Aman-Yupanqui, el niño del pacto
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Aman-Yupanqui, el niño del pacto es una obra narrativa de carácter simbólico escrita por el educador y escritor ecuatoriano-polaco Luis Ochoa Siguencia, publicada en 2025 en formato digital de acceso abierto.[1][2] El texto se inscribe dentro de la narrativa intercultural contemporánea e incorpora elementos de la cosmovisión andina desde una perspectiva literaria y alegórica.
La obra aborda la noción del pacto como un gesto simbólico de encuentro y convivencia entre culturas, representado a través del diálogo entre el mundo cañari y el mundo inca, así como entre las fuerzas del Sol y el Agua. Este pacto se expresa en la memoria de la piedra, el territorio y el acto de escuchar como base del equilibrio y la coexistencia cultural.
Contexto y características
El relato se desarrolla en un espacio simbólico inspirado en los paisajes andinos de la Provincia de Cañar, donde la laguna, la piedra y el territorio adquieren un significado cultural y simbólico. La acción se vincula de manera alegórica al sitio de Ingapirca, presentado como un lugar de encuentro y memoria entre distintas visiones del mundo.
El pacto que da origen a la historia no se presenta como una norma escrita ni como un mandato religioso, sino como un gesto simbólico de convivencia y escucha. La narración combina recursos de la fábula, el mito y la prosa poética, y utiliza un lenguaje sobrio y evocador. El eje central del relato es el pacto de diálogo entre culturas, representado a través del encuentro entre el Sol, el Agua y la memoria de la piedra.
Sinopsis
La obra narra el encuentro simbólico entre el mundo cañari y el mundo inca a través de la historia de Aman-Yupanqui, un niño nacido del pacto de convivencia entre ambas culturas. El relato se sitúa en los paisajes andinos del actual territorio de la Provincia de Cañar y se articula en torno al sitio de Ingapirca, presentado como espacio de memoria y diálogo.
A través de la relación entre Cañar-Aman y Yupanqui, el texto describe un pacto no basado en la imposición ni en la conquista, sino en la escucha y el reconocimiento mutuo. La construcción del templo elíptico simboliza este acuerdo cultural, en el que el Sol y el Agua aprenden a coexistir sin anularse.
Aman-Yupanqui crece como figura de unión entre dos visiones del mundo y encarna la posibilidad —frágil y siempre inacabada— de un equilibrio sostenido en la memoria, el territorio y el respeto entre culturas.
Véase también
Referencias
- ↑ Ochoa Siguencia, L. (2025). Aman-Yupanqui, el niño del pacto. Instytut Badań i Innowacji w Edukacji. DOI: 10.5281/zenodo.17937234
- ↑ «Aman-Yupanqui, el niño del pacto» (en pl). Consultado el 11 abril 2026.
Enlaces externos
- Aman-Yupanqui, el niño del pacto en Zenodo (acceso abierto)
- Sitio web del autor

