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Ambiente Pelágico

Ambiente Pelágico
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Concepto:El término "pelágico" deriva de la palabra griega pelágos, que significa océano, utilizada para nombrar a una de las dos grandes divisiones ecológicas del mar, es decir el dominio pelágico o de las aguas marinas, siendo la otra el dominio del fondo o bentónico.
Ambiente pelágico . El ambiente o dominio pelágico es el formado por las aguas libres que no están en contacto con el fondo. Esta masa de agua se ha compartimentado en sentido vertical y en sentido horizontal.

En la dimensión vertical se pueden distinguir las zonas Epipelágica, Mesopelágica, (zonas fóticas o iluminada): Batipelágica, Abisopelágica, Hadopelágica,( zonas afóticas o sin luz). -Si se considera la dimensión horizontal se distinguen las siguientes -Nerítica – (Comprende las aguas situadas sobre la plataforma continental) y Oceánica – (Comprende el resto de las aguas del ambiente pelágico).

Principales divisiones de la vida en el Océano

Los océanos cubren casi tres cuartas partes de la superficie terrestre. La vida se extiende hasta sus zonas más profundas, pero los organismos fotosíntéticos se limitan a las zonas superiores iluminadas. El mar tiene una profundidad media de 3 km y , excepto por una fracción relativamente pequeña de la superficie, es oscuro y frío. Por consiguiente la mayor parte de su volumen es habitado por bacterias, hongos y animales, no por plantas.

Hay dos divisiones principales de la vida en el océano abierto: la pelágica ( de flotación libre) y la bentónica (habitante del fondo). Un componente principal de la división pelágica es el plancton (fito y zooplacton) Está compuesto por algas, protistas, pequeños camarones, huevos y larvas de muchos peces e invertebrados.

La división bentónica contiene los animales sésiles, tales como corales, esponjas, anémonas de mar, almejas y otros animales móviles, tales comogusanos, estrellas de mar, moluscos, crustáceos y peces.

Tipos de Biomas Marinos

Las condiciones varían mucho de una parte a la otra del océano; esto implica que los seres vivos no son los mismos en todos los lugares. Por ello en los océanos distinguimos distintos tipos de biomas con determinadas características y formas de vida.

Zona Litoral

Es una zona de transición entre el océano y la tierra. Está bien iluminada y en ella encontramos algas, moluscos, equinodermos y otros.

Zona Nerítica

Esta situada a continuación de la zona litoral, sobre la plataforma continental, por lo tanto la profundida es mayor, pero sigue estando bien iluminada. Organismos planctónicos y bentónicos abundan en ella.

Zona Pelágica

Es la más alejada de la costa, está constituida por: Una zona fótica o zona iluminada en la que encontramos algas y peces y una zona afótica que a su vez se divide en batial y abisal; al carecer de luz no podemos encontrar vegetación alguna.

Zona pelágica, oceánica o de alta mar

Diferentes zonas existentes en el mar

Se extiende desde donde termina la plataforma continental y comienza el talud continental hacia el interior. De acuerdo a la profundidad se divide en cuatro subzonas:

  • Fótica o epipelágica: desde la superficie hasta cerca de los cien metros de profundidad. Es donde se concentra la mayor parte de la vida marina.
  • Mesopelágica: va desde los cien metros hasta los mil. En esta zona la luz escasea hasta llegar a la oscuridad. La presión es de cien atmósferas en la parte más profunda. Es habitada por grandes calamares, perseguidos y comidos por los cachalotes que bajan desde la superficie, y peces de profundidad, dotados de órganos bioluminiscentes (brillan produciendo luz) y grandes bocas con dientes afilados.
  • Batipelágica: se encuentra entre los mil y los cuatro mil metros. La oscuridad es total y la vida es escasa y poco conocida. Hay muy poco oxígeno disuelto y la temperatura es baja y constante.
  • Abisopelágica: bajo los cuatro mil metros hasta el fondo de las fosas oceánicas. La ausencia de oxígeno es mayor. En esta zona solo pueden sobrevivir animales de metabolismo lento, como las holoturias y ciertas bacterias descomponedoras que no necesitan oxígeno para sobrevivir.

