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Oscar María de Rojas

Oscar María de Rojas
Información sobre la plantilla
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Iniciador de la museología en Cuba y fundador del segundo Museo en Cuba.
NombreOscar María Galo de Rojas y Cruzat
ResidenciaCárdenas, Matanzas, Cuba
NacionalidadCubana
CiudadaníaCubana
TítuloDirector del Museo y Biblioteca Pública de Cárdenas
CónyugeAlicia Fernández Cazimajou
HijosOscar María Luis de Rojas Fernández
PadresJoaquín de Rojas y Cahurrro, Isabel Cruzat y Urbizu

Oscar María de Rojas y Cruzat. Considerado como el Padre de la Museología Cubana. Nació en la Ciudad de Cárdenas, ciudad a la que amó y dedicó su vida. Fundador, Director e impulsor del segundo museo general de Cuba hasta su muerte en 1921. Entre sus frases celebres se encuentra:

"Nacida esta institución al calor de la Patria cubana todo cuanto hay en ella corresponde de hecho y de derecho al pueblo cubano. Si por incongruencias del destino desaparece la Patria, desaparecerá también el Museo de Cárdenas, porque sin Patria, ¿para qué queremos el Museo?"

Síntesis biográfica

Inicios

Nació en CárdenasCárdenas, Matanzas. Hijo de Joaquín de Rojas y Cachurro y de Isabel Cruzat y Urbizu.

Se crió en la casa quinta de los padres en la ciudad donde se refinan sus gustos y aficiones a través de una esmerada educación que le permitieron avanzar cuando ingresó en el prestigioso colegio de los Escolapios de Guanabacoa en 1874. Este ingreso fue marcado por la temprana muerte de su madre con sólo 30 años. Estos estudios se ampliarían notablemente con lecciones particulares y el uso de la vasta biblioteca del padre. En ambos lugares se afianza el amor al terruño y a la Patria que llevaría en su corazón hasta la muerte.

Al concluir los estudios secundarios ingresa en el Instituto de la Habana en el convento de San Juan de Letrán. Termina en este plantel con el Título de Bachiller el 17 de mayo de 1883, firmado por el Gobernador General de la Isla. Durante este período visita Cárdenas en pocas ocasiones, salvo en 1879 con la muerte de su hermana Isabel, víctima de la epidemia de cólera que azota la ciudad ese año. Desde 1882 promete al padre ingresar en la Universidad de La Habana,  pero desaprueba el examen de Literatura General.

Tras una negación del Gobernador General de la Sección de Fomento e Instrucción de la Isla de Cuba, convence al padre para estudiar  en España al año siguiente y emprende su primer viaje a los Estados Unidos de América con varios amigos.

Primeros Viajes

El 15 de diciembre de 1883 le es acuñado su pasaporte en la ciudad de Nueva York, junto con su hermano Alberto y otros jóvenes cardenenses, por el Vice Cónsul del Consulado General de España en esa ciudad. Este viaje se prolonga hasta abril de 1884, en el mismo visita varios monumentos y museos, además de las Cataratas del Niágara.

Regresa a La Habana el 21 de abril de 1884. El 2 de junio cumple con el padre y solicita al rector de la Universidad de La Habana, la licencia para continuar estudios en la Península, pero la respuesta no llega hasta diciembre de ese año. Decide examinarse en el mes de junio de 1885 para no perder el segundo año de la asignatura de Derecho Romano. El tiempo que medió entre la solicitud y la respuesta, Oscar lo aprovecha para hacer un segundo viaje a los Estados Unidos de América con otros excursionistas. Ahora visitaría el Campo Indio de Saratoga Springs el Monte MacGregor en septiembre de 1884.

En Madrid se aloja en la casa de huéspedes de la calle Arenal considerada en esa época como una de las más elegantes. En el verano de 1885 visita por primera vez a la Ciudad Luz, París, allí conoce a las famosas artistas del Can Can, Grille d´Egant y La Goilne. También visita el cementerio Pére Lachase y la tumba de Abelardo y Eloisa, célebres amantes. Muchos de estos recuerdos serían donados posteriormente al Museo y Biblioteca Pública de Cárdenas.

En las tertulias madrileñas se afianza la atracción de los viajes por los relatos que le hace Santos Villa. Finalmente decide abandonar los estudios e irse de viaje con él y P. Miles por los caminos de la Península Ibérica, Francia y Alemania.

El recorrido que hace por distintos museos, monumentos y galerías; lo refina y enriquece culturalmente a través del contacto directo. Pero el efecto más sensible lo tuvo con la visita al Museo de Guerra y Marina de Madrid, donde debe haber germinado la idea y el futuro modelo del Museo que crearía en su ciudad natal.

Regreso a Cuba

Regresa finalmente a Cuba en noviembre de 1886. El padre y la familia lo abrazan, y comienza a trabajar como secretario en la Compañía de Alumbrado de Gas de la Ciudad (que después sería la de alumbrado eléctrico público). Este trabajo simple le permitiría dedicarse a iniciar y recopilar datos para su anhelo más preciado en ese momento, escribir una historia de su ciudad natal.

En mayo de 1887 comienza la redacción de su obra "Para los anales y necrología de San Juan de Dios de Cárdenas". Este manuscrito en tres volúmenes permanece inédito en los fondos del Museo que lleva su nombre.

Su obra

Con la redacción de su libro da inicio a la obra de salvaguardar la historia de la ciudad. Hasta ese momento sólo breves reseñas de la historia local habían aparecido en revistas y periódicos como en el "Faro Industrial" de La Habana en 1842 y la de la Real Sociedad patriótica de La Habana en 1838. Además habría que esperarse al punto final en 1893 a la Historia Estadística de Cárdenas por Carlos Hellberg.

