John Harvey Kellogg
| ||||||||||||||||||||||||||||||||||||
John Harvey Kellogg Stanley. Nacido en 1852 y muere 1943, graduado de medico en 1875, siguió estudiando aplicando cualquier método terapéutico novedoso. Siguió el mismo camino teórico que el médico suizo Maximilam Bircher-Binner con el muesli, aunque tuvo un enfoque distinto. Sin embargo, la empresa de su hermano ha terminado haciendo lo mismo la Granola que el Muesli. No solamente John H. Kellogg incursionó en la modificación de los hábitos alimentario, sino también en el vestuario, especialmente para el alivió de algunas mujeres al desdeñar los aparatosos corsés de la época y esclavización del cuerpo femenino.
Executive summary:
Sumario
Biografía
El Dr. John Harvey Kellogg (nacido 26 de febrero de 1852 en Tyrone, Nueva Cork; fallece el 14 de diciembre de 1943 en Battle Creek, Michigan) fue un médico estadounidense. Dirigió un sanatorio en el que empleo métodos holísticos, haciendo particular énfasis en la nutrición, el ejercicio físico y el uso terapéutico de enemas. Kellogg fue un firme partidario del vegetarianismo, y es especialmente famoso por el invento de los cereales para el desayuno corn flanes (hojuelas de maíz). Es hijo de la relación entre John Preston Kellogg (1806 – 1181) y Ann Janette Stanley (1824 – 1893). Hacia 1860, la familia se había trasladado a Battle Creek, Michigan, donde su padre estableció una fábrica de escobas. Más tarde, John trabajó como aprendiz de imprenta en una editorial de Battle Creek.
John Harvey fue a un colegio público en Battle Creek y posteriormente recibió clases, primero en la Michigan State Normal School (pasó a Eastern Michigan University a partir de 1959) y finalmente en la Escuela Médica de la Universidad de Nueva York, en el hospital Bellevue. Se licenció como médico en 25 de febrero de 1875. El 22 de febrero de 1879 se casó en Nueva York con Ella Ervilla Eaton (1853 – 1920). Según el propio Kellogg, el matrimonio nunca llegó a consumarse; en sus escritos indica que se trata de abstinencia libremente elegida conforme a sus principios. Como consecuencia de esto, la pareja vivió en casas separadas. No tuvieron hijos biológicos, pero criaron a más de cuarenta, adoptando legalmente a siete de ellos antes del fallecimiento de Ella en 1920. Entre los hijos adoptados se incluyen: Agnes Grace Kellogg; Elizabeth Kellogg; John William Kellogg; Ivaline Maud Kellogg; Paul Alfred Kellogg; Robert Moffatt Kellogg; y Newell Carey Kellogg. John Harvey Kellogg murió en 1943 y fue enterrado en el cementerio de Oak Hill, en Battle Creek.
Siendo uno de los mejores especialistas en bioestática y reformador de la salud, Kellogg hizo la mayor contribución a la salud de su nación por muchos años. También fue un gran y convincente orador e inventor, aunque en esta parte trabajo principalmente en mejorar las invenciones de otros.
Autor
Al darse cuenta que sus palabras habladas podrían ser olvidadas, se empeñó por 70 años en manifestar sus ideas por escrito. Durante ese tiempo publicó cerca de 50 libros, uno de ellos de 1680 páginas. Su libro más completo sobre nutrición fue La Nueva Dietética. Henry T. Finck, un editor del Washington Post dijo que en su opinión, las investigaciones del doctor Kellogg para la formación de ese libro lo calificaría para recibir el premio nobel "como salvador de vidas." El filósofo Will Durant, siendo él mismo un ganador del premio Pulitzer, escribió que el libro de Kellogg era uno de los cien mejores libros que jamás se hubiesen publicado.
Los libros de Kellogg tuvieron una circulación de más de un millón de copias. Algunas fueron las primeras obras de ciencia jamás publicadas en América en sus respectivos campos, y fueron usados como libros de texto autorizados en las escuelas públicas.
