Plusvalía

Plusvalía y sus contradicciones
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Concepto:La producción de plusvalía agudiza las contradicciones antagónicas del capitalismo y hace ineludible su desaparición

Plusvalía y sus contradicciones. La cooperación simple, la manufactura y la producción maquinizada son etapas del desarrollo y consolidación del modo capitalista de producción. La plusvalía al ser su ley económica fundamental, agudiza las contradicciones antagónicas del capitalismo y hace ineludible su desaparición.

Unidad de la plusvalía absoluta y relativa

Al triunfar la gran producción maquinizada se desarrollan las fuerzas productivas y crece la producción de plusvalía relativa. Pero no por eso desaparece los métodos de producción de plusvalía absoluta. Ambos métodos existen paralelamente. En ellos se manifiesta concretamente la acción de la ley de la plusvalía.

Identidad de la plusvalía absoluta y relativa

La condición necesaria de la producción de plusvalía es un determinado nivel de la productividad del trabajo. Sólo al lograr cierto nivel de su desarrollo, se ofrece la posibilidad de que el trabajo de una persona se transforme en condición de existencia ociosa de otra.

Refiriéndose a esto Marx expresó: “El régimen del capital brota en un terreno económico que es fruto de un largo proceso de evolución. La productividad real del trabajo de que arranca este régimen como de su base, no es precisamente un don de la naturaleza, sino producto de una historia que llena miles de siglos.”

Pero, por elevado que sea el desarrollo de la productividad del trabajo no es de por sí la causa del surgimiento de la plusvalía.. En consecuencia si con el más elevado nivel de productividad del trabajo la jornada de trabajo se limita al tiempo de trabajo necesario, no brota plusvalía alguna. Para que se produzca plusvalía debe prolongarse la jornada de trabajo más allá de los límites del tiempo de trabajo necesario, lo que supone la coerción al trabajo adicional. El obrero asalariado está desposeído de los medios de producción y puede comprarse el permiso para trabajar a fin de mantener su propia existencia con ayuda del trabajo adicional en beneficio del capitalista. Las relaciones de producción capitalistas posibilitan dilatar la jornada de trabajo más allá del tiempo e trabajo necesario para asegurar la existencia del propio obrero y para extraer de él la plusvalía.

Desde este hecho, no existe diferencia entre la plusvalía absoluta y la plusvalía relativa, son idénticas. Ambas presuponen cierto nivel de desarrollo de la productividad del trabajo, y por otro lado, el aumento absoluto del tiempo de trabajo adicional. En este aspecto la plusvalía absoluta es relativa, ya que presupone un determinado nivel de la productividad del trabajo que permita reducir el tiempo de trabajo necesario hasta una parte de la jornada de trabajo. A su vez, la plusvalía relativa es absoluta, ya que presupone la prolongación absoluta del tiempo de trabajo adicional. La fuente de ambos métodos de obtención de plusvalía es el trabajo adicional de los obreros asalariados.

Diferencias de la plusvalía absoluta y relativa

Las diferencias entre los dos métodos de producción de plusvalía, se manifiestan en el movimiento de la plusvalía, en las diversas formas de elevación de su cuota. En un caso, el aumento del grado de explotación de los obreros es logrado mediante la prolongación de la jornada laboral, y en el otro caso, acosta de la elevación de la productividad del trabajo, permaneciendo invariable la duración de la jornada de trabajo.

Estos métodos se manifiestan a su manera en la situación de la clase obrera. La producción de plusvalía absoluta empeora directamente y con toda claridad la situación de los trabajadores al despojarlo de tiempo libre y derrochar fuerza de trabajo. Al producir plusvalía relativa se manifiesta en definitiva el empeoramiento de la situación de la clase obrera: aumenta el desempleo, se abarata debido a ello el precio de la fuerza de trabajo.

Estas diferencias se manifiestan también en que cada una de ellas predomina en las diversas fases históricas del desarrollo del capitalismo. En la manufactura el método principal fue el de la producción de plusvalía absoluta. La producción de plusvalía relativa es propia de la gran producción maquinizada.

