Risiera di San Sabba

Risiera di San Sabba
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Parte de Holocausto en Italia
Fecha 1943-1945 (funcionamiento como campo de concentración)
Lugar Trieste, Italia
Causas Ocupación alemana del norte de Italia tras el armisticio del 8 de septiembre de 1943
Resumen Único campo de concentración nazi en Italia equipado con horno crematorio. Funcionó como centro de detención, tránsito y exterminio.
Resultado Entre 2000 y 4000 víctimas estimadas (partisanos, judíos, opositores políticos)
Consecuencias Convertido en Monumento Nacional (1965) y museo cívico (1975). Proceso judicial contra Joseph Oberhauser en 1976.
Beligerantes
Alemania nazi (fuerzas de ocupación) Partisanos y opositores, judíos, civiles
Comandantes
Odilo Globočnik (comandante de la zona operativa del Adriático)
Joseph Oberhauser (comandante de la Risiera)
Bajas
Entre 2000 y 4000 asesinados (cifras estimadas)

La Risiera di San Sabba fue un campo de concentración nazi ubicado en la ciudad de Trieste, en el norte de Italia, que funcionó entre 1943 y 1945 durante la ocupación alemana tras el armisticio del 8 de septiembre de 1943. Es el único campo de concentración en Italia equipado con horno crematorio y constituye el símbolo más trágico del Holocausto en territorio italiano.[1]

Historia

Origen del lugar

El complejo fue construido a principios del siglo XX (en 1913 según algunas fuentes) como una fábrica para el procesamiento de arroz (de ahí el nombre "risiera", que significa "arrozal" o "fábrica de arroz" en italiano).[2][3] En la década de 1940 se encontraba ya en desuso, pero ofrecía la estructura y los espacios adecuados para el internamiento de prisioneros.

Establecimiento del campo

Tras el armisticio italiano de septiembre de 1943, la ciudad de Trieste, junto con las provincias de Udine, Gorizia, Pola, Fiume y Liubliana, pasó a formar parte de la denominada Operationszone Adriatisches Küstenland (Zona de Operaciones del Litoral Adriático), bajo control directo del Tercer Reich.[3] Las autoridades nazis requisaron la fábrica de arroz y la transformaron en un campo de concentración.

La Risiera cumplió múltiples funciones:[4][2][3]

  • Centro de detención e interrogatorio para partisanos capturados
  • Campo de tránsito para deportados destinados a Buchenwald, Dachau y Auschwitz
  • Depósito de bienes confiscados a las víctimas
  • Lugar de ejecución y cremación de cuerpos
  • Centro de detención y eliminación de rehenes, partisanos, presos políticos y judíos

Funcionamiento y crímenes

Desde octubre-noviembre de 1943, la Risiera funcionó como campo de tránsito para deportados destinados a los campos de concentración alemanes y polacos.[3] Entre los prisioneros se encontraban:

  • Partisanos de la Resistencia italiana y eslovenos
  • Opositores políticos
  • Judíos italianos y extranjeros
  • Civiles sospechosos de colaborar con la resistencia

Los prisioneros políticos eran frecuentemente sometidos a torturas o utilizados como rehenes para ser ejecutados en caso de represalias.[3] Antes de ser asesinados, eran obligados a desnudarse. Según los cálculos realizados durante el proceso judicial celebrado en Trieste en 1976, basados en la ropa almacenada, las víctimas asesinadas en la Risiera fueron al menos 2000, excluyendo a los judíos. Otras fuentes italianas y yugoslavas elevan la cifra a 3000-4000 víctimas.[3]

El 4 de abril de 1944 entró en funcionamiento un horno crematorio,[2] el único activo en Italia, donde fueron incinerados los cuerpos de las víctimas asesinadas en el propio campo o en otros lugares de la región. Los métodos de ejecución incluían el gas de los motores de camiones y disparos en la nuca.[3] Las cenizas y restos óseos del horno crematorio eran arrojados al mar.

Los judíos, en su mayoría, pasaban por la Risiera en tránsito hacia Auschwitz, y solo algunos considerados "no transportables" eran asesinados en Trieste.[3]

Espacios del campo

El complejo de la Risiera estaba compuesto por varias estructuras con diferentes funciones:[2]

  • La "cella della morte" (celda de la muerte): un espacio donde eran encerrados los prisioneros traídos de las cárceles o capturados en redadas, destinados a ser ejecutados y cremados en el plazo de pocas horas.
  • Las 17 celdas: cada una albergaba hasta seis prisioneros, reservadas especialmente para eslovenos, croatas, partisanos, presos políticos y judíos destinados a la ejecución. Las dos primeras celdas se utilizaban para la tortura y para el depósito de las pertenencias requisadas a los prisioneros.
  • Edificio de cuatro plantas: en sus amplios dormitorios se recluía a judíos, prisioneros civiles y militares destinados principalmente a la deportación a Alemania y Polonia, incluyendo hombres, mujeres de todas las edades y niños incluso de pocos meses.
  • Edificio central: utilizado como cuartel (caserma), alberga en la actualidad el museo y los restos del horno crematorio.

