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José Martí: la originalidad en el arte

José Martí: la originalidad en el arte
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La originalidad de Jose M.JPG
Ensayo
Editorial:Capiro
ColecciónMargen Apasionado
ImprentaCombinado Poligráfico de Santa Clara
EdiciónMiriam Artiles Castro
Diseño de cubiertaDéborah García Morales
IlustracionesFragmentos de Dos Ríos, de Carlos Enriquez
Primera edición2003
Ejemplares1 000
ISBN959-265-033-0
PaísCuba Bandera de Cuba Cuba

José Martí: la originalidad en el arte. . Textos que repasan la crítica artística que legara José Martí acerca de la originalidad y la autenticidad en el arte, reiterado interés reflexivo y conceptualizador que sugiere toda una teoría. Ofrece todas las armas necesarias para estimular y conducir de manera certera numerosas investigaciones futuras en esta dirección.

Motivos

Con los títulos Pasión en la música en Martí (1953) de Orlando Martínez y José Martí: arquitectura y paisaje urbano (1988) de Eliana Cárdenas, la posterior aparición del libro José Martí: imagen, crítica y mercado de arte (1997), de Adelaida de Juan, se ha venido a dejar conformada una trilogía de estudios capitales para el tema de la crítica artística martiana, insuperados hasta la fecha en sus respectivas materias.

Cualquier acercamiento a esta u a otra zona de la obra escrita de José Martí, supone amplísima posibilidades –y altas probabilidades- de descubrir aristas inexploradas o poco atendidas, potencialmente enriquecedoras en distintas direcciones, una de ellas la del pensamiento teórico. De hecho, la literatura ensayística sobre la crítica artística martiana ya se aproxima al centenar de títulos y, sin embargo, no parece significar aún la importancia que dentro de ese relevante corpus teórico adquiere un concepto como el de la originalidad.

Aceptándola como una práctica creativa ya profusamente abordada dentro de su quehacer revolucionario multifacético, en la crítica artística martiana resulta llamativa en una primera apreciación la frecuencia léxica del adjetivo «original» cuando se describen procesos o se enjuician pintores, tendencias o cuadros, acompañados por un conjunto de términos correlativos.

Y una segunda apreciación, con intenciones ya específicamente dirigidas, genera que los comentarios revelados en tales contextos, aún dentro de su diversidad y amplitud, están en alto grado cohesionados por una lógica estructuradota, cuyas claves precisan ser sacadas a la luz. Incluso temas reconocidos como medulares del pensamiento estético martiano (misión social del arte o relación contenido-forma en la obra artística), parece guardar una estrecha relación con toda una concepción acerca de la originalidad y la autenticidad en el arte, alguno de ellos el principio teórico aglutinador.

Resultan entonces coincidentes diversas opiniones que reconocen, de entrada, la postura crítica anticolonialista asumida desde sus tempranas crónicas mexicanas por José Martí.

Eliana Cárdenas indica que «un rasgo esencial de la concepción martiana, sobre la cultura, es el reconocimiento de los valores que tienen las manifestaciones genuinas de todos los pueblos». Orlando Martínez interpreta que «Martí quería que el arte se reflejara en la época, para que fuera veraz en su función de documento vivo»; «propugnó con ardor del americanismo artístico. Tenía el empeño nobilísimo de que América hablara con acentos propios, en las letras, en la pintura, en la música: en todo», y añade:

A su amplio sentido del arte, Martí agregaba la necesidad de una poderosa base americanista, como aprovechamiento de un verbo propio que tenía y debía decir muchas cosas, sino muy nuevas en el fondo al menos con originalidades en la forma. América tiene su corazón propio, y él ansiaba que los otros pueblos de la tierra le reconocieran los latidos.

