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Ataque a Guamo

Ataque a Guamo
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Ataque al fuerte de este poblado por fuerzas al mando de Mario García Menocal.
Fecha:3 de diciembre de 1897


Ataque a Guamo. El 3 de diciembre de 1897, fuerzas de la 3 División 2 Cuerpo del Ejército Libertador, bajo el mando del general de división Mario García Menocal, atacaron el fuerte principal de este poblado.

Localización

El lugar conocido como Guamo estaba ubicado a unos 40 km al noreste de Bayamo, antigua provincia de Oriente, hoy de Granma, y es hoy una pequeña localidad del municipio Río Cauto, a unos 8 km de la cabecera municipal. Su territorio es totalmente llano, perteneciente a la Llanura del Cauto.

Contexto

El mayor general Mario García Menocal Deop (1866-1941), nació en el ingenio Australia, en Jagüey Grande, Matanzas. Se alzó a mediados de 1895. Fue jefe del Estado Mayor del mayor general Calixto García, jefe Departamento Oriental (1896 a mediados de 1897), jefe de la 3ra División 2do Cuerpo, subordinado al mayor general Jesús Rabí (hasta marzo de 1898). Sobresalió en el ataque a Las Tunas (28 al 30 de agosto de 1897), donde fue gravemente herido. Fue presidente de la República desde 1913 hasta 1921.

Desarrollo

Desde cinco días antes del ataque al fuerte principal del poblado de Guamo por las fuerzas de la 3 División 2 Cuerpo del Ejército Libertador, bajo el mando del general de división Mario García Menocal, la guarnición enemiga había estado sometida al fuego sistemático de una pieza de artillería que, no obstante haber realizado 128 disparos, no había podido destruir el fuerte ni doblegar a sus defensores, que eran soldados de línea con experiencia combativa.

Menocal, a pesar de una advertencia en contra del mayor general Calixto García, ordenó el asalto por unos 125 efectivos, organizados en cinco pelotones, pero el enemigo, bien parapetado detrás de trincheras y fosos rodeados de alambradas, y con abundantes municiones, resistió firmemente con nutrido y certero fuego que causó numerosas bajas entre los atacantes, y los obligó a ordenar la retirada.

De los cinco jefes de pelotones, tres murieron; en total, las bajas insurrectas fueron 42 muertos y 51 heridos, lo cual representó una costosa derrota para las armas cubanas. Se desconoce el número de bajas enemigas.

Fuentes

  • Arcadio Ríos. Hechos y personajes de la Historia de Cuba. Recopilación Bibliográfica. La Habana, 2015. 320 p.
  • Diccionario enciclopédico de Historia Militar de Cuba. Tomo II. Acciones combativas. Centro de Estudios Militares de las FAR, 2006.
  • Juan E. Casasús. Calixto García. El estratega, La Habana, 1962. Págs. 241-242.
  • Enrique Ubieta. Efemérides de la revolución cubana, 4 t., La Habana, 1920. Tomo II. Pág. 323.