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Marie Bonaparte

Marie Bonaparte
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Princesa de Grecia y Dinamarca
Princesa marie.jpeg
Princesa del psicoanálisis
Nacimiento 2 de julio de 1882
Saint Cloud, Bandera de Francia Francia
Fallecimiento 21 de septiembre de 1962
Saint-Tropez, Bandera de Francia Francia
Cónyuge/s Príncipe Jorge II de Grecia
Descendencia Pedro (1908-1980) y Eugenia (1910-1988)
Padre Rolando Bonaparte
Madre Marie-Félix Blanc

Marie Bonaparte. Princesa de Grecia y Dinamarca. Fue una escritora y psicoanalista francesa, estrechamente vinculada con Sigmund Freud. Con su riqueza contribuyó al sostenimiento y a la popularidad del psicoanálisis, y ayudó a Freud a escapar de la Alemania nazi. Por su matrimonio con el Príncipe Jorge II de Grecia entró a formar parte de la familia real griega, siendo uno de sus miembros más queridos y peculiares.

Síntesis biográfica

Marie Bonaparte, nació en Saint Cloud en 1882. Hija de Rolando Bonaparte , a su vez nieto de Lucien, hermano del emperador, Marie Bonaparte era por lo tanto sobrina bisnieta de Napoleón Bonaparte . La madre había muerto al nacer ella,por lo que tuvo una infancia y una adolescencia trágicas. Criada por el padre, que no se interesaba más que por sus actividades de geógrafo y antropólogo, y por la abuela paterna, verdadera tirana doméstica, ávida de éxito y notoriedad, Marie tiene todos los rasgos de un personaje novelesco.

Se dice que bajo la influencia de su padre estudió matemáticas, física y fisiología. Fue una viajera empedernida, principalmente después de casarse con el príncipe de Grecia (por lo cual se le conocía como la princesa del psicoanálisis).

Principado

Su matrimonio concertado con el Príncipe Jorge II de Grecia, un homosexual al mismo tiempo libertino, alcohólico y conformista, hizo de ella una alteza real colmada de honores y celebridad, pero siempre obsesionada por la búsqueda de una causa noble, y en particular por el problema de su frigidez. El 21 de noviembre de 1907, en París se casa en una ceremonia civil, y luego en una ceremonia religiosa el 12 de diciembre de 1907, en Atenas. Su título oficial era la Princesa María de Grecia y de Dinamarca. Tuvieron dos hijos, Pedro y Eugenia.

Relación con Freud

Cuando visitó a Freud en Viena, en 1925, por consejo de René Laforgue, estaba al borde del suicidio, y acababa de publicar, bajo el seudónimo de Narjani, un artículo en el cual ponderaba los méritos de una intervención quirúrgica, de moda en esa época, que consistía en acercar el clítoris a la vagina, a fin de transferir el orgasmo clitoridiano a la zona vaginal. Ella creía que de tal modo se podía remediar la frigidez, y no vaciló en experimentar la operación en su propio cuerpo, sin obtener el menor resultado.

Años más tarde, esta mujer saldaría su deuda con el Padre del Psicoanálisis, salvándole la vida.

Marie no era otra paciente. De la indiferencia paterna y la tutela despótica de su abuela, pasó a estar casada –a los quince años- con Jorge de Grecia y Dinamarca, hombre emparentado con todas las familias reales, alcohólico, homosexual y amante de su tío. Aunque los cónyuges cumplen y nacen dos hijos del matrimonio, la Princesa María, profundamente infeliz, buscó consuelo en relaciones menos misóginas. Pero sus amantes, sobre todo el político y ministro francés, Aristide Briand, la encontraban “fría”.

A los cuarenta y cuatro años, la paciente de Freud se convirtió en una de las discípulas más apasionadas del austríaco. Había encontrado, por fin, la profesión ideal para ayudarse y ayudar a mujeres con su mismo problema. Con sus holgados recursos económicos sostuvo y promocionó el incipiente psicoanálisis; fundó una revista; tradujo las obras completas de su maestro. Entre sus méritos más notables le corresponde el de haber ayudado en 1938, a Freud y su familia (arrestados por la Gestapo) a escapar de Viena y refugiarse en Inglaterra.

A pesar de los éxitos profesionales, la princesa siguió triste. Sus sinsabores como mujer, al parecer, no fueron superados. Hacia el final de su vida escribió:

“Balance: un pasaporte de reina, el himno nacional…todo a cambio de una vida fracasada”.
Freud por su lado, le envió a su amiga Bonaparte, una cariñosa carta reconociendo el propio Waterloo:
“...la gran pregunta que nunca ha tenido respuesta y que hasta ahora no he sido capaz de contestar, a pesar de mis treinta años de investigación del alma femenina, es esta: ¿qué es lo que desea la mujer?”.

Bonaparte fue portadora de uno de los anillos que Freud regalaba a los discípulos excelentes, como también fueron su hija Anna Freud y Lou Andreas-Salomé.

Marie Bonaparte también salvó la vida de otros 200 intelectuales que rescató de la persecución nazi. No tuvo éxito sin embargo, cuando intentó rescatar a las hermanas de Freud que finalmente murieron en los campos de exterminio.

