Cultura informacional

De EcuRed
Cultura informacional
Información sobre la plantilla
Concepto:Es la habilidad para reconocer una necesidad de información y la capacidad para identificar, localizar, evaluar, organizar, comunicar y utilizar la información de forma efectiva, tanto para la resolución de problemas como para el aprendizaje a lo largo de la vida.

Cultura informacional. Constituye un elemento esencial en el desarrollo de la sociedad de la información y el conocimiento. Es, a partir de la cultura informacional, que el hombre adquiere habilidades que faciliten el uso, acceso, manejo, distribución y procesamiento de la información mediante los ambientes intensivos en los cuales se desarrolla hoy el recurso de información. La adquisición de cultura informacional es una de las misiones más importantes de las instituciones de información científico-técnica.

Contenido

Antecedentes y desarrollo

En la primera mitad del siglo XX, la cultura se veía como un freno para el desarrollo, no es hasta las conferencias de la UNESCO de Venecia en 1970 y de México en 1982, que cambia este paradigma y pasa a constituir un valor estratégico en beneficio del desarrollo.

Precisamente, en estas décadas, se gestan grandes transformaciones en la sociedad, debido al desarrollo de las tecnologías de la información (TIC). El valor estratégico que igualmente alcanza, a partir de este período, la información, para el desarrollo de cualquier disciplina, los convierte en principales agentes de cambios.

Primera revolucción industrial

Frente a una primera revolución industrial sustentada en la máquina de vapor, y una segunda, soportada en la utilización masiva de la electricidad, la actual tercera revolución -que supone el auge del sector terciario- tiene como núcleo básico y materia prima la información y la creciente capacidad para gestionarla, especialmente en los campos de tratamiento de la información simbólica por medio de las TIC.

Ante estos cambios, se despliegan una serie de cambios, que van a modificar esferas como la de la información, que van a variar la forma de actuar de muchas de las proyecciones de las instituciones de información, e incorporará algunas novedosas. Los procedimientos para el procesamiento, divulgación y recuperación de la información, integran nuevos métodos y herramientas. Se despliega entonces, un aumento insospechado de la producción informativa, surge un nuevo tipo de información, la digital y se incrementan constantemente distintos soportes de información.

Telecomunicaciones

Las telecomunicaciones dan un salto vertiginoso, mejoran considerablemente las comunicaciones entre los continentes, con el desarrollo de la fibra óptica, el satélite, los diferentes países pueden interconectarse, como consecuencia de esto y las tecnologías de la información, se crea un nuevo espacio, Internet, donde puede accederse a la información hospedada en cualquier parte del mundo, y puede verse desde cualquier lugar.

Estos adelantos crean aún mas diferencia entre los países desarrollados y aquellos en vías de desarrollo, como le llaman muchos autores, crean una “brecha digital”, que conlleva a la necesidad de tomar medidas para enfrentar esta situación.
“La cuestión central en el debate sobre la brecha digital no debería ser cuál es la mejor forma de llevar las TICs a los pobres, sino cuál es la mejor forma de que los pobres obtengan ventajas de las TICs para mejorar su situación”.
Menou MJ

La posibilidad del intercambio entre estos sectores pobres produciría grandes beneficios entre ellos; así como su integración con el mundo. Evoluciona además, el medio educativo, se renuevan los modelos de enseñanza para la adaptación a las nuevas modificaciones que experimenta la sociedad, que forma y moldea a los individuos para enfrentarse a la vida productiva. Algunos gobiernos de diferentes naciones, han participado de forma activa en el desarrollo de las comunidades. Las mejoras sociales exigen una comprensión más profunda y más extendida de cómo encontrar y utilizar la información auténtica adecuadamente. La educación y formación en los sistemas de enseñanza, el aprendizaje continuo y la alfabetización informacional son esenciales para estas mejoras.

