Saltar a: navegación, buscar

Sabana-Camagüey

Ecosistema Sabana-Camagüey
Información sobre la plantilla
Error al crear miniatura: Falta archivo

Zona Norte de Cuba
Localización
País(es)Bandera de Cuba Cuba
Provincia(s)Matanzas-Camagüey
Municipio(s)Punta de Hicacos,Bahía de Nuevitas
Características
Longitud75,000 km2
Ecosistema Sabana Camagüey. Situado al norte central de Cuba, abarca el archipiélago Sabana-Camagüey y más de 2500 cayos, su plataforma marina, la Zona económica exclusiva oceánica, y las cuencas hidrográficas asociadas. Posee un heterogéneo mosaico de hábitat marinos y terrestres, una gran diversidad biológica, con especies endémicas y migratorias, que privilegian a este ecosistema en el Gran Caribe.

Geografía

Población

La población residente en el ESC era de 1’667,638 habitantes en el 2004, incrementándose en los últimos 20 años en aproximadamente un 19%. Ésta se distribuye en 40 municipios de los cuales 17 son costeros y la proporción urbana es de 78.30%. Las mujeres constituyen el 49.63%.

Extensión

Ocupa un área de 75.000 km2 a lo largo de la zona norte de Cuba entre Punta Hicacos provincia de Matanzas y la Bahía de Nuevitas (Camagüey). Está representado por el archipiélago del mismo nombre y su plataforma marina (8,311 km2), la zona económica exclusiva (43,800 km2) del océano adyacente, y las cuencas hidrográficas asociadas (19,401 km2). (Alcolado et al., 1999)

Flora y fauna marina

La plataforma marina posee una gran extensión de formaciones coralinas, que se extienden a todo lo largo de su borde externo (390 km2), así como extensa zonas de pastos marinos (5.625 km2) con diferentes tipologías y una variada flora y fauna. Muchas especies de los cuerpos de agua interiores de la plataforma marina, migran a las zonas arrecifales y prearrecifales para desovar. En varios puntos de arrecifes frontales, se producen importantes agregaciones de especies comerciales de peces en tiempos de reproducción. De igual manera, muchas especies de peces de arrecife, utilizan las áreas interiores para cría y alimentación, de modo que se mantiene un intercambio constante de materia y energía entre estos sistemas.

Los cayos que la bordean exhiben una bien conservada variedad de formaciones vegetales, y muchos poseen en sus costas meridionales hermosas playas de arenas blancas y aguas transparentes de impresionantes tonalidades (182 km2). Estas formaciones vegetales, de gran importancia mundial (Dinerstein et al., 1995), incluyen además de los manglares, bosques semideciduos (177 km2), bosques siempreverdes micrófilos (299.6 km2), y matorrales xeromorfos costeros (70 km2), así como complejos de vegetación de costa arenosa y costa rocosa, y comunidades halófitas, entre otros. El archipiélago alberga temporalmente o sirve de tránsito a gran cantidad y abundancia de aves migratorias entre Norte y Sudamérica.

Este heterogéneo mosaico de hábitat atesora un elevado nivel de endemismo terrestre, lo que privilegia a este ecosistema como uno de los más ricos en especies en Cuba y el Gran Caribe.

Importancia

Vista de los ecosistemas terrestres y marino costeros en el Archipiélago Sabana-Camagüey

Por sus valores naturales, arqueológicos y científicos, fue designado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente como un área de gran prioridad para la conservación de la biodiversidad. También, por sus valiosos recursos de biodiversidad y su vulnerabilidad a la contaminación desde buques, el archipiélago fue declarado por la Organización Marítima Internacional como Área Marina Sensible Protegida (PSSA), la segunda aprobada por ésta, después de la Gran Barrera Coralina Australiana.

El Archipiélago Sabana Camagüey, junto con la zona costera de la isla de Cuba, está propuesto como una Región Especial de Desarrollo Sostenible, que incluye otras áreas protegidas de categorías de manejo más estrictas, de las cuales varias ya están declaradas. Fue designada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) la Reserva de Biosfera Buena Vista. Más recientemente se declararon cuatro sitios RAMSAR (Reserva de Biosfera Buena Vista, Humedal Norte de Ciego de Ávila, Humedal Norte de Camagüey y el Refugio de Fauna Río Máximo).

