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Parque Nacional de Garajonay

Parque Nacional de Garajonay
Información sobre la plantilla
Mapa del Parque
Mapa del Parque
EntidadParque Nacional
 • PaísBandera de España España
 • IslaLa Gomera
 • Comunidad autónomaIslas Canarias
Superficie 
 • Total39 86 km²
Vista-parque.jpg
Vista del parque

Parque Nacional de Garajonay. Parque situado en el la meseta central de la isla de La Gomera, es uno de los cuatro Parques Nacionales de la Comunidad Canaria. Ocupa una superficie de 3984 hectáreas, lo que supone más del diez por ciento de la superficie total de esta isla. Su superficie está repartida entre los municipios de Vallehermoso (1300 ha), Agulo (770 ha), Valle Gran Rey (350 ha), San Sebastián de la Gomera (290 ha), Alajeró (250 ha) y Hermigua (1024 ha).

Historia

Antes de la llegada de los europeos en el siglo XV, la isla ya se encontraba habitada. Sus pobladores procedían del norte de África, presentando su cultura claras semejanzas con la de los pueblos bereberes.

Su economía se basaba en la ganadería y en la recolección de los productos que ofrecía la isla, y sólo residualmente se dedicaban a la agricultura. Habitaban en cuevas o en pequeñas cabañas, y utilizaban la madera y la piedra para la fabricación de utensilios así como el barro para la cerámica. Sobre sus creencias se sabe que rendían culto, entre otros, a las montañas. Ello se pone de manifiesto por ejemplo en el Alto de Garajonay, lugar que da nombre al Parque, donde fueron encontrados restos arqueológicos ligados a la celebración de sus rituales. La isla estaba dividida en cuatro cantones o bandos: Agana, Orone, Ipalan y Mulagua, ubicados en los cuatro grandes barrancos de la Gomera.

Uno de los útiles líticos tallados en basalto, procedente de una de las aras de sacrificio de Garajonay.

Con la llegada de los europeos en el primer tercio del siglo XV, La Gomera es motivo de rivalidad entre España y Portugal. Los bandos gomeros se alían con unos y con otros, hasta la definitiva renuncia de Portugal.

Al principio, la penetración de la cultura europea es pacífica y paulatina, hasta la llegada de Hernán Peraza "El Joven" como señor, que establece imposiciones tributarias y vasallaje, provocando la sublevación de los bandos que son derrotados. Tiempo después, establece un pacto de hermanamiento con el bando de Ipalán, que rompe al entablar relaciones con la princesa aborigen Iballa. Esta afrenta, una más, incita a los aborígenes a darle muerte. Como represalia, se produce una gran matanza siendo los gomeros capturados vendidos como esclavos, quedando la isla sometida por la fuerza.

Un episodio relevante de la historia de la Gomera es su relación con los viajes de Cristóbal Colón. En agosto de 1492, durante el viaje del descubrimiento de América, las carabelas la Santa María y la Pinta atracan en la Gomera para preparar la travesía. El 4 de septiembre se les une el propio almirante, a bordo de la Niña.

En 1493, Colón vuelve a la isla al mando de diecisiete navíos, rumbo nuevamente a América. Aquí se suministra de animales vivos y vegetales comestibles sobre los que se basó la primera agricultura y ganadería en América.

Durante el siglo XVI, la isla es lugar de paso de navegantes y conquistadores, actividad que decae posteriormente, sumiéndose la Gomera en el aislamiento y el olvido, bajo un régimen feudal que dura hasta entrado el siglo XIX.

En el pasado los montes que hoy se encuentran incluidos en el Parque Nacional de Garajonay jugaron un importantísimo papel en la economía de subsistencia isleña. Las maderas fueron aprovechadas para levantar casas y fabricar muebles, aperos de labranza, utensilios agrícolas, domésticos e incluso musicales. También se extraía leña y se hacía carbón. En el monte pastoreaban permanentemente rebaños de cabras y ovejas atendidos por pastores. Del monte también se obtenía forraje y rama picada para usarla como alimentación de los animales de corral y para la cama del ganado.

Durante el período condal, entre finales del siglo XV y principios del XIX, la propiedad del monte estaba detentada por los Condes de la Gomera, que establecieron una estricta normativa de uso para la obtención de rentas y evitar la degradación del bosque.

Posteriormente, como consecuencia de la Constitución de 1812, por la que se suprimieron las jurisdicciones feudales la propiedad fue transferida a los Municipios que continuaron una política conservacionista. En 1879 se consolida administrativamente su conservación al ser incluidos los montes de la isla en el Catálogo Nacional de Montes de Utilidad Pública. En los años cuarenta se elimina el ganado del monte y a partir de la década de los cincuenta comienza a reducirse los aprovechamientos forestales por la generalización de los combustibles fósiles.

En los años setenta del pasado siglo se empiezan a oír voces reclamando la protección de los montes gomeros. El ICONA, organismo del Estado responsable por entonces de la conservación de la naturaleza inicia los trámites para la creación de un Parque Nacional, proceso que culmina en 1981 con la creación del Parque Nacional de Garajonay. Se inicia entonces un modelo de gestión donde la conservación de la naturaleza tiene máxima prioridad.