A finales del siglo XX se sumergió en grandes cambios que cuando la sociedad de esos momentos se transformó en una nueva sociedad con una nueva cultura. Según Castells:
“Una nueva sociedad surge siempre y cuando pueda observarse una transformación estructural en las relaciones de producción, en las relaciones de poder y en las relaciones de experiencia. Estas transformaciones conllevan una modificación igualmente sustancial de las formas sociales del espacio y el tiempo, y la aparición de una nueva cultura”

La sociedad de la información. Nuevo usuario

En las últimas décadas del siglo XX, comenzó a surgir la llamada sociedad de la información. Esta nueva sociedad impone un nuevo usuario. Con los modelos establecidos por los programas de educación de usuarios hasta esos momentos, los usuarios eran capaces de desenvolverse en el mundo de la biblioteca para satisfacer sus necesidades informativas, pero este nuevo usuario necesita capacidades y habilidades no sólo para desenvolverse en la biblioteca, sino para una relación óptima con la información, se comienza a hablar de alfabetización informacional y a desarrollarse programas sobre estas nuevas alfabetizaciones, en los que el usuario debe alcanzar las destrezas y habilidades necesarias para el manejo de las tecnologías de la información y en el acceso, manejo y uso efectivo de la información, tanto para su desempeño laboral como individual.

En el uso de la información

La necesidad de crear una cultura en el uso de la información es el resultado del volumen actual de información que circula en la sociedad y el gradual desarrollo que han alcanzado las tecnologías de la información, como expresara Córdoba S en uno de sus artículos

“La necesidad de fomentar el uso de la información por parte de los usuarios, la insistente urgencia de que el usuario aprenda a sacarle provecho a la tecnología, el uso masivo de la tecnología de la información ante una sociedad “informaticionalizada”, inducen a pensar que nuestra misión como profesionales no sólo se trata de alfabetizar sino de ir más allá ”.

Este es un tema que suscita actualmente gran interés entre los profesionales de la información.

Cornella define la cultura informacional como
"La habilidad de entender y emplear información impresa en las actividades diarias, en el hogar, en el trabajo, y en los actos sociales, con la finalidad de cumplir los objetivos de uno, y de desarrollar el conocimiento y el potencial propio".
En la definición de Menou, la simplifica a
"la habilidad de los individuos o grupos de hacer el mejor uso posible de la información".
A la vez, Páez Urdaneta reconoce el desarrollo de la cultura informacional como un factor fundamental para la introducción de cambios en el sector bibliotecario y considera la cultura informacional
“como el conjunto de competencias y actitudes que los beneficiarios actuales y potenciales del servicio de información exhiben como factores que tomaran los usuarios frente a los productos y servicios de información”.

Según las definiciones anteriores, para el logro de una cultura informacional, deben cumplirse los objetivos que se pretenden alcanzar con la alfabetización informacional; considera la cultura informacional como la adquisición de un conjunto de habilidades y conocimientos para un correcto uso de la información y poder así desenvolverse satisfactoriamente en su participación y desempeño en la sociedad.

En el plano individual, una persona alfabetizada y con una cultura informacional sería capaz de responder satisfactoriamente a las exigencias que impone el desarrollo de la sociedad actual, tendría entonces mayor capacidad para adaptarse y aprender a enfrentar estos cambios.

Forma de comportamiento y conocimiento

De forma general y desde el punto de vista de la cultura como forma de comportamiento y conocimiento que identifican a una comunidad de individuos, la cultura informacional sería el resultado de un proceso permanente de alfabetización en el uso de la información, que provocaría, con el tiempo, cambios en las sociedades, donde los individuos tendrían las habilidades y destrezas necesarias para un manejo adecuado de la información: uso, acceso, manejo o procesamiento, para generar además, nuevos conocimientos que sirvan al desarrollo de la sociedad o comunidad donde este se desenvuelve, y para la utilización de las tecnologías informáticas; estas competencias serían multidisciplinarias, y aplicables en cualquier campo, los individuos estarían preparados para enfrentar nuevos cambios.

