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Ramón Gómez de la Serna

Ramón Gómez
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Abogado español que consagró su vida a la actividad literaria
NombreRamón Gómez de la Serna
Nacimiento3 de julio de 1888
Madrid Bandera de España España
Fallecimiento12 de enero de 1963
Buenos Aires Bandera de Argentina Argentina
Alma materUniversidad de Oviedo
OcupaciónEscritor
TítuloLicenciado en Derecho
CónyugeLuisa Sofovich
PadresJavier Gómez de la Serna y Laguna y Josefa Puig Coronado.
Obras destacadas1905-Entrando en fuego
1908-Morbideces
1917-Grueguerías
(Entre muchas más)

Ramón Gómez de la Serna. Escritor español. Licenciado en derecho por la Universidad de Oviedo, consagró su vida exclusivamente a la actividad literaria.

Síntesis biográfica

Primeros años

Nació en Madrid el 3 de julio de 1888. Hijo de don Javier Gómez de la Serna y Laguna un abogado de clara vocación por el partido liberal y funcionario del Gobierno del Ministerio de Ultramar, y su madre doña Josefa Puig Coronado que poseía una línea directa con la escritora Carolina Coronado (su tía).Al ser bautizado en la Iglesia de San Martín.

Pasó su infancia entre juegos por la Plaza de Oriente, acompañado de su tía Milagros. Algunos años después la familia se traslada a la calle Cuesta de la Vega. Una subida de alquileres, unido con la espera de un nuevo hermano de Ramón, hicieron que la familia se trasladará a la céntrica calle de Corredera Baja de San Pablo (cerca del Teatro Lara, por aquella época recién inaugurado). Es en esta época en la que comienza su formación en el Colegio madrileño del Niño Jesús. Debido al desastre de 1898 se cerró el Ministerio de Ultramar lo que obligó a su padre a presentarse a una oposición como registrador de la propiedad, oposición que finalmente ganó haciendo que la familia se tuviera que trasladar a Frechilla (pueblo de la provincia de Palencia).

Tras el periodo de bachillerato se inscribe en la Facultad de Derecho, estudios por los que al cabo de los años no parece ofrecer mucho apego. Su tío publica sorpresivamente un libreto a la edad de los diecisiete años titulado «Cantares», un canto melancólico a los años de la adolescencia. Ramón se ve espoleado por la prematura afición de su familiar por la literatura y se esfuerza por emularle.

En 1905 su padre, que era por aquel entonces Director General de Registros y Notariado, le financia su primera obra titulada «Entrando en fuego». Ramón tenía dieciseis años al publicarse en la imprenta del Diario de Avisos de Segovia. La familia se sorprende por la aparición de dos escritores a tan temprana edad,

En 1908 se matricula en la Universidad de Oviedo para continuar sus estudios de derecho. A pesar de acabar la carrera nunca llegó a ejercer la profesión: el afán literario le absorbió. En ese mismo año publica el que será su segundo libro «Morbideces» en el que se retrata a sí mismo en su propia juventud y contiene los principios de lo que se considera su estilo. Es en esta época cuando muere su madre Josefa Puig Coronado. Empezó su carrera literaria en el periodismo.

Trayectoria literaria

Sus primeras obras muestran una actitud crítica e innovadora frente al panorama literario español, dominado por los noventayochistas, y coinciden con la dirección, asumida desde 1908, de la revista Prometeo, receptora y difusora de los primeros manifiestos vanguardistas en España, de los que fue su primer e incondicional defensor e impulsor. Animador indiscutible de la vida literaria madrileña, en 1914 creó una de las tertulias más frecuentadas y famosas con que ha contado Madrid, la del Café Pombo.

Las greguerías

Su particular visión de la literatura, concebida dentro de los presupuestos del arte por el arte, sin ningún intento de reflexión ideológica, dio lugar a un género inventado por él, las greguerías, definidas por el propio autor como «metáfora más humor». Consisten en frases breves, de tipo aforístico, que no pretenden expresar ninguna máxima o verdad, sino que que retratan desde un ángulo insólito realidades cotidianas con ironía y humor, a base de expresiones ingeniosas, alteraciones de frases hechas o juegos conceptuales o fonéticos.

Gómez de la Serna dedicó, a lo largo de su vida numerosos libros a este nuevo género, que cultivaba asiduamente en secciones fijas de los periódicos y lo consagraría como uno de los escritores más conocidos de las letras españolas: Greguerías (1917), Flor de greguerías (1933), Total de greguerías (1955), etc. Este género, de hecho, sirvió para renovar la anquilosada idea de la metáfora y de la imagen poética que poseía la estética literaria española y anticipó el Surrealismo.

Producción literaria

Escritor de personalidad muy acusada y de una vastísima obra de más de un centenar de títulos, su creación literaria más significada y reconocida es la greguería nacida en 1910, que ejerció una enorme influencia en los creadores de su tiempo y, especialmente, en los poetas de la generación del 27. Ramón fue un decidido entusiasta de lo nuevo, y en cuya defensa e impulso desplegó una actividad muy intensa. Su temprana vocación se anuncia cuando a los diecisiete años escribe la que será su primera obra titulada «Entrando en fuego».

Su vasta producción literaria incluye desde artículos y ensayos, algunos agrupados en libros, hasta dramas de tema erótico y obras más o menos novelísticas, muchas de ellas basadas en una trama truculenta, al modo de los folletines costumbristas, que por las incoherencias en la narración, las imágenes de tipo surrealista o el barroquismo de la expresión se convierten en una forma de absurdo que destruye todo sentimentalismo y las acerca a lo patético y grotesco.

Cultivó un teatro muy innovador, cercano a la estética surrealista, cuyo mejor exponente es Los medios seres, que llegó a representarse pero no fue entendida por el público madrileño, poco habituado a las extravagancias vanguardistas. Fue además un prolífico biógrafo, en su labor se llega a retratar a sí mismo. Las obras que tratan de biografías son elegidas por Ramón por una cierta afinidad personal.

Muerte

En 1936, a raíz del estallido de la Guerra Civil Española, se exilió en Buenos Aires con su esposa, la escritora Luisa Sofovich, y en 1948 publicó la obra autobiográfica Automoribundia, testimonio de su vida y compendio de su estilo y su personal concepción literaria. A comienzos de 1963, el día 12 de enero fallece en Buenos Aires. El 23 de enero sus restos llegaron a Madrid, donde permanece enterrado en el Panteón de hombres ilustres de la Sacramental de San Justo, junto a la tumba de Mariano José de Larra.

Fuentes