Toda esta trayectoria histórica ha permitido que los bosques gomeros hayan llegado a nuestros días en un estado próximo al natural con presencia de árboles viejos, lo que los distingue llamativamente de los restantes bosques de laurisilva del Archipiélago. Garajonay es uno de los bosques más naturales del Estado.

Declarado en razón de su singularidad y diversidad biológica y por la importancia de su bosque de laurisilva. Su estratégica localización influye para que juegue un papel preponderante en la recarga hidrológica de la isla y la protección de los suelos. Su alta biodiversidad le permite contar con un valor de conservación adicional, debido también a la presencia de especies amenazadas, endémicas de la isla y a veces exclusivas del territorio protegido. Para determinadas especies, como las palomas de la laurisilva (Columba bollii y Columba junoniae) o la chocha perdiz (Scolopax rusticola), Garajonay mantiene las mejores poblaciones de la isla y, en el segundo caso, de Canarias. Finalmente, también bajo la óptica paisajística de disponer de escenarios naturales y formaciones geomorfológicas singulares, el parque adquiere un peso significativo.

Fue declarado por la Ley 3/1981, de 25 de marzo, de Creación del Parque Nacional de Garajonay, y reclasificado de nuevo como tal en la Ley 4/1989, de 27 de marzo, de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres, donde además se integró en la red estatal de parques nacionales.

El parque es por definición área de sensibilidad ecológica en toda su superficie, a efectos de lo indicado en la Ley 11/1990, de 13 de julio, de Prevención de Impacto Ecológico. Además, tiene la consideración de zona de especial protección para las aves (ZEPA) según lo establecido en la Directiva 79/409/CEE relativa a la Conservación de las Aves Silvestres.

Dentro del parque se encuentran los siguientes montes de utilidad pública:

  • Nº 30 "Monte Hueco".
  • Nº 31 "Monte de Alajeró".
  • Nº 32 "Monte de Arure".
  • Nº 33 "Monte de Hermigua".
  • Nº 34 "Monte de San Sebastián".
  • Nº 36 "Geliva y Chipude".

Características

De acuerdo con la Ley de creación del Parque, la administración de éste tiene como objetivos principales asegurar la conservación de los recursos naturales y culturales, restaurar los ecosistemas dañados, desarrollar un sistema de uso público compatible con la conservación de los recursos, efectuar actividades interpretativas y de educación ambiental que favorezcan el respeto de los ciudadanos hacia el Parque, realizar los estudios necesarios para garantizar una base científica en la gestión y favorecer el desarrollo sostenido del entorno socioeconómico del Parque.

Los principales problemas de conservación del Parque son:

  • Representación incompleta de las formaciones de monteverde de la isla. Fuera del Parque hay bosques naturales de gran calidad conservacionista cuya inclusión en el Parque es aconsejable. Además algunos tipos de bosques no están bien representados en el interior del Parque.
  • Existencia de áreas degradadas. Alrededor del 13% del Parque corresponde a antiguas plantaciones forestales con especies exóticas o matorrales que reemplazan al bosque original.
  • Invasión por especies exóticas. A causa de las favorables condiciones climáticas hay una gran proporción de especies exóticas. Afortunadamente estas suelen limitarse a áreas degradadas y abiertas pero algunas presentan un comportamiento invasor.
  • Existencia de un importante número de especies amenazadas. Garajonay y su entorno están considerados como la segunda Área de España con mayor número de especies amenazadas.
  • El incendio forestal representa el mayor riesgo para la conservación del Parque.
  • Aumento de la presión ejercida por los visitantes. Aunque la presión de las visitas es todavía moderada, las expectativas de crecimiento turístico en la isla suponen un previsible aumento de la presión humana.
  • Existencia de una importante red viaria en el Parque que complica el control de la visita.

El Parque tiene importantes valores conservacionistas que pueden resumirse de la siguiente manera:

  • Naturalidad: El Parque protege bosques antiguos escasamente degradados por la actividad humana.
  • Diversidad de ecosistemas: Existen numerosos tipos de ecosistemas forestales, además de los ecosistemas rupícolas y fluviales.
  • Endemicidad: Aunque la diversidad de la flora y la fauna no es elevada por tratarse de un ecosistema insular, el nivel de endemicidad es muy elevado, con 50 especies de flora endémicas de La Gomera y otras 122 endémicas de Canarias y respecto a la fauna, con 153 especies endémicas de La Gomera y otras 327 endémicas de Canarias descritas hasta el momento.
  • Rareza: El número de especies incluidas en el catálogo de especies de flora amenazada se eleva a 21. Además muchas especies tienen una distribución muy reducida.
  • Representatividad: El Parque protege más de la mitad de los bosques antiguos de monteverde del Archipiélago canario.
  • Singularidad: El monteverde canario es un ecosistema relíctico relacionado con los extintos bosques subtropicales que en el Terciario poblaban el sur de Europa y Norte de África.

