Arcilla roja

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Arcilla Roja
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Concepto:Es una porción grasa de tierra sobre la cual no germina ninguna planta.

Arcilla Roja. Es una porción grasa de tierra sobre la cual no germina ninguna planta. Su color depende de la zona: puede variar entre el rojo, el amarillo, el blanco y el gris, siendo la arcilla verde la que se considera con las propiedades que mejor responden y se adaptan, pero esto no significa que las otras deban descartarse.





Principales elementos que componen la Arcilla Roja

Calcio: Es muy reconocido en todo lo que intervenga con los huesos, y muy eficaz para la anemia. El calcio es imprescindible para un buen funcionamiento del sistema vago simpático y para la coagulación de la sangre. Está indicado para eliminar algunas afecciones del sistema nervioso, eliminar la fatiga y las afecciones pulmonares. Sus beneficios se dan desde los tendones, para el equilibrio sanguínea hasta los dientes.

Silice: El sílice ayuda y actúa en los casos de arterioesclerosis, en casos de sangre viciada, artrosis, y a la recuperación de esguinces y fracturas. Contiene altos índices de sílice fortalece la elasticidad en nuestro cuerpo, por eso tiene un efecto benéfico en las fibras elásticas de nuestra piel. Confiere unas propiedades excelentes para todo lo que tenga que ver con el sistema óseo, respiratorio, vascular y nervioso, ya que el sílice actúa como si fuera una especie de cemento.

Magnesio: El magnesio aumenta las defensas, regula el equilibrio cálcico, ayuda a eliminar la trombosis carcinomatosis y detiene el envejecimiento. Es un mineral catalítico. Es un tónico general, vitalizador celular y regenerador, es drenador y antiséptico interno y externo.

Tipos de arcilla roja

Las arcillas pueden clasificarse de distintas maneras según el aspecto que se tenga en cuenta: color, plasticidad, fusibilidad, según se encuentren en la naturaleza, factores todos ellos a tener en cuenta a la hora de elaborar una pieza puesto que son de vital importancia en el desarrollo y acabado de la misma.

Las arcillas primarias las hallamos en los lugares en los que se encuentran las rocas de las que proceden. Siendo sus principales características las de ser: de color blanco o tirando al gris, poco plásticas y muy puras por lo que no son muy útiles, en su estado primario, para el ceramista. Sus principales yacimientos europeos se encuentran en Cornwall en Inglaterra, Meissen en Alemania y Limoges en Francia y en EE.UU. los de Georgia, Alabama y Carolina del Sur.

Las arcillas secundarias son las que se han formado a lo largo de los años separándose de las rocas de origen y sedimentándose, en ocasiones a unas distancias considerables. Sus características principales son: tienen colores muy diversos, según su composición, desde el rojo al negro, pasando por el amarillo y el gris; en contra de las arcillas primarias, éstas, resultan muy plásticas por lo que resultan fáciles de trabajar y es con la que la mayoría de los ceramistas están identificados y familiarizados. También se les conoce con el nombre de margas.


Forma de preparación de la arcilla

Actualmente puedes comprar la arcilla en la mayoría de las tiendas naturistas. Por lo general se vende seca y en forma de “polvo” y para prepararla solo basta disolver unas cucharadas en tanta agua vayas a necesitar, de manera que te quede una pasta suave, no muy líquida para que no resbale y no muy espesa para que no se atore y raspe tu piel.

Terapia con la arcilla

Curar con barro (geoterapia) es una forma que ha existido desde hace miles de años. Muchos eran los antiguos pueblos que usaban de forma interna o externa la arcilla, siendo esta cura milenaria reconocida por sus grandes propiedades curativas y benévolas para innumerables males. La tierra curativa, aplicada de una forma regular, es un don purificante y compensador del organismo.

Propiedades curativas de la arcilla roja

La arcilla roja es un excelente regenerador celular, posee propiedades refrescantes, desinflamantes, descongestionantes, purificadoras, cicatrizantes, relajantes, absorbentes. Sin embargo hay que tomar en cuenta la forma de aplicarlo. Por ejemplo, una pasta de barro caliente encima de una cortada, picadura, inflamación, etc., es excelente para hacer desaparecer el dolor o la hinchazón. Sin embargo, el barro pierde sus propiedades descongestionantes a medida que se calienta.

Además de eliminar lo pernicioso de todo tipo de heridas, tumores, erupciones, salpullidos, eczemas, etc, el barro ayuda a vitalizar los órganos y tejidos de los enfermos, ya que el barro ayuda a que la sangre circule con más fuerza, descongestiona de toxinas al cuerpo e inyecta a las células energía magnética, eléctrica y solar. Sabemos que la enfermedad se debe por lo general a una acumulación severa de toxinas en el cuerpo. Al aumentar la irrigación sanguínea estos desechos no pueden detenerse ni acumularse en algún punto específico, el barro las hará circular y el cuerpo buscará vías de eliminación para deshacerse de ellas.

Es por eso que después durante varias sesiones con barro, no es difícil encontrar que uno se pongo “un poco peor”, es decir, que le venga alguna diarrea, un fuerte catarro, algún dolor, etc. Esto significa que el barro está haciendo circular la materia nociva en el organismo empujándola a su eliminación para que el cuerpo restablezca su estabilidad y vitalidad. La arcilla roja restablece, además, las glándulas atrofiadas, detiene los cultivos de microbios y rejuvenece: en general, fortalece y embellece al cuerpo.

Fuentes