En el desarrollo de esta cultura intervendrían según la Dra. Ponjúan , la dimensión humana, la información y la infraestructura.
“El vínculo entre la dimensión humana y la dimensión información generalmente origina el conocimiento. La relación entre la dimensión humana y la infraestructura deja un espacio donde se establecen determinadas relaciones que pueden tener diferentes niveles de actividad y distintas características. El vínculo entre la infraestructura y la información posibilita una reserva de desarrollo a explotar por la dimensión humana. El vínculo entre la infraestructura y la dimensión humana genera el contenido de esta relación, es decir, la cultura. Cuando ese conocimiento interactúa en un espacio que tiene un potencial de desarrollo es que existe la cultura informacional”

Debido a las características de la cultura, que es un proceso lento, reflejo de características, comportamiento y aptitudes de los individuos de una sociedad, adquiridos en el tiempo de generación a generación, la aplicación de programas de alfabetización en información debe contribuir a la adquisición de competencias desde la niñez, a partir de los primeros grados de la educación primaria, para que, por medio de una educación y formación continua a lo largo de toda la vida, se conviertan en parte indisoluble de este, aquellas habilidades y hábitos necesarios para enfrentarse a una sociedad donde la información a tomado un alto valor. Con esta concepción, las unidades de información tienen grandes posibilidades de llevar a los individuos a alcanzar una cultura informacional.

Es por ello, que los sistemas de información también deben potenciarse como los centros culturales más importantes de la escuela y su entorno así como estimular el estudio y crecimiento independiente, desarrollar un trabajo más profundo y responsable con los programas emprendidos en cuanto a la promoción de la lectura, del medio audiovisual y la alfabetización en información para lograr que la cultura informacional sea un componente intrínseco del desarrollo humano y de la conducta aspirada por el propio individuo que aprende cotidianamente.

Un individuo, en una sociedad, donde exista visiblemente una cultura del uso de la información deberá valorar la información, responsabilizarse con su uso, aprovecharla al máximo y representarla para su beneficio personal y de su entorno.

Crear una cultura informacional no es fácil, no es sencillo modificar las actitudes de los individuos, alterar su voluntad frente al desarrollo de la sociedad, porque conlleva una transformación profunda que impacta los valores, políticas, conductas y normas, debido al conformismo; esta dificultad radica en que, una vez que los valores se encuentran bien establecidos, llegan a formar una parte activa de la personalidad de los individuos; sin embargo, por complejo que resulte, no es una misión imposible, aunque sí debe ser un trabajo cuidadoso, bien pensado, planeado y que responda a necesidades objetivas.

Como planteara Cornella
“… de la misma forma que una sociedad moderna no puede permitirse ciudadanos sin educación (analfabetos o incultos), tampoco puede permitirse ciudadanos informacionalmente incultos”
Ahora bien,
“Las bibliotecas, con el apoyo de las tecnologías de la información y la comunicación, se encuentran entre las instituciones que están obligadas a crear nuevos escenarios para que el mayor número de ciudadanos tengan acceso al conocimiento ”.

Con la implementación continúa de los programas de alfabetización informacional, se busca lograr que los individuos de todas las comunidades y naciones, se encuentren aptos para convivir con las transformaciones que surgen actualmente y con las que están por llegar, mientras crea nuevos valores y nuevos patrones de conducta frente a la información, que los diferencian de culturas anteriores y forman una nueva, que se le ha llamado “cultura informacional”. Esta constituirá “una categoría jerárquicamente superior a la del alfabetismo informacional”

Por estas razones, la formación de usuarios implica nuevas estrategias para responder a nuevas necesidades. Se necesita superar la limitación que implica la educación de usuarios al entender de forma unilateral el lugar del individuo en el proceso de información. La transformación de esta educación de usuarios en alfabetización informacional es el tributo más significativo a la cultura informacional.

En el desarrollo de esta nueva cultura, la responsabilidad de esta nueva alfabetización recae principalmente en los nuevos profesionales de la información, los cuales se suman y preparan para asumir la formación de nuevas generaciones en auténticos profesionales de la información y de nuevos usuarios alfabetizados en información. Habrá que seguir a la búsqueda de ayuda en
“cumbres mundiales y reuniones sobre el tema, con el objetivo de captar la atención de gobiernos y estados, así como del resto de las entidades que pueden respaldar estas acciones”.

Fuente