La vida en el dominio pelágico.

Entre los seres pelágicos se pueden considerar dos categorías, en una de ellas se incluyen aquellos que son arrastrados pasivamente por la actividad de las aguas por estar flotando en ellas, aunque en ocasiones estén dotados de débiles apéndices de locomoción, insuficientes para oponerse a la acción de las corrientes, las olas o los vientos; la otra se halla integrada por los que tienen medios adecuados para luchar y vencer estos factores al poseer órganos de natación capaces de contrarrestarlos. A los primeros se les considera estrictamente formadores del plancton y, a los segundos, del necton.

No basta considerar como animales pelágicos a todos aquellos que son susceptibles de nadar. Muchos peces, como los lenguados, las rayas y ciertos pulpos, son efectivamente capaces de nadar y hasta de desplazarse a cientos de metros sobre el fondo; pero su vida está tan ligada y dependiente de él, que sería improcedente incluirlos como animales pelágicos.

No queda otro recurso que limitar a los seres que forman el dominio pelágico a aquellos que se caracterizan por su independencia biológica con respecto al fondo, y aun así, y a pesar de la amplitud de esta limitación, se ofrecen con frecuencia muchas dudas para determinar si una especie es pelágica o no. En gran cantidad de casos, una misma especie pasa por épocas de su vida formando parte del dominio pelágico, en tanto que en otras es netamente del fondo.

Ejemplos de animales y vegetales con vida pelágica

Fundamentalmente en este grupo se van a encontrar los sargazos, que forman grandes praderas de algas flotantes, como la que se encuentra en el Mar de los Sargazos, considerado como un inmenso remolino del Océano Atlántico que llega muy cerca de las costas del continente americano. En este mar las aguas tibias que lo forman se remansan y sobre sus olas crece una inacabable vegetación de plantas flotantes movidas según los impulsos del mar y de los vientos.

Entre los sargazos vive una población muy heterogénea de animales que apenas es distinguible, debido a que toma formas y coloraciones que imitan con exactitud sorprendente a estos vegetales.

Viven también en los mares de algas pelágicas, pequeños cangrejos parduscos de cuerpo aplanado en forma de hoja; algunos camaroncillos de color rojizo, llamados quisquillas, y varias babosas de mar, como las escielas y los glaucos adornados de airosas prolongaciones que les sirven para respirar; el color de su cuerpo es azulado por encima y blanco por debajo, lo que contribuye a que sean poco visibles entre las algas.

En los mares fríos que presentan condiciones ambientales más adversas se acentúan estas características, por lo que se encuentran habitados por muy pocas especies que, sin embargo, cuentan con grandes cantidades de individuos, como por ejemplo el arenque del Mar del Norte. En cambio, en los mares templados y cálidos, en donde las condiciones son más benignas, la diversidad de especies es muy grande, mientras que el número de individuos por especie disminuye.

Entre los invertebrados que pueden considerarse como pelágicos están los calamares, que tienen cuerpo pisciforme provisto de un par de aletas posteriores y que son capaces de impulsarse hacia atrás o hacia adelante expulsando de su cuerpo chorros de agua.

Peces Pelágicos

Los peces pelágicos pueden dividirse en dos grupos en relación con la región donde se encuentran:

  • Pelágicos costeros: Se puede subdividir en litorales y en costeros propiamente dichos.
  • Pelágicos oceánicos: Se localizan a considerable profundidad, pero desligados completamente del sustrato, se les llama batipelágicos.
  • Las familias de peces pelágicos litorales son poco numerosas; las principales son las de los aterínidos como los róbalos y las de los engráulidos como las anchovetas. En estas aguas se encuentran también juveniles de algunas especies pelágicas costeras y pelágicas oceánicas, que pasan los primeros estadios de su vida en este ecosistema litoral, en donde disponen de alimento y condiciones adecuadas de salinidad y temperatura.