Caracterización económica

Error al crear miniatura: Falta archivo
Esquema de ubicación de los principales pedraplenes de la zona
La principales actividades económicas son el turismo, la pesca (segunda zona de importancia del país), la industria azucarera (aunque en el año 2004 se cerraron la mitad de los centrales ubicados en este territorio) y la agropecuaria. Igualmente se realiza la explotación y exploración petrolera costera hacia el oeste, provincia de Matanzas y se proyecta en la región central. Se desarrollan algunas actividades industriales en ciudades y pueblos costeros (tenerías, y fábricas de muebles metálicos, acumuladores, fertilizantes, materiales de construcción, entre otros)..

Las potencialidades naturales de este Archipiélago constituyeron las premisas para el emprendimiento por parte del estado cubano de una política de desarrollo del turismo, la cual constituyó la fuerza motriz más significativa a principios de los años 90. Esta decisión implicó la actuación rápida de sectores involucrados con la implementación de esta política, que generaron importantes presiones sobre los ecosistemas. Dos de ellas fueron: la creación de la infraestructura hotelera en los cayos y la construcción de viales sobre el lecho marino (pedraplenes), para la unión de algunos cayos con la isla principal.

Evaluación de las interrelaciones

La planificación y el desarrollo de estas actividades se realizaron en sus inicios con un enfoque netamente sectorial, priorizando los beneficios económicos a corto plazo, en condiciones de insuficiente nivel de consideración del componente ambiental en el marco regulatorio nacional. Esta etapa se caracterizaba por: limitados conocimientos y la baja introducción de los existentes sobre la biodiversidad y las posibles amenazas a ésta; la poca vinculación entre los planes de manejo de las áreas protegidas y los paisajes productivos; el insuficiente desarrollo y funcionamiento de las instituciones y la ausencia de evaluaciones ambientales integrales y estratégicas. En estas circunstancias los impactos negativos sobre los ecosistemas, empezaron a hacerse evidentes. Los cambios de estado más notorios fueron: la conversión y fragmentación de hábitats, así como los cambios de los patrones de circulación y calidad de las aguas marinas.

La construcción de pedraplenes ha generado cambios significativos en las características oceanográficas y la biodiversidad de la zona. En general, la realización de estas obras alteraron los patrones de circulación de corrientes, limitando el intercambio con aguas oceánicas aledañas y el flujo de agua dulce proveniente de la escorrentía de tierra. En consecuencia aumentó la temperatura, la salinidad, el pH y la eutrofización de las aguas, al mismo tiempo que disminuyó el O2 disuelto en éstas. Además, se incrementó la contaminación del acuatorio por el vertimiento de grandes cantidades de áridos en el mar durante la construcción de estos viaductos, provocando todo ello la disminución de la diversidad de especies y cambios en sus migraciones.

El efecto de dique ejercido por los pedraplenes creó un cambio en el carácter general de la marea y, por tanto, en el régimen de corriente, siendo las bahías más afectadas: Los Perros, Buenavista; San Juan de los Remedios y Jigüey. El ciclo de nutrientes fue alterado fuertemente.

Se afectaron las capacidades del ecosistema de aportar algunos alimentos, de regular procesos, de soportar funciones y por ende contribuir al bienestar humano. En consecuencia, se afectó la producción pesquera por disminución del área de pesca, la productividad y la diversidad, aumentaron los costos de producción de la pesca con la consecuente reducción de los ingresos. Igualmente se afectó la protección costera ante fenómenos meteorológicos, siendo mayor los riesgos por inundaciones. Paralelamente, para asegurar los ingresos que la economía del país requería, para su sustento, se creaban las bases para aumentar las capacidades para la recreación y turismo y para el crecimiento y la diversidad en este archipiélago privilegiado por sus valores naturales y estéticos.

Archivo:Mejoras en el diseño de los pedraplenes más recientes a partir de las lecciones aprendidas.jpg
Mejoras en el diseño de los pedraplenes más recientes a partir de las lecciones aprendidas
La reducción paulatina de los impactos de estas obras sobre el régimen de corrientes marinas y otras variables oceanográficas, fue resultado de un proceso de acumulación de experiencias propias de la ingeniería y de conocimientos científicos, que llevaron a utilizar soluciones más apropiadas. 