Unidad de la plusvalía absoluta y relativa

Producción de plusvalía.

La producción de plusvalía absoluta constituye la base universal y el punto de partida histórico de la producción de plusvalía relativa. La producción de plusvalía relativa se desarrolla partiendo de la producción de plusvalía absoluta. La producción de plusvalía relativa se asienta en las bases de la explotación del obrero asalariado, que surgieron conjuntamente con la producción de plusvalía absoluta.

Los métodos de producción de plusvalía están interconectados y ejercen influencia mutua en todas las fases de desarrollo de la producción capitalista. En la cooperación simple y en la manufactura prevalecen los métodos de producción de plusvalía absoluta, pero a la vez, al elevar la productividad del trabajo, operaron como métodos de producción de plusvalía relativa. La gran producción maquinizada capitalista es en circunstancias, la producción de plusvalía relativa. Pero no por ello es esa época se desvanece la producción de plusvalía absoluta como método especifico de aumento de la cuota de explotación mediante la prolongación de la jornada de trabajo directamente. La gran producción maquinizada reproduce, genera, una y otra vez, la base universal, la producción de plusvalía absoluta, de la que nació y a base de la cual existe la producción de plusvalía relativa.

La unidad de la plusvalía absoluta y la plusvalía relativa se manifiesta específicamente en la acentuación del trabajo. A diferencia del incremento de la productividad del trabajo, el incremento de la intensidad se basa en la inversión acrecentada de las energías físicas e intelectuales del trabajador, en una atención más concentrada y en la aceleración de las operaciones, lo que hace que la jornada de trabajo sea más agotadora.

Un determinado nivel de productividad del trabajo presupone un nivel de intensidad alcanzado por la sociedad, que se ha convertido en nivel socialmente normal. Desde este punto de vista no existen diferencias entre la productividad y la intensidad del trabajo. Pero si se eleva la intensidad del trabajo en algunas empresas, se manifiestan acusadamente las diferencias entre la intensidad y la productividad del trabajo.

La intensidad y la productividad del trabajo se manifiestan de distintas formas en la situación de los obreros asalariados. Al obrero no le es indiferente de qué modo debe aumentar la producción de artículos en la unidad de tiempo: o bien a costa del incremento de sus propias fuerzas o a base de la misma inversión gracias a los medios de trabajo más productivos.

Supeditación del trabajo al capital

La libertad jurídica del obrero es el efecto la falta de libertad económica, y la relación entre el capitalista y el obrero es sujeción. Esta sujeción se hace mayor y toma nuevas formas en el curso del desarrollo de la producción de plusvalía. La ley de la plusvalía supedita el trabajo al capital. Esto consiste en lo siguiente:

Primero: el obrero esta divorciado de los medios de producción y por esto carece de medios de existencia. El obrero se encuentra en una situación de plena dependencia económica respecto al capitalista, propietarios de los medios de producción.

Segundo: el capital personificado en el capitalista, ejerce el mando del trabajo en el propio proceso de producción. el capitalista compra en el mercado el derecho a utilizar la fuerza de trabajo y a disponer de ella durante un tiempo de terminado. El capitalista establece un control completo sobre el trabajo e impone al obrero un régimen de disciplina férreo, cuidando de que el obrero trabaje intensamente.

Tercero: el capitalista, como propietario de los medios de producción y de la fuerza de trabajo, que le pertenece en el plazo establecido en el contrato. Se embolsa enteramente de los resultados del proceso de producción, de las mercancías creadas por el obrero. Con ello se apropia del trabajo adicional del obrero materializado en la plusvalía.

Supeditación formal

Históricamente el capital supeditó al trabajo pro primera vez en el estadio de desarrollo que se encontraba en el feudalismo: el trabajo del artesano, la industria a domicilio y el trabajo del pequeño campesino. La base material y técnica continuó siendo la misma, es decir, desde el punto de vista de los modos y los procedimientos de producción, el proceso de trabajo supeditado al capital, no se diferenciaba en nada del proceso de trabajo de los pequeños productores de mercancías. Cuando cambió la escala de la producción y su envoltura social: los que fueran campesinos independientes o siervos de la gleba y los artesanos independientes se transformaron en obreros asalariados, explotados por los capitalistas. La supeditación del trabajo al capital surgida sobre la base del trabajo manual y de las herramientas de la artesanía, fue denominada por Marx formal. Esta supeditación fue característica de las primeras fases del desarrollo de la producción capitalista. La supeditación del trabajo al capital sólo llega a ser real sobre la base de la producción maquinizada.