Escritora

Cuando finalizó la Primera Guerra Mundial, se instaló en París y fue en esa ciudad donde publicó su primer texto titulado Guerras militares y guerras sociales, análisis enjundioso sobre las repercusiones de la guerra en los patrones de comportamiento de las sociedades.

A partir de la publicación de esta obra, Bonaparte se convirtió en discípula de Freud en Viena, quien ya había influido en ella desde su obra anterior, pues la obra de Bonaparte era un análisis del fenómeno de la guerra a la luz del malestar en la cultura del maestro. Sin embargo, no sólo sicoanalizó la guerra como fenómeno tantico (muerte), sino que también se ocupó de estudiar, desde las teorías freudianas obras literarias como las de Edgar Allan Poe.

Ahí se vislumbran vínculos con Jung, quien también sicoanalizó la obra de Joyce, pero, Freud también estudió cuentos como la Caperucita roja y escribió una obra titulada Psicoanálisis del arte, entonces hay propuestas de ambos, eso sí con el estilo propio, estilo y criterio de una mujer de avanzada. Bonaparte no pretendió realizar nada más un perfil sicológico de Poe, sino que su interés era indagar sobre los códigos y símbolos en la obra de éste. Es decir, entresacar cuál era el malestar social que rodeaba a Poe y qué lo hacía escribir de esa manera. Dicho análisis seguía la pauta de la primera obra de Bonaparte en la que el psicoanálisis estaba más cerca de lo social que de lo individual.

Teoría sobre la sexualidad femenina

Bonaparte hablaba que la naturaleza no creó a la mujer en sí, sino que la dotó de un componente viril yuxtapuesto que ella llamaba la condición de bisexual de la mujer. A partir de esta hipótesis concluía, que las figuras exteriores establecen la condición futura de la mujer: padre, madre, hermanos, etc. Esto ha creado, una especie de inadaptación en el funcionamiento erótico de la mujer. Es ahí donde Marie estudia esos elementos que condicionan de forma tergiversada a la mujer dentro de la sociedad.

Muerte

Marie Bonaparte ejerció como psicoanalista hasta su muerte en 1962; hizo un gran servicio a la causa del psicoanálisis protegiendo a Freud de las autoridades nazis de Alemania, financiando las exploraciones antropológicas de Géza Róheim, aportando el financiamiento para el proyecto que permitiera a James Strachey hacer la primera traducción de las obras completas al inglés (la Standard Edition) y resguardando la correspondencia de Freud a Wilhelm Fliess. Formó parte del grupo de doce miembros fundadores de la Sociedad Psicoanalítica de París en 1926 y de la Revista Francesa de Psicoanálisis en 1927.

Falleció de leucemia en Saint-Tropez. Sus restos fueron incinerados en Marsella, y sus cenizas esparcidas en la tumba del Príncipe Jorge II de Grecia en Tatoi, cerca de Atenas.

Obra

  • Topsy1940 - una historia de amor acerca de su perro.
  • La vida y obras de E. A. Poe1949
  • Cinco Libros Copiados1952
  • Sexualidad Femenina1953
  • Monólogos de la vida y la muerte
  • Introducción a la teoría de los instintos
  • Guerras militares y guerras sociales

Princesa Marie (La película)

Combinar dos celebridades como Sigmund Freud y Marie Bonaparte fue un proyecto que interesó en seguida a un cineasta veterano como Benoit Jacquot, cuando le fue propuesto por Catherine Deneuve, quien conocía la singular historia que juntó a los dos personajes históricos desde hace años y ansiaba llevarla al cine. Al reunirse los $ 8 millones necesarios para producir la cinta para la televisión francesa –titulada luego Princesa Marie, se logró una miniserie de cuatro horas donde se relata la curiosa relación entre el padre del psicoanálisis y una de sus pupilas, una princesa europea relacionada con la familia Bonaparte.

La densa y respetuosa relación entre los dos fascinantes personajes abarcó en la cinta las dos décadas previas a la II Guerra Mundial hasta la muerte de Freud en Londres en 1939, aunque nunca pasó de ser un amor platónico por la notable distancia entre sus edades.

El gran acierto del filme de Jacquot fue la de contar para el papel de Marie Bonaparte con la entusiasta promotora del proyecto, la siempre hermosa Catherine Deneuve. Para el rol de Freud, Deneuve escogió a Heinz Bennent, el actor que lo acompañó en el reparto de la obra anti-nazista de Francois Truffaut de 1981, El último Metro y Anna Bennent, en el rol de Anna Freud, la autora de la ejemplar biografía testimonial del padre del psicoanálisis, lográndose así una gran identificación de los dos actores alemanes, padre e hija en la vida real y con las edades apropiadas, algo que sucede muy raramente en el cine.

Otro de los logros del filme fue la meticulosa ambientación, gracias a que se rodó en los mismos escenarios europeos en que se desarrollaba la historia, y que no han cambiado mucho con el paso del tiempo. También se intercalaron secuencias documentales en blanco y negro, que recrean el impresionante ascenso del nazismo en Alemania y Austria en la década de los 30. En este sentido la obra de Deneuve y Jacquot se convierte también en una crítica al régimen hitleriano y una condena a la barbarie del holocausto.

Fuentes