Los engráulidos agrupan gran cantidad de especies: la mayoría de los géneros Engraulis y Anchoa conocidos con el nombre común de anchoveta y anchoa respectivamente, distribuidas tanto en el Océano Pacífico como en el Atlántico, y todas de un tamaño no superior a los 15 centímetros. Forman cardúmenes muy grandes sumamente compactos, como en el caso de la población de anchoveta que se localiza en la corriente fría del Perú, estimándose que ha llegado a alcanzar en algunos años de 15 a 20 millones de toneladas.

Viven junto a las orillas y, a veces, se alejan un poco de las costas, buscando corrientes de agua fría ricas en alimentos. Estos peces desempeñan un papel importante en la cadena trófica, ya que sirven de alimento a otras muchas especies piscícolas y también son perseguidos por las aves que viven en las costas.

  • Entre los peces pelágicos costeros, propiamente dichos, se observa un comportamiento muy particular que hace que tengan un tipo de vida gregario o que sean solitarios. Los gregarios son aquellos que viven en compañía de otros peces de su misma especie, siendo los más comunes los de las familias de los escómbridos.

Los solitarios son más comunes en esta zona costera y pertenecen a los peces cartilaginosos como los tiburones, la mayoría de los cuales son carnívoros y depredadores, y junto con el hombre representarían el nivel trófico superior de este sistema y, por tanto, su regulador.

Casi todos los peces pelágicos costeros tienen su cuerpo de un color verdoso o azulado en la mitad dorsal y blanco en la ventral, son alargados y, en general, típicamente pisciformes, aunque pueden presentar diversas modificaciones. Los clupeidos son los más típicos pobladores de este medio, están distribuidos por todos los mares y constituyen uno de los recursos pesqueros más importantes en todos los países. Los géneros más comunes son Clupea, Opistonema y Sardinela, peces llamados generalmente sardinas.

Algunas especies de atunes pequeños, como el bonito, son frecuentes también en aguas costeras, tienen su talla adulta menor a 30 centímetros y pueden reunirse en grandes cardúmenes constituyendo, en algunas naciones, parte importante de la pesca comercial.

Los típicos depredadores pelágicos solitarios son los tiburones, que pertenecen al grupo de los elasmobranquios o peces cartilaginosos, y es muy difícil limitarlos a una residencia definida, pues algunos visitan los fondos de la plataforma y pueden encontrarse indistintamente en aguas costeras y oceánicas; sin embargo, la mayoría de las especies son costeras.

Los peces pelágicos se caracterizan por tener un cuerpo fusiforme, robusto, con fuertes aletas caudales, lo que les permite ser buenos nadadores y por tanto realizar migraciones de considerables distancias, como los atunes, las caballas y las albácoras, que atraviesan el Atlántico y visitan zonas de condiciones ambientales tan distintas como las costas de Noruega y el Mediterráneo]]; pueden soportar diferentes temperaturas gracias al peculiar sistema circulatorio superficial que han desarrollado y que les permite independizar su temperatura corporal de la del medio ambiente.

  • La comunidad de peces pelágico-oceánicos tiene características anatómicas y fisiológicas similares a las de los costeros, pero todo su ciclo vital es más largo, y los procesos de alimentación y reproducción están ligados a especiales condiciones que se deben a que se desplazan en zonas muy amplias, a veces muy alejadas entre sí, y que exigen largas migraciones. Aunque son de rápido crecimiento y elevada fecundidad, la densidad de su población es menor y su desarrollo más lento. La explotación económica de este ecosistema es de considerable interés, pero costosa y sujeta a fluctuaciones, por lo que se tiene que tomar en cuenta una regulación estricta de las pesquerías para evitar el agotamiento de las especies.

El dominio de la vida pelágica representa la ruptura con las costas de muchos animales de diversas especies que se mueven constantemente y en este ambiente prosperan y se reproducen más y mejor, y forman poblaciones de gran interés científico y económico para la humanidad

Fuentes