La supeditación formal del trabajo al capital presupone un grado tal de desarrollo de las relaciones de producción capitalistas en el que el capitalismo no dispone todavía de métodos específicos propios de él, y que eran desconocidos en los tipos anteriores de economías, de elevación de la explotación de los obreros sobre la base de un brusco incremento de la productividad y de la intensidad del trabajo a través del empleo de la máquinas. Con la supeditación formal del trabajo al capital, el medio preferente de aumento de la explotación de los obreros sigue siendo la prolongación de la jornada de trabajo.

A diferencia de la supeditación formal, la supeditación real del trabajo al capital presupone cambios profundos en el propio proceso del trabajo y ante todo en la técnica, en los instrumentos de trabajo y, sobre esta base, un grado más elevado de desarrollo de las relaciones de producción capitalistas. El dominio real del capital sobre el trabajo significa el triunfo del modo capitalista de producción como forma histórica especial de la producción en general. Esto ocurre como resultado de la revolución industrial que hizo menguar el trabajo manual de los artesanos y está indisolublemente ligado al desarrollo de la socialización capitalista del trabajo.

Supeditación real

El punto de partida de la supeditación real del trabajo al capital consiste en que la máquina hace del proceso cooperativo del trabajo una necesidad técnica. La máquina por lo general, no puede ser empleada ni puesta en funcionamiento, ni atendida por un trabajador aislado. Para aprovechar la máquina, el obrero debe incorporarse al proceso cooperativo del trabajo en la empresa, pero bajo el capitalismo pa empresa puede ser construida y puesta en funcionamiento solamente por quien dispone de capital, con la característica de que el capital debe ser bastante grande. Por ende, la condición para la unión del obrero y la máquina es la venta de la fuerza de trabajo al capitalista. No existe otra forma.

La forma cooperativa del trabajo sobre la base de la producción maquinizada se constituye en la forma fundamental de la producción social bajo el capitalismo. Tal forma posibilita incrementar considerablemente la productividad del trabajo en comparación con el trabajo individual del artesano. Por ello, el productor individual no resiste la competencia con las grandes empresas capitalistas, se arruinan y se convierten el proletarios. Los pequeños productores arruinados van a engrosar las filas del proletariado. Por esa misma causa es imposible el proceso inverso, es decir, la transformación del obrero asalariado en pequeño productor independiente.

La supeditación real del trabajo al capital crece debido a que la máquina utilizada por el capitalista, desplaza a los obreros sobrantes. Esos obreros pasan a se desocupados, carentes de medios de existencia. El desempleo es una creación de la producción maquinizada capitalista. La supeditación del trabajo al capital está vinculada inexorablemente con el hecho que la gran producción maquinizada capitalista había convertido la industria capitalista en la rama principal de la producción social. Un gran parte de la población apta para el trabajo engrosó las filas de los obreros asalariados en los centros de dominio directo del capital. El capital penetró además en el campo, creando la agricultura capitalista, basada en el empleo de las máquinas y en la explotación del trabajo asalariado. El ejército de trabajo asalariado, supeditado de modo real al capital, se complementa con el proletariado agrícola.

Cuota de plusvalía

Relación entre la plusvalía y el capital variable (p : v) expresada en tanto por ciento. También puede expresarse por medio de la relación entre el tiempo de trabajo adicional y el tiempo de trabajo necesario.