Flora

Laurisilva

Su ecosistema principal está constituido por bosque de laurisilva, que representa una muestra del paisaje subtropical de la era terciaria en el sur de Europa y en el norte de África. La laurisilva del terciario es una formación de tipo subtropical que cubría las cuencas del mar Mediterráneo durante el Plioceno. Los vientos alisios permiten que esta zona tenga unas condiciones apropiadas para la conservación de la laurisilva.

Viven 21 especies de plantas catalogadas como amenazadas. Para evitar su desaparición el Parque está desarrollando un programa de recuperación que abarca la realización de estudios para la evaluación de sus poblaciones y tendencias demográficas, la genética de sus poblaciones, el conocimiento de su biología reproductiva y de sus necesidades ambientales, las posibles amenazas, que sirven para establecer las líneas de actuación. Entre éstas cabe citar la reproducción en vivero y posterior aumento de las poblaciones mediante plantación, el manejo del hábitat para disminuir la competencia o favorecer su regeneración natural. Hasta la fecha, los resultados han sido muy prometedores con siete de las nueve especies con las que se ha trabajado.

Los incendios forestales son la peor amenaza para la conservación del Parque. En general, las condiciones ambientales y las características de la vegetación en el interior del Parque no favorecen la propagación del fuego, pero existen otros factores que conllevan un incremento del riesgo, como son la existencia de comunidades vegetales altamente combustibles en el entorno del Parque (matorrales de codeso y jara, así como una abrupta topografía) que junto con la sequía del verano, la presencia de numerosos núcleos habitados en torno al Parque, etc., facilitan el inicio y la propagación del fuego.

La lucha contra los incendios se realiza desde diferentes vertientes: por un lado mediante la educación ambiental de la población, por otro por medio de la prevención a través del manejo selectivo de la vegetación en lugares estratégicos, para evitar la acumulación de materiales combustibles, y por ultimo mediante un dispositivo de extinción formado por vigilantes y retenes así como medios materiales como camiones contra incendios.

Fauna

La fauna no es tan numerosa ni importante como su flora, pero sí son especies de gran importancia la paloma turqué y la rabiche.

Actividad turística

Si hasta hace dos décadas Garajonay era un lugar apartado, hoy recibe cerca de medio millón de visitas anuales. Varios factores han hecho posible esta situación: la proximidad de La Gomera a los grandes centros turísticos del sur de Tenerife y sus excelentes comunicaciones marítimas con esos centros, así como su red viaria que atraviesa el Parque con varias carreteras.

La mayor parte de las visitas proceden de excursiones organizadas del sur de Tenerife que atraviesan el Parque en autobús con algunas paradas en miradores y a veces en el Centro de Visitantes. Otra tipología bien distinta es el turismo que pernocta en la isla, mucho más minoritario y procedente básicamente de centroeuropa que utiliza el Parque para caminar. Además está la población de la isla que utiliza sobre todo los senderos durante los fines de semana.

Con este contexto de visitas, la gestión del uso público del Parque está dirigida prioritariamente a asegurar la conservación. Para ello se han creado importantes zonas de reserva integral que quedan libres del uso turístico y zonas de uso restringido cuyo acceso es posible sólo bajo determinadas condiciones.

Pero no todo son limitaciones, también se trata de que el visitante tenga a su disposición equipamientos y servicios que hagan más satisfactoria la visita y así se ha creado una red de senderos y miradores bien señalizados. Diferentes publicaciones ayudan al visitante a conocer los valores del Parque, y el Centro de Visitantes de Juego de Bolas ofrece una amplia gama de medios y servicios de información e interpretación al público.

Cuenta con un programa de educación ambiental permanente para la población local, pero también cualquier colectivo, colegio o asociación puede solicitar, con suficiente antelación, una visita guiada, charlas u otro tipo de actividades relacionadas con el conocimiento del Parque y de la naturaleza.

Gestionado por el Cabildo Insular de La Gomera existe un Aula de la Naturaleza en el Caserío de El Cedro, en las inmediaciones del Parque, destinado a albergar grupos para la realización de actividades de educación ambiental.

Existen varios itinerarios para la visita al parque:

  • Cumbres del Tajaqué
  • Barranco de Benchijigua
  • El Contadero - Caserío de El Cedro
  • Las Mimbreras - Meriga
  • Las Mimbreras - Reventón Oscuro
  • Caserío de El Cedro - Hermigua
  • Raso de Don Pedro - Las Hayas
  • Cañada de Jorge - Raso de la Viuda.
  • Embalse de Arure - El Santo
  • Agando - La Laja
  • Contadero - Alto de Garajonay

Reconocimientos

Parque Nacional de Garajonay
UNESCO logo.png Welterbe.png
Nombre descrito en la Lista del Patrimonio de la Humanidad.
Garajonay.jpg
CoordenadasN28 7 34.5 W17 14 14
PaísBandera de España España
TipoNatural
Criterios(vii)(ix)
N.° identificación380
Año de inscripción1986 (X sesión)
Lugar de celebraciónProvincias de La Gomera; Provincia de Santa Cruz de Tenerife; Islas Canarias

Imágenes

Fuentes