Cirujano
Kellogg llegó a estar reconocido como uno de los mejores cirujanos en los Estados Unidos. Estudió con un buen número de especialistas en Europa. En 1889 estuvo casi cinco meses como asistente del doctor Lawson Tait en Birmingham, Inglaterra. Por ese tiempo, el doctor Tait, cuya especialidad era la cirugía abdominal y obstétrica, había establecido un record de 116 operaciones sucesivas, sin un caso fatal. Este récord era increíble y poco común en ese tiempo, cuando los médicos esperaban que de cien operaciones del abdomen, murieran de 15 a 20 pacientes, regularmente. Ese récord no fue roto en los Estados Unidos, hasta que Kellogg, usando los métodos del doctor Tait, más su propio y distintivo régimen biológico, (dieta especial pre y post operatoria), estableció un nuevo récord de 165 operaciones sucesivas del abdomen sin un caso fatal.
Kellogg también visitó la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota, que era a la sazón el principal centro de cirugía experimental de los Estados Unidos. Se amistó con los doctores Mayo. Los Mayo, rápidamente reconocieron las habilidades del doctor Kellogg. Cierta vez Carlos Mayo asombró a uno de sus pacientes cuando al examinarlo le dijo: "Veo que ya fue operado por el doctor Kellogg." "Ciertamente," – respondió el paciente. "¿Cómo lo supo?" "Es fácil saberlo”. – replicó el doctor Mayo. "La cicatriz es pequeña y fina como una firma"
Los hermanos Mayo pasaron varios días observando los métodos usados en el Sanitarium de Battle Creek. Por ese tiempo la habilidad quirúrgica del doctor Kellogg había sido reconocida oficialmente, y por lo mismo se le había elegido miembro del Colegio Americano de Cirujanos. Algunas de sus habilidades quirúrgicas, eran el resultado de su destreza manual, cultivada a través de toda su vida. En momentos de ocio, y mientras viajaba por tren, a menudo practicaba haciendo pequeñas puntadas con hilo en un pedazo de tela, a fin de incrementar su velocidad y exactitud al suturar una herida.
A partir de 1900, el doctor Kellogg se dedicó de lleno a la cirugía gastrointestinal. Por lo mismo, realizaba los procedimientos más complicados en forma más rápida que la mayoría de los cirujanos de su tiempo. Era cuidadoso, y sin embargo, la velocidad no interfería con su precisión. Después de haber observado al doctor Kellogg realizar nueve cirugías en rápida sucesión, el doctor Howard A. Kelly señaló que el doctor Kellogg había hecho algunas de las más difíciles operaciones jamás vistas. El doctor Kelly mismo, era uno de los más prestigiados cirujanos del abdomen, y miembro del renombrado equipo de cirujanos de la Escuela de Medicina de la Universidad de John Hopkins. Durante toda su carrera, el doctor Kellogg realizó más de 22,000 operaciones; la última la realizó cuando tenía 88 años.
Vegetarianismo en Kellogg
Una de las más grandes contribuciones del doctor Kellogg a la causa del sano vivir, fue su énfasis en la dieta vegetariana. De todos los factores necesarios para mantener la salud, la dieta apropiada era la más importante, según Kellogg.
Ningún artículo de consumo fue más atacado por el doctor Kellogg que la carne de cualquier clase. Argüía, contrario a la opinión pública, que su libre uso menoscababa más bien que promovía la fuerza física. Para ayudar a persuadir a las personas no afectadas por el miedo a los riesgos fisiológicos de comer carne, el doctor Kellogg usaba argumentos morales y religiosos. Aseguraba que el quitar la vida tendía a brutalizar los instintos humanos, y en efecto, acostumbraba al hombre al homicidio y a la violencia. Un estudio cuidadoso de los primeros capítulos del Génesis – decía – convencería al cristiano sincero y al judío, que originalmente Dios no planeó dar la carne como alimento a los hombres, sino que había permitido su uso después del diluvio, cuando toda la vegetación estaba destruida. Kellogg a menudo enfatizaba que el permiso de Dios para comer la carne fue dado, con la condición que estuviera desprovista de la sangre. Basaba este argumento en citas de la Escritura. Kellogg decía no se debería comer la carne, hasta que le hubiese lavado toda la sangre, pero con esto le habría quitado todo su sabor.