Durante el verano de 1888 tiene una participación cultural activa en el recién fundado pueblo de Varadero, por lo que ingresa en el Club de Cárdenas. En su salón se afianzan sus ideas separatistas (el padre apoyaba a Narciso López), y participa en las frecuentes reuniones conspirativas. Desde su puesto colabora con su padre y otros accionistas a principio de 1888, para establecer una planta Eléctrica para la ciudad. Se alega que ya existe una Sociedad Anónima que lo haría efectiva al año siguiente.

Tras su matrimonio el 18 de marzo con 1891 con la joven Alicia Fernández Cazimajou, establece amistad con Francisco Blanes y Palencia. Este joyero y malacólogo habanero, radicado en la ciudad desde 1874, sería la piedra que desencadenaría la posterior creación del museo.

Ambos acariciaban la idea de revivir el Primer Museo de Historia Natural que había creado en los alrededores el sabio alemán Juan Cristóbal Gundlach. Se sigue en las reuniones conspirativas gestándose la sala de armas del Dr. Alejandro Neyra, junto a otros ilustres de la ciudad como el Dr. Fernando Méndez Capote. Este último médico, fue uno de los alumnos de los estudiantes de Medicina de 1878, creador de la [[Primera Clínica Ginecológica de Cuba uno de los fundadores del Primer Colegio Médico Farmacéutico de Cuba. Por esta época nace su único hijo Oscar María Luis de Rojas Fernández.

Muerte

El 15 de octubre de 1921, un día antes de su cumpleaños 56, fallece Oscar María Galo de Rojas y Cruzat en su casa en la calle Industria 40 por una Aortitis. Su muerte fue reflejada en la prensa local y nacional y a pesar de las muestras que recibió su viuda, con posterioridad el ayuntamiento local no se ocupó más de ella. Y el Museo ya no fue el mismo a pesar de que algunos de sus sucesores; trataron de mantener vivo su legado, no obstante cerró sus puertas por problemas en la edificación en 1952.

Su memoria ha revivido a partir de 1979, logrando que su edificio actual, la antigua Casa Consistorial, donde abrió sus puertas por primera vez, fuera declarado Monumento Nacional en el 2000, año de su centenario.

El Museo

El alzamiento del 24 de febrero de 1895 sacude a la ciudad de Cárdenas en toda su dimensión. Oscar, su padre y hermanos junto con otros patriotas locales convierten su núcleo conspirativo desde 1892 en una Agencia del Partido Revolucionario Cubano.

Logran combinar las actividades de espionaje y el apoyo logístico con las labores de propaganda a favor de la lucha independentista.

Del tiempo, ya dividido entre sus actividades comerciales y conspirativas, encuentra el necesario para redondear sus aspiraciones. Por eso no es de extrañarse que el 30 de abril de 1895 logre reunir 105 vecinos en el Escritorio de los Rojas y trazarse el objetivo de: “… unir sus esfuerzos para la realización del establecimiento de un Museo y Biblioteca Pública en esta ciudad; contando con el auxilio que voluntariamente ofrece el Dr Francisco E. Blanes de donar para este fin trescientas especies de moluscos (1000 especies) científicamente clasificadas y comprometiéndose a dedicar todo su tiempo a la conservación y aumento de las colecciones de Historia Natural, contando a su vez con los afectos de conocidos naturalistas de la Isla y el extranjero con quienes sostiene activas relaciones de amistad. “

La suscripción que se inicia en ese día 30 de abril, ofrece  un resultado  un mes más tarde de 1185.50 pesos oro. De ellos 462.00 fueron aportados por los Rojas y específicamente 53.00 del propio peculio de Oscar María.

Este año de 1895 pasa muy rápido para él, con apenas tiempo libre que le deja el empeño de la fundación del Museo. Pero surgirá una contingencia fortuita.

Francisco Chenard, enviado por Tomás Estrada Palma constituye la Junta Patriótica de Cárdenas. El 26 de enero de 1896 su hermano Carlos María de Rojas y otro grupo de patriotas se lanzan al campo insurrecto.

Oscar y el resto de su familia colaboran con los levantados así como con la Junta Patriótica y su Servicio Secreto. Los embates de la guerra y el hostigamiento de las autoridades coloniales los obliga a que 15 de aquellos vecinos firmen el 30 de abril de 1896 un acuerdo de suspensión de las actividades del Comité Promovedor del futuro Museo.

Una delación supuestamente hecha por los gimnastas Alfredo Herrera (el Hércules Cubano) y Alberto Escalante quienes haciéndose pasar por miembros del Partido Revolucionario Cubano desmiembran a parte de la Junta Patriótica de Cárdenas y su Servicio Secreto. Algunos logran ponerse a salvo en el exilio, otros no son descubiertos y continúan su labor; Oscar y su hermano Arturo fueron a la cárcel de Cárdenas. Su otro hermano Alberto, Delegado del Partido Revolucionario Cubano en Cárdenas es salvado de su condena a muerte. Los tres se mantienen al tanto de las acciones de su otro hermano, Carlos María en la manigua.

Fuentes

  • Álvarez Blanco, Ernesto. “Oscar María de Rojas” Ediciones Matanzas, 2001.
  • Miranda Chirino, Lázaro. “Síntesis histórica del Museo “Oscar María de Rojas” para el catalogo”. Cárdenas Ejemplar mimeografiado, 1979.
  • Sáez D. Argüelles, Dr. Enrique. “Museo y Biblioteca Pública de Cárdenas” Cárdenas, Imprenta “La Concha de Venus”, 1944.
  • Archivo del Museo “Oscar María de Rojas”.