Adelaida de Juan señala cómo Martí «desde temprano insiste en la expresión de lo original» y amplía:

Ese arraigo en lo propio, necesario para el logro de una expresión genuina, matiza en no poca medida su apreciación de los objetos elaborados en las culturas precolombinas. Considerados por muchos en el siglo XIX y aún en éste sólo como objetos de estudio arqueológico, Martí se adelanta a su época y los ve también como expresión de una elaboración cultural de alto rango. Sus acercamientos a los sitios ceremoniales y habitacionales de los pobladores autóctonos de América, muchos de cuyos sitios fueron visitados por él en Mesoamérica, no son sólo apasionadas invocaciones de la belleza imponente de tales centros, sino también expresivas de una aprehensión conceptual que sólo encontrará sistematización décadas después. Ello es índice de la amplitud y profundidad que le da Martí al abarcador concepto de la producción artística, amplitud y profundidad fundamentadas en la afirmación del valor de las culturas existentes en América a la llegada de los europeos.

¿Y qué existe en el fondo de estas afirmaciones sino la táctica aceptación de que hay en Martí, implícita, una sustanciosa concepción de la originalidad y la autenticidad, aún no desarrollada, probablemente al servicio de lo que defendió como misión social del arte?

Contenido

José Martí: la originalidad en el arte

Cuando en la segunda mitad del siglo XIX Martí significa el valor del concepto de originalidad, y lo utiliza para evaluar y calificar determinadas producciones en el campo de la pintura, parece reforzar el valor que desde el punto de vista axiológico el teórico e historiador Arnold Hauser pretende para dicho concepto ya entrada la segunda mitad del siglo XX, es decir, todo un siglo después (que es igual a decir: todo un siglo antes, si se piensa en cuanto se adelantó Martí a este respecto).

  • Un obligado punto de referencia.
  • La eterna vuelta martina sobre la originalidad.
  • Algunas claves de su pensamiento en la crónica representativa.
  • Autenticidad y originalidad en su relación con las fuentes.
  • La instancia mediadora del acto de la creación.
  • La formación histórica y la dimensión estética de la autenticidad.
  • Conclusiones parciales para lo que han de ser futuras indagaciones.

Selección

  • Una visita a la Exposición de Bellas Artes.
  • La Academia de San Carlos.
  • Goya.
  • Madrazo. Fineza exquisita, elegancia suprema.
  • Raimundo Madrazo.
  • Fortuny.
  • Fromentin.
  • Arte. Un cuadro mexicano notable.
  • El Museo Metropolitano.
  • La quincuagésima Quinta Exposición de la Academia Nacional de Dibujo.
  • Uno de los más grandes pintores modernos: la carrera y las obras del español Eduardo Zamacois.
  • Exhibición de cuadros americanos. –Bosquejo del arte en los Estados Unidos.- Recuerdos del arte en México.- Los tipos del arte americano. –Creación del arte. –Los pilluelos de Brown.
  • Nueva York y el arte. Nueva exhibición de los pintores impresionistas.
  • El arte en los Estados Unidos. -¿Hay un arte propio? -¿Puede haber arte vigoroso en un país industrial? –Los acuarelistas americanos. –Su adelanto pasmoso. –Su entrada franca en la escuela de la luz. –España, Italia y México en el arte yanqui.

Apéndice

  • Cronología de José Martí al arte de la pintura.

Orden cronológico a partir de la fecha de la primera publicación o copyright (existen crónicas con más de una edición por distintos periódicos), los 63 textos que conforman el corpus de la crítica martiana al arte de la pintura y que son el resultado de una búsqueda en las Obras Completas y libros que con posterioridad han ido publicando artículos desconocidos de José Martí. En ciertos casos de textos inéditos en vida de Martí, como algunos borradores o apuntes, se ha tomado la fecha de datación autoral.

  • Cronología.

Autor

Misael Moya Méndez: Graduado de Nivel Elemental de Artes Plásticas en 1987. Licenciado en Letras en 1995. Editor, diseñador y profesor universitario. Editor de la revista Islas. Autor de numerosos artículos publicados, aí como de los libros: José Martí: para que la mano pinte bien (Editorial letras Cubanas, La Habana, 1996), Dos lecciones editoriales (Ediciones Capiro, Santa Clara, 2000) y Los paisajes «que pintó Martí» (Ediciones Sed de Belleza, Santa Clara, 2002).

Fuente

  • Moya. M. José Martí: la originalidad en el arte. Editorial Capiro, Santa Clara: 2003.