El aumento de las enfermedades en los animales domésticos le dio a Kellogg evidencias en contra de la carne. Para dramatizar su punto de vista, el doctor mandó cierta vez a traer un bistec de primera al Post Tavern, el restaurante más famoso y exclusivo de Battle Creek. Luego le pidió a un bacteriólogo del hospital que examinara al bistec y a una porción de estiércol del ganado del establo para ver si acaso hubiese gérmenes en el bistec. El resultado es que había más gérmenes patógenos en el bistec que en el estiércol. Kellogg demostró también que el fuego lento al cocinar no destruía los gérmenes. Sin embargo, en aquellos años, la mayoría de la gente no sabía el significado de la palabra germen. Después de mirar a través de un microscopio una mujer le preguntó al doctor Kellogg: "¿qué tan grande son?" Tratando de ayudarla a entender y apreciar su tamaño, el doctor le dijo: "Si colocáramos 20,000 de ellos en línea, ocuparían más o menos una pulgada." "!Oh!" contestó la dama, "no les tengo miedo, amiguillos."
Muerte
En su lecho de muerte John Harvey, escribió una apología reconociendo que había actuado mal con su hermano y buscaba su perdón. “Deseo sinceramente corregir cualquier daño e injusticia que te he hecho”, comenzaba la carta que después seguía por siete paginas. Esta carta se entregó a su secretaria diciéndole que la enviara por correo, pero compartía sus décadas de enemistad hacia su hermano, por lo que la carta permaneció engavetada en su escritorio. John murió pocos días después, el 14 de diciembre de 1943, y ninguno de los dos Kelloggs llegaron a reconciliarse.
Sanatorio de Battle Creek
El nuevo instituto fue todo un éxito desde su comienzo. Los precios, incluyendo el cuarto, los alimentos, cuidado de enfermería, tratamientos y medicinas, eran de cinco a siete dólares por semana. Durante los primeros dos meses, los pacientes llegaron de los estados del Este y del Canadá. Llegaron en tal número que tuvieron que ser acomodados en las fincas aledañas, pues no había cupo suficiente en el instituto para acomodarlos. En los años siguientes, los miembros de la iglesia y los accionistas vieron la condición de las multitudes de enfermos, que sintieron la presión de agrandar el edificio. Algunos de los líderes de la iglesia en forma particular -Elena y Jaime White-sintieron la necesidad no solo de cupo, sino la necesidad de médicos para atender tanta gente. Urgieron a que más médicos deberían ser preparados y entrenados. En el otoño de 1872, enviaron cuatro jóvenes promisorios al Colegio Higieno-Terapéutico de Nueva Jersey. Al término de este curso, Jaime White animó al más brillante de estos cuatro para que prosiguiera una carrera de medicina en la Universidad de Michigan.
Este joven fue John Harvey Kellogg, hijo de Juan Preston Kellogg. Se le dieron mil dólares para que fuera a especializarse en el Colegio Bellevue en Nueva York. Allí Kellogg estuvo entre un selecto grupo de seis estudiantes, quienes recibían instrucciones cada día de parte del prestigioso doctor Austin Flint, padre, y de parte del doctor Edward Janeway. A través de su vida Kellogg se empeñó en un arduo estudio de revistas y libros sobre medicina y problemas relacionados con la salud. Para 1908, había invertido 15,000 dólares en su biblioteca personal, y 150,000 dólares en cursos de observación e instrucción especializada en América y Europa, especialmente en la rama de la cirugía ante prestigiosos y notables cirujanos.
