleína.

Enlaces externos

Fuentes

  • Colectivo de autores. Enfermedades de Emergencias del Ganado. 2008
  • Delaware