La cuota de plusvalía muestra en cuántas veces el valor de que el capitalista se apropia sin remunerarlo supera a lo que el obrero recibe por su fuerza de trabajo, o bien —y es lo mismo— en qué proporción la jornada de trabajo se divide en tiempo durante el cual el obrero trabaja para sí y tiempo durante el cual trabaja para los capitalistas. Por esto
“la cuota de plusvalía es la expresión exacta del grado de explotación de la fuerza de trabajo por el capital, o del obrero por el capitalista"

Lenin, en el artículo “Los salarios de los obreros y las ganancias de los capitalistas en Rusia”, mostró, partiendo de datos estadísticos de una investigación oficial llevada a cabo en fábricas y plantas industriales, que en 1908, el grado de explotación de los obreros rusos pasaba del 100 %, pues con un salario medio de 246 rublos anuales, cada obrero producía al capitalista una ganancia media de 253 rublos. A medida que el capitalismo se desarrolla, la cuota de plusvalía se eleva incesantemente. Crece con singular rapidez en el periodo del capitalismo monopolista. El aumento de la masa de plusvalía engendra hondas contradicciones antagónicas entre la burguesía y las masas trabajadoras, lleva a una agudización de la lucha de clases en la sociedad capitalista.

Contradicción fundamental

La producción capitalista surge preñada de contradicciones internas. La acción de la ley de la plusvalía agudiza estas contradicciones y su desarrollo conduce al capitalismo a su desaparición. La contradicción fundamental es la contradicción existente entre el carácter social de la producción y la forma capitalista privada de apropiación del producto del trabajo de millones de obreros asalariados.

La contradicción entre en trabajo social y el trabajo privado es precisamente la forma sobre cuya base aparece la contradicción fundamental del capitalismo, contradicción que se afianza y al mismo tiempo socava los cimientos de la sociedad burguesa, forma que se remonta a los tiempos de la producción mercantil simple.

El trabajo del pequeño productor de mercancías fue incorporado al sistema de división social del trabajo y por ello tenía carácter social. No obstante las mercancías eran producidas por los productores individuales con sus propias materias primas, con herramientas propias y con su trabajo personal. El producto era apropiado por esos mismos productores. La propiedad de los productos se asentaba en el trabajo propio, que era trabajo directamente privado.

Al surgir los grandes talleres capitalistas y las manufacturas, avanzó la socialización del trabajo y la propiedad privada basada en el trabajo personal, se transformó en propiedad privada capitalista. El propietario de los medios de producción continuó apropiándose los productos, aunque ya no eran producidos por su trabajo personal, sino exclusivamente con el trabajo ajeno. La producción maquinizada transformó el proceso de trabajo en el proceso verdaderamente social pero se mantuvo encerrado en los marcos de la apropiación capitalista privada. Y con mayor fuerza se manifestó la incompatibilidad del carácter social del proceso de producción con la forma capitalista en cuyo seno y mediante la cual se desarrollaba. La producción capitalista desarrolló dentro de sí misma los factores de su propia desaparición. La fuente de su desarrollo (contradicción fundamental) se convirtió lentamente en la fuente de un conflicto muy serio, que desgarraba al capitalismo. Engels expresó al respecto: “El producto social es apropiado por el capitalista individual. Contradicción fundamental de la que se derivan todas las contradicciones en que se mueve la sociedad actual y que pone de manifiesto claramente la gran industria.”

El desarrollo de las fuerzas productivas y el gigantesco incremento de la socialización del trabajo condijeron a más completo divorcio entre los medios de producción concentrados en manos d los capitalistas y los productores privados de todo lo que no sea su fuerza de trabajo. El trabajo asalariado se convirtió en la basa de toda la producción. los obreros y los capitalistas se transformaron en las dos principales clases hostiles de la sociedad burguesa la contradicción fundamental toma forma ante todo como contradicción antagónica entre la clase obrera y la clase de los capitalistas, entre el trabajo y el capital.

Fuentes

  • C. Marx.”El Capital”. T. I. secc. Quinta. Cap. XIV. Pág. 460.
  • Curso de Economía Política. Universidad de Lomonosov. T. I. primera parte. Pág. 274.
  • Material didáctico de ciencias sociales. Economía Política. Ed. Progreso. Moscú. Pág 104.
  • F. Engels. “Anti-Duhring”. Pág. 345.

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