Kellogg cobró fama mientras trabajaba en el Sanatorio de Battle Creek, que dirigía siguiendo los preceptos de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Creían en los beneficios de la dieta vegetariana y del ejercicio. Kellogg se aseguraba de que los intestinos de todos y cada uno de sus pacientes fueran convenientemente irrigados con agua, tanto por arriba como por abajo. Su artilugio predilecto era una máquina para aplicar enemas (“como una que vi en Alemania”) que era capaz de inyectar 15 galones de agua (unos 57 litros) en los infortunados intestinos de un paciente en cuestión de segundos.
A la inserción de cada enema de agua, seguía una pinta (algo más de medio litro) de yogur; la mitad era ingerida de forma normal, la otra mitad administrada por vía rectal “plantando de este modo los microbios protectores en el sitio en el que son más necesarios y pueden prestar un servicio más efectivo”. El yogur servía para renovar la flora intestinal, dando lugar a lo que Dr. John aseguraba que era un intestino “relimpio”.
En los casos en que sus heterodoxos tratamientos no surtían el efecto deseado, Kellogg le echaba la culpa a la masturbación secreta del paciente. Kellogg creía que la mayoría de las enfermedades podían ser mitigadas mediante un cambio en la flora intestinal: las bacterias de los intestinos podían o bien favorecer, o bien obstaculizar el funcionamiento del cuerpo. Las bacterias “malas” producen toxinas que envenenan la sangre durante la digestión de las proteínas. Una dieta pobre favorece la aparición de bacterias dañinas que pueden infectar otros tejidos del cuerpo. La dieta de cada individuo altera la flora intestinal; si se sigue una dieta vegetariana equilibrada rica en alimentos laxantes, con mucha fibra y bajos en proteínas, dicha alteración será para mejor. Este cambio en la flora se puede acelerar mediante enemas que contengan bacterias beneficiosas, o siguiendo regímenes de comidas específicas diseñados para sanar una determinada dolencia.
En su sanatorio también se emplearon curas basadas en baños de agua fría con radio o en el uso de una silla vibratoria de su invención. Kellogg estaba en contra del uso de la cirugía para curar enfermedades, tanto intestinales como de otros tipos
Convertido en Sanitarium
Cuando el joven médico, John Harvey Kellogg se unió al equipo del Instituto Occidental de Reforma Pro Salud, comenzó una carrera profesional que iba a durar 68 años. Un año más tarde, en 1876, fue nombrado superintendente del instituto. Desde sus comienzos en 1866, el Instituto había sido un sanatorio, esto es, un establecimiento que proveía terapia mediante agentes físicos (hidroterapia) combinada con dieta, ejercicio y otros tratamientos de rehabilitación. Sin embargo, en 1877, Kellogg le cambió el nombre de sanatorio a Sanitarium Médico-Quirúrgico de Battle Creek. La palabra Sanitarium significaba lo mismo que Sanatorium, pero Kellogg invirtió algunas letras bajo el concepto de que esta palabra identificaría mejor la institución como aquella en la cual las precauciones de sanidad e higiene se tomarían para prevenir el crecimiento y propagación de los gérmenes.
Kellogg escogió este nombre (Sanitarium) en 1877, el mismo año que José Lister, cirujano de la Reina Victoria había experimentado con cirugía antiséptica, y fue nombrado jefe de cirujanos en King's College (Colegio del Rey) en Londres. Fue en 1877, que Luis Pasteur presentó a la academia de ciencias de Francia su teoría de los gérmenes. Kellogg creía, que el nombre Sanitarium llegaría a significar un lugar donde la gente aprendería a cómo estar bien. Kellogg a menudo recalcaba en años posteriores, que Sanitarium era una Universidad de la Salud más que un hospital. Consistentemente consideraba la enseñanza como el aspecto más importante y principal de la institución.
