Alejandro Pidal y Mon

Alejandro Pidal y Mon
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Retrato de Alejandro Pidal y Mon por Luis Menéndez Pidal
NombreAlejandro Pidal y Mon
Nacimiento26 de agosto de 1846
Madrid, Bandera de España España
Fallecimiento19 de octubre de 1913
Madrid
ResidenciaMadrid
NacionalidadEspañola
EducaciónLicenciado en Derecho
Alma materUniversidad Central de Madrid
OcupaciónPolítico, jurista, orador y académico
Conocido porLíder de la Unión Católica y presidente del Congreso de los Diputados
Partido políticoUnión Católica, Partido Conservador
CónyugeIgnacia Bernaldo de Quirós y González-Cienfuegos
HijosPedro Pidal, Roque Pidal y otros
PadresPedro José Pidal y Carniado y Manuela Mon
Obras destacadasEl triunfo de los Jesuitas en Francia
PremiosCaballero de la Orden del Toisón de Oro, Gran Cruz de la Orden de San Gregorio Magno
Notas
Director de la Real Academia Española y embajador de España ante la Santa Sede

Alejandro Pidal y Mon (Madrid, 26 de agosto de 1846 - Madrid, 19 de octubre de 1913) fue un político, jurista, orador y académico español. Figura destacada de la Restauración borbónica en España, fue uno de los principales representantes del movimiento neocatólico y promovió la fundación de la Unión Católica. Posteriormente se integró en el Partido Conservador de Antonio Cánovas del Castillo. Ocupó, entre otros cargos, los de ministro de Fomento, presidente del Congreso de los Diputados, embajador ante la Santa Sede y director de la Real Academia Española.

Síntesis biográfica

Nació en Madrid en el seno de una destacada familia de la aristocracia asturiana. Fue hijo de Pedro José Pidal y Carniado, primer marqués de Pidal, y de Manuela Mon. Se educó en un ambiente de ferviente catolicismo que influyó notablemente en su trayectoria política e intelectual. Realizó sus estudios en el Instituto San Isidro de Madrid y posteriormente cursó la carrera de Derecho en la Universidad Central, donde obtuvo la licenciatura.

En 1867 se integró en los grupos neocatólicos y participó, junto con otros jóvenes de esta corriente, en la fundación del semanario La Cruzada. En 1868 contrajo matrimonio con Ignacia Bernaldo de Quirós y González-Cienfuegos, hija del marqués de Camposagrado. El matrimonio tuvo quince hijos, de los que sobrevivieron trece, entre ellos Pedro Pidal, marqués de Villaviciosa, y Roque Pidal, destacado bibliófilo y erudito.

Carrera política

El 24 de agosto de 1872 fue elegido diputado por primera vez por el distrito de Villaviciosa, en la circunscripción de Oviedo, durante el reinado de Amadeo I. Intervino en asuntos relacionados con cuestiones eclesiásticas y con la abolición de la esclavitud en Puerto Rico. No obtuvo escaño en las Cortes Constituyentes de la Primera República, pero fue elegido nuevamente diputado en las primeras elecciones de la Restauración, celebradas en 1876. A partir de entonces mantuvo de forma continuada la representación parlamentaria por Villaviciosa durante quince legislaturas, hasta su fallecimiento en 1913.

En los primeros años de la Restauración mantuvo una posición crítica frente a Antonio Cánovas del Castillo y frente a diversos aspectos de la política del nuevo régimen. Defendió la confesionalidad católica del Estado y se manifestó contrario a la libertad de cultos. En 1874 fundó La España Católica, publicación que al año siguiente pasó a denominarse La España. Durante los debates parlamentarios de 1876 intervino contra la política de Cánovas y participó activamente en el debate constitucional. Se opuso especialmente al contenido del artículo 11 del proyecto de Constitución de 1876, al considerar que debía mantenerse la confesionalidad católica del Estado.

También intervino en los debates sobre la enseñanza universitaria, las órdenes religiosas y la supresión de los fueros vascongados. En 1877 participó en la polémica suscitada por las opiniones de Gumersindo de Azcárate acerca de la influencia de la religión y de la Inquisición en el desarrollo científico de España.

En 1881 promovió la creación de la Unión Católica, organización destinada a agrupar a los católicos que pretendían participar en la vida pública mediante procedimientos legales y defender principios religiosos y sociales. El 2 de enero de 1882 comenzó a publicarse La Unión, órgano de expresión de la organización. En 1883 se manifestó en el Congreso contra la ley del matrimonio civil. En diciembre de ese año viajó a Roma junto con Sánchez Toca, donde mantuvo contactos relacionados con la participación política de los católicos.

Ministerio de Fomento

El 18 de enero de 1884 fue nombrado ministro de Fomento en un gabinete presidido por Antonio Cánovas del Castillo. Durante su gestión prestó especial atención a la enseñanza, que dependía entonces del Ministerio de Fomento. Publicó disposiciones relativas a las oposiciones a cátedras y promovió reformas en la Escuela Normal Central de Madrid, la Facultad de Derecho y el Cuerpo de Archiveros-Bibliotecarios y Arqueólogos. Durante su mandato tuvo lugar la controversia universitaria provocada por el discurso pronunciado por el catedrático Miguel Morayta en la inauguración del curso académico 1884-1885.