Así por ejemplo, se realizaron diversas obras constructivas como la reapertura con un puente del canal cayo Coco-cayo Romano, parcialmente cerrado por un viaducto; la apertura de 11 alcantarillas en el pedraplén Turiguanó-cayo Coco y la construcción de 7 aliviaderos en el dique Estero-Socorro. También se mejoró la relación áreas abiertas/pedraplen (km/km)), tanto en los construidos inicialmente como es el caso de Turiguanó – cayo Coco, como en los mas recientes, según se aprecia en la siguiente tabla. (Morales, A 2001)

Las mejoras introducidas en la construcción del pedraplen Caibarién – cayo Santa María, de los últimos construidos, con la aplicación de las lecciones aprendidas con el diseño y construcción de pedraplén Turiguanó cayo Coco, permitieron atenuar el inevitable incremento de la temperatura y la salinidad en las bahías, sobre todo en las de Buenavista y San Juan de los Remedios. En general se observa, la mejoría de la vegetación del fondo, la transparencia del agua y un aumento de las poblaciones de peces, lo que permitió reiniciar la pesca que había sido suspendida por la extrema degradación del medio.

También el desarrollo de la infraestructura hotelera conllevó a la conversión y fragmentación de hábitats y a la introducción de especies exóticas por diferentes causas. Este proceso transitó por etapas de acierto y desacierto en la búsqueda continúa de alternativas para la inserción armoniosa de las obras constructivas en el entorno natural y su conservación.

Así, los primeros hoteles se caracterizaron por poseer estructuras rígidas próximas a la línea de costa, algo sobredimensionadas, poco contextuales, con soluciones parciales para el tratamiento de los residuales. Como consecuencia se produjo retroceso de la línea de costa y de la duna hacia tierra, pérdida en el volumen de sedimentos y cambios en su granulometría a causa de la erosión, afectando así ecosistemas vecinos de manglar. Se produjeron considerables modificaciones y fragmentaciones de hábitats y paisajes, pérdida o merma local de especies debido al desbroce de extensa zonas para la construcción de hoteles en los cayos. Consecuentemente, se afectaron determinadas capacidades del ecosistema de brindar servicios asociados a sus recursos genéticos, alimenticios, ornamentales y estéticos, a la capacidad reguladora y de control de enfermedades, de calidad del aire y del agua, con determinados cambios en el clima local.

Soluciones posteriores sobre la base del conocimiento, la integración y la comprensión por los que toman decisiones de las ventajas de preservar los servicios que brindan los ecosistemas, junto a las económicas y sociales, permitieron diseñar infraestructuras hoteleras como el hotel Senador, en el cual sus cabañas se soportan sobre pilotes, unidas por pasarelas, con lo que se contribuye a la estabilidad de la dinámica de la duna y por consiguiente con menores afectaciones; fueron construidas plantas compactas para el tratamiento de residuales. El hotel Meliá cayo Coco oculto detrás de la vegetación costera y con un diseño y ubicación que no afectó la duna, fue un resultado importante de la tendencia y estrategia de desarrollo del turismo de playa en este y otros ecosistemas frágiles del país. Por último el hotel Las Brujas, de construcción más reciente, se inserta tan armoniosamente con el entorno, que se mantiene una vegetación completamente conservada y una playa en estado natural.

Hay otras incidencias negativas de la actividad turística sobre el ecosistema, como son la extracción de áridos y de otros materiales para la construcción, la introducción de especies con fines ornamentales, y la limpieza mecanizada de las playas (García et al., en prensa b). Aunque los procesos de erosión costera en el ESC se deben principalmente a causas naturales, los estudios realizados sobre las afectaciones de las playas en algunas zonas hoteleras, demuestran que son factores determinantes en el retroceso de la línea de costa: el mal manejo de la limpieza de las playa; la distribución y mala concepción de los accesos hacia las áreas de baño; la distribución deficiente de los puntos para el desarrollo de actividades náuticas, y la ubicación de objetos de obra sobre las dunas, construidos con anterioridad a la aprobación, en el año 2002, del Decreto-Ley 212 “Gestión de la Zona Costera”. (Guerra et al., en prensa).