Durante sus primeros diez años, de 1866-1876, el Instituto Occidental de Reforma Pro Salud, había atendido a 2000 pacientes. De éstos, 10 habían muerto. Un promedio de uno al año. Tan fuera de lo común era este record, que la naciente institución pronto se proyectó a un nivel nacional de preeminencia. Este record fue establecido durante la década anterior, antes que Koch y Pasteur fueran los primeros en demostrar (1876) que el microbio del Ántrax producía la enfermedad del Antrax. Este descubrimiento implicaba que eran los microbios específicamente los que producían ciertas enfermedades, a menos que se tomaran las precauciones necesarias para prevenir su propagación.
El descubrimiento de Koch y Pasteur abrió la moderna era de la microbiología, y obligó a la profesión médica escéptica, a aceptar que las medidas sanitarias recomendadas por los médicos antes mencionados eran necesarias. Medidas tales como lavarse las manos antes de comer y después de ir al baño; desinfectarse las manos antes y después de tocar las heridas o antes y después de practicar cirugía, eran indispensables para prevenir el contagio. Por 1885, el Sanitarium de Battle Creek era la "institución más grande de su clase en el mundo." En 1926, contaba con un equipo médico de 800 (médicos y enfermeras). En 1927 tenía espacio para acomodar más de 1500 pacientes. Poseía un comedor para 800 médicos juntos. Sus gigantescos hornos y boilers (calderas) quemaban 55 toneladas de carbón al día. En 1938 el complejo médico incluía 32 edificios, ocupando éstos un área construida de 27.5 acres.
Pacientes y Huéspedes Famosos
En los registros de ingresados al Sanitarium se hallan los nombres de los que una vez fueron pacientes o huéspedes. Entre los cientos de miles que alguna vez visitaron Battle Creek, se hallan las siguientes celebridades:
- Industriales: Henry Ford; James Buick; Harvey Firestone; John D. Rockefeller, Jr; Alfred Du Pont; Joseph H. Peterson, fundador de la Compañía Nacional de Cajas Registradoras; Joseph Cannon, fabricante de Toallas; Edgar Welch, fabricante y productor de vino de uvas; A. E. McKinstry, presidente de la International Harvester; E. H. Little, presidente de la Compañía Colgate-Palmolive y el General David Sarnoff, presidente de la Radio-Corporación de América.
- Comerciantes: J. C. Penney; Montgomery Ward; R. H. y A. H. Kress; S. S. Kresge.
- Escritores y Publicistas: Dr. Morris Fishbein, editor de la Revista de la Asociación Médica Americana; George Bernard Shaw, novelista británico; C. W. Barron, publicador de la Revista Wall Street y Semanario de la Compañía Barron; Dale Carnegie, autor del libro Cómo Ganar Amigos e Influir Sobre las Personas; Willy Durant, ganador del premio Pulitzer y filósofo-historiador; el Coronel Frank Knox, publicador del Diario de Chicago.
- Músicos famosos: Harry F. McLean, director del Coro del Tabernáculo; José Iturbi y Percy Grainger, pianistas; Homer Rodeheaver, cantante evangelista.
- Deportistas: Bill Tilden, campeón de tenis; Gene Sarazen, golfista; Johnny Weissmuller, campeón de natación y protagonista de la serie Tarzán.
- Políticos de los Estados Unidos de América: William Howard Taft, presidente; W. A. Julián, Tesorero; George W. Wickersham, ministro de la Suprema Corte de Justicia; William Jennings Bryan, Secretario de Estado; Frank Knox, Secretario de Marina; James J. Davis, Secretario del Trabajo; además muchos Gobernadores, miembros del congreso y Senadores. El paciente número 100,000 que se registró en Battle Creek, fue nada menos que el ex-presidente Taft.
- Científicos, inventores, exploradores: Iván Pavlov, ruso, ganador del premio Nobel de ciencia por sus trabajos en Psicología; Sir Frederick Grant Banting, ganador del Premio Nobel por haber descubierto la insulina; los doctores Carlos y Guillermo Mayo, de la mundialmente famosa Clínica Mayo en Minnesota; el doctor William M. Scholl, fabricante de remedios y el cuidado para los pies. El inventor Tomás Alva Edison; el comediante Eddie Cantor; el viajero Lowell Thomas, el explorador Almirante Richard Byrd; petroleros como Harry F. Sinclair y L. E. Phillips; horticultores como Lutero Burbank; naturalistas como John Burroughs; educadores Booker T. Washington; la fundadora de la Cruz Roja Clara Barton; Evangelistas como Billy Sunday y la piloto Amelia Earhart.
Cereales para el desayuno
Junto a su hermano, Will Keith Kellog, fundó hacia 1897 la compañía Sanitas Food Company para producir cereales integrales. Por aquel entonces, el desayuno tradicional de la gente pudiente constaba de huevos y carne. Los pobres comían avena cocida, gachas y otros cereales hervidos. John y Will terminaron discutiendo sobre si debían o no añadir azúcar a los cereales, por lo que en 1906 Will creó su propia compañía, la Battle Creek Toasted Corn Flake Company, que al final se convertiría en la Kellogg’s.
Los hermanos no volvieron a hablarse jamás. John formó entonces la Battle Creek Food Company para fabricar y vender productos derivados de la soja. John no inventó el concepto del cereal deshidratado para el desayuno. Tal honor lo merece el Dr. James Celeb Jackson, que creó dichos cereales en 1863 y los llamó Granula (parte del origen de la (Granola). Un paciente de John, Charles William Post, fundó también su propia compañía de cereales, que se convirtió en una marca rival de los corn flanes (hojuelas).
Invenciones
Crema de Cacahuates
Un día Kellogg pasaba junto a la cocina del Sanitarium, cuando de pronto olió que algo se quemaba. Irrumpió en la cocina y vio al joven que se suponía debería estar tostando los cacahuates en el horno y cuidando de ellos, platicando embelesado con su novia. Kellogg reconvino al joven por dejar quemar los cacahuates (maníes), y le dijo que los tendría que pagar. Recobrando lo que pudo de su orgullo y de los cacahuates, el joven se dirigió a su casa. Al entrar a la casa uno de los cacahuates tostados cayó al piso. Estaba tan de mal genio que en lugar de levantar el maní, cogió un martillo que estaba a su alcance, y comenzó a golpearlo a fin de hacerlo pedazos. Notó que en lugar de quebrarse en mil pedazos, el maní se volvió una pasta rara. Echó otros cacahuates al piso y a propósito les dio con el martillo. Igualmente se tornaron en una pasta rara. Recogió del piso la pasta y echándola en un plato, se la llevó al doctor para que la viera. Esperó fuera de la puerta, esperando que Kellogg saliera, y efectivamente salía para una cirugía. Al salir le mostró lo que había en el plato. Kellogg lo inspeccionó y le preguntó "¿qué es esto?" "Crema de cacahuates, doctor." "Llévala a la cocina, te voy a dar 50 dólares por ella." Y así, bajo la dirección del doctor Kellogg se inventó la cacahuatina y se comenzó a vender poco después en el centro de Battle Creek.
Corn Flakes (hojuelas)
Un día una paciente se quebró su puente dental al comer un pedazo de bizcocho tostado. Kellogg decidió desarrollar un cereal precocido. Gastó muchas horas probando cómo, mediante rodillos de acero, hacer copitos de maíz o de trigo, hasta que eventualmente el invento salió. De su genio brotó la industria de cereales en los Estados Unidos, que transformó el desayuno de millones de americanos. Fue sin embargo su hermano W. K. Kellogg quien hizo de este invento una industria internacional.
Un paciente muy pobre llamado C. W. Post junto con su esposa, y que a menudo visitaban el laboratorio experimental de alimentos del Sanitarium. Un empleado informó de su curiosidad al doctor Kellogg y dijo que sospechaba que los Post estuvieran planeando copiar las técnicas del doctor Kellogg a fin de desarrollar su propio producto. Cuando se sugirió que los debían echar del laboratorio, Kellogg respondió: "No, entre más gente haya que los haga, habrá más gente que los querrá usar. Eso es lo importante."
Hasta su hospitalización, Post había vendido prácticamente todo para poder pagar. Luego, aparentemente copiando las recetas de Kellogg, y con 69 dólares, el señor Post comenzó su propia industria de cereales para el desayuno, la cual hoy fabrica las llamadas tostaditas Post, y muchos otros productos.
Otras invenciones
Muy temprano en su carrera, Kellogg llegó a estar interesado en los ejercicios mecánicos. Inventó una silla vibradora simple la cual consistía en que la silla estaba atada a una plataforma pequeña la cual oscilaba a razón de 20 veces por segundo. Creía que las vibraciones que de ahí se generaban, aumentaban la circulación de la sangre.
En la década de los 90's, siglo XIX Kellogg organizó la Compañía de Equipo Médico del Sanitarium, con la cual construyó una variedad de inventos a fin de aumentar la circulación de la sangre, mejorar la digestión y ayudar en la reducción del peso. Algunos fueron de su propio ingenio, otros fueron inventados por Gustavo Zender, pero mejorados y adaptados por el doctor Kellogg. Estos inventos incluían por ejemplo: una barra vibradora para las manos, los brazos, la columna y la cabeza; un cilindro vibrador para aplicar fricción a la planta de los pies; un cinturón vibrador, el cual ha llegado a ser el equipo estándar para reducir el peso.
En 1894, después de una década de investigaciones, Kellogg perfeccionó el Dinamómetro Universal, aparato que mide la fuerza. Sus dinamómetros fueron usados en los programas de educación física en West Point, las Universidades de Wisconsin, Yale y otros colegios. Otros inventos del doctor Kellogg incluían: el inhalador de mentol para descongestionar las fosas nasales; su propia sábana eléctrica (esta no es la venta al público); el caballo mecánico, usado por el Presidente Calvin Coolidge para su ejercicio diario en la Casa Blanca.
En resumen, diríamos que John Harvey Kellogg fue: un brillante administrador, pionero médico, orador entusiasta, autor y publicador influyente, diestro cirujano, celoso reformador en el vestir, educador persuasivo de la salud, y prolífico inventor. Mediante los talentos que Dios le dio, contribuyó mucho a que la iglesia adventista fuera conocida en el mundo. A mediados de la década de los 70's y a través de la década de los 80's, mediante su poderoso liderazgo, el Sanitarium de Battle Creek creció y llegó a ser una escuela donde se educaron veintenas de médicos y enfermeras y otros profesionales de la salud que de otra manera no hubiese sido posible.
Libros publicados
Algunos de sus 50 libros publicados:
- Plain Facts for Old and Young: Embracing The Natural History and Hygiene of Organic Life (1877)
- Treatment for Self-Abuse and Its Effects: Plain Facts for Old and Young (1888)
- Ladies' Guide in Health and Disease (1893)
- Rational Hydrotherapy (1903)
- The Living Temple (1903)
- Light Therapeutics (1910)
- Itinerary of a Breakfast (1920)
- Autointoxication or Intestinal Toxemia (1922)
- Tobaccoism: Or How Tobacco Kills (1923)
- New Dietetics: A Guide to Scientific Feeding in Health and Disease (1927)
- Art of Massage: A Practical Manual for the Nurse, the Student and the Practitioner (1929)
Membresía
Fue miembro de varias instituciones científicas de la salud; además fue miembro como ya se ha mencionado de la Iglesia Adventista del Séptimo Día hasta que fue desfraternizado de la misma en 1907, y nunca más fue miembro de alguna congregación.
American Association for the Advancement of Science; American College of Súrgenos; American Eugenics Society Advisory Council (1929); American Medical Association; Eugenics Research Association (1938); Race Betterment Foundation; Risk Factors: Vegetarian, Klismaphilia.