En el ámbito de la protección del patrimonio histórico y artístico, durante su ministerio fueron declarados monumentos nacionales las murallas de Ávila y Tarragona, el acueducto de Segovia y la colegiata de Nuestra Señora de Covadonga. En marzo de 1884 se publicó una Real Orden relativa al trabajo en las obras públicas durante los días festivos. El 18 de junio del mismo año creó la Comisión de Defensa contra la Filoxera, destinada a combatir la plaga que afectaba a los viñedos españoles.

En el ámbito de los transportes, el 14 de agosto de 1884 quedó abierto al tránsito ferroviario el trazado que atravesaba el puerto de Pajares, estableciendo la conexión ferroviaria entre la meseta y Asturias. Tras la muerte de Alfonso XII en noviembre de 1885, se formó un nuevo gabinete del que Pidal y Mon dejó de formar parte.

Presidencia del Congreso y otros cargos

El 3 de marzo de 1891 fue elegido presidente interino del Congreso de los Diputados y el 20 de abril pasó a ejercer la presidencia con carácter definitivo. Permaneció en el cargo hasta el 12 de diciembre de 1892. Fue elegido presidente del Congreso por segunda vez el 12 de mayo de 1896, permaneciendo en el puesto hasta el 1 de julio de 1897. Su tercera y última etapa al frente de la Cámara se desarrolló entre el 3 de junio de 1899 y el 3 de abril de 1900.

Tras el asesinato de Cánovas del Castillo en 1897, su nombre fue considerado entre los posibles dirigentes del Partido Conservador, aunque finalmente la dirección correspondió a Francisco Silvela. Posteriormente, tras la retirada de Silvela de la vida política, Pidal apoyó el liderazgo de Antonio Maura. El 3 de enero de 1898 aceptó la presidencia del Círculo Conservador de Madrid.

El 5 de noviembre de 1900 fue nombrado embajador de España ante la Santa Sede. Permaneció en el cargo hasta enero de 1902. El 18 de enero de 1902 presentó su renuncia debido a su desacuerdo con el proyecto de modificación del Concordato promovido por el gobierno de Práxedes Mateo Sagasta. En la legislatura de 1905-1906 fue nombrado consejero de Estado para el bienio 1906-1908.

Labor académica y cultural

Pidal y Mon desarrolló una importante actividad en instituciones académicas y culturales. Fue académico de número de la Real Academia Española, de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas y de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación. También fue elegido académico de la Real Academia de la Historia, aunque no llegó a tomar posesión. El 29 de abril de 1883 ingresó en la Real Academia Española, ocupando el sillón U mayúscula, que había pertenecido anteriormente a Gaspar Melchor de Jovellanos. Su discurso de recepción estuvo dedicado a fray Luis de Granada y a la filosofía de la elocuencia.

En 1905, durante la sesión conmemorativa dedicada al Quijote presidida por el rey, dio lectura en la Academia al discurso inconcluso de Juan Valera, fallecido poco antes. En 1906 fue elegido director de la Real Academia Española. Su elección estuvo acompañada de una polémica en la prensa y de discrepancias con Marcelino Menéndez y Pelayo. Ejerció la dirección de la Academia hasta su fallecimiento.

El 29 de abril de 1906 pronunció un discurso necrológico dedicado al escritor José María de Pereda, fallecido el 1 de marzo del mismo año. El 15 de enero de 1912 pronunció una conferencia en la Asociación de la Prensa de Madrid dedicada al retrato de Cervantes y al supuesto retrato del escritor atribuido al pintor Juan de Jáuregui.

Además de sus discursos parlamentarios, conferencias y artículos de prensa, publicó algunas obras de carácter religioso, político y literario. Entre ellas destaca El triunfo de los Jesuitas en Francia, publicado en 1880, así como una obra dedicada a Santo Tomás de Aquino.

Fallecimiento

Alejandro Pidal y Mon falleció el 19 de octubre de 1913 en Madrid, a los 67 años de edad. Por voluntad de su familia, el cadáver no fue trasladado al Palacio del Congreso, como había sucedido con otros presidentes de la Cámara. Se le tributaron honores militares correspondientes a la dignidad de capitán general.

La comitiva fúnebre partió de su domicilio de la calle Fernando el Santo hacia la iglesia de San José, situada en la calle Alcalá, y posteriormente se trasladó a la estación de Príncipe Pío. Desde allí el cadáver fue trasladado por ferrocarril a Asturias, donde recibió sepultura en el Santuario de Covadonga. El 25 de octubre se celebró una sesión necrológica en el Congreso de los Diputados, en la que intervinieron, entre otros, Antonio Maura, Juan Vázquez de Mella, Gumersindo de Azcárate y Félix Suárez Inclán.

Honores y reconocimientos

  • Caballero de la Orden del Toisón de Oro.
  • Gran Cruz de la Orden de San Gregorio Magno, concedida por el papa León XIII mediante breve de 8 de mayo de 1891.
  • Académico de número de la Real Academia Española.
  • Académico de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas.
  • Académico de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación.
  • Electo de la Real Academia de la Historia, aunque no llegó a tomar posesión.

Fuentes