Catolicismo

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Catolicismo
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Concepto:Corriente del cristianismo

Catolicismo es una de la tres corrientes del cristianismo, difundida sobre todo en los países de Europa Occidental y de América Latina.

La palabra española «catolicismo» proviene del latín «catholicismus», y este del griego «katholikós», ‘universal’).

Historia

El nombre de iglesia católica (o catolicismo) se ha utilizado para referirse a la "Iglesia Universal" desde principios del siglo II, ya que consta la utilización del término por primera vez en las cartas de Ignacio de Antioquía, quien según Juan Crisóstomo, habría sido ordenado por el propio Pedro.

En varias situaciones durante los tres primeros siglos del cristianismo, el obispo de Roma, considerado el sucesor del apóstol Pedro, intervenía en las comunidades para ayudar a resolver conflictos, ejemplos fueron los papas Clemente I, Víctor I y Calixto I. En los primeros tres siglos de su historia, la Iglesia se organizaba en tres patriarcas, los obispos de Antioquía, con jurisdicción sobre Siria, y más tarde sobre Asia Menor y Grecia, Alejandría de la jurisdicción de Egipto, y Roma de la jurisdicción de Occidente. Más tarde los obispos de Constantinopla y Jerusalén se añadieron los patriarcas, por razones administrativas. El Primer Concilio de Nicea en el año 325, consideró al obispo de Roma como el "primus" (primero) entre los patriarcas, estableciéndolo así en sus cuartos, quintos y sextos cánones, "siguiendo la tradición antigua", aunque muchos interpretan que este título como el "primus inter pares" (primero entre iguales). Se consideró también que el patriarca de Roma poseía una autoridad especial debido a su relación con san Pedro, que había muerto y sido sepultado en esta ciudad.

Iglesia Católica

Durante los primeros 280 años de la historia cristiana, la cristiandad fue prohibida por el imperio romano, y los cristianos fueron terriblemente perseguidos. Esto cambió después de la “conversión” del emperador romano Constantino. Este “legalizó” el cristianismo en el Edicto de Milán en el año 313. Después en el 325 Constantino convocó al Concilio de Nicea en un intento por unificar la cristiandad. Constantino visualizó el cristianismo como una religión que pudiera unir al Imperio Romano, el cual en ese tiempo comenzaba a fragmentarse y dividirse. Mientras esto hubiera parecido ser un desarrollo positivo para la iglesia cristiana, el resultado fue todo menos positivo. Al igual que Constantino se negó a adoptar de lleno la fe cristiana, sino que continuó con muchas de sus creencias y prácticas paganas; así también la iglesia cristiana que Constantino promovió era una mezcla del verdadero cristianismo con el paganismo romano.

Constantino descubrió que con la gran extensión del Imperio Romano, tan diverso y expansivo, no todos accederían a renunciar a sus creencias religiosas y abrazar el cristianismo en su lugar. Así que Constantino permitió, y aún promovió la “cristianización” de la creencias paganas. Y así, creencias completamente paganas y totalmente antibíblicas le dieron nuevas identidades al “cristianismo”.

El origen de la Iglesia Católica es el trágico compromiso del cristianismo con las religiones paganas que la rodeaban. En vez de proclamar el Evangelio y convertir a los paganos, la Iglesia Católica “cristianizó” las religiones paganas, y “paganizó” el cristianismo. Al mezclar las diferencias y borrar las características distintivas, si, la Iglesia Católica se hizo a sí misma atractiva a la gente del imperio romano. Uno de los resultados fue que la Iglesia Católica se convirtiera en la religión suprema en el “mundo romano” durante siglos. Sin embargo, otro resultado fue la más dominante forma de apostasía del cristianismo del verdadero Evangelio de Jesucristo y la verdadera proclamación de la Palabra de Dios.

Características

Sus particularidades dogmáticas son: Reconocimiento de la procedencia del Espíritu Santo, no solo de Dios Padre, sino además de Dios Hijo; reconocimiento de los dogmas sobre el purgatorio, sobre la dirección del Papa. Las diferencias de culto y canónicas del catolicismo respecto a la Iglesia Ortodoxa son: celibato del clero, singular desarrollo del marianismo (culto a la Virgen).

El centro mundial único del catolicismo, el Vaticano, se halla ligado ideológica, política y económicamente a la burguesía monopolista. El catolicismo extiende su poder sobre partidos y sindicatos católicos, organizaciones juveniles y femeninas, prensa, editoriales.

Distinguen al catolicismo contemporáneo las tentativas de confirmar su doctrina religiosa falsificando los datos de la ciencia natural, influyendo sobre la vida política a través de la “doctrina social” católica que posee un carácter apologético burgués y demagógico.

El neotomismo ha sido proclamado filosofía oficial del catolicismo.

Sacramentos

El alma de la religión iniciada tan humildemente en establo de Belén se expresa en los sacramentos pues éstos se basan en lo que Jesús hizo y dijo. Los sacramentos marcan, desde la infancia hasta la muerte, las grandes etapas del culto cristiano. Tanto los católicos romanos como los ortodoxos orientales y muchos protestantes episcopales, reciben los siete sacramentos en su totalidad.

Ordenación

Algunos episcopales y la mayoría de los protestantes sólo reconocen el bautismo y la comunión como instituidos en forma divina por el propio Cristo.

Un sacramento, dijo San Agustín, es la "forma visible de una gracia invisible". Con la palabra "gracia" San Agustín quiso decir la rebosante misericordia de Dios, y con "forma visible", actos tales como recibir el agua durante el bautismo o el pan en la comunión.

Los católicos sostienen que los sacramentos administrados propiamente dan la gracia inmediata. Los protestantes difieren de los católicos al sostener que los efectos del acto sacramental dependen sólo de la fé del creyente.

Bautismo

Siempre ha sido considerado como el sacramento de iniciación en la iglesia cristiana. Representa el acto de fé de un individuo y lo marca como seguidor de Cristo, a la vez que lava el pecado original (derivado del pecado de Adán). Es reconocido por todas las iglesias que aceptan los sacramentos. Para un cristiano lo más importante en su vida es el bautismo que lo convierte en hijo de Dios, llamado por su propio nombre, su nombre cristiano.

En las palabras del servicio episcopal del bautismo, la persona "se bautiza con agua y con el Espíritu Santo, se la recibe en la iglesia santa de Cristo y…se la hace miembro activo de la misma…para que…pueda recibir el perdón del pecado, por regeneración espiritual. A veces se rocían unas cuantas gotas de agua sobre la persona que se bautiza; otras se vierte agua sobre ella, y a veces se la sumerge completamente. Aunque la mayoría de las iglesias bautizan a los niños al nacer, los bautistas y otras sectas esperan hasta la adolescencia o la edad adulta. En todas las formas de bautismo se emplea el agua y el signo de la cruz. Y todas producen un profundo efecto espiritual en los bautizados.

Confirmación

La confirmación completa la obra del bautismo y permite a la persona (que generalmente se encuentra entre los 7 y los 14 años de edad), asumir mayores responsabilidades espirituales.

Tanto en la iglesia católica como en la episcopal, el obispo es generalmente quien confirma. Dado que se considera que el origen de la confirmación proviene de los apóstoles y no es divino, los protestantes no reconocen la confirmación como sacramento, aunque es reconocida como sacramento "menor" por los episcopales. Los luteranos por su parte, la practican como un rito que recuerda a los niños la promesa del bautismo y los prepara para la comunión, no como sacramento.

Eucaristía

Rememora la Última Cena, acto culminante de la vida de Jesús, y es el más noble de los sacramentos, alrededor del cual, giran todos los demás. Conmemora su sacrificio por la humanidad. Todos los relatos bíblicos de la Última Cena hacen evidente que la cena en la habitación de arriba, en Jerusalén, la noche antes de que Cristo fuese crucificado se convertiría en una fuente de fortaleza espiritual y de ayuda y comprensión para los sucesores de Cristo.

En la comunión, el pan del devoto u hostia (que es lo que reciben los seglares católicos ya que el vino es reservado para el sacerdote que celebra el oficio), representa el cuerpo de Cristo. El vino (algunas veces sólo jugo de uva en algunas sectas protestantes como las metodistas), representa la sangre de Cristo. Algunos grupos, en especial entre las iglesias ortodoxas orientales, toman una combinación de pan y vino.

Hay que mencionar que los ortodoxos orientales tienen una costumbre singular: confirman a los niños y les dan los católicos sean romanos u ortodoxos llaman "Sagrada Eucaristía" al sacramento de la comunión y creen que cuando el pan y el vino es consagrado por un sacerdote, estos transubstancian, es decir, se convierten en el cuerpo y la sangre de Cristo, sin cambiar su apariencia exterior. La mayoría de los protestantes creen que el cuerpo y la sangre están representados sólo espiritualmente, y algunos de ellos consideran la comunión simplemente como un acto conmemorativo.

Matrimonio

Tanto los católicos como la iglesia ortodoxa oriental consideran el matrimonio como sacramento, apoyando su creencia de que fue instituido por Cristo señalando Su presencia en las bodas de Caná de Galilea, donde realizó Su primer milagro. Los protestantes, sin negar la importancia del matrimonio, lo catalogan como una ceremonia o rito de categoría inferior a la del sacramento.

Consagrando la unión entre hombre y mujer, el matrimonio santifica el amor humano y la procreación y educación de los hijos. Las iglesias siempre han sentido que tienen alguna responsabilidad en la educación, tanto seglar como religiosa. Muchas de ellas, en especial la católica, se preocupan por atenderla manteniendo sistemas educativos propios muy bien organizados.

La iglesia romana y la ortodoxa son estrictas en cuanto al divorcio. La romana lo prohibe, permitiendo la separación de marido y mujer solamente por causas extremas. El matrimonio puede invalidarse por anulación, declarándolo inexistente desde el principio.

Penitencia

Mediante este sacramento el cristiano confiesa sus pecados y se le otorga la absolución o el perdón completo de los mismos. Esto puede hacerse por pecados específicos, como los católicos que se confiesan a un sacerdote, o en general, como los episcopales en su servicio eclesiástico ordinario, aun cuando no consideran la penitencia como sacramento mayor.

La penitencia se origina en parte en la facultad de curar de Cristo. El realizó sus milagros no solamente para alivio de los que sufrían sino para evidenciar Su misión en la tierra: liberar a la humanidad del pecado.

La penitencia entraña dos actos necesarios: 1) la confesión, acompañada de la contrición o arrepentimiento sincero, y 2) la absolución. Los protestantes recalcan el arrepentimiento y a los católicos, que consideran de igual valor la absolución, sólo se les permite la comunión si han sido absueltos previamente.

Extremaunción

Entre los católicos romanos, la unción se administra sólo cuando hay peligro de muerte. Precisamente por ello se le llama extremaunción. Completando la obra de la penitencia, infunde al alma la divina gracia durante sus últimos momentos en la tierra.

En las iglesias ortodoxas orientales la unción puede administrarse tantas veces como sea necesario tanto para curar como para dar alivio a las personas en sus casas.

Para los protestantes la unción no es un sacramento, no obstante, la iglesia episcopal la ofrece como sacramento "menor" en cooperación con las autoridades médicas, ayudando a reducir el sufrimiento físico en un gran número de casos.

Para los católicos romanos, la extremaunción tiene cuatro resultados: la remisión (perdón) de la culpa de los pecados que la persona pueda haber cometido; la remisión de todo residuo de pecados anteriores; el fortalecimiento del alma al despertar la confianza en Dios; y la posible recuperación de la salud corporal.

Orden sacerdotal

Al dar aliento espiritual, la facultad de administrar los sacramentos es sagrada. Las iglesias católica, ortodoxa y anglicana confiere esta facultad mediante el sacramento de la ordenación, por el cual los prelados de mayor jerarquía "ordenan" ministros o sacerdotes.

"Como el Padre me envió, también yo os envío" (Juan 2:21)

Los apóstoles a su vez, eligieron a otros a quienes ordenar, y el proceso ha continuado durante 2000 años con el nombre de Sucesión Apostólica.

En el Nuevo Testamento, los profetas y maestros de la iglesia de Antioquía eligieron a Pablo y a Bernabé para las tareas misioneras con la imposición de manos. Aun los protestantes, que declaran que la Biblia no estipula ningún sacramento de ordenación, emplean la imposición de manos como forma significante de transmitir el ministerio, perpetuando así para siempre la iglesia y palabra de Dios.

Navidad y Pascua de Resurrección

Son los dos días más grandes del año cristiano y son celebrados de diversas maneras en los distintos países. Los servicios eclesiásticos que caracterizan estos solemnes días varían desde una impresionante Misa de Medianoche en Navidad hasta un apacible servicio de Pascua al amanecer, en campo abierto. Pero lo que une a todos los fieles, como une a todo el mundo cristiano en conjunto, es la fe única, enardecida en Tierra Santa hace 20 siglos por la vida, muerte redentora y la resurrección de Jesucristo.

Fuentes