Víctimas destacadas

Entre las víctimas asesinadas en la Risiera se encuentra la partisana Virginia Tonelli, militante comunista y enlace de las Brigadas Garibaldi, que fue quemada viva en el horno crematorio el 29 de septiembre de 1944 tras ser brutalmente torturada durante diez días sin revelar información sobre sus compañeros.[5]

Otras víctimas notables incluyen numerosos partisanos italianos y eslovenos capturados en la región.

El proceso judicial de 1976

En 1976 se celebró ante la Corte de Assize de Trieste un proceso contra uno de los criminales nazis que gestionaron el campo, Joseph Oberhauser, comandante de la Risiera. El otro imputado, August Dietrich Allers, que había sido comandante del Einsatzkommando Reinhard, falleció durante la fase instructoria. Oberhauser, que en ese momento trabajaba como cervecero en Múnich y se encontraba en rebeldía, fue condenado a cadena perpetua, sentencia que nunca se ejecutó.[3]

El proceso de Trieste fue considerado parcial, no solo por su limitada capacidad para identificar y castigar a todos los responsables, sino porque la acusación pública, con la anuencia del juez instructor, lo circunscribió exclusivamente a los hechos de supresión de personas que "ciertamente no habían desarrollado actividades contrarias a los intereses militares de la autoridad ocupante". Es decir, se limitó a las víctimas consideradas "inocentes", excluyendo a las mucho más numerosas víctimas "no inocentes" (partisanos y detenidos políticos). Las solicitudes presentadas por la ANPI y otras partes civiles para ampliar el proceso fueron rechazadas por presunta prescripción.[3]

Liberación y posguerra

El horno crematorio fue hecho explosionar por los alemanes en su huida a fines de abril de 1945 para ocultar las evidencias de los crímenes.[3] Durante los años de posguerra, el complejo permaneció abandonado y en estado de deterioro.

El monumento nacional

Creación del museo

En 1965, la Risiera di San Sabba fue declarada Monumento Nacional por decreto del Presidente de la República Giuseppe Saragat.[2][3] Posteriormente, se encargó al arquitecto Romano Boico la rehabilitación del espacio y su transformación en un museo cívico y lugar de memoria. El monumento fue inaugurado en 1975 tras las obras de reestructuración, convirtiéndose en el Civico Museo della Risiera di San Sabba.[2]

El diseño museográfico de Boico buscó preservar la estructura original respetando su valor histórico, integrando elementos simbólicos como la celda conmemorativa y el espacio que albergaba el horno crematorio.

Espacios del memorial

El monumento incluye:[1][2]

  • Las antiguas celdas de detención, incluyendo la "cella della morte"
  • Las 17 celdas para prisioneros destinados a ejecución
  • El edificio de cuatro plantas donde se recluía a los deportados
  • El espacio del horno crematorio, con los restos de la estructura original y una escultura conmemorativa
  • Una exposición permanente sobre la historia del campo y la persecución nazi-fascista
  • Un archivo histórico y centro de documentación
  • Un auditorio para actividades educativas y conmemorativas

Simbolismo

La Risiera di San Sabba es considerada el símbolo de la tragedia de la deportación y el exterminio en Italia. Cada año, el 27 de enero (Día Internacional de Conmemoración de las Víctimas del Holocausto) y el 25 de abril (Fiesta de la Liberación de Italia), se realizan ceremonias oficiales en el monumento en presencia de las más altas autoridades del Estado italiano.

Véase también

Referencias

Bibliografía

  • Matta, T. (2001). "Risiera di San Sabba". En Collotti, E.; Sandri, R.; Sessi, F. (eds.). Dizionario della Resistenza (en italiano). Vol. 2. Turín: Einaudi. pp. 432-437.
  • Franco, Gianfranco (1995). La Risiera di San Sabba (en italiano). Trieste: Editoriale Libraria.
  • Mantelli, Brunello (2000). La Risiera di San Sabba: storia e memoria (en italiano). Turín: Einaudi.
  • Karlsen, Patrick (ed.) (2022). Dizionario della Resistenza alla frontiera alto-adriatica. 1941-1945 (en italiano). Udine: Gaspari.

Enlaces externos