Si bien es cierto que las mejoras realizadas en los diseños, ubicación y construcción de los nuevas obras, han permitido cambiar gradualmente la situación inicial, hay aspectos como las demandas competitivas por el agua, los costos para el tratamiento de esta, y para el manejo de los residuales líquidos y sólidos, así como los requerimientos para la climatización, que se han incrementado. Estos pueden ser manejados solamente sobre la base de las tecnologías apropiadas, evaluadas de forma integral tanto desde el punto de vista económico como ambiental.

Es importante destacar que, como consecuencia de este desarrollo, han ocurrido cambios importantes en el estilo de vida de las comunidades y ciudades más cercanas, reflejados en: la orientación laboral y la generación de empleos; el aumento de los ingresos por el turismo local y una mayor satisfacción de las necesidades materiales vinculadas a este ingreso; la ampliación del acceso a los servicios y una mayor oportunidad para la interacción social y económica en la región.

Medidas adoptadas y planes de acción

Un rol especial en el incremento de la capacidad institucional, del conocimiento científico y tecnológico y en la integración de actores, lo ha jugado el “Proyecto PNUD/GEF Sabana Camagüey” iniciado a finales de 1993 con una fuerte aportación financiera del Estado Cubano y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), ejecutado por más 10 años en tres etapas.

Como resultado del trabajo interdisciplinario realizado y las capacidades creadas durante la ejecución de este Proyecto y otros más específicos, se han introducido modificaciones en los planes directores, que toman más en cuenta la dimensión ambiental Entre otros logros del proyecto para la protección y el uso sostenible de la biodiversidad en el Ecosistema Sabana-Camagüey, que complementan los resultados obtenidos en el planeamiento para el desarrollo del turismo, de acuerdo con García et al. (en prensa a) merecen destacarse:

  • La creación de un Órgano de Manejo Integrado Costero (OMIC) para el Ecosistema Sabana Camagüey vinculado al aparato institucional del Gobierno.
  • La generación de alternativas para la adopción del Manejo Integrado Costero.
  • La implementación de un Programa de Monitoreo Ambiental y creación de una Red de Estaciones (laboratorios) de Monitoreo. El desarrollo de un programa de monitoreo y de evaluaciones sistemáticas de la biodiversidad y el medio ambiente con fines de su manejo y conservación, que en el caso de las áreas protegidas ha permitido detener la disminución, y en algunos casos, incrementar las poblaciones de especies identificadas como amenazadas o en peligro de extinción, y el aumento de las colonias de anidamiento de algunas aves acuáticas.
  • La ejecución de un programa de educación y concienciación ambiental del ESC, a nivel local y en los sectores productivos y de servicios, sobre fragilidad e importancia del ecosistema, creándose capacidades para el manejo y la toma de decisiones integrales y compartidas.
Como puede observarse en el análisis expuesto anteriormente, las interrelaciones existentes entre las fuerzas motrices, las presiones, los impactos y las respuestas, son objetivas, verificables, dirigibles y cambiantes.
Error al crear miniatura: Falta archivo
Análisis de las principales interrelaciones en el Archipiélago Sabana-Camagüey

El desarrollo del turismo, y en especial la construcción de viaductos y de hoteles, generaron modificaciones en los componentes ambientales, que se manifiestan en las variaciones en los patrones de circulación marina, conversión de hábitats, cambios en la flora y fauna y aumento de contaminación del agua, el suelo y el aire. Estos cambios de estado expresados en indicadores y variables pueden tener tendencias positivas o negativas. Así, aparecen modificaciones en los servicios que brindan estos ecosistemas, nuevas demandas, competencias y la ocurrencia de riesgos antes no considerados. Se modifican estilos de vida, aumentan algunos ingresos y se crean empleos, que son indicadores del bienestar humano. En el caso del Ecosistema Camagüey, la implementación de respuestas (acciones y medidas) dirigidas a las fuerzas motrices (planes directores); la aplicación de tecnologías y sistemas integrales mas acordes a las características de estos ecosistemas entre las que se encuentran la adecuada gestión ambiental y programas de monitoreo y evaluación, las evaluaciones ambientales estratégicas considerando las interrelaciones y programas transversales donde el manejo integrado costero y la educación ambiental juegan un rol determinante. La adopción de estas medidas ha posibilitado armonizar paulatinamente la conservación y manejo sostenible del medio ambiente con el desarrollo socio – económico. Las capacidades creadas, el conocimiento utilizado y la integración entre actores, han sido pilares para estos logros.

